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domingo, 9 de julio de 2017

"DOUBLE CROSSED",CRITICA la ESTRATEGIA "GRINGA" CONTRA las DROGAS...un fracaso antiquísimo de control al crimen organizado.


Un nuevo libro plantea una cruda crítica a los orígenes de la estrategia estadounidense frente al crimen organizado y a la aplicación de la actual política.
"Double Crossed: The Failure of Organized Crime Control" (Apuñalado por la espalda: el fracaso del control del crimen organizado) de Michael Woodiwiss, ofrece un cuadro convincente de las estrategias de Estados Unidos contra el crimen, como las basadas en la hipocresía y la xenofobia, lo cual ha desembocado en una estrategia totalmente contraproducente en la actualidad.
Estas conclusiones no son del todo novedosas, pero Woodiwiss, profesor de historia de la Universidad del Este de Inglaterra, aporta un acervo inusualmente rico de evidencia histórica. A lo largo del libro, sigue la pista a las concepciones estadounidenses de la palabra "mafia" hasta el asesinato del jefe de policía de Nueva Orleans en 1890, presuntamente como consecuencia de una rivalidad entre pandillas italianas y sicilianas. El homicidio desencadenó un periodo de histeria colectiva y sed de sangre; los líderes locales se aprovecharon del temor a los delincuentes extranjeros para justificar sospechosas persecuciones y linchamientos a residentes de origen italiano, aunque sin evidencia alguna de que esas acciones en realidad castigaran a los culpables o resolvieran algún problema público.
Este episodio marca una de las primeras de muchas ocasiones en las que agentes —en este caso, el alcalde de Nueva Orleans Joseph Shakespeare— intentaron convertir un hecho aislado en un peligro urgente que una camarilla criminal planteaba para la comunidad en general. Con esto, muchas veces presentaron a los extranjeros como los malos. Incluso líderes políticos nacionales comenzaron a expresar preocupación por el aumento de una "sociedad de homicidas que actúan  como logia" en Estados Unidos, pese a la escasa evidencia de que el homicidio tuviera algo que ver con lo que suele considerarse una organización mafiosa.
Woodiwiss muestra gran riqueza de matices y rigor en la revisión de presupuestos populares en relación con los grupos criminales; si hubiera aplicado la misma apreciación de sutilezas en el análisis de las políticas oficiales, el libro tendría mayor solidez.
Como lo demuestra ampliamente Woodiwiss, los políticos estadounidenses, muchas veces con ayuda de periodistas, han creado la amenaza de las organizaciones criminales para favorecer sus intereses personales. 

En los mismos pasos de Shakespeare estaban Charles Dawes, prominente banquero y político antimafia de Chicago que sirvió como vicepresidente de Warren Harding; Richmond Pearson Holmes, congresista por el estado de Alabama y destacado defensor del prohibicionismo, y varios más.

Su defensa dio lugar muchas veces a sospechosas políticas criminales —seguidas primero en el país y más adelante en todo el mundo— derivadas de bases carentes de moral. La prohibición surgió, en parte, de la creencia entre los políticos de que "el licor hará un salvaje" de los afroestadounidenses. Una ofensiva renovada por erradicar el populacho estadounidense en la década de 1930 fue producto en gran medida de la cobertura aduladora sobre los esfuerzos del dictador italiano Benito Mussolini para aniquilar la mafia siciliana, pese a la cuestionable relevancia de un modelo seguido por una dictadura fascista en una democracia liberal.
El relato de Woodiwiss pone de relieve varias características comunes entre la política criminal en Estados Unidos a lo largo del siglo XX. Una es la tendencia a usar datos falsos para justificar decisiones de política. En la década de 1930, influyentes figuras cercanas al gobierno difundieron una historia según la cual una purga relámpago de la vieja guardia de la mafia en todo el país precipitó el ascenso de un joven Charles "Lucky" Luciano a la cabeza de una organización nacional. No existe evidencia documental de que tal purga hubiera ocurrido. En otro lugar, en disputas entre la mafia, en la década de 1970, que justificaron el redoblamiento de las iniciativas antimafia, se citaron las siguientes palabras de un agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus iniciales en inglés), "Todo es mentira. En realidad no tenemos idea de lo que está pasando".
Al leer estas y otras anécdotas, viene a la memoria una historia alarmante que escribiera Peter Andreas en su libro de 2010, "Sex, Drugs and Body Counts" (Sexo, drogas y reportes de bajas):
Un agente de la Agencia para el Control de Drogas (DEA por sus iniciales en inglés) describe su trabajo de oficina en la sede para Latinoamérica: "La otra mitad del trabajo es fabricar reportes de información y documentos de divulgación —ya sabe, chorradas estadísticas, cómo vamos ganando la guerra— para que uno de esos payasos pueda aparecer en la televisión o declarar ante el Congreso". Cuando se le preguntó de dónde sacó las estadísticas, se rió. "De su cabeza, ¿de dónde más?"
Quizás el elemento más impactante de la estrategia estadounidense hacia el crimen organizado a lo largo del pasado siglo fuera la tendencia a personalizar la lucha. Hace unos 75 años, políticos y periodistas estaban obsesionado por la desmesurada influencia de figuras como la de "Lucky" Luciano y Mayer Lanksy. Hace veinte años, los agentes estadounidenses veían a Pablo Escobar y al Cartel de Medellín como los reyes indiscutibles del negocio de la cocaína. Más recientemente, Joaquín "El Chapo" Guzmán era el coco, cuyo nombre no dejaba dormir a los agentes estadounidenses.
En estos y otros casos, Estados Unidos no solo adoptó un concepto exagerado de la fuerza de sus enemigos, sino que actuó como si solo mediante la eliminación de estos hombres, se curaría un mal de la sociedad más amplio. La llamada estrategia de los capos representó la culminación del supuesto de que el arresto o la ejecución de tal villano clave automáticamente apaciguaría esta o aquella sociedad —ya fuera Bogotá o el Bronx—. Esta creencia resultó rotundamente incorrecta.
Todo esto equivale a un argumento casi irrefutable para que se repiense la estrategia estadounidense. También constituye un llamado a la humildad para cualquier analista de la política criminal; muchas veces sabemos mucho menos sobre las actuales circunstancias, sin hablar de las contingencias futuras, de lo que nos gustaría idealmente.
Las considerables virtudes del libro tienen un contrapeso en dos pasos en falso del autor. Uno de ellos es que Woodiwiss ha situado su crítica al régimen global antidrogas en una crítica de izquierda más amplia al sistema liberal de la economía de mercado que Estados Unidos llevó al dominio global. Esto da pie a capítulos enteros de ataques a, por ejemplo, el no enjuiciamiento de los directivos bancarios después del colapso financiero de 2008. El neoliberalismo por lo general también recibe su cuota de abuso, e incluso se regala a los lectores la denuncia un tanto desconcertante sobre "la afición al dinero" de los banqueros, y por ende las escasas probabilidades de que deseen acabar con el lavado de activos.
El problema con estos apartados no es que estén equivocados, sino que no son apropiados. Tanto las prioridades procesales del Departamento de Justicia tras la crisis financiera como el neoliberalismo en general son temas fascinantes que han inspirado incontables argumentos. Hay casos razonables para cada postura, pero nada de eso tiene mucho que ver con el crimen organizado, y al leer esto, es inevitable tener la sensación de que hay otros libros en mejor posición para tratar esos temas.
Otro de los aspectos infortunados del libro es su tendencia persistente a tratar a los legisladores estadounidenses no simplemente como equivocados en muchas ocasiones, sino como malintencionados. Por ejemplo, Woodiwiss va demasiado lejos al acusar a funcionarios estadounidenses de aferrarse a los mitos del crimen organizado como justificación para la "creación del estado de seguridad nacional de Estados Unidos". Cita con aprobación a un analista que acusa a Estados Unidos de desatender por completo cualquier estudio sobre las pandillas carcelarias en el país, cuando en realidad los organismos estadounidenseshan publicado y financiado una cantidad sustancial de investigaciones sobre el tema. En cierto punto presenta la "comunidad de inteligencia estadounidense" como un monolito crédulo, engañado por charlatanes por encima de las objeciones de "investigadores serios".
Esto deja en ocasiones al lector con la idea simplista de los legisladores estadounidenses como racistas, pueblerinos o ambos. Esos apartados contribuyen poco a la conclusión por completo justificable a la que arriba Woodiwiss de que la política criminal estadounidense está echada a perder por la fatuidad, e ignora la evolución sustancial de la política criminal estadounidense a lo largo de los últimos ocho años. Tampoco considera las muchas personas brillantes que trabajan en el gobierno de Estados Unidos, alejando a una masiva burocracia de sus hábitos más perniciosos.
Woodiwiss muestra gran riqueza de matices y rigor en la revisión de presupuestos populares en relación con los grupos criminales; si hubiera aplicado la misma apreciación de sutilezas en el análisis de las políticas oficiales, el libro tendría mayor solidez.
Pero aunque "Double Crossed" no sea perfecto, sigue siendo una reflexión incisiva y que invita a pensar en las patologías que afectan el control del crimen organizado en Estados Unidos. Los interesados en el tema, en especial los hombres y mujeres encargados de diseñar la estrategia estadounidense, harían bien en pensar en sus conclusiones.

"GOBER MEDIOCRE" ECHA CULPAS al SISTEMA PENAL por "LIBERACION de PRESUNTOS CRIMINALES"...se le olvido al estulto que sobre el que acusa pesa la carga de las pruebas.


Luego que un juez federal dejara en libertad a una banda vinculada con el crimen de dos mandos federales en Veracruz, el Gobernador del Estado, Miguel Ángel Yunes, urgió al Congreso de la Unión revisar el nuevo sistema penal que no considera graves, por ejemplo, la portación de armas y el robo de hidrocarburo.

En contraste, informó que un juez del fuero común de Veracruz otorgó prisión preventiva por dos años a los diez sujetos detenidos en Puebla y vinculados con el crimen de los jefes federales en esa entidad, el pasado 24 de junio.

Ayer el juez de control de justicia penal federal de Puebla determinó no vincular a proceso a ninguno de los sospechosos por todos los delitos que les imputó la PGR, entre ellos, el asesinato de Juan Camilo Castagné Velazco, comisionado de la Policía Federal.

Por la acusación federal tampoco se procesó a uno de ellos por portación de armas sin licencia.

El tema molestó al Gobernador panista.

"Es urgente revisar el nuevo sistema de justicia penal, no puede ser que una banda delictiva como esta, en donde hay elementos más que suficientes para acreditar su participación en distintos hechos delictivos no haya sido sometida a prisión, a proceso por un juez federal.

"Los jueces federales tienen que aplicar la ley pero tienen que ser sensibles también ante hechos de violencia como éstos, hechos de violencia que quedaron acreditados de muchas maneras y que a partir de una muy eficaz colaboración que reconozco con la Policía Federal fue posible detener esta banda en Puebla, una banda que venía lastimando a toda la sociedad veracruzana, y liberada por un juez federal", atizó Yunes.

El Mandatario, en conferencia de prensa en Orizaba, pidió al Congreso de la Unión que inicien un proceso de inmediato de revisión del nuevo sistema de justicia penal, que consideró permisivo con los delincuentes.

"En Veracruz hemos tomado la decisión de aplicar mano dura a los delincuentes, esto es lo que merecen y eso es lo que estamos haciendo (...) se requiere modificar el catálogo de delitos graves, no es posible que la posesión de armas para uso exclusivo de las fuerzas armadas no sea delito grave y una persona a la que se sorprende con un arsenal pueda cursar su proceso en libertad, es inconcebible, sobre todo en México donde hemos tenido una oleada de violencia en la cual está muy presente los delitos con armas de fuego.

