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viernes, 19 de junio de 2026

EL «PODER de los TANIOS ?: AMÉRICO CONSTRUYÓ una ORGANIZACIÓN CRIMINAL dentro del GOBIERNO para PROTEGER al CRIMEN»… y todo le está saliendo bien… al crimen.


Lo que muestra este reportaje desde las redes, esas que desbaratan otras redes, es mas que un informe y un simple caso de corrupción: es otra expresión de la pudrición institucional de Tamaulipas bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal ,esa que permitió que una pareja al servicio del Gobernador, no de los gobernados, convirtieran el poder politico y judicial en extensiones legales y financieras de un cartel dedicado al huachicol y al lavado inmobiliario.

El resultado retórico es claro: el estado de derecho en Tamaulipas dejó de ser una promesa de la 4T y se presenta como una mascarada legal que protege un sistema de huachicol, extorsión, lavado y crimen organizado.

Que dice el informe:

Este es el resumen esencial sobre el colapso institucional en Tamaulipas. Pues bien, un informe confidencial que ya está en Washington D. C. destapa cómo una sola pareja ha secuestrado por completo el gobierno y la justicia de este estado, aliándose directamente con el crimen organizado.

Primero, veamos este secuestro administrativo desde dentro, porque es de locos. Resulta que Tania Contreras y su marido, Jorge Luis Beas, los conocidos TANIOS, han colocado a su gente en las áreas jurídicas de todas las dependencias. 

Literalmente actúan como un virus informático: infectan cada departamento para que todo responda a su servidor privado, saltándose a los jefes reales. Y fíjate, todo empezó en la campaña de Américo Villarreal, cuando ella buscó protección aliándose con el brazo armado del Cártel del Golfo, que casualmente está vinculado a su primo hermano.

Segundo, una vez asfixiada la administración, pasaron al control judicial. Hoy ella preside el Poder Judicial, manejando a los jueces a su antojo, mientras su marido frena las investigaciones desde la Subsecretaría de Legalidad. Juntos silencian a empresarios que denuncian extorsiones e incluso extorsionaron a notarios públicos para financiar su propio ascenso.

Piénsalo, ¿a quién demonios acudes cuando el alto cargo encargado de protegerte de la mafia es exactamente el que la encubre? Finalmente, si seguimos el rastro forense del dinero, madre mía, el descaro es total. Tienen dos vías masivas de ingresos: el tráfico de combustible o huachicol, operado por su cuñado, y el blanqueo inmobiliario. Usan a Gabriel Maldonado Pumarejo como prestanombres para lavar capitales comprando terrenos en paraísos costeros, como Playa Miramar, a plena luz del día.

Tiene tela. En definitiva, en Tamaulipas las instituciones han dejado de servir a los ciudadanos para convertirse, simple y llanamente, en la gestoría privada y el escudo legal de un cártel.

Con información: @Redes/

«AL TRI le FUE BIEN y…PANCHO el FUGITIVO ?: HUMOR SOCIAL en REDES le TUPE a CABEZA de VACA TRAS PUBLICACIÓN de APOYO a la SELECCIÓN»… sigue desatando pasiones.


El ex-gobernador Panista de Tamaulipas (2016-2022), «Pancho» Garcia Cabeza de Vaca,publicó desde sus redes una imagen con apoyo patriótico al Tri antes del partido contra Corea del Sur (“Vamos México🇲🇽!!! Listos para enfrentar a la selección de #Corea del Sur🇰🇷. A ganar!!!”), acompañado de una foto.

Y aunque la publicación no fue con tono político,siempre es polémico en el contexto de Cabeza de Vaca aun con orden de aprehensión reactivada y solicitud de extradición formalizada por el oficialismo Moreno,lo que hace que cualquier publicación suya genere reacciones polarizadas.

Métricas de engagement en X (@fgcabezadevaca):

  • Likes: 122
  • Reposts: 24
  • Quotes: 19
  • Replies: 7
  • Vistas: ~6,626
  • Bookmarks: 1

Bajo engagement para un político con perfil público. 

En Facebook (página oficial):

  • Reacciones totales: ~2,415 (Like: 1,527 | Haha: 584 | Love: 273 | Angry: solo 20 | Care/Wow: mínimos)
  • Shares: 32

Métricas generales (confirmadas)

  • Facebook: Miles de reacciones (predominantemente Like y Love), pero los comentarios están fuertemente cargados de sarcasmo e ironía.
  • X: Bajo engagement total y tono más agresivo (insultos directos).

Balance real de los comentarios en Facebook

De una muestra de tan solo 70 comentarios, el patrón es clarísimo:

  • ~70-75% son negativos / sarcásticos / burlones.
  • ~20-25% son positivos (saludos, bendiciones, apoyo como “mejor gobernador”).
  • ~5% neutros o irrelevantes.

Tema dominante (repetición masiva):
“Ven a México a ver el partido / a celebrar” + alusión a que no puede porque es prófugo.

Las variantes más repetidas:

  • “Vengase a celebrar con el juez”
  • “Ven a México, no tengas miedo”
  • “Te esperamos en Almoloya”
  • “Desde el bote ah perdón”
  • “Listo para enfrentar la justicia”
  • “Prófugo”, “ratón”, “ratero”, “desde Texas”, “enrejado”, etc.

Es un linchamiento suave pero masivo por ironía. No son insultos groseros en su mayoría (aunque hay algunos), sino burla inteligente y repetitiva que juega con su situación legal actual (orden de aprehensión, vida en EE.UU., etc.).

Comentarios más creativos / destacadosLos más ingeniosos / virales en estilo:

  • Oscar Xharalillo: “Vengase a celebrar con el juez jajaja”
  • Pete Perales: “Por un momento pensé haber leído ‘voy a México’ Jajajajajajaja”
  • Bernardö Orözcõ: “Jajaaja aqui me gustaría verte selebrando en las rejas”
  • Saul Sanchez: “Lo esperan en Almoloya de Juárez para ver la final”
  • Alejandro Rios: “Deberías ir al estadio? Ah se me olvidaba… eres profugo de la ley jajaj”
  • Carlos Fors Tapia: “Vente a México güey,para que lo veas bien a gusto”
  • Romeo Marquez: “Lo único al que vas a enfrentar es la cárcel.”
  • Crixus VT (fan destacado): “Jajajajajajjaja que chulada de comentarios” → meta-comentario reconociendo el linchamiento.

Otros creativos: referencias a “la vieja para donde está viendo”, “Tex Mix”, “familia Soprano”, “ratota”, “Micky Mouse”, etc.Comentarios positivos (minoría visible)

  • Esther Jasso, Marcela Espino, Aurelia Garza, Bebis Corazon Villafuerte, etc.: “Saludos al mejor gobernador”, “bendiciones”, “disfrute”.
  • Algunos tamaulipecos le mandan abrazos y lo extrañan como gobernador.

Conclusión actualizada

El post no generó un debate futbolero, sino que se convirtió en un foro para recordar su condición de prófugo. En Facebook (donde tiene más base) las reacciones de corazón/like ayudan a que se vea “positivo” en conteo bruto, pero los comentarios cuentan otra historia: predomina la burla colectiva, creativa y persistente. 

Es un linchamiento por memes y sarcasmo y en X fue más directo y agresivo, aunque con menos volumen.

En resumen:
Lo lincharon con humor negro y sarcasmo masivo, especialmente jugando con “ven a México”. Su base lo defiende, pero quedó claramente en minoría en la sección de comentarios. El fútbol fue solo el pretexto para hablar de lo que realmente les importa: su situación judicial.

Balance de comentarios y tono general

En X → Mayoritariamente negativo / burlón

  • Bajo volumen (solo 7 replies + 19 quotes visibles).
  • La mayoría de los comentarios visibles atacan personalmente refiriéndose a su situación legal:
    • Insultos directos (“TU PUTA MADRE…”, “Chinga tu madre. Devuelve lo robado…”).
    • Burlas por su estatus de “fugitivo” o “prófugo”: “Fujitivo”, “Desde el bote ah perdón”, “Maldito NARCOTRAFICANTE”.
    • Sarcasmo invitándolo a volver: “Ven a México”, “Vente a festejar al ángel de la independencia. Aquí te festejamos”.
  • Muy pocos comentarios neutrales o positivos (uno con emojis de apoyo).

Comentarios más creativos / destacados (principalmente de X)

  • “Desde el bote ah perdón” → Sarcasmo directo sobre su situación legal.
  • “Vente a festejar al ángel de la independencia. Aquí te festejamos” → Invitación irónica a volver a México (donde lo esperan judicialmente).
  • “Maldito NARCOTRAFICANTE 😡” (con quote del post) → Ataque frontal.
  • “Fujitivo” + foto .
  • Insultos más crudos y directos (“Chinga tu madre…”, etc.).

Los más creativos son los sarcásticos que juegan con el tema de “venir a México” o “desde el bote”, en lugar de insultos planos.

El post pasó relativamente bajo el radar en términos de viralidad. En X predominó el rechazo sarcástico por su contexto legal; en Facebook ganó el apoyo numérico. No fue ni un linchamiento brutal ni un homenaje masivo, sino una reacción típica a su figura polarizada que podria ya haber resuelto su situación legal en Mexico,de haberse decidido a enfrentarla, pues algunos que ya permanecieron el prisiones federales, ya son fiscales de justicia.

Con informacion : @FGCabezadeVaca/ Facebook/

«135 MIL DESAPARECIDOS y CONTANDO: un ESTADIO AZTECA LLENO y MEDIO MAS es la FOTO de la CIFRA del MOMENTO de la BARBARIE MUNDIAL»…y Tamaulipas con AMERICO es medalla de plata,muy,muy cerca del ORO.


La Copa del Mundo 2026 viene con todo: 
estadios llenos, spots patrioteros y un país anfitrión que quiere venderse como “paraíso futbolero”. Y en medio de ese espectáculo, una campaña le recuerda al planeta el marcador real de México: 130 mil personas desaparecidas – 0 resultados.

De la fiesta mundialista al estadio vacío

La Fundación para la Justicia decidió usar el mismo reflector que obsesiona a los gobiernos –el Mundial– para exhibir lo que intentan barrer bajo la alfombra: la crisis de desapariciones que atraviesa el país desde hace años. En lugar de vender “hospitalidad” y “magia deportiva”, la campaña #UnEstadioDeDesaparecidxs y #LaCopaSinEllxs pregunta algo incómodo: ¿cómo llenas estadios mientras hay un estadio entero de personas que nadie busca en serio ?

El concepto es brutal en su sencillez: si juntas a todas las personas desaparecidas en México, llenas un estadio completo… pero de pura ausencia. Mientras los cronistas narran goles, miles de familias narran otra cosa: años de oficinas, carpetas incompletas, funcionarios que se van de sexenio, pero nunca al archivo de la responsabilidad.

130 mil desaparecidxs, 0 resultados

La campaña condensa la tragedia en un marcador que debería estar en todas las pantallas del torneo: “130,000 desaparecidxs – 0 resultados”. No es eslogan creativo, es diagnóstico forense de un Estado que presume estadio nuevo pero sigue sin saber dónde está su propia gente.

Aunque México ya acumula en su mas reciente cifra 135 mil 075 personas desaparecidas y no localizadas, de acuerdo con el Registro Nacional, una cifra que creció mientras se construían narrativas de “pacificación” y “transformación”. La campaña no se anda con rodeos: mientras el gobierno maquilla cifras y presume seguridad para el Mundial, las familias siguen excavando con palas y uñas lo que las instituciones no quieren encontrar.

Hashtags contra el silencio oficial

Lejos del lenguaje solemne que adoran los comunicados oficiales, #UnEstadioDeDesaparecidxs se planta en redes sociales y en un micrositio para recordarle a cualquiera que dé clic que esto no es una “problemática”, es una crisis humanitaria. La invitación es directa: compartir contenidos, discutir el tema y presionar a las autoridades usando la única herramienta que sí parece incomodarles en época de Mundial: la atención internacional.

