En Guanajuato, la estrategia federal presume reuniones del estratega federal Omar García Harfuch , mesas, ferias, comités y hasta canjes de armas; en la calle, en cambio, la realidad sigue hablando con plomo. La mañana de ayer asesinaron a Roberto Castañeda Tejeda, director de la Junta de Aguas (JAPAMI) en Irapuato y volvió a quedar claro que el discurso oficial se pasea por otro estado, mientras el crimen organiza su propia agenda.
La ejecución del funcionario, a bordo de su vehículo oficial y en plena zona urbana, no es sólo un homicidio más: es la radiografía de un gobierno que insiste en administrar la violencia con boletines, como si las balas se desactivaran con conferencias.
La alcaldesa Lorena Alfaro confirmó la muerte y condenó el ataque, pero su indignación compite contra una maquinaria criminal que ya aprendió la lección más rentable: en Guanajuato, matar autoridades mientras otras acuerdan con ellos, no detiene nada, sólo confirma el vacío.
La paz de utilería
El gobierno federal presume una estrategia de atención a las causas en Guanajuato con cientos de miles de servicios, visitas casa por casa, comités y ferias de paz. Pero mientras las cifras se amontonan en los informes, los ataques siguen ocurriendo a plena luz del día, frente a tiendas, avenidas y oficinas públicas.
Ahí está el truco: el Estado confunde presencia administrativa con control territorial. Puede desplegar brigadas, instalar mesas y repartir propaganda de pacificación, pero si un funcionario sale de casa rumbo al trabajo y termina asesinado en su camioneta, la estrategia no está funcionando; está actuando.
El mensaje criminal
El asesinato de Castañeda Tejeda no sólo golpea a una institución técnica clave para la ciudad; también envía un mensaje político brutal: los cargos públicos en Guanajuato pueden convertirse en objetivos y la impunidad sigue siendo la mejor escolta del agresor.
Que el ataque haya ocurrido en Irapuato, una de las ciudades más grandes del estado, refuerza la idea de que el crimen ya no necesita esconderse en la periferia: circula, dispara y desaparece con la tranquilidad de quien sabe que el Estado siempre llega tarde.es-us.noticias.yahoo+1
El fracaso en una frase
La estrategia federal en Guanajuato no está conteniendo la violencia; apenas la está administrando mientras los grupos criminales conservan la iniciativa. Y cuando la muerte necesita permiso para operar a plena mañana, el problema ya no es de percepción: es de control perdido.
Con informacion: ELUNIVERSAL/

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