"Es inconcebible también que el robo de combustible, que ha generado un problema de violencia grave en el estado y en el País no se considere como delito grave, y es inconcebible también que las interpretaciones judiciales favorezcan a los delincuentes, estoy de acuerdo en respetar los derechos humanos, pero los primeros los primeros derechos que se deben respetar son los de los ciudadanos de bien", reclamó Yunes.

El Consejo de la Judicatura Federal informó que el juzgador federal liberó a los diez acusados al estimar que el allanamiento del inmueble y sus capturas no sucedieron como lo manifestaron la Policía Federal y la PGR.

Si bien los sospechosos quedaron libres desde ayer, esto no quiere decir que el expediente federal está cerrado, debido a que la no vinculación a proceso fue dictada sin efectos de sobreseimiento. Es decir, que la PGR puede continuar su investigación y volver a acusar a los presuntos homicidas en el juzgado federal.
fuente.-

El lado Jocoso....por Calderon/El Norte.




CAPTURAN en COLOMBIA a la "DAMA de HIERRO",PRESUNTA NARCO MEXICANA...andaba turisteando haciendo cuadro y arreglando "cuadros".


Autoridades colombianas capturaron en las últimas horas a una presunta narcotraficante mexicana conocida como “La dama de hierro”, quien tenía en su contra circular roja de la Interpol, informaron hoy fuentes oficiales.
El Ministerio de Defensa confirmó que tras varios días de investigación Marcela Florez fue ubicada en Bogotá, ciudad a donde había llegado hace varios meses como turista.
“Policía de Colombia logró ubicar y capturar en Bogotá a ciudadana mexicana conocida como #LaDamadeHierro. Tiene circular roja de Interpol (orden de captura)”, escribió el Ministerio en Twitter.
Según las autoridades, la mujer es acusada de coordinar el tráfico de drogas desde Panamá, México, Colombia y Guatemala hacia Estados Unidos, en donde una corte del estado de Virginia la solicita.
Fuente.-

"BALCONEAN a MARIO LOPEZ y el PANILO",en REYNOSA 'VIOLENCIA NO PARA PORQUE TIENE PARO"...complicidades tienen rostro, nombre y apellidos.


La VIOLENCIA que azota a Reynosa,a Tamaulipas y gran parte del país no es obra solo de criminales,sino de toda una estructura paralela de soporte encabezada por políticos,funcionarios y empresarios entre muchos otros coludidos en un solo frente criminalmente organizado para que nadie los "enfrente",aqui radican las resistencias que demoran el éxito del combate al narco y estan por todos lados.

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Tamaulipas,MX.-09/Jul/2017 Las redes sociales virtualmente empoderadas para "desgracia" del poder oficial se han podido constituir en herramientas invaluables en el propósito de desbaratar esas otras redes delincuenciales que siguen sometiendo al expolio criminal a los ciudadanos de Reynosa y Tamaulipas,exhibiendo con imágenes elocuentes la presunta complicidad de aquellos que se conducen con aparente decencia, pero que en los hechos traban y traman complicidades en detrimento del resto de ciudadanos que si se conducen con legalidad.

Por eso no es poca cosa exhibir en imágenes al exitoso empresario reynosense Mario Lopez Villarreal  en franca camaradería con el "Capo" del CARTEL del GOLFO PETRONILO MORENO FLORES que a SANGRE y FUEGO pelea por el control de la ORGANIZACION CRIMINAL en la frontera a sus rivales LUIS ALBERTO BLANCO FLORES el "PELOCHAS' y el "BETITO" y cuyo mas reciente saldo se aproxima a los 100 MUERTOS.

El empresario quien recién fue reelecto Presidente de la CANACO,Camara Nacional de Comercio y Turismo en Reynosa es también padre de Migdalia Lopez Hinojosa ahora flamante funcionaria del "ITAVU" en el gobierno Panista que encabeza Francisco Garcia Cabeza de Vaca a su vez fraterno del Diputado panista JESUS MARIA MORENO IBARRA también señalado primo del mismo LIDER CRIMINAL PETRONILO MORENO el "COMANDANTE PANILO". 

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Y es que un verdadero combate al narco debiera empezar por desarticular ese poder político y económico que nutre la estructura de los "Carteles" que goza de cabal salud al amparo de estructuras paralelas cuyas relaciones extienden al empresariado que tradicionalmente les ha servido para incorporar sus activos a actividades económicas y productivas que completan el proceso de lavado de millones y millones de dolares .


De manera reciente un operativo allano la "Quinta Blayser",un balneario en Reynosa propiedad también de otro pseudoempresario y ex-policia Judicial SERGIO MARTINEZ VELASCO,presunto TIO del "PANILO" y exhibido también en una imagen con el "Capo" hoy en prision Gregorio Sauceda Gamboa el "Caramuela".


Los "CANTU BARRAGAN",Armando,Serapio y Rolando se suman a los nombres de ilustres empresarios reynosenses ligados al "Poder Criminal" a cuyo encanto no se han sustraído beneficiándose de las peligrosas pero redituables relaciones criminales que constantemente traducen en dinero.

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Fuente.-Redes sociales/

"SE LLEVARON los MUERTOS en TROCAS",FUERON 3 HORAS de DISPAROS y MAS de 60 CAMIONETAS de "LADO y LADO"...y luego huyeron hasta en avionetas.


Tres horas de intensos tiroteos pusieron fin a la tranquilidad de Las Varas, un pequeño poblado del llamado Triángulo Dorado, al norte de México, dedicado a la producción de manzanas.

El saldo oficial fue de 15 muertos, una decena de heridos y cinco detenidos, pero los habitantes del poblado, ubicado a la entrada de la Sierra de Chihuahua y fundado en tiempos la Revolución, los cuentan por decenas, de acuerdo con los testimonios de varios pobladores.

“Son 15 los que encontraron las autoridades ya que llegaron, pero nosotros vimos cómo ellos mismos (los sicarios) recogían los cuerpos, los juntaron encima uno de otro en sus trocas (camionetas) y se fueron rumbo (al poblado) Flores Magón”,dice a Efe un vecino que pidió el anonimato.

Los comercios permanecen cerrados y las calles desiertas horas después de la batalla protagonizada por sujetos que desde algunos meses atrás se paseaban a bordo de camionetas blindadas por el tranquilo poblado con armas de alto poder en mano y pasamontañas cubriendo sus rostros.

Aunque los habitantes de Las Varas -poco más de un millar- no lo sabían, aquellos hombres formaban parte del grupo La Línea, el brazo armado del Cártel de Juárez, uno de los más violentos en México.

La madrugada del 5 de julio la población vivió una de sus peores pesadillas: La Línea se enfrentó a muerte durante casi tres horas contra el Cártel de Sinaloa.

“Eran como 60 camionetas de cada lado, eran muchos hombres armados. Nosotros empezamos a escuchar los balazos como a las 4.00 de la mañana, y no más nos tiramos al piso, porque se oyeron como por tres horas”, cuenta Raymundo.

Las autoridades de Chihuahua, que llegaron a la comunidad tras recibir una alerta ciudadana, reportaron el hallazgo de 15 hombres sin vida, además de una decena de heridos y cinco arrestados, miembros de los dos cárteles.

Sin embargo, los habitantes aseguran que los muertos suman decenas y, desde el día del ataque, el portavoz de la fiscalía estatal, Félix González, estimó que el balance de víctimas fatales subiría “bastante”.

“La cifra todavía puede variar porque se están haciendo operativos en brechas y caminos” de la zona, donde se han reportado la presencia de más personas sin vida, aseguró a Efe entonces, pero dos días después, la cifra oficial no se ha modificado.

Desde hace al menos una década el estado de Chihuahua ha sido escenario de una cruenta guerra entre estos dos cárteles por el control del territorio para el trasiego de drogas al vecino del norte.

De acuerdo con el comisionado estatal de Seguridad, Óscar Aparicio Avendaño, el grupo de La Línea estuvo comandado por un expolicía del estado durante el enfrentamiento.

Se trata de José Luis González Montes, alias el 32, y quien hace un par de meses fue arrestado en la ciudad de Madera (Chihuahua) y liberado pocas horas después, según el propio funcionario.

En tanto, el fiscal general de Chihuahua, César Augusto Peniche, dijo en una rueda de prensa que del lado del Cártel de Sinaloa comandó el enfrentamiento un hombre apodado El Jaguar y de quien se desconoce su nombre.

Estos dos sujetos atemorizaron a todo un poblado y movieron a las fuerzas de todo el estado para intentar combatirlos.

Hacia “las 6 o 7 de la mañana, que acabó la balacera, llegó el gobierno y los sicarios se metieron a casas, ahí tuvieron a gente secuestrada, yo creo que ahí están todavía escondidos”, señala uno de los residentes de Las Varas, quien huyó a Madera tras el enfrentamiento.

Según un agente policial, algunos de los sicarios huyeron en sus camionetas rumbo a otros poblados de Chihuahua, mientras que otros incluso abordaron avionetas con rumbo a Sonora.

“Se llevaron medicamento, hasta doctores secuestrados porque llevaban varios heridos, según las investigaciones. En una pista de aterrizaje en una comunidad cercana (a Las Varas) dejaron ropa, botes de cerveza y balas”, dice a Efe un agente que también pidió el anonimato.

Las autoridades de Chihuahua mantienen el operativo de seguridad en Las Varas para capturar a más sicarios involucrados en los hechos violentos.

Fuente.-

sábado, 8 de julio de 2017

MATANZA de 28 REOS en ACAPULCO FUE un "RITUAL de la SANTA MUERTE"...con la santa complicidad y la santa impunidad de siempre.

Imagen.-Internet/

La muerte de 28 reos del penal de Acapulco, Guerrero, habría sido en medio de un ritual de la Santa Muerte y con la complicidad de custodios.
De acuerdo con Reforma, dicho ritual fue encabezado por Manuel García, "El Meño", y Óscar Silva, del Cártel Independiente de Acapulco.
Autoridades del penal refieren que varios de los ejecutados tienen impactos de bala.
Según una denuncia anónima conocida por autoridades y retomada por el diario capitalino, dentro del penal había armas e incluso artefactos explosivos.
Dichas armas habrían sido escondidas en las áreas de carpintería y sastrería tras el enfrentamiento.
El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, dijo que uno de los reos lesionados tenía impactos de bala y que se encontraron tres casquillos, sin precisar el calibre.
"Ubicamos perfectamente quiénes lo hicieron. Hay una investigación donde tres custodios facilitaron la operación", aseveró.
Sin embargo, el gobernador minimizó el uso de armas de fuego, pues aseguró que la mayoría de las muertes fue con armas punzocortantes.
Fuente.-LaSillaRota.

!!! YA CRUZAMOS TAMAULIPAS !!!...la linea entre la paz y la violencia.

Imagen.-Internet/Twitter/

El 4 de julio pasado mexicanos y norteamericanos festejaron el Día de la Independencia de los Estados Unidos en distintas ciudades fronterizas del vecino país como El Paso, Brownsville, McAllen y la Isla del Padre.

Hombro con hombro, se mezclaron ambas nacionalidades viendo los tradicionales juegos pirotécnicos.

En estas ciudades, los hispanos cada vez se sienten menos bienvenidos. Además, se han convertido en lugares complicados de visitar, ya sea por las altas probabilidades de violencia en la carretera o la debilidad del Peso.

Lo que antes era un trayecto fácil de realizar en un fin de semana cualquiera, ahora es toda una odisea llena de amenazas, horarios vespertinos y oraciones para no ser víctimas de un asalto, levantón o bala perdida.

Cruzar Tamaulipas es especialmente riesgoso. Justo la semana pasada falleció un niño de 7 años víctima de un ataque a balazos en la carretera de Reynosa a San Fernando.

La entidad está sumida en un tipo de guerra civil con "huérfanos, desaparecidos, casas abandonadas, ranchos abandonados" y donde "las carreteras no se pueden transitar por la noche", dijo a Sin Embargo Guillermo Gutiérrez Riestra, quien lleva casi seis años buscando a su hija Raquel, desaparecida en septiembre del 2011.

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Donald Trump busca proteger a los estadounidenses de las salpicaduras de violencia que podrían alcanzar tierras americanas. No obstante, políticas enfocadas a endurecer la frontera podrían tener sorpresivas consecuencias en ambos lados de la frontera.

Fortalecer las defensas encarece el contrabando y resulta en más dinero para las redes criminales, escribe Ioan Grillo, autor de "Gangster Warlords: Drug Dollars, Killing Fields and the New Politics of Latin America" (titulado en español "Caudillos del Crimen: De la Guerra Fría a las Narcoguerras").

Grillo explica que los cárteles sacan provecho de una frontera más difícil de penetrar al elevar sus precios y, por ende, crecer su industria millonaria.

Para proteger sus ganancias, utilizan una violencia brutal que desestabiliza a México y obliga a miles de mexicanos a dirigirse al norte en busca de asilo, teniendo el efecto contrario de lo que los norteamericanos quieren.

"Esto nunca se va a detener, ni el narcotráfico ni los ilegales", dijo un contrabandista conocido como "Flaco" a The New York Times. "Habrá más túneles. Más hoyos. Si no pasa por arriba, pasa por abajo".

Hace cuatro décadas, Richard Nixon declaró la famosa "guerra contra las drogas". Billones de dólares se invirtieron en agentes fronterizos, soldados y en la persecución de criminales. Sin embargo, los narcóticos se siguen adquiriendo con gran facilidad en todo Estados Unidos.

En México, Felipe Calderón también le dio banderazo al combate a las drogas. De acuerdo a The Guardian, los logros en este tema incluyen una mayor colaboración entre las organizaciones de inteligencia norteamericanas y mexicanas, que resultaron en arrestos y detenciones en la compra-venta de drogas.

Según datos oficiales, aunque no han sido confirmados por fuentes independientes, 25 de los 37 criminales en la lista de los más buscados de la administración de Calderón fueron capturados.

Más de 110 mil toneladas de cocaína fueron aseguradas, y casi 180 mil hectáreas de mariguana fueron destruidas durante su sexenio.

A pesar de estos logros, los mexicanos no hemos recuperado la paz ni la seguridad. Pareciera que sucede todo lo contario, nuestro País se desangra.

Es entendible que la respuesta del exterior sea protegerse de un México que se percibe extremadamente inestable e inseguro.

No obstante, de acuerdo al Instituto Igarapé de Brasil, los pueblos que alinean la frontera del lado norteamericano son de los más seguros en todo Estados Unidos aunque la franja del norte de México que colinda con ellos es considerada uno de los lugares más violentos del hemisferio.

En el 2015, la tasa de homicidios en 23 condados fronterizos americanos era de 3.2 asesinatos por cada 100 mil habitantes. Esta cifra es menor a la tasa de homicidios nacional de ese mismo año, que era 5.3.

Mientras tanto, 35 municipios fronterizos mexicanos tuvieron un promedio de 20.8 asesinatos por cada 100 mil habitantes, es decir, una tasa 6.5 veces mayor que la de nuestros vecinos del norte.

El organismo U.S. City Crime Rankings no enlista ni una sola ciudad norteamericana que colinda con México dentro de las 60 urbes más peligrosas de Estados Unidos.

En México -y más en Monterrey- lo sabemos. Llegar al otro lado es soltar la respiración con alivio y avisar a los seres queridos que "¡ya cruzamos!". 

Fuente.-canalescelina@gmail.com