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lunes, 25 de enero de 2016

Las "11 DUDAS de la CAPTURA del CHAPO" ,del "CISNE NEGRO a la REALIDAD DISCORDANTE".


A las 12:19 del viernes 8 de enero pasado, a través de su cuenta en Twitter, el presidente Enrique Peña Nieto informó: “Misión cumplida". Lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos queJoaquín Guzmán Loera ha sido detenido”.

“El Chapo”, el mítico líder del Cártel de Sinaloa y el hasta ese día el hombre más buscado del mundo, fue aprehendido en Los Mochis, Sinaloa, seis meses después de su fuga del penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya, Estado de México.

Sin embargo, la cronología del Operativo Cisne Negro, de aquella mañana de viernes, implementado por la Marina-Armada de México y que terminó con el arresto del capo por la intervención de dos policías federales –a quienes según la versión oficial Guzmán Loera no pudo sobornar–, siguen arrojando dudas.

¿Qué hacía el capo en Los Mochis?
De acuerdo con las versiones de inteligencia, Joaquín Guzmán llegó a Los Mochis el miércoles 6 de enero vía aérea. Aterrizó en una pista para avionetas, aunque no se ha precisado cuál. Alrededor de las 23.00 horas y escoltado por su jefe de sicarios, Iván Gastélum, “El Cholo Iván”, el capo ingresó a la residencia ubicada en Boulevard Jiquilpan 1002 esquina con Río Quelite, en la colonia Scally.

La versión oficial ofrecida por la procuradora General de la República, Arely Gómez, en el hangar de la PGR la noche del mismo viernes apunta sólo a que el narcotraficante había manifestado sus intenciones de movilizarse a la zona urbana, aunque no detalló el motivo.

Otras versiones señalan que el capo se habría movilizado para ver a sus gemelas, que procreó con su actual pareja, Emma Coronel. Sin embargo, hasta ahora no se ha dado un parte oficial sobre las razones del capo para trasladarse a una plaza que históricamente ha sido dominada por el cartel rival, el de los hermanos Beltrán Leyva y donde actualmente manda Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”, el rival más importante de Guzmán Loera.

¿Qué pasó con los sicarios del cinturón de seguridad de Guzmán Loera?  
La versión oficial sobre el Operativo Cisne Negro señala que los marinos entraron a la casa de seguridad de Guzmán Loera y se toparon con una resistencia de 12 hombres fuertemente armados, siete más de los que se había planeado que estarían cuidando al capo.

El resultado de la refriega entre sicarios y fuerzas federales fue de cinco gatilleros abatidos –fotos de los hombres muertos circularon por la web–.  Entre los muertos estaba Raymundo Gaxiola Gutiérrez, “El Elegante”, oriundo de Badiraguato y quien en los últimos meses había logrado hacerse de fama en el cártel. Incluso, algunas versiones apuntan a que el cantante de música regional Alfredo Ríos, “El Komander”, le compuso un corrido que lleva por título “El Elegante”.

En un primer comunicado emitido alrededor de las 08.00 horas, la Marina informó que en el lugar de los hechos seis personas fueron detenidas, cuatro hombres y dos mujeres –una de ellas la cocinera oficial de “El Chapo”–.

Entre los muertos y los detenidos, el número de sicarios encargados de la seguridad del capo ascendía sólo a nueve, no a 12 como se informó oficialmente. Incluso si se suma a este número al líder de los gatilleros, Iván Gstélum –de quien se informó en un primer momento que había logrado huir–, el anillo se seguridad del líder del Cártel de Sinaloa sería de 10 hombres.

Si en el operativo estaba contemplado que Guzmán Loera escapara por el drenaje ¿por qué no lo capturaron cuando salió del drenaje pluvial a 800 metros de distancia de la casa?
Los detalles de la Operación Cisne Negro indican que participaron 17 marinos que irrumpieron en la casa y otros 50 que custodiaron los alrededores, especialmente las alcantarillas, pues ya se había contemplado que el capo utilizara esta vía de escape, como lo hizo en Culiacán, en febrero de 2014.

El parte oficial indica que al percatarse del operativo Joaquín Guzmán entró a un túnel habilitado entre la casa y el drenaje pluvial de Los Mochis, que corre por debajo de Boulevard Jiquilpan. Los elementos castrenses, según dijo la Marina, se habían apostado en las alcantarillas para capturar al capo en cuanto saliera.

Sin embargo, en la operación sólo se previó que el capo saliera por alguna de las alcantarillas sobre Boulevard Jiquilpan, entre la casa y el desagüe del drenaje pluvial en la avenida Dren Juárez. Entre estos dos puntos hay 650 metros de distancia.

Guzmán Loera y “El Cholo Iván” optaron por recorrer el drenaje pluvial en sentido contrario al que se esperaba, hacia la esquina de Boulevard Antonio Rosales y salir por una alcantarilla a 850 metros de distancia de la casa de seguridad. En este tramo de Jiquilpan los marinos no se apostaron.

El operativo inició a las 04.40 de la madrugada en la casa de seguridad de Boulevard Jiquilpan esquina con Rio Quelite. El capo y su jefe de seguridad salieron alrededor de las 08.30 de la mañana de su escondite en el drenaje pluvial.

Es decir que se habría quedado poco más de tres horas en el subterráneo, tiempo en el que a la Marina no se le ocurrió apostarse en las alcantarillas sobre Boulevard Jiquilpan hasta Antonio Rosales, donde por cierto la circulación no había sido detenida.   

Reportes de la prensa local sobre la Operación Cisne Negro dan cuenta que a escasos 100 metros del lugar no sólo había refuerzos de las tropas de élite, sino también Policías Federales que presenciaban el intercambio de tiros y hasta elementos del Ejército Mexicano.

¿Por qué el comunicado de la Marina indicaba que el jefe de sicarios de Guzmán Loera había logrado escapar? 
Unas horas después de iniciada la Operación Cines Negro, alrededor de las 08.00 horas, la Secretaría de Marina emitió el comunicado 005/16 en el que informaba que elementos de la corporación asistieron a una denuncia ciudadana que alertaba de hombres armados en un domicilio. Al llegar los marinos fueron agredidos con disparos y estos respondieron.

En el documento también se indica que “se tuvo conocimiento de que en citado lugar se encontraba Orso Iván Gastélum Cruz, presunto jefe de la zona norte de Sinaloa de una organización delictiva que opera en el área, mismo que logró darse a la fuga.”

De acuerdo con el relato de hechos para el noticiero Primero Noticias de Televisa, los elementos castrenses consideran los túneles como sitios letales para una persecución, pues quedan expuestos al fuego enemigo.

La versión oficial no deja claro si los integrantes de la fuerza de élite de la Armada persiguieron por el drenaje pluvial a “El Cholo Iván”, aunque en el comunicado emitido unas horas después de iniciada la Operación Cisne Negro dan por hecho que se escapó, además de que no informa que con el sicario también iba el líder del Cártel de Sinaloa.

Otro dato: los soldados de élite de la Marina que irrumpieron en el inmueble y enfrentaron a tiros a los gatilleros tardaron hora y media en localizar la entrada al túnel por el que huyó el capo.

¿Cómo y dónde encontraron el fusil del Cholo Iván?  
El punto en el que Joaquín Guzmán y su jefe de sicarios, Iván Gastélum salieron del drenaje pluvial se dio a conocer vía redes sociales desde la mañana del mismo viernes 8 de enero. Sin embargo, tuvo que pasar un día para que las autoridades aseguraran este punto.

Los representantes de los medios de comunicación se dieron cita en el lugar el sábado 9 de enero antes que las autoridades. Uno de ellos, de ABC News, levantó la alcantarilla por donde huyó el capo y al hacerlo se encontró con el fusil AR-15 con aditamento de lanzagranadas, que presuntamente sería del lugarteniente de Loera y lo habría dejado para no llamar mucho la atención al salir del drenaje pluvial.

Algunas notas consignan que fue hasta una hora después del hallazgo que elementos castrenses y de la PGR acudieron al punto para asegurar el arma.  

¿Guzmán Loera iba armado?
Los policías federales que capturaron al capo en la carretera Los Mochis-Culiacán reportaron a sus superiores que marcaron el alto a un automóvil Focus de color rojo de donde descendió el lugarteniente del capo, que iba agachado en la parte trasera.

Según el relato, cuando Iván Gastélum descendía, uno de los federales vio que llevaba una pistola, por lo que fue encañonado. Guzmán Loera no iba armado, aunque primero los amenazó de muerte y luego intentó negociar con los agentes.

¿Cómo se enteró la Policía Federal que “El Chapo” Guzmán iba en un automóvil Focus color rojo y dónde lo hurtaron?
Videos captados por automovilistas en el Boulevard Jiquilpan alrededor de las 08.30 de la mañana muestran el momento en el que dos hombres, presumiblemente Guzmán Loera e Iván Gastélum, roban un auto modelo Jetta color blanco, a unos metros de la coladera por donde salieron del drenaje pluvial.

Hasta el momento se sabe que este primer automóvil fue abandonado unas cuadras adelante, pues se descompuso. No habían transcurrido más de 20 minutos cuando robaron el segundo automóvil, el Focus rojo.

Aunque la versión oficial insiste en que hubo una acción coordinada de las fuerzas federales para detener al capo, luego de su fuga por el drenaje pluvial de la zona centro de la ciudad, versiones extraoficiales señalan que la dueña del segundo auto robado por los narcotraficantes reportó el hecho al C4.

Así fue como el gobierno estatal activó una alerta para autos robados y de esta manera la Policía Federal, al observar el coche alrededor de las 09.30 de la mañana, sobre la carretera, le marcó el alto. El comunicado emitido por la Marina la mañana del viernes, a las 08.00 horas, fortalece esta teoría, pues se da por hecho que el lugarteniente del capo había logrado huir.   

La administración federal tampoco ha aclarado por qué el capo aparece en una primera imagen sin esposas abordo de lo que se infiere es una patrulla de la Policía Federal.

¿Por qué prefirió negociar que confrontar a los Policías Federales?
Acostumbrados a matar, ambos capos confiaron en una salida en la que sobornarían a los policías federales que los detuvieron y así evitarían enfrentarse con ellos de manera violenta. El cálculo falló.

Aunque lo hubieran hecho, Guzmán Loera y su jefe de sicarios se encontraban en desventaja contra cuatro policías armados que encañonaron a Iván Gastélum, apenas se dieron cuenta que llevaba consigo una pistola escuadra.

Según las versiones de los agentes federales, sobre la carretera Los Mochis-Culiacán un convoy de sicarios ya estaban esperando a Guzmán Loera para rescatarlo, por lo que optaron por llevarlo a un lugar donde esperarían refuerzos; sin embargo, no se ha explicado aún por qué decidieron llevarlo específicamente al Motel Doux. Con base en esto surge una pregunta más…

¿El líder del cártel más poderoso del país tiene miedo a morir?
A pesar de que existen imágenes de Joaquín Guzmán portando armas y rifles de asalto, en los últimos años el capo ha mostrado que su punto débil es la familia, especialmente las dos gemelas que procreó con Emma Coronel.

La necesidad de verlas lo llevó, en 2014, a relajar su círculo de seguridad e ir a Mazatlán. Ahí fue reaprehendido también por marinos de la Armada.

De acuerdo con la entrevista grabada en video para la revista Rolling Stone, el capo dijo que estaba consciente de que un día moriría: “pero espero que por causas naturales”.

¿Por qué los policías federales lo llevaron a dicho motel y no trasladaron al capo a la delegación de la PGR o a una estación de la Policía Federal que incluso les quedaban más cerca?
De acuerdo con lo que relataron los policías a sus superiores, el auto Focus color rojo fue interceptado en el kilómetro 3.5 de la carretera Los Mochis-Culiacán, prácticamente en la salida de la ciudad.

Entre este punto y el Doux hay ocho kilómetros que recorrieron, ya con el capo y su cómplice dentro de la patrulla y sin esposar, pasando por Los Mochis y dejando atrás tres moteles, Cessna, Esgar y Century. Además de la delegación de la PGR y un destacamento de la propia Policía Federal.

Fuentes al interior de la PF informaron a LA SILLA ROTA que no existía una explicación por la que los elementos decidieron llevar Guzmán Loera a un motel más lejano, el Doux, ni por qué si ya lo había trasladado hasta ese lugar, no se siguieron hasta San Miguel Zapotitlán (12 kilómetros adelante sobre la carretera), donde se encuentra el 89 Batallón de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los policías que detuvieron a Joaquín Guzmán Loera declararon a sus superiores que optaron por resguardar al capo en un hotel para esperar refuerzos ya que sabían que un convoy de sicarios iría a rescatar al capo. Hoy esos elementos han sido promovidos con puestos en representaciones diplomáticas en países de Europa.

¿Final alternativo? Algunas versiones apuntan a que el Hotel Doux sería uno de los favoritos de Isidro Meza Flores, el rival de Guzmán Loera, y líder de la plaza de Los Mochis para el cártel de los Beltrán Leyva.

¿Operativo coordinado con la Marina o rebatinga por el capo?
La versión oficial indica que luego de llevarlo por carretera y llegar al Doux, los patrulleros eligieron la penúltima habitación al fondo del motel, la 51, para ingresar al capo. Según testigos consultados por el Semanario Zeta, cuando un trabajador del lugar acudió para cobrar la cuota de 300 pesos por seis horas, se le ordenó que se retirara.

Fue entonces cuando un policía tomó la famosa fotografía del narcotraficante sentado en una cama del hotel con la imagen de una mujer semidesnuda en el fondo.

Primero llegaron más unidades de la Policía Federal a reforzar la custodia y más tarde, no se precisa en qué momento, elementos de la Marina llegaron al lugar para “negociar” la entrega del capo.

Versiones extraoficiales señalan que la Marina se enteró de que la PF tenía al capo gracias a que, apoyados en el Ejército, escucharon las comunicaciones por radio de los federales. Al llegar hubo un enfrentamiento verbal y hasta amenazas.

Según el diario Impacto, diario sinaloense, los Marinos advirtieron a los federales: “¡Nos entregan a ‘El Chapo’ o va a haber consecuencias!”. 

“¡Tenemos que presentarlo nosotros ante el Ministerio Público; nosotros lo capturamos!”, respondió el delegado de la Policía Federal en Sinaloa, Nicolás González Perrín,

El jefe de grupo de élite de los marinos respondió: “Lo vamos a trasladar en un helicóptero y un avión de la Secretaría de Marina”. “También nosotros tenemos un avión para trasladarlo”, reviró Perrín. 

Finalmente, entre las 11.00 y las 11.30 horas, y una vez que los altos mandos en la Ciudad de México ya estaban enterados de la detención del capo, Policía Federal y Marina llegaron a un acuerdo para trasladar a los dos capos en un convoy hasta el aeropuerto de Los Mochis, a 20.6 kilómetros de distancia.

La versión encaja con la decisión final de que la conferencia del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, la procuradora Arely Gómez González, los titulares de Semar y Sedena, Vidal Soberón y Salvador Cienfuegos, y el comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia, fuera en el hangar de PGR y no en el de la Secretaría de Marina.

Fuente.-LaSillaRota

"SUCEDIO en la PRISION MILITAR",RECLUIDO por MATAR a su SARGENTO,otra vez "VOLVIO a MATAR".


Un homicidio en día de visita familiar en la prisión castrense del Campo Militar uno de la Ciudad de México, se convirtió en un botón de muestra de los lastres que arrastra el llamado “fuero de guerra” en el país. 

El tema del respeto a los derechos humanos de los militares sujetos a juicio, la readaptación social, y las garantías a procesos penales equitativos, volvió a instalarse al iniciar el 2016 como parte de la agenda pública que tiene que ver con la vida interna de las fuerzas armadas.

Los mitos sobre las últimas pruebas para graduarse en el curso de fuerzas especiales son amplios y variados. Todos tienen un factor en común. Más allá de la resistencia física, motivo de relatos que exaltan la épica, la resistencia mental para no perder la cordura, termina por ser quizá de lo que menos se habla.

Hay quien dice que matar una gallina a mordidas, como requisito para graduarse en el curso de operaciones en la jungla en los años 80 en la Escuela de las Américas, cuando su sede estaba en Panamá, era una de las “pruebas” que buscaban poner a prueba la resistencia y sangre fría de los soldados. Otros referían sobre los requisitos que deberían cubrir los alumnos de la escuela de fuerzas especiales del ejército guatemalteco. Durante varios días debían aguantar sin comer, alimentándose de lo que encontrara en la selva, como parte de la preparación del curso kaibil.

José Javier Acosta Piñones realizaba hace unos meses el curso básico de fuerzas especiales, cuando con un arma punzocortante privó de la vida al sargento que estaba al mando de su pelotón. El cabo de infantería Acosta Piñones quedó detenido y fue consignado a la prisión militar de la Mojonera, en las instalaciones de la 15 zona militar en Guadalajara, Jalisco.

Hace unas semanas fue trasladado a la ciudad de México y recluido en la prisión del Campo Militar número uno. Las autoridades penitenciarias pasaron por alto si había o no un diagnóstico de sus condiciones mentales, dice un oficial de justicia militar que solicitó el anonimato, y lo mezclaron con el resto de la población. De manera aparente no existía mayor problema.

La tarde del domingo 17 de enero algo pasó en el comedor de la cárcel militar en la ciudad de México. Cuando el cabo de transmisiones Salvador Aguilar Otañez se encontraba en el lugar, fue atacado con una “punta” por su colega Acosta Piñones. Como era día de visita familiar, algunos civiles que suelen ingresar para convivir con sus parientes empezaban a retirarse, la especie trascendió más allá de los muros de roca y concreto que circundan el penal.

—De un tajo lo asesinó cuando se encontraban en el comedor del penal—, dicen un par de familiares de internos que conocieron de primera mano el suceso. Acosta Piñones fue acusado de homicidio, el segundo por el que es procesado, y su caso quedó radicado en el juzgado segundo militar. De las circunstancias que lo orillaron a privar de la vida a su compañero en prisión, del diagnóstico con el que ingresó al penal y las razones de su traslado de Guadalajara a la ciudad de México, poco se ha conocido en tribunales militares.

Más que los asesinatos y riñas, algo que ocurre en cualquier penal del país incluidos los castrenses, lo que los civiles familiares de internos cuestionaron fueron las condiciones como funciona la llamada readaptación social en el fuero de guerra.

De nuevo a las calles

Las condiciones de los militares sujetos a juicio y trasladados a penales federales en octubre pasado, volvió a ser tema de protesta hace unos días en la ciudad de México. La tarde del viernes 15 de enero un grupo no mayor a un centenar de personas, compuesto por militares retirados y familiares de internos sujetos a juicio, se manifestaron a las afueras del centro comercial plaza Sedena, en la zona aledaña al Campo Militar uno y al edificio de la secretaría de la Defensa Nacional. Con pancartas y cartulinas exigieron al secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos Zepeda, “el inmediato retorno a prisiones castrenses de los militares procesados” y que en la actualidad están recluidos en diferentes penales federales.

“Los manifestantes demandaron se dé marcha atrás a ese traslado masivo de militares que afecta a casi cien familias al dejarlos imposibilitados por cuestiones económicas a visitarlos, asimismo esa medida los deja en estado de indefensión jurídica al mantenerlos alejados de los lugares en donde se desahogan sus causas penales y radican sus abogados, defensores de oficio militares, que desde que fueron trasladados no han podido contactar ni siquiera por teléfono debido a las restricciones de esos penales federales”, comentó uno de los manifestantes.

La protesta fue encabezada por la abogada Ana Lucia Zavala Rodríguez, presidenta de la Organización Humanista Por el Progreso Social (OHPS) A.C. y por el general retirado Samuel Lara Villa, dirigente de la Federación de Militares Retirados (FEMIRAC) A.C. Otras de las demandas que expusieron fueron que se realizaran procesos penales justos para todos los procesados de origen militar, tanto en el fuero de guerra con el civil, con respeto a sus garantías de procesados, como la presunción de inocencia. Exigieron que cesara la dilación sistemática en la presentación de testigos militares por parte de la Sedena, lo que repercute en el retraso por meses y años de los procesos en contra de los internos sujetos a juicio.

Zavala Rodríguez recordó que el pasado 28 de octubre del 2015 entregaron una petición por escrito al general secretario para que se revirtiera la situación de los traslados. Al no existir respuesta el pasado 11 de diciembre enviaron un escrito a Enrique Peña Nieto, presidente de la República y Comandante Supremo de las fuerzas armadas, para que interviniera en el asunto.

Resulta contradictorio, dijo Zavala Rodríguez, que mientras el general Cienfuegos de manera pública dice que no permitirá que a los soldados los traten como delincuentes, refiriéndose al caso Tlatlaya y otros de alto impacto mediático donde hay militares involucrados, y permita que militares en activo y sin sentencia en sus juicios, se encuentren recluidos en prisiones civiles.

La decisión se dio hace unos meses contra todos los militares procesados por delitos contra la salud, que se encontraban presos en los penales militares de Mazatlán, sede de la Tercera Región Militar; de la Mojonera, en Zapopan, Jalisco, y el Campo Militar uno en la Ciudad de México.

Fuente.-Juan Veledíaz

@velediaz424

Los "OTROS MOREIRA",una COLECCION de "EX-GOBERNADORES HAMPONES"...mas los que "vienen".

Humberto Moreira no es el único gobernador acusado de hacer mal uso de los recursos del estado que gobernó. Desde el año 2000, al menos 15 ex mandatarios han sido señalados por cometer delitos como desvío de recursos, corrupción y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Tres fueron sancionados con cárcel y sólo uno permanece detenido.
Fuente.-

EL "CASO contra KATE",el OCASO de la ACTRIZ,un HORIZONTE PINTADO de NEGRO.


El horizonte legal de la actriz Kate del Castillo está pintado de negro. A diferencia del actor Sean Penn, a quien llevó a ver a Joaquín El Chapo Guzmán a su escondite en la Sierra de Durango para hablar de una película y entrevistarlo, el Gobierno de Estados Unidos –de acuerdo con lo que han transmitido a Los Pinos- está dispuesto a quitarle la ciudadanía y entregarla a la justicia mexicana. 

Si se le encontrara culpable de los delitos por los que se le investiga, de todas las celebridades de Hollywood en la licuadora judicial del entramado financiero de Guzmán y el Cártel del Pacífico, ella sería la pieza desechable. Paradójicamente, ella puede cambiar su destino.   

El Gobierno mexicano, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera, el SAT y la PGR, están armando el enjambre financiero de Guzmán, que según los investigadores, es muy amplio y complejo. Dentro de toda esa telaraña se encuentra la pista de la actriz, que tiene tres empresas, Royal Makeup, Kate del Castillo Productions y Tequila Honor, que están siendo puestas de cabeza por especialistas de la Secretaría de Hacienda y el Departamento del Tesoro. El propósito es construir el mapa de transferencias de dinero de esas empresas a individuos y otras compañías con recursos que se presume eran del Cártel del Pacífico.   

La idea de la película de El Chapo producida por el Cártel del Pacífico para exaltar la imagen del criminal y fustigar al Gobierno fue descubierta por un trabajo de contrainteligencia del CISEN. En el momento que se supo del plan, dijeron funcionarios federales, se buscó establecer los vínculos que les aportara más información. De esa manera se llegó a la conductora Yolanda Andrade, agregaron, por el hecho circunstancial de que su padre era compadre de Guzmán. Pero las investigaciones sobre ella mostraron que no había existido ningún contacto con él o sus abogados.   

La investigación dio resultados en 2014, cuando detectaron una llamada entre los abogados de Guzmán y la señora Del Castillo, a partir de lo cual se fue desenvolviendo la trama más interesante de lo que iba a ser la película de El Chapo. En esas llamadas, de acuerdo con la información de inteligencia –que aún no forma parte de la indagatoria en la PGR-, las llamadas intervenidas ese año condujeron a pagos y comisiones de las empresas de la actriz a nueve holdings y varias personas de la industria del entretenimiento en México y Estados Unidos, que están bajo sospecha por la presunción de que esas operaciones fueron realizadas por miembros del Cártel del Pacífico.  
Desde el primer momento se involucró al Gobierno de Estados Unidos, en lo que comenzó como una operación binacional, que se ha vuelto multinacional. Desde 2014 la PGR trabaja esta línea de investigación con el FBI, la DEA, el SAT y el Departamento del Tesoro, dijeron funcionarios federales. El FBI también intervino los teléfonos de la señora Del Castillo en Estados Unidos, en donde surgió un abogado en Nueva York, cuyas conversaciones llevaron a la presunción de que la actriz también podría estar involucrada en el lavado de dinero del Cártel del Pacífico en ese país. Estas investigaciones aún no se integran a la indagatoria en México, donde sin embargo hay al menos tres empresarios que están señalados como probables testigos de elementos constitutivos de delito, que aún no han sido llamados a declarar en la PGR.   

La investigación sobre la señora Del Castillo continúa ampliándose, con lo que su desenlace legal está lleno de incertidumbres. El lavado de dinero es uno de los delitos más difíciles de probar, y la experiencia mexicana en ese campo ha sido desfavorable para las autoridades. La PGR citó a declarar a la actriz en Estados Unidos, pero al ser ciudadana estadounidense desde septiembre de 2015, tiene la doble nacionalidad y es altamente probable que el Departamento de Justicia no permita que los ministerios públicos federales mexicanos hablen con ella. Tiene que presentarse a declarar, porque la citaron en calidad de testigo, pero sería ante un fiscal en la Corte Federal de Miami, donde el Gobierno de Estados Unidos decidió radicar el caso. La PGR, de cualquier forma, podría formular preguntas previamente.   

Iniciar el proceso en contra de la señora Del Castillo en Estados Unidos es más riesgoso para ella. Según explicaron funcionarios mexicanos, cuando menos hay dos delitos por los cuales podrían procesarla. Uno es el de conspiración, donde no necesita haber cometido un crimen, pero basta que supiera de un plan e intentara romper la ley. El otro es por haber ayudado a narcotraficantes internacionales, que se encuentra vigilada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros el Tesoro. Pero al mismo tiempo, la fortaleza de un caso contra ella en Estados Unidos, le da, paradójicamente, más posibilidades de evitar la cárcel. La ley le permitiría llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia para que a cambio que declarara contra los involucrados, le otorgaran inmunidad. Esto, en caso de que hubiera pruebas sólidas de un acto criminal o que decidiera colaborar con los fiscales unilateralmente. 

El costo sería el final de su carrera, posiblemente una nueva identidad, y cortar con todo lo que ha sido y la rodea hasta ahora, volteando a ver siempre para atrás sobre su hombro, porque su cabeza tendría precio.  

Fuente.- twitter: @rivapa  

Los "ZETAS en el PRI"...o el "ZETAPRI", ¿Es el narco el que somete al Estado o el Estado somete al narco ?


¿Hasta dónde llegan los tentáculos del narcotráfico en el Partido Revolucionario Institucional? El cártel paramilitar más sanguinario está unido al PRI, lo que no sabemos es hasta dónde.
¿Es el narco el que somete al Estado o el Estado somete al narco para apoderarse del próspero negocio multinacional? ¿Los gobernadores sirven a Los Zetas o Los Zetas sirven a los gobernadores? ¿Quiénes son los jefes de Los Zetas en los narcoestados de la República? ¿Los Jefes Zetas o los gobernadores?
Tenemos que ir desmontando la idea que los cárteles de la droga existen al margen de la clase política mexicana. Al contrario, los cárteles de la droga existen, se fortalecen y crecen, gracias a los gobiernos de los diferentes narcoestados de la República.
Decir que Humberto Moreira “trabajaba” para los Zetas es incierto, más bien, a la luz de los hechos son los Zetas supuestamente, los que trabajaban para Moreira. No podemos olvidar que durante su mandato, como el de su hermano, Rubén, Coahuila se ha convertido en un narcoestado.
La indagatoria contra los Moreira se inició en Estados Unidos, al igual que las investigaciones contra el ex Gobernador Tomás Yarrington, acusado de trabajar con Los Zetas y con el Cártel del Golfo. Tampoco podemos olvidar la historia de otro priísta vinculado con los Zetas, el ex Gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, precisamente exiliado para protegerlo con patenta de corso del consulado de México, en Barcelona. Pero hay que recordar el testimonio de José Carlos Hinojosa durante el juicio por lavado de dinero para el Cártel del Golfo. El ex contador del cártel declaró que había entregado 12 millones de dólares para la campaña del candidato a Gobernador del PRI, Fidel Herrera Beltrán. No hay que olvidar, al ilustre priísta Mario Villanueva Madrid, Gobernador de Quintana Roo de 1993 a 1999 y prófugo de la justicia más de un año hasta que fue detenido en 2001 y luego extraditado a Estados Unidos en mayo de 2010. Y otros célebres priístas.
Otro Gobernador priísta presuntamente con Los Zetas es Rodrigo Medina, a quién ese cartel le colgó varias narcomantas para recordarle quién le había pagado 20 millones de dólares durante su campaña y los compromisos adquiridos con ellos.
En el caso concreto de la investigación contra Humberto Moreira, sabemos que fue iniciada desde octubre del año pasado y que el gobierno mexicano fue debidamente informado por Estados Unidos. ¿Por qué la Procuraduría General de la República no actuó? Seguramente porque se trata de un ex Gobernador del PRI y lo protegieron, hasta que España lo detuvo bajo la consigna sarcástica de “Misión cumplida”.
Las alianzas entre los Zetas y el PRI tienen su lógica. Este cártel de la droga nació en las entrañas del Estado. Su fundador fue Arturo Guzmán Decena quien se dio de alta en el Ejército mexicano el 12 de mayo de 1992 y desertó en 1997, quien trabajaba para la Policía Judicial Federal (PJF). De hecho, los primeros Zetas eran militares capacitados en la Escuela de las Américas especialista en la llamada “contrainsurgencia” y en preparar auténticos matones y torturadores.
Tres años después, Guzmán Decena conocido como el Z1 empezó a trabajar para Osiel Cárdenas, líder del Cártel del Golfo. Su función era reclutar ex militares y así fue formando el brazo armado de ese cártel, cuyo feudo está ubicado en Matamoros, Tamaulipas. A sus filas, fueron llegando militares de Tamaulipas y también del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) y otros elementos sanguinarios, hasta que se separaron del CdeG y formaron su propio cártel, construyendo así el imperio de terror que ya conocemos.
El poder de Los Zetas al igual que el del PRI, es nutrirse del tejido social más necesitado. Los Zetas fueron creando redes en las distintas ciudades, congregando a una amplia masa de jóvenes marginados, sin posibilidad de estudiar ni trabajar. El ofrecimiento de 5 a 10 mil pesos semanales provocó todo un éxito en el reclutamiento. Actualmente, el ejército de Los Zetas es potente y muy extendido.
Los Zetas controlan generalmente estados gobernados por el PRI en particular en el noreste, pero también en lugares como Veracruz, Zacatecas, Guanajuato, Tabasco o Quintana Roo. Según la PGR hay escisiones claras trabajando en Coahuila y Nuevo León bajo el nombre de “Sangre Zeta”, o el Grupo Operativo Zetas en El Mante, Soto La Marina y Victoria, en el estado de Tamaulipas, mientras los que se hacen llamar Comando Zetas, tienen su centro de operación en las ciudades de Gustavo Díaz Ordaz, Ciudad Mier Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y Miguel Alemán, disputando territorio al Cártel del Golfo.
En su estructura delincuencial, además de los halcones dedicados a tareas de vigilancia, están los sicarios especializados en cortar cabezas, pozolear, destazar o desollar, mientras los halcones tienen a su cargo la vigilancia y los llamados Cobras, se concretan al trabajo de cobro de piso.
Desde hace algunos meses, algunos grupos de Zetas han ido cambiando de nombre. Ahora se hacen llamar “Cártel del Noroeste” y han ido apareciendo en Nuevo León, Zacatecas y Coahuila. En los últimos meses han colocados algunas narcomantas en Cadereyta y Galeana, Nuevo León, algo que confirma que van tejiendo redes con el poder político local, estatal y federal, para fortalecer su presencia.
¿Cuál es el modus operandi de estas alianzas estrategicas entre gobierno del PRI y Los Zetas? Está basado en el dinero procedente del narcotráfico que llena los bolsillos de los políticos a cambio de otorgar territorio y seguridad a los delincuentes en el trasiego de droga. Luego, algunos narcopolíticos se engolosinan con los billetes verdes, casas, yates, aviones y todo tipo de riquezas y desplazan a los narcos para ser ellos personalmente quienes se dedican a traficar y blanquear el dinero. Los cárteles de la droga, se convierten entonces, en “empresas” institucionales, donde la nebulosa de la actividad política, permite camuflar los colores de la organización criminal a la que realmente pertenecen. La tutela del estado a los cárteles de la droga va mucho más allá de una simple colaboración o un aislado vínculo de participación “comercial”.
¿Cuántos narcogobernadores, narcoalcaldes, narcodiputados, narcoregidores tiene el PRI?… Habrá que preguntarle a la justicia de Estados Unidos o de España.


 fuente.-SinEmbargo/