Mientras las instituciones montan operativos para proteger el espectáculo, los colectivos montan campañas para proteger la memoria. Entre hashtags, videos, piezas gráficas y convocatorias, buscan lo que el Estado no ha sabido garantizar: que nadie pueda decir “no sabía” cuando vea a un país festejar goles encima de una fosa de impunidad.

La Copa sin ellxs

El otro concepto eje de la campaña es #LaCopaSinEllxs: el Mundial que se juega sobre la ausencia de quienes no están para ver los partidos, comprar playeras o hacer filas en el estadio. Cada transmisión que ignora el tema se convierte, de facto, en publicidad gratuita para un país anfitrión que prefiere hablar de balones que de cuerpos sin identificar.

Frente a eso, las familias y la Fundación para la Justicia eligen otra narrativa: si el gobierno quiere usar el Mundial como escenografía, los colectivos lo usarán como megáfono. Y ponen sobre la mesa una pregunta incómoda para el público internacional: ¿cuánto cinismo se necesita para celebrar el “juego bonito” en un país que no puede explicar dónde están más de 130 mil personas?

Cómo puede sumarse cualquiera

La campaña no se queda en el lamento; pide actos concretos en clave digital y política. Compartir los contenidos, entrar al micrositio de la Fundación para la Justicia, usar los hashtags durante los partidos y presionar a autoridades locales e internacionales para que dejen de tratar las desapariciones como daño colateral del espectáculo.

Si el Mundial es el escaparate global perfecto para vender la ilusión de un país funcional, #UnEstadioDeDesaparecidxs entra a cuadro para arruinar el guion y decir: aquí no hay “fallas del sistema”, hay una política sostenida de indiferencia frente a quienes faltan.

Con información: REVISTA ESPEJO/

jueves, 18 de junio de 2026

«NADA se ACABA hasta que se ACABE: VAN vs GLORIA TREVI y RAQUENEL PORTILLO en TRIBUNALES de EE.UU.»…hay casos que no terminan cuando lo dice un juez, si la verdad no se agota.


En México hay historias que no mueren, solo se maquillan… y regresan al escenario cuando menos conviene. El caso Trevi-Andrade es una de esas: un expediente que se niega a cerrar porque, en el fondo, nunca terminó de contarse completo.

Todo estalló el 13 de enero del 2000, cuando Gloria Trevi, Sergio Andrade y María Raquenel Portillo fueron detenidos en Río de Janeiro por la Interpol. No era un escándalo cualquiera: los buscaban por rapto, violación agravada y corrupción de menores en agravio de Karina Yapor, una niña cuya desaparición había sido denunciada meses antes en Chihuahua. A partir de ahí, lo que siguió no fue justicia inmediata, sino una persecución internacional digna de guion oscuro: órdenes de captura, extradiciones lentas y un circo mediático que nunca bajó el telón.

Brasil concedió la extradición en diciembre del 2000, pero Trevi no pisó México sino hasta finales de 2002. Dos años más de proceso, cárcel y titulares después, salió libre en septiembre de 2004. Cuatro años, ocho meses y ocho días después de haber caído. Absolución. Fin legal… pero no moral. Porque en este caso, como en tantos otros, la sentencia no logró clausurar las dudas.

Y cuando parecía que todo quedaría archivado en la memoria incómoda del país, el pasado decidió cobrar intereses. En 2022, una denuncia civil en Estados Unidos —destapada por Rolling Stone— volvió a poner los nombres sobre la mesa: reclutamiento, manipulación, abusos en los años noventa. Viejas heridas, ahora bajo otro sistema judicial, otro idioma… y otra disposición a escuchar.

Para 2023, el tablero dio otro giro: Gloria Trevi demandó a Sergio Andrade en Los Ángeles, acusándolo de haberla convertido en su “activo más valioso”, bajo control, abuso y explotación. No fue la única. María Raquenel Portillo —la misma Mary Boquitas— también lo llevó a tribunales. El relato cambió de ángulo: de acusadas a víctimas, de cómplices a sobrevivientes. El problema es que en esta historia nadie logra salir completamente limpio.

Y entonces, 2026. Karina Yapor reaparece. Ya no como la menor que denunció, sino como una mujer que exige ser escuchada en otra cancha. Su mensaje no fue tibio: recordó su declaración siendo niña y contrastó con su reciente careo en Estados Unidos. Misma escena, distintos tiempos. Ya no tenía 12 años. Ya no estaba sola. Y esta vez —dice— nadie pudo intimidarla.

Como si hiciera falta más gasolina, el frente legal sigue abierto en México. Marlene Calderón, otra ex corista que acusa abusos, enfrenta una demanda de Trevi por daño moral. Pero el caso dio un giro técnico: un tribunal resolvió que no debe juzgarse en Ciudad de México, sino en Los Mochis, Sinaloa. Victoria procesal para Calderón, que ahora prepara contraataque. Porque aquí nadie está dispuesto a soltar.

Así sigue esta historia: una guerra de versiones, víctimas que también son señaladas, acusaciones cruzadas y tribunales en dos países intentando ordenar lo que durante décadas fue caos, poder y silencio. El expediente podrá cambiar de jurisdicción, de juez o de narrativa… pero no de esencia.

Porque hay casos que no terminan cuando lo dice un juez. Terminan cuando se agota la verdad. Y este, claramente, todavía no llega ahí.

Con informacion: ELNORTE/

«RANKING MUNDIAL de COMPETITIVIDAD GUBERNAMENTAL 2026 MANDA a MEXICO al SOTANO de la INEFICIENCIA»…básicamente, un aparato público que estorba más de lo que ayuda.


México se fue para atrás… y no poquito. En el ranking mundial de competitividad (World Competitiveness Ranking 2026) , de esos que miden qué tan atractivo eres para hacer negocios y crecer, el país cayó hasta el lugar 62 de 70. O sea, casi en el sótano. El año pasado estaba en el 55, que tampoco era para presumir, pero al menos no tan raspado.

¿La bronca principal? El gobierno. Según este estudio, México está entre los peores del mundo en eficiencia gubernamental:lugar 67 de 70. Traducido: trámites lentos, reglas poco claras, mala ejecución y un entorno que no da confianza para invertir. Básicamente, un aparato público que estorba más de lo que ayuda.

Mientras otros países como Singapur, Hong Kong o Suiza están jugando en primera división —con economías ordenadas, reglas claras y gobiernos que sí funcionan—, México anda tropezándose con lo básico: leyes para negocios mal hechas o mal aplicadas, educación floja, dinero público mal manejado e infraestructura que no alcanza.

En términos simples: no es que México no tenga potencial, es que no se organiza. La economía medio se sostiene (lugar 41), pero las empresas no brillan (57) y la infraestructura está para llorar (64). Y si a eso le sumas inseguridad y falta de certeza jurídica, pues el inversionista mejor se va a otro lado.

En América tampoco pinta bien: lugar 8 de 10. Estados Unidos está muy arriba, y México más cerca del fondo que de la cima.

¿Y qué dicen los expertos que hay que hacer? Lo obvio que no se hace: coordinar mejor al gobierno, dar seguridad jurídica, facilitar hacer negocios, invertir en talento y mejorar infraestructura. En otras palabras: dejar de improvisar y empezar a operar en serio.

Traducción final de banqueta: México no compite porque su propio sistema le mete el pie.

Con informacion: ELNORTE/

«QUE PENA con esa ESTRATEGIA: SINALOA COMPLETA 21 MESES de GUERRA de BANDOS de la MISMA BANDA en MEDIO de 14 MIL SOLDADOS»…no es lo mismo sitiar, que proteger.


Camino por el centro de Culiacán. Hace casi 40 grados. Se nubla pero no llueve. El río es apenas un hilo de agua. Los locales vacíos abundan. En los cristales, los letreros de “se renta” ya se ven viejos. Otros, más osados, atreven una jugada agresiva: “En renta o venta”... O lo que sea, pienso. Pero a ninguno le funciona, llevo meses viendo cómo esos carteles amarillentos acumulan polvo.

Los militares están por todas partes. Los culichis caminamos entre ellos sin notarlos. Guardias Nacionales recorren el Parque Las Riberas, algunos se instalan en los puentes peatonales mientras miran sus teléfonos. Elementos de tropa instalan miniretenes por los malecones viejo y nuevo del Río Humaya; unidades especiales de murciélagos patrullan en convoyes de dos a tres vehículos por colonias populares y sectores residenciales sin distinción. Los helicópteros artillados surcan el cielo con un zumbido que ya es habitual. Es “preventivo” dice el boletín.

La capital está militarizada, no hay duda de eso. Son 14.000 “verdes” los que han tenido que venir a hacer lo que el Gobierno del Estado no puede, pero aún así, ni todo ese ejército presente ha sido suficiente para detener la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza.

Una disputa que cumple 21 meses y que ha sumido a Sinaloa en una profunda pérdida humana y en un deterioro material sin fondo. Sinaloa no vive una crisis, sufre, padece varias: de violencia, humanitaria, económica, incluso ética.

La pérdida humana

Desde que la explosión de violencias comenzó, Sinaloa ha perdido 3.409 personas de manera violenta, según la base de datos que tenemos en Noroeste y cuyos resultados superan las cifras oficiales. Parece solo una estadística, pero hablamos de personas con nombre y apellido, de familias que viven en duelo, de vidas que ya no serán.

Las muertes violentas que contamos en nuestra redacción consideran asesinatos que la Fiscalía estatal no suma a la estadística oficial de homicidios dolosos y que se usa para presentar progresos en la mañanera presidencial. Eso incluye víctimas colaterales, agentes del Estado asesinados, muertos en enfrentamientos, heridos de bala que mueren en hospitales, abatidos, hallazgos de cuerpos y restos óseos en fosas clandestinas. Omisiones y reclasificaciones que se usan para matizar la muerte en toda su extensión.

En la etapa inicial de la disputa criminal actual, de septiembre a diciembre de 2024, Sinaloa promedió 167,5 muertes violentas mensuales, esto es 5,6 diarias. Luego, durante todo 2025, el promedio fue de 5,3 diarias y en lo que va de 2026 es de 4,8 diarias. Es decir, la guerra sigue tan vigente como al principio y los homicidios que genera no han bajado ni 44%, como ha dicho García Harfuch, ni 63%, como “replicó” Luisa María Alcalde.

La reducción real es de apenas 14% en lo que va de este año y no hay una tendencia sostenida a la baja. De hecho, tanto en abril como en mayo registramos crecimientos de 13% y 20%, respectivamente. Junio pinta muy similar. El reconocimiento tácito de que las cosas no van bien es la llegada reciente de otros 1.000 militares de tropa, además de casi una centena de elementos de Fuerzas Especiales.

Más grave aún es que los asesinatos son apenas la mitad de la violencia letal en Sinaloa. La otra mitad no existe en el discurso oficial y es la principal violencia de la guerra actual: la desaparición de personas. Según datos del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), 3.980 han sido denunciadas como privadas ilegalmente de la libertad; de septiembre de 2024 a la fecha, son 6,1 diarios.

De acuerdo con otra base de datos que tenemos en Noroeste con todas las fichas de búsqueda publicadas por la Comisión Estatal y colectivos de buscadoras como Sabuesos Guerreras y Por las Voces Sin Justicia, al menos el 73% de las personas privadas de la libertad en este contexto permanecen desaparecidas.

También sabemos, por solicitud de acceso a la información, que de enero de 2024 a abril de 2026, la Fiscalía estatal solo ha logrado cinco -¡cinco!- sentencias por los delitos de privación ilegal de la libertad de las personas. Es decir, desaparecer personas en Sinaloa es la otra manera de matar que tienen las facciones en guerra y su violencia tiene una sola garantía: la impunidad.

El deterioro material

En lo económico, el deterioro es evidente. Desde que Rubén Rocha Moya asumió la gubernatura, el PIB de Sinaloa no hizo más que decrecer: 4,8% en 2021, 1,8% en 2022, 0,2% en 2023 y -0,5% en 2024. No hay dato oