Es un planecito, no un plan: un mazo sin fuerza, armado con pilas recargables del Partido Verde y el PT, que solo pegan donde no duela… a ellos.
Asi lo cita el Diario Español,El Pais,es una Reforma Electoral mínima,con la que se conformó la Presidenta Claudia Sheinbaum.

El “Plan B” que se encogió
Lo que nació como reforma electoral ambiciosa terminó convertido en ajuste de nómina municipal y recorte de curules locales, porque lo único sagrado en la mesa eran los privilegios de los partidos, empezando por los aliados.
La eliminación de pluris, el recorte de financiamiento a partidos, la representación real del voto migrante y la regulación de IA en campañas salieron por la puerta de atrás cuando el Verde y el PT hicieron números y vieron que la austeridad era para los demás, nunca para su chequera.
Verde y PT: pilas que no se sulfatan
El chiste del cartón de OBI en El Norte es preciso: el mazo es el “Plan B”, y las pilas recargables son el Verde y el PT, listos para alimentar cualquier artefacto de poder siempre que la descarga caiga sobre terceros.
Rechazaron el primer intento porque tocaba el financiamiento público y la forma de repartir pluris, es decir, su zona de confort; bastó bajar el voltaje de la reforma para que, milagrosamente, se declararan en “respaldo total e incondicional” a la presidenta.
Coalición: conservar la batería, no la democracia
Ignacio Mier lo dijo sin pudor: mantener la coalición Morena‑PT‑Verde es “mantener el poder al servicio de los demás”; traducción libre: primero se protege la alianza, luego, si queda tiempo, ya vemos la democracia.
Las negociaciones en Gobernación fueron, en la práctica, una clínica de cómo vaciar de contenido una reforma para salvar una coalición: se recorta a congresos locales y regidores, se promete ahorrar 4.000 millones, pero ni una coma al reparto de pluris ni al chorro de recursos a los partidos.
El mazo que solo pega hacia abajo
El “planecito” sí se atreve con lo más fácil: apretar el cinturón a congresos estatales y ayuntamientos, donde la resistencia es más dispersa y menos mediática.
Pero deja intacta la estructura que convierte a los partidos en maquinarias de cargos seguros y financiamiento garantizado, justo lo que la iniciativa original decía querer desmontar cuando hablaba de reducir 25% el dinero a partidos y reconfigurar 200 diputaciones plurinominales.
Pilas felices, ciudadanía en modo ahorro
La presidencia presume que insistirá “más adelante” en lo que hoy sus propios aliados le tiraron, como si el tiempo fuera a volver valientes a los mismos que hoy se doblan ante cualquier amenaza a su caja chica.
Mientras tanto, Verde y PT se venden como socios de una democracia “más austera” porque aceptan recortes que no pasan por sus bolsillos, y posponen, otra vez, cualquier cambio que le devuelva el sistema electoral a la gente y no a las cúpulas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: