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domingo, 23 de diciembre de 2018

CARTEL del GOLFO se "BURLA de TRUMP" y CONTRABANDEA a E.U 900 LIBRAS de "MOTA" con su "CARICATURA" ...entraron por la frontera poro$a.

Los traficantes de drogas del cartel del Golfo trasladaron un cargamento de marihuana de 900 libras con una caricatura del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a Texas. 

La caricatura parece burlarse del presidente Trump y sus comentarios de seguridad fronteriza. Agentes de la Patrulla Fronteriza se apoderaron de la carga, impidiendo su entrega a los Estados Unidos.

Los contrabandistas marcaron algunos de los paquetes de drogas con una caricatura del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no solo para identificar el envío de drogas sino también para burlarse del político. 
El Cartel del Golfo, la organización criminal que opera al sur de McAllen, Texas, ha usado varias imágenes diferentes para identificar sus cargas de drogas, incluidos escorpiones y héroes de cómics populares. No se sabe si los cartones de Donald Trump se han utilizado en el pasado.
Agentes de la Patrulla Fronteriza del Sector Valle del Río Grande tomaron la carga este fin de semana en el sur de McAllen luego de detectar a varios hombres en el lado mexicano del Río Bravo cargando marihuana hacia el río, según revelaron fuentes de la ley que trabajan bajo el paraguas de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU. 
Algunos de los hombres se dirigieron al lado estadounidense, pero nadaron de regreso tan pronto como vieron a las autoridades federales. Agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos llamaron a las autoridades mexicanas para pedirles ayuda para capturar a los hombres. México respondió, diciendo que nadie estaría respondiendo a la zona.
Una hora después del primer intento de contrabando, los agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos vieron a un grupo de hombres en balsas tratando de mover varios paquetes de marihuana a través del río. Los agentes federales respondieron a la escena y encontraron nueve hombres. Los hombres rápidamente regresaron a México y dejaron atrás un SUV blanco cargado con 40 paquetes de marihuana.
fuente.-(English Link)

...y NO lo VAN a CREER !!! CIUDADANOS en VEZ de "RAPIÑAR le AYUDAN a CHOFER a RECOGER CAJAS de GALLETAS de CAMION de TRANSPORTE...ciudadanos ejemplares y solidarios



Una mujer de Ciudad Juárez, en Chihuahua, publicó en su página de Facebook una serie de fotografías en la que muestra a personas que pasaban por la calle ayudando al chofer de un camión que transportaba galletas a recoger el producto que se le había caído del vehículo luego de un choque con otro auto.


En México es común que cuando algún camión que transporta alimentos o bebidas sufre un percance similar, los choferes dan por perdida la carga ya que inmediatamente empieza los actos de rapiña contra los que es imposible defenderse.

Pero esta vez fue diferente, tal y como lo mostró Erika Donjuan Callejo en su red social en la que felicitó a los ciudadanos de Juárez por haber ayudado al conductor en lugar de haberlo llevado a una "desgracia más grande" como era el haber perdido la mercancía.

"No soy un fotógrafa experta y a la mejor las imágenes no transmitan lo que voy a decirles, pero estoy orgullosa de mi Juárez y su gente, porque he visto en muchas noticias como la gente en otros lugares hace rapiña de la desgracia de un choque cuando hay mercancía de por medio… y hoy me tocó hace un momento ver un choque, ver como salían las cajas de galletas volando y como gente se acerco y yo esperaba verlos correr con la mercancía pero no, recogían la mercancía regada y la orillaban a la banqueta, una ambulancia pasaba en ese momento y se quedó a ver como estaban todos… nadie hizo rapiña, al menos en lo que el cambio de semáforo me permitió ver", escribió la mujer.


Los seguidores de la cuenta no tardaron en expresar sus opiniones para alentar a la gente a seguir este tipo de actitudes y en lugar de tomar parte de actos de rapiña,ayudar a recoger los productos y regresarlos a los choferes.

"Es muy agradable ver post como este. Como podemos ver, Juarez esta lleno de personas buenas, trabajadoras que dia dia luchan para salir adelante y que no andan buscando como perjudicar a otros, al contrario nos hechamos la mano. Pero bueno, pocas veces se publican las cosas buenas que se ven de nuestro Juarez", expresó una seguidora.

"Lo más valioso de Ciudad Juárez es su gente la nacida aquí y la radicada aquí, juarenses por nacimiento o juarenses por elección. Un aplauso para esos enormes juarenses!!!", escribió otro más.

"Juarez es noble, juarez es dulce , ciudad Juárez es número 1.. estas publicaciones son las q nos angrandecen", comentó otra persona en la publicación que tienen más de 2.000 reacciones y que ha sido compartida más de 750 veces.

Aunque en esta ocasión es diferente, la rapiña trae grandes pérdidas al sector de transporte de carga en el país.
La gente de Ciudad Juárez se mostró satisfecha por la respuesta al accidente (Foto: Facebook)

Cifras de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C destacan que por día se registran en el país al menos tres incidentes de este tipo, por lo que las empresas de seguros ya no quieren vender pólizas para cubrir el costo de la mercancía en caso de que el conductor sea víctima de un acto de este tipo.

fuente.-

AMLO "QUEJOSO y ACHACOSO" ACUSA HEREDO "TORO VIEJO y REUMATICO" de GOBIERNO...sigue focalizando problemas en vez de la soluciónes.

Dejaron un gobierno igual que "un toro viejo y reumático, de avance lento", dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador al criticar la pasada administración sobre lo difícil que es entregar recursos de manera directa.
Desde San Juan Evangelista Analco, Oaxaca, López Obrador señaló que para entregar beneficios es "una maraña de burocracia" y agregó que "si bajamos los recursos y se manejan bien, me ayudan a gobernar. Esto es la democracia", reportó El Universal.
Al dar inicio al programa de pavimentación de caminos a cabeceras municipales el mandatario aseguró que construir caminos rurales con mano de obra comunitaria ayudará a generar empleo en las zonas más marginadas de México, reducirá la corrupción y acelerará la entrega de recursos, de acuerdo con Excélsior.
López Obrador entregó a las autoridades municipales los cheques de recursos para que con mano de obra de los pueblos se construyan caminos de concreto, sin ayuda de maquinaria pesada para contratar a la mayor cantidad posible de trabajadores de comunidades locales y de esta manera reactivar la economía de las zonas marginadas del país.
Cuando se usa mucha maquinaria se desplaza mano de obra, cuando se hace un camino con revolvedora hay más trabajo para la gente".
Andrés Manuel López Obrador
De esta manera se puso en marcha la entrega de recursos para la construcción de 5 mil 531 kilómetros de caminos que conecten 300 cabeceras municipales en todo el país. Se espera generar 197 mil 500 empleos con una inversión de 14 mil millones de pesos que llegarán a las comunidades.
Reiteró que los recursos se entregaran de forma directa para acabar con la corrupción.
fuente.-

“¡PARATE o TE MATAMOS !”: LA NAVIDAD de la FUGA de "GOYO CARDENAS" el CELEBRE ASESINO SERIAL...ahora los matan pa'pararlos.

Cinco años habían transcurrido desde que los asesinatos cometidos por Gregorio Cárdenas habían estremecido al país. Llegaba el fin de año, y de repente, se esparció la alarma: El Estrangulador de Tacuba, aquél que se manejaba en esa zona peculiar, donde a veces parecía estar loco y otras no tanto, se había escapado, con toda tranquilidad, del célebre manicomio
Navidades de otros tiempos: la noche en  que Goyo Cárdenas se fugó de La Castañeda | La Crónica de Hoy
Goyo Cárdenas podía caminar, como paseante, por el manicomio.
La dulce modorra que sucede a la fiesta navideña se convirtió, en diciembre de 1947, en un clima de inquietud que incomodó a la Ciudad de México. Gregorio, Goyo Cárdenas, el célebre asesino que cinco años antes había sido el acaparador de las primeras planas de los diarios gracias a sus crímenes, había desaparecido. Se había escapado del manicomio de La Castañeda, y entonces, la memoria, esa amiga que saca a relucir lo mismo lo bello que lo espantoso, se puso a trabajar: todos los capitalinos se acordaron de un noviembre de hacía un lustro, cuando siguieron por la prensa los hallazgos de cuatro cadáveres femeninos. El miedo volvió a las calles.
¿Qué había ocurrido? Poco a poco afloraron los detalles del escape, realizado con una facilidad que le puso la carne de gallina a muchas mujeres, que no podían dejar de mirar hacia atrás, con miedo mal disimulado, cuando caminaban por las calles.
Nadie tenía la menor idea de dónde se ocultaba Goyo Cárdenas ni de lo que podría ocurrir en su mente. ¿Alguna voz oculta lo induciría nuevamente a matar? ¿Se perdería en la multitud para no reaparecer nunca más? No ocurrió ni lo uno ni lo otro, pero la “ausencia” del asesino serial de su celda del manicomio, tuvo en vilo, durante casi un mes, a toda la ciudad.
GOYO EN SU LABERINTO. En La Castañeda, Goyo Cárdenas no se la pasaba tan mal, declarado esquizofrénico y culpable de cuatro asesinatos. Estudiaba piano y gustaba de tocar piezas de Chopin para sus compañeros internos. Daba clases de taquigrafía a algunas internas, y tras la fuga corrió el rumor de que, incluso, intentaba enamorar a alguna de sus “alumnas”. Se ganaba un dinero operando la “tienda” del manicomio, y ahí estaba El Estrangulador, vendiendo comestibles como lo haría cualquier emprendedor, puertas afuera del manicomio.
Cárdenas tenía también una mascota, un pequeño gato que entró en fuerte inquietud, corriendo y saltando por la celda de su dueño, en cuanto se dio cuenta de que éste se había marchado.
Hasta “secretario particular” tenía el famoso asesino. Se llamaba Carlos Burgos Montalvo, y aquella misma noche de Navidad, elegida por Goyo para salir del manicomio, también escapó, con otros tres o cuatro pacientes del lugar. Que Cárdenas se hubiera fugado ya era bastante motivo de escándalo, pero cuando se supo que eran más los “locos” que habían abandonado La Castañeda con una habilidad que causaba escalofríos, los ciudadanos de a pie empezaron a indignarse. ¿Así de seguro era, 37 años después de su porfiriana inauguración, el manicomio?
Los “locos”, con una habilidad que hacía dudar seriamente de su insania mental, habían logrado armar una eficaz miniconspiración: para escapar, Goyo no tuvo sino que romper el marco con alambre que “protegía” una ventana, saltar la barda de dos metros que rodeaba el edificio del Pabellón de Agitados y Reos, donde estaba su celda, caminar por la avenida principal del manicomio y, se especuló, subirse a un camión de carga que conducía un chofer involucrado en el proyecto de fuga.
Así, sin ruido, con toda calma, sin carreras, El Estrangulador de Tacuba se había evadido del manicomio.
Inevitablemente, la prensa bombardeó con preguntas a la directiva del manicomio. ¿Cómo era posible tanta desfachatez? Aguantando el escándalo, el director de La Castañeda, el doctor Leopoldo Salazar Viniegra, decidió tomar el toro por los cuernos: sí, Goyo se había escapado. Pero el problema de fondo era la grave falta de vigilancia del centro de salud.
Sólo cuando El Estrangulador se escapó, el director de La Castañeda reveló que las autoridades se habían negado a proporcionarle un par de vigilantes, agentes de la Policía Judicial. Como el escándalo crecía, los reporteros de 1947 averiguaron que el responsable era, nada menos, que el jefe de la Policía Judicial del Distrito Federal, don Eduardo Zayas, quien pensaba que era un completo dispendio destinar a dos de sus hombres a vigilar al asesino serial.
LA FUGA. La única explicación a la fuga de Goyo Cárdenas era la existencia de un acuerdo o incluso un soborno que le abriera las puertas de La Castañeda. De otra forma, no se entendía que ni los cuatro veladores del manicomio ni la media docena de vigilantes de diversos pabellones, incluyendo al de la puerta principal, se percataran de la fuga.
Antonio Jiménez, encargado del Pabellón de Agitados y Reos, declaró que la noche de Navidad, tocó, como parte de su rutina de vigilancia, a la puerta de la celda de Cárdenas. No obtuvo respuesta. Volvió a llamar y nadie le respondió. Entonces se resolvió a abrir la celda, para encontrarse con la ventana rota. Goyo se había esfumado.
En La Castañeda, y gracias a un comportamiento aparentemente equilibrado, Goyo gozaba de algunos pequeños privilegios, como poder caminar, como si fuese un paseante, por las diversas avenidas del manicomio. Tenía papel, pluma y tinta, y estaba dedicado a escribir “sus memorias”. En el barullo de 1947, alguien alcanzó a recordar que, unos meses antes, Goyo había dicho, con completa despreocupación: “Yo me fugaré algún día, y no me encontrarán. Pero prometo que desde mi escondite, mandaré noticias a los periódicos”.
Su “secretario particular”, Carlos Burgos, se escapó de modo extravagante: pidió permiso para ir a la sala de cine del manicomio y, aprovechando la función, escapó. Tuvo la puntada de ir a visitar a doña Vicenta Hernández, madre de Goyo, y aún le pidió prestados tres pesos, para completar su pasaje para Poza Rica, Veracruz. La madre de Cárdenas no le dio dinero, y le preguntó por Goyo. Burgos respondió que estaba bien, y no dijo nada acerca del plan de fuga. Cuando la pobre mujer se enteró del escape de Goyo, declaró públicamente que colaboraría con la policía para que se reaprehendiera a su hijo. Temía que si Goyo seguía libre, tarde o temprano alguien lo reconocería y podrían lincharlo.
LA RECAPTURA… DEL VACACIONISTA. Diez agentes del Servicio Secreto fueron asignados a la búsqueda y captura de Goyo Cárdenas. Pero no fueron ellos, sino agentes de la Policía Bancaria e Industrial quienes dieron con él. Presentado ante el jefe de la Policía, el general Jorge Grajales, Goyo confesó con desparpajo que no se había escapado… simplemente, se había “tomado unas vacaciones”, movido por un impulso imprevisto y que no pudo explicar.
Dijo que le dio algo que llamaba “embolia” y que era, más bien, un estado de inconciencia. En esas condiciones, dijo, rompió el alambre de la ventana y saltó la barda. Locuaz, Goyo comenzó a revelar un mundo insólito: el de las fugas del manicomio: los que se iban para siempre, salían a escondidas por la puerta principal; los que “se iban de vacaciones” abandonaban La Castañeda por  una barda que daba al río. Asombrando a sus escuchas, Goyo contó que a esa barda la llamaban los internos “la barda de vacaciones”, porque quien salía por ahí, siempre regresaba.
Una vez fuera, Goyo caminó hacia una estación de ferrocarril. Tomó boleto para Veracruz, de ahí se fue a Tierra Blanca y luego a Ixtepec. Allí un hombre lo reconoció y quiso tomarle un foto. Goyo le cobró 25 pesos por dejarse fotografiar. Entre tanto, uno de los que habían escapado con él decidió regresar a La Castañeda. Interrogado, contó la ruta que había seguido Cárdenas. Así lo encontraron en un lugar cercano a Ixtepec, llamado Punta Paloma, haciendo de “maestro”.
Al ver a la policía, Goyo echó a correr. “¡Párate o te matamos!” le gritaron. Cárdenas obedeció. Amarrado cual fardo, El Estrangulador de Tacuba fue subido a un avión comercial y regresado a la Ciudad de México, donde, por fin, después del escándalo, se empezó a analizar seriamente el traslado de Goyo Cárdenas, asesino serial, a la Penitenciaría de Lecumberri.
Fuente.-

MENOS DINERO del GOBIERNO de LOPEZ OBRADOR para "BUSCAR DESAPARECIDOS"...asi menos los vamos a encontrar.

El recorte presupuestal promovido por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador sí quita privilegios a la burocracia dorada, pero también pega en áreas que pueden afectar el pleno ejercicio de los derechos de los mexicanos.
Un análisis de Fundar, Centro de Investigación y Análisis, sobre el Paquete Económico del 2019, revela que la Comisión Nacional de Búsqueda, encargada de realizar la búsqueda de personas desaparecidas, tuvo una reducción de 38 millones de pesos, y pasará de 439 millones a 401 millones
“El PPEF 2019 debilita la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, impulsada por decenas de colectivos de familiares de personas desaparecidas en todo el país”, sostiene el estudio. 

NOTA RELACIONADA:

En materia de justicia, apunta el análisis, se seguirá priorizando el combate a la delincuencia organizada y no a la protección de los derechos humanos.
Además, se favorece a la militarización del país y no a la procuración de justicia en una fiscalía independiente.
Mientras se redujo el presupuesto para la Procuraduría General de la República, que pasaría de 16 mil 870 millones de pesos a 15 mil 328 millones (una disminución del 9 por ciento), la Secretaría de la Defensa Nacional tendrá aumentos por casi 10 mil millones de pesos más, pues pasará de 84 mil 149 millones a 93 mil 670 millones (un crecimiento del 11.3 por ciento).
Al analizar el presupuesto para la función denominada “Asuntos de Orden Público y de Seguridad Interior” se aprecia que hay una disminución en general, pero se incluye a la Sedena con recursos por 2 mil millones de pesos para esta función.
“Esto resulta en la oficialización, por la vía del presupuesto, de la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, incluso cuando el legislativo no ha discutido ni aprobado aún la propuesta de la Guardia Nacional”, expone Fundar.
Con la asignación presupuestal que hizo el Ejecutivo también se confirma que se pone más énfasis al combate a la delincuencia organizada que a la protección de los derechos humanos, en el área de justicia.
“Ello se refleja en la preponderancia en términos presupuestarios de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de la Delincuencia Organizada (SEIDO) frente a otras Subprocuradurías o Fiscalías vinculadas a la investigación de violaciones a los derechos humanos”, señala el análisis.
A la SEIDO le fueron asignados 597 millones de pesos; esto significa 4 veces más recursos que a la Subprocuraduría de Derechos Humanos, que tendrá un presupuesto de 151 millones de pesos; 33 veces más dinero que el asignado a la Fiscalía Especializada en Delitos de Desaparición Forzada, que solo tendrá 18 millones de pesos
Significa también 755 veces más dinero que a la Unidad de Investigación de Delitos para Personas Migrantes, que tendrá 790 mil pesos; y mil 304 veces el presupuesto de la Unidad Especializada en Investigación del Delito de Tortura, que tendrá 458 millones de pesos.
“El PPEF 2019 para la Procuraduría General de la República mantiene la inercia de las administraciones anteriores. Esto resulta preocupante porque se privilegia una dependencia que ha sido señalada como responsable de actos de tortura, detenciones ilegales y arbitrarias, así como manipulación ilegal de evidencia. 
“Al mismo tiempo, resulta preocupante que en el PPEF 2019 aparezca la Unidad Especializada en Investigación del Delito de Tortura, a pesar del acuerdo A/006/18 por el que se crea la Fiscalía Especial en Investigación del Delito de Tortura, conforme a la Ley General en la materia”, recrimina Fundar.
La organización civil recomienda que para avanzar hacia un verdadero modelo de seguridad ciudadana es necesario fortalecer a las áreas de lucha contra la impunidad y garantizar que el involucramiento de las Fuerzas Armadas sea temporal.
Además, se deben asignar recursos suficientes para garantizar una política de Estado para hacer frente a las desapariciones en el país, tema clave de la crisis de seguridad en México.
fuente.-

LOS "PINOS y lo que el SEXENIO del PEÑARATISMO se LLEVO",NI el TELEFONO ROJO SOBREVIVIO...ya los perdonamos,para que lo vuelvan hacer.

Antes de entregar el poder el peñanietismo se encargó de dejar la hasta entonces residencia oficial con amplios espacios vacíos.  Ni cubiertos, cafeteras ni hornos en la cocina; ni lámparas o burós en las recámaras; ni escritorios, engrapadoras o computadoras en las oficinas; ni televisiones ni sus soportes, que fueron arrancados de las paredes… Vaya, ni el teléfono rojo sobrevivió al fin del sexenio anterior en Los Pinos.
El teléfono rojo, mítico objeto de “la red” que comunicaba a los altos funcionarios con el presidente, ya no está. No aparece en el despacho presidencial de la residencia Miguel Alemán, que se ubica a la izquierda del vestíbulo; tampoco está en la casa Miguel de la Madrid ni en el despacho más acogedor, no por ello menos lujoso, de la casa Lázaro Cárdenas.

Símbolo del acceso al poder presidencial, invocación frecuente de novelas y thrillers políticos, no hay rastro del teléfono rojo en la que fue la residencia oficial de Los Pinos, como tampoco hay un solo teléfono o intercomunicador en ninguno de los despachos que debió ocupar el equipo presidencial, que se pueden recorrer por todo el pasillo trasero de la casona que durante más de ocho décadas habitaron –y desde donde despacharon– los presidentes de México. 

Tampoco hay ni una computadora, impresora, trituradora, engrapadora, engargoladora o perforadora; ni un despachador de agua, una cafetera o algún horno de microondas, objetos todos que se contaban por cientos en el inventario de bienes de la Presidencia de la República hasta un año antes de que la residencia de Los Pinos fuera desalojada.
Y en definitiva, los números no cuadran cuando se procura hacer el contraste, por ejemplo, de las sillas, sillones y credenzas asentadas en el inventario obtenido por Proceso en julio de 2017 sobre el mobiliario de la hoy exresidencia oficial, con los que se puede observar en los rincones de las tres casas presidenciales y el salón Venustiano Carranza, que desde el pasado sábado 1 cualquier ciudadano puede visitar.
Sede del poder político durante ocho décadas, el perímetro ya no cuenta con el recaudo del Estado Mayor Presidencial; está custodiado ahora por efectivos de la Primera Brigada de Policía Militar que fungen como agilizadores de visitas, empleados de la Secretaría de Cultura.
No hay guía de turistas ni explicación de algún tipo, excepto por las etiquetas en algunos cuadros de artistas célebres o muebles de cierta importancia; y algunas descripciones, como la del “búnker”, cuya sala de crisis fue construida en el sexenio de Felipe Calderón, en el sótano de la casa Miguel Alemán; y naturalmente los letreros que acompañan numerosas piezas en los que se lee: “Así se recibió”. 
La ausencia de objetos es notoria en relación con lo registrado por la Oficina de la Presidencia de la República hasta el 2 de mayo de 2017, fecha en la que este semanario hizo una solicitud de información (folio 0210000037317), con el fin de documentar el inventario de la residencia oficial de Los Pinos para contrastarla con lo entregado una vez ocurrido el cambio de gobierno.
Hasta entonces era imposible saber cuál sería el resultado de la elección presidencial y mucho menos que Los Pinos fuera a quedar abierta al público, como ocurrió este mes, al arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia y cuya administración aún no logra conocer el destino de miles de objetos faltantes.
El pasado lunes 3 Proceso solicitó formalmente a la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República que se le permitiera consultar el inventario. 
Un día después los senadores Geovanna del Carmen Bañuelos de la Torre y Alejandro González Yáñez, del Partido del Trabajo, presentaron un punto de acuerdo para que la Oficina de la Presidencia y la Secretaría de Cultura informaran sobre el inventario de bienes. La respuesta en ambos casos fue que se debe esperar hasta enero, cuando concluya el plazo de revisión de lo recibido. 
Para entonces la falta de menaje en la exresidencia oficial ya era un escándalo:
En la cocina no había ni un cubierto. En las recámaras no quedaron lámparas, sillones, burós ni objetos decorativos; nada de ropa de cama, tapetes o blancos. No había una pantalla de televisión, algún escritorio o secreter, en sus enormes clósets no se localizó ni un gancho, mientras que las paredes fueron resanadas de manera tan minuciosa que, literalmente, no quedó ni un clavo.
Personal que participó en la entrega-recepción asegura que, entre otras cosas, el sábado 1 una exquisita caja-estuche de cubiertos de plata del siglo XIX estaba en el majestuoso comedor de la residencia Miguel Alemán, abandonada, vacía. En las actas de la recepción así quedó asentado.
En las oficinas de las tres casas y del salón Venustiano Carranza –donde estaba el cuarto de guerra de la Coordinación de Comunicación Social– no quedó ni un quitagrapas, mientras que en los despachos no accesibles hay huellas de soportes para pantallas de televisión arrancados.
Un candil
Ante el frontispicio de la residencia Miguel Alemán, desde la explanada que sirvió de escenario para actos diplomáticos, acuerdos de transición y recepciones especiales, es posible advertir los prismas lisos que asoman pendientes en el vestíbulo de doble piso. Ya adentro, el enorme candil de estilo francés, “tipo María Teresa”, en forma de pirámide cónica, vestida con almendrones, arandelas y hojas de cristal de diferentes tamaños, resplandece en 225 bombillas, imponiéndose sobre la estancia de canteras blancas, maderas finas y superficies de mármol.
El complejo de la hoy exresidencia oficial de Los Pinos se compone de tres casonas: la original casa Lázaro Cárdenas, la más reciente Miguel de la Madrid y la palaciega residencia Miguel Alemán, de enormes dimensiones y, eso sí, como en todas, acabados de lujo, como el candil adquirido en noviembre de 2010 a un costo de 1 millón 630 mil pesos.
Ese candil es uno de los 24 mil 729 objetos inventariados hasta mayo de 2017, conforme a los documentos obtenidos por Proceso, en listas donde se puede observar fecha de adquisición, monto y área de ubicación, identificadas así pero sin que se indique precisamente el espacio físico.
Además hay tres edificios de oficinas que están cerrados al público, excepto por el acceso parcial al salón Venustiano Carranza, compuesto por un vestíbulo y dos salas de juntas, una de ellas destinadas a sesiones presidenciales, pues destaca en el sillón de cabecera el Escudo Nacional.
Tras la petición de acceso a las actas de entrega-recepción realizada el lunes 3 por Proceso, no fue sino hasta el miércoles 19 cuando personal de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia informó que la Oficina de la Presidencia y la Secretaría de Cultura emitirían una posición conjunta respecto al tema; también que los inventarios estaban en revisión y que no sería sino hasta principios de enero cuando tendrían mayor información.
El comunicado explicaba que la exresidencia oficial fue entregada en el primer momento del sábado 1; que previo a esa fecha, personal del equipo de transición realizó tres recorridos en los que detectaron “la total ausencia de muebles y artículos que comprenderían el menaje” de la planta alta de la casa Miguel Alemán, así como de las cabañas 1 y 2, excepto por libreros empotrados, mobiliario de oficina y salas de gabinete. Es decir, lo que hasta entonces era evidente.
También informó que habían recibido las instalaciones como se estaban exhibiendo y que previo al cambio de gobierno se realizaron tres recorridos con el equipo de transición y notario público. Aunque no se explicitó, dichos recorridos fueron videograbados.
Ante la imposibilidad de contrastar el inventario de 2017 con el de la entrega-recepción, los fotógrafos Alejandro Saldívar y Benjamín Flores, así como el autor de este texto, realizaron tres recorridos en el perímetro, durante los cuales fue posible detectar la ausencia de miles de objetos.
Personal de la Presidencia de la República confirmó a este semanario que los registros documentales son limitados y que no han localizado las actas de inventario sobre bienes muebles que hayan podido causar baja o enviarse a bodegas, e inclusive, el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a eso en su conferencia de prensa matutina del jueves 20.
La respuesta a la solicitud realizada por Proceso en 2017 consiste en mil 240 páginas a renglón seguido, en las que se pueden identificar lo mismo objetos como el candil del vestíbulo en la residencia Miguel Alemán hasta herramientas simples de oficina, como una engrapadora, o de jardín, como unas tijeras para podar. Sin embargo, la respuesta no identifica los espacios físicos donde estaban ubicadas.
El nivel de desagregación de datos permite observar que en los registros documentales se contabilizaban objetos que estaban en la residencia oficial desde hacía décadas. Un ejemplo: en la Coordinación de Comunicación Social estaba en los registros de 2017 un “tanque para revelado de rollos. Estructura en acero inoxidable para dos carretes de 35 mm.”, adquirido en 1989. Se trata de un pequeño objeto, con capacidad como de medio litro, prácticamente en desuso y que, sin embargo, a casi 30 años de ser inventariado seguía ahí sin ser enviado a bodega.
Ese nivel de detalle en el inventario de 2017 resulta relevante, en tanto que pasaron cinco periodos presidenciales sin que se enviaran a bodega miles de objetos, mientras que con este cambio de gobierno todo quedó desmantelado en junio, cuando según pudo corroborarse con personal que participó en la entrega-recepción, la residencia oficial inició su desalojo.
Bajo el candil “María Teresa” y los otros ocho de estilo francés de menor tamaño, las estancias que equilibran mármol, caoba y piel se ven desoladas, como si se tratara de una “casa muestra”.
Caprichos presidenciales
Conocida a partir de la apertura de la residencia oficial, la sala de cine es una de las curiosidades de la ostentación, que se relacionan con las actividades lúdicas de los presidentes de México.
El sótano de la residencia Miguel Alemán es rica en esas aficiones, pues además de la sala de cine, con dimensiones y mobiliario similar a las salas comerciales VIP, es apenas una de las aficiones presidenciales que quedaron ahí.
Unos pasos adelante, destacan los baños estilo spa, en donde es posible advertir una plancha de masajes y regaderas, similares a los baños-vestidor de un gimnasio recubierto todo de mosaico blanco.
Pero sin duda, la estancia más destacada es el llamado “búnker”, una sala de situación con pantalla y equipo de sonido de alta fidelidad, localizada en herradura y cuya construcción se atribuye a Felipe Calderón, fanático de todo lo relacionado con las armas. En una de sus paredes insonorizadas sobresalen quemaduras sin profundidad, como dos tiros en superficie blindada.
Las aficiones de Felipe Calderón, por ejemplo, obligaron a ampliar el perímetro de la residencia oficial, varias hectáreas de terreno hacia el Bosque de Chapultepec, con el fin de que durante su mandato pudiera andar en bicicleta.
Y luego el culto a la personalidad que, desde la avenida de los Presidentes, permite observar las estatuas de cuerpo entero de quienes han sido inquilinos del lugar, en donde Enrique Peña Nieto inclusive se dio el tiempo para mandar construir la suya, así como el retrato que en el salón de gabinete, dentro de la casa Miguel de la Madrid, luce en la pared, unido ya a sus antecesores.
En el inventario, la mayoría de esas pinturas corresponden a noviembre de 2005, al iniciar el último año de Vicente Fox cuando se contrató a varios artistas para que plasmaran a los 11 expresidentes, desde Lázaro Cárdenas hasta Ernesto Zedillo, a un costo entonces de 58 mil pesos cada una, que garantizó la presencia de Fox en ese lugar, así como de quienes lo sucedieron.
Faltantes y rarezas
El secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, está en la residencia oficial. Su fotografía, aunque con aspecto más joven, cuelga en una de las paredes que contienen una pequeña sala de juntas en el salón Venustiano Carranza; junto a él destacan viejos conocidos y conocidas, como Marta Sahagún, Rubén Aguilar y Alejandra Sota, o bien el vocero del peñanietismo, Eduardo Sánchez, quien posa con adustez en la más nueva y colorida fotografía del collage de los voceros y jefes de comunicación.
No hay en todo el terreno de Los Pinos ningún lugar que exhiba las imágenes de exfuncionarios, excepto los que se ubican en la casa Miguel de la Madrid, que son los retratos presidenciales tan eficaces que hasta Peña Nieto alcanzó a posar para algún artista.
El Venustiano Carranza conecta, mediante varios pasillos, con las otras áreas empleadas como oficinas, frente a la calzada Molino del Rey. Pero los pasadizos son inaccesibles. 
Recorriendo los jardines, testimonio de diseño y esmero en su conservación, se yergue la Lázaro Cárdenas, casona original usada por el último general presidente, en apariencia empleada más como oficina y que en su puerta trasera conecta con la torre de cristal donde se ubicó la sede de la Coordinación General de Comunicación Social.
En este último edificio, así como en la sala de prensa ubicada ya casi en la esquina con Constituyentes, antigua construcción al parecer que albergó caballerizas, es donde las paredes muestran que hubo soportes de televisión que fueron arrancados. 
En la revisión del inventario de 2017 fue posible identificar que sólo esa dependencia del Ejecutivo poseía 36 pantallas que ahora sencillamente no están.
Además, la sala de prensa contenía numerosas computadoras asignadas a la fuente presidencial, e inclusive tenía cada espacio un letrero con el cabezal o marca del medio al que estaba destinada. Aunque esa es otra de las áreas que ya no es accesible al público, Proceso pudo corroborar que está vacía.
Testimonios recogidos entre el personal de Los Pinos, sostienen que la última semana de noviembre decenas de computadoras fueron puestas a remate –con precios que iban de 800 a 3 mil pesos– entre personal militar justo en la calle Molino del Rey. En cualquier caso, no fueron incluidas en las actas de la entrega-recepción, con el argumento de que eran equipos rentados.
Por lo pronto, el tema de la gran cantidad de objeto faltantes no está resuelta. El pasado jueves 20 López Obrador puso un alto al asunto al solicitar en una conferencia de prensa a su secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, así como a los funcionarios de la Oficina de la Presidencia de la República, que no adelantaran información, pues no quería “escándalos” hasta tener la información precisa sobre el destino del menaje de la otrora residencia oficial. 
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EL "JUICIO al CHAPO,las TRAMPAS de la DEA y la TRAICION de los GEMELOS FLORES"...y las gemelas del capo que robaron la atención.

El proceso contra El Chapo Guzmán tuvo la semana pasada las últimas sesiones de 2018. Y en un juicio que cada vez llama menos la atención de los medios, la fiscalía presentó una de sus cartas fuertes: Pedro Flores, socio del narco sinaloense, quien se puso al servicio de la DEA y en 2008 permitió que se grabara una de sus conversaciones de negocios. Estuvo también la declaración de un capo sudamericano que tocó directamente al gabinete de Salinas de Gortari. Por otra parte, vino también el toque “humano”, cuando la esposa del capo llevó a la Corte a sus pequeñas gemelas, que aparentemente enternecieron al jurado y les robaron la atención a las declaraciones de otro testigo, un policía colombiano.
Nueva York.- La última semana de audiencias de este año en el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán Loera se destaca por el toque humano que le imprimió la presencia de sus gemelas, nuevas acusaciones de corrupción y la revelación de las trampas que le puso la DEA.
Aunque ha mermado la presencia de reporteros en la sala del juez Brian Cogan, en la Corte Federal del Distrito Este, en Brooklyn, Nueva York, no es lo mismo con las declaraciones y acusaciones explosivas de parte de criminales que en algún momento fueron socios de Guzmán Loera. 
Es el caso de Jorge Milton Cifuentes Villa, Simón, uno de los capos del narcotráfico colombiano más connotados; hasta ahora ha sido el exsocio del Chapo que más lo ha comprometido con su testimonio; guiado por los siete fiscales del gobierno estadunidense, ha colocado al sinaloense como un criminal capaz de negociar con grupos terroristas –como las Autodefensas Unidas de Colombia– o guerrilleros –como las FARC.
Al concluir su testimonio –fue interrogado por el fiscal Adam Fels y por uno de los tres abogados del acusado, Jeffrey Lichtman– y al pasar frente al Chapo para salir de la sala del juez Cogan, Simón le hizo un gesto de fraternidad al narco mexicano al cruzar sus brazos sobre el pecho, simulando un abrazo. El sinaloense lo ignoró.
Simón, quien ya había hecho a Guzmán Loera el daño que buscaba la fiscalía, lanzó otra acusación que sacude las estructuras políticas mexicanas de la época salinista. El colombiano dijo que él personalmente se encargaba de sobornar al entonces procurador general, Ignacio Morales Lechuga.
Lichtman llevó a Simón a exponer ante el jurado el caso de Morales Lechuga, procurador entre 1991 y 1993.
–¿Lo sobornaba? –preguntó el abogado.
–Sí, señor –respondió estoico el exsocio del Chapo.
Lichtman no insistió en el tema.
Más socios 
El miércoles 19, en la sala de la Corte no todo era igual. Destacó al ausencia de Emma Coronel, esposa de Guzmán, quien había asistido a las 16 audiencias previas. El fin de semana anterior algunos medios publicaron fotografías de la mujer en el Madison Square Garden, en Manhattan, en la pelea del boxeador mexicano Saúl Canelo Álvarez contra Rocky Fielding.
El siguiente testigo del gobierno de Estados Unidos fue otro de los narcotraficantes más esperados por la prensa que cubre el juicio. Cuando Pedro Flores entró a la sala y caminó al estrado, El Chapo miró con odio a quien fuera uno de sus grandes compradores de cocaína y heroína. 
Su testimonio es crucial para el caso, pues Pedro y su gemelo, Margarito –ambos ciudadanos de Estados Unidos–, ofrecen evidencias frescas sobre la participación del Chapo en el transporte, venta y distribución de drogas.
A las primeras preguntas de Fels, Pedro comenzó a exponer la participación directa de Guzmán y otros capos del Cártel de Sinaloa –como Ismael El Mayo Zambada– en la venta de narcóticos en ciudades como Nueva York o Chicago.
Los Flores, de acuerdo con la historia que narró Pedro al jurado, se iniciaron en el negocio de la venta de drogas desde que eran niños; luego se expandieron como grandes distribuidores en Chicago, cuando por medio de un proveedor mexicano, Guadalupe Ledezma, se relacionaron con el Cártel de Sinaloa.
Su conexión de negocios con El Chapo arrancó en 2005, cuando Ledezma les dijo que era un personero del Cártel de Sinaloa y les propuso que en Chicago y sus alrededores instalaran bodegas para almacenar grandes cargamentos de droga.
En 2005, en una reunión con Ledezma en Zacatecas, Pedro Flores fue detenido presuntamente por policías federales que lo tuvieron cautivo 16 días. El ahora testigo protegido del gobierno de Estados Unidos afirmó que salvó el pellejo porque su hermano Margarito buscó al Chapo Guzmán, quien presuntamente fue quien intercedió para que lo dejaran libre.
Doce días después de resuelto el problema, los gemelos Flores fueron llevados a la sierra de Sinaloa para que Pedro conociera a Joaquín Guzmán.
Tras aterrizar en las montañas, los gemelos se encontraron frente a frente con Guzmán; El Mayo; Jesús Vicente Zambada Niebla, Vicentillo; y Juan Guzmán Rocha, Juancho (primo del Chapo) entre otros capos. Inmediatamente los Flores hicieron negocio con los mexicanos.
La traición
Pedro le aseguró al jurado que entre 2005 y 2008 le hizo ganar al Chapo y a sus socios unos 800 millones de dólares. En ese último año, los gemelos comenzaron a traicionar a Guzmán. 
En abril de 2008, temerosos de su futuro, los Flores, por conducto de su abogado, se acercaron a los agentes de la DEA en Guadalajara.
Gracias a su cooperación con la DEA, Pedro y Margarito fueron sentenciados a 14 años de cárcel y no a cadena perpetua, como correspondía por los delitos que cometieron. Los gemelos llevan ya 12 años encarcelados y si cumplen al pie de la letra lo que les pida declarar el Departamento de Justicia, dentro de dos podrían quedar libres.
En su segundo día como testigo, Pedro Flores –siguiendo el ritmo que le marcaba el interrogatorio de Fels– se convirtió en el segundo criminal en exponer al acusado de manera directa con la venta de drogas en Estados Unidos.
El 15 de noviembre de 2008, 15 días antes de ponerse definitivamente a disposición del gobierno de Estados Unidos, como marioneta de la DEA Pedro Flores le puso una trampa al Chapo: grabó una conversación telefónica que tuvo con Guzmán para negociar el costo de un cargamento de 18 kilos de heroína que el capo mexicano ya les había puesto a los gemelos en Chicago.
La prueba de cargo por parte del Departamento de Justicia se escuchó clara en la sala del juez Cogan: “Amigo, ¿qué dice?, gusto saludarlo. ¿Cómo está su hermano?”, se oye decir al Chapo al inicio de la grabación.
Eran las 20:43 horas cuando El Chapo, desde algún lugar de la sierra de Sinaloa, se comunicaba con Pedro, quien, como los agentes de la DEA que lo manejaban, estaba en la capital de Jalisco.
–Lástima que no lo pude ver el otro día –comenta Flores.
–Aquí estamos, a la orden.
–Para lo que hablamos el otro día tengo el cheque listo… ¿me puede rebajar unos cinco pesos de eso?
–¿A cómo me lo va a pagar?
–A 50.
–Mañana recojo el dinero… está bien, está bien el precio.
–El otro señor me dio algo que no salió bueno y lo tengo que emparejar.
–¿Tú no tienes manera de traer el dinero hasta aquí? Voy a hablar con una persona. Ahorita te hablo pa’trás.
Se referían al pago de 18 kilos de heroína que la gente del capo mexicano le entregaría a la del distribuidor estadunidense en Chicago. 
Pedro le explicó a Fels que cuando dijo que tenía el “cheque listo”, hablaba de que tenía los dólares en efectivo para pagar la droga, ya fuera en México o en Estados Unidos. 
Cuando Flores mencionaba la rebaja de “cinco pesos”, le estaba pidiendo a Guzmán que al precio del kilo de heroína –de 55 mil dólares– le quitara 5 mil. 
Y al referirse al “otro señor”, Flores hablaba de un cargamento de 13 kilos de heroína que le había comprado a la gente del Mayo.
Ese mismo 15 de noviembre de 2008, pero a las 21:03 horas, El Chapo volvió a llamar al celular de Pedro Flores: “Lo van a recoger allá (el dinero), la persona ya está en Chicago. Aquí te van a pasar el número de la persona que está en Chicago y me dio gusto saludarte; salúdame a tu hermano”, se escucha decir a Guzmán.
Cuando el sinaloense le pasa el teléfono a otra persona, para que le den a Pedro los datos de quien recogerá el dinero en Chicago, el que le habla al traficante estadunidense es el colombiano Alexander Cifuentes Villa. 
Ambos se ponen de acuerdo sobre los detalles del pago, pero Pedro le comenta al colombiano que en lugar de 18 kilos de heroína, a su gente en Chicago le dieron 20 kilos y que desea hablar nuevamente con El Chapo, porque quiere arreglar negocios para recibir cargamentos mayores. Esta petición formaba parte del plan de la DEA.
“Amigo”, dice El Chapo al volver a tomar el celular. En ese momento Pedro le pide que le mande más heroína, porque el mercado en Chicago es muy demandante.
“¡Ah, cabrón!, ¿no que tú nada más podías sacar poco?”, se sorprende Guzmán cuando Pedro le pide que le envíe unos 40 kilos. “¿No te ha mandado (heroína) otra gente? Yo te lo mando entonces, te mando de esta semana a la otra”, accede el sinaloense.
Después de que la fiscalía puso ante el jurado la grabación de la conversación entre El Chapo y Flores, la defensa del acusado cuestionó la autenticidad de la voz.
William Purpura, uno de los tres abogados de Guzmán Loera, al interrogar a Pedro ofreció como evidencia un fragmento del video que su cliente envió en 2015 a la actriz mexicana Kate del Castillo. 
Purpura le preguntó a Flores si consideraba que la voz del video se escuchaba exactamente igual a la de la grabación telefónica que él presuntamente le hizo al Chapo.
“No realmente. Similar”, respondió Flores.
Por las muecas de los jurados se pudo palpar que no comulgaron con la táctica de Purpura.
Pedro concluyó su servicio al gobierno de Estados Unidos y los alguaciles lo sacaron de la sala. El Chapo lo acompañó con la mirada, consciente de que el “gringo” de 37 años puede salir libre en 2020, mientras él podría pudrirse en la cárcel.
Reaparece la familia
La fiscalía anunció que para la última audiencia de este año en el juicio contra El Chapo, todos los testigos serían agentes de la ley. 
La falta de testigos “interesantes”, como llama el equipo de abogados de Guzmán a los narcotraficantes, se reflejó el jueves 20 en la Corte. De los más de 100 reporteros que se presentaron y se peleaban un lugar en la sala del juez Cogan al comenzar el proceso, ahora apenas había una docena. Iba a ser una sesión aburrida, comentaban los periodistas.
Pero a escasos tres minutos de haberse iniciado la audiencia, la sala se transformó: luego de tres días de no asistir a las audiencias, apareció Emma y con ella, sus pequeñas hijas, las gemelas María Joaquina y Emali.
Incapaz de contener sus emociones tras ver a las niñas en la sala, al Chapo se le llenaron los ojos de lágrimas, aunque trataba de contenerse. Volteó completamente a su lado izquierdo para saludar y mandarle besos a sus “cuatitas”.
Era imposible no voltear a verlas. Su madre las vistió con elegantes sacos blancos, faldas de mezclilla, camisetas blancas y tenis.
El Chapo no se podía contener: sus hijas le mandaban besos, le hacían gestos de cariño, lo saludaban; él respondía aprobando con la cabeza sus visajes, enviándoles besos… El espectáculo no pasó inadvertido por los integrantes del jurado, que miraban la escena enternecidos. 
Uno de los abogados comentó a los reporteros que Emma Coronel se ausentó porque había ido a México para traer a sus pequeñas a fin de que estuvieran cerca de su padre en las fiestas decembrinas.
Por orden del juez Cogan, Emma Coronel tiene prohibido acercarse a su marido; son las niñas las únicas autorizadas a estar algunos minutos junto a su padre, cuando éste se encuentra en su celda, pero no en las audiencias.
Nadie en la sala del juez ponía atención a lo que decía el testigo de la defensa, el intendente de la Policía Nacional de Colombia, Hernán Tapasco Suárez, sobre el descubrimiento de un cargamento de armas y de 423 kilos de cocaína en un aeropuerto de su país, en 2014.
Con una de sus pequeñas sentada sobre sus piernas y la otra, atendida por una asistente, Emma también le mandaba besos y saludos a su marido. El Chapo era el menos interesado en lo que ocurría entre el oficial colombiano y Adam Fels, que lo cuestionaba.
Sentadas en la segunda hilera de bancas en la sección del lado derecho de la sala, destinada a la prensa, público, y asistentes de la fiscalía y la defensa, las gemelas eran el centro de atención.
Coronel y sus hijas estuvieron en la sala las primeras dos horas de la audiencia. Salieron y regresaron después del receso del almuerzo, para retirarse una hora antes de que concluyera la última audiencia de 2018 del juicio.
Además de presentar a Tapasco como testigo, la fiscalía incluyó a otros dos oficiales de la Policía Nacional de Colombia y a un funcionario migratorio de ese país.  
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