Las escandalosas cifras del parte de guerra que el gobierno finge no ver: son cifras de una guerra casi formal y una campaña militar no declarada, pero a Paola Gárate le dicen que “exagera” por temer por su vida en una entidad donde ya se han cometido casi centenar de ejecuciones de policias,todos impunes.
El parte de guerra que desmiente al discurso
Del 9 de septiembre de 2024 al 16 de junio de 2026, el balance de la llamada “Ola” es demoledor: 3,409 homicidios dolosos, un promedio de 5.3 personas asesinadas cada día, cita NOROESTE.
A eso se suman 3,980 personas privadas de la libertad, 6.2 diarios, como si el secuestro y la desaparición fueran una rutina administrativa más del territorio.
En el mismo periodo se robaron 11,570 vehículos, 17.9 por día, una señal de control territorial y logística criminal, no de “incidentes aislados”.
Hubo 3,674 personas detenidas (5.7 al día) y 194 personas abatidas, el tipo de cifras que cualquier gobierno usaría para presumir mano dura, si no fuera porque la calle sigue oliendo a pólvora.
En este mapa de muerte, Paola no delira
Cuando Paola Gárate denuncia que teme por su vida y por la de los sinaloenses, no está hablando desde la paranoia, sino desde un estado donde los promedios diarios son dignos de un conflicto armado de baja intensidad.
Una corona fúnebre en la puerta de su casa no es un gesto simbólico, sino la puesta en escena personalizada de una estadística que ya viene corriendo a 5 asesinados por día.
El oficialismo morenista la trata como si fuera una quejosa más, pero los números la respaldan mucho más que a los boletines optimistas del gobierno.
En un contexto con miles de homicidios, miles de privados de la libertad y decenas de miles de delitos patrimoniales, negarle protección a una opositora amenazada no es omisión: es complicidad política con el clima de terror.
Con informacion: ELUNIVERSAL/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: