En Palacio Nacional todo indica no se respira unidad, se administra. Y cuando el afecto escasea, se raciona como con cálculo, con recelo y, sobre todo, con mensaje político.
Asi lo refiere e infiere hoy Mario Maldonado, periodista de EL UNIVERSAL que señala que ayer la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum fue sintomática de lo que sucede dentro de su Gabinete, especialmente en el área de seguridad. Más que la presentación de cifras, fue una defensa política del equipo encargado de la estrategia de seguridad y dedicó varios minutos a agradecer a los integrantes de su Gabinete de Seguridad. Mencionó a Omar García Harfuch, al general Ricardo Trevilla, al almirante Raymundo Morales, a Rosa Icela Rodríguez, a Marcela Figueroa y a los responsables de inteligencia y procuración de justicia.
A decir del comunicador el mensaje fue deliberado. Ocurrió justo cuando dentro y fuera del gobierno se multiplican las versiones sobre diferencias y disputas de poder entre quienes encabezan la política de seguridad nacional ,aunque no dice que igual ocurrió con el «Otro Garcia’, Genaro García Luna,enfrentado al entonces Secretario de Defensa General Guillermo Galvan Galvan,tal y como cita PROCESO.


En el mismo texto, el periodista señala que la estrategia de seguridad ya no tiene como eje visible a las Fuerzas Armadas, como ocurrió durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y el rostro de la política de seguridad es Harfuch. Él encabeza las conferencias, comunica los operativos, anuncia las capturas relevantes y concentra buena parte de la interlocución con Estados Unidos», refiere.
Y ahí es donde comienzan las tensiones y afirma que desde hace meses, en las reuniones de seguridad de las seis de la mañana se comenta la creciente centralización de decisiones en torno al secretario de Seguridad.
El general Ricardo Trevilla, titular de la Defensa Nacional, conserva el control operativo de miles de elementos desplegados en el país, pero la coordinación de inteligencia y la interlocución internacional recaen cada vez más en Harfuch.
En la Defensa existe incomodidad por la creciente influencia política del secretario de Seguridad y por la percepción de que los éxitos operativos se atribuyen a una sola dependencia cuando detrás participan Ejército, Marina, Guardia Nacional y otras áreas del gobierno.
Las diferencias entre Harfuch y Trevilla no son un secreto. Quienes conocen la dinámica cotidiana del gabinete relatan que el titular de la Defensa suele responder a los comentarios sobre el supuesto protagonismo del secretario de Seguridad con una frase que se ha repetido más de una vez. “La diferencia es que yo no busco otro cargo ni ser presidente”.
La expresión refleja la percepción que existe en algunos sectores militares sobre la creciente exposición pública de Harfuch. Del otro lado, el secretario ha rechazado una y otra vez cualquier aspiración presidencial o electoral.
Asi que “Celos y más recelos” no es un exceso retórico: es la única forma de describir cómo la narrativa mediática está procesando —y amplificando— las tensiones dentro del aparato de seguridad. La prensa nacional no está descubriendo diferencias; las está enmarcando bajo un molde conocido: el del choque entre poder civil-policial y poder militar.
Un añadido: donde estan los federales que no quiso el ejercito y traen sentimiento de revancha
En septiembre de 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo claridoso: “:”De la Policía Federal salieron los que ahora están en la cárcel o prófugos“, para enseguida fustigar a Genaro Garcia Luna ,quien como respuesta, pero hasta septiembre de 2024,lo acuso de Narco desde la prision.

Con el preámbulo buscamos ilustrar que muchos de aquellos federales, cuya corporación fue extinta por el ex-presidente ,muchos renunciaron y muchos mas permanecieron en la Guardia Nacional, la cual una vez que quedo en manos del ejercito, terminó por deshacerse del “estorbo” que le representaban estos elementos provenientes de la Policía Federal con quienes tenian problemas de disciplina un dia si y otro tambien.

Pero esos mismos federales que durante años —sexenios enteros— cargaron con fama de corruptos, de extorsionadores, de aliados del crimen organizado con quienes hacían negocios al amparo del uniforme y que tan bien los conceptua la periodista Anabel Hernandez. La misma que muchos antes de la captura de Garcia Luna,nos dijo quien era cuando el narcopolicia hacia alarde de poder, incluso por encima de la Marina y el Ejercito,como hoy lo hace su pupilo Omar Garcia Harfuch.
¿Y dónde fueron a dar los exfederales?
Pero tal y como ya lo habia adelantado El Universal en agosto de 2025, estos se fueron directo con Omar García Harfuch a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

Así, los elementos que López Obrador despreció y estigmatizó como “herencia podrida” ahora reaparecen con traje nuevo en áreas sensibles: inteligencia, análisis e investigación.
Chango viejo… ¿maroma nueva?
Pues dicen que no. Porque aunque con nuevas siglas y nuevos jefes se intente blanquear el pasado, los vicios bien aprendidos son como tatuaje: ahí se quedan.
El discurso del “borrón y cuenta nueva” suena bonito en mañaneras o en actos oficiales, pero la realidad es más tozuda: lo que en su momento fue una corporación en decadencia, hoy se recicla bajo otro mando, «causalmente» con el mismo pasado,tan asi,que nunca pudo pasar un examen de control de confianza, pues los reprobaba cada que lo cuestionaban ante el polígrafo,sobre la relación que guardaba con narcos.
Los ciudadanos, claro está, ahora miran con suspicacia: ¿pueden realmente reinventarse quienes por años fueron señalados como parte del problema y no de la solución?
¿Es Harfuch un redentor, un exaliado del crimen organizado arrepentido ?,sera capaz como cuña del mismo palo de domar viejos demonios ? o simplemente esta en pausa esperando aterrizar las viejas prácticas, pues ya se oyen esos malos oficios en gran parte del pais a donde ha mandado a sus incondicionales que ahora tienen diferencias con el ejercito.
Así que la pregunta es inevitable: en este país donde lo viejo nunca muere sino que se recicla,le toca a los ciudadanos esperar que la maroma nueva sea actitud y no mera pose de la pausa de Batman.
Con informacion:ELUNIVERSAL+/MARIO MALDONADO/ ELUNIVERSAL+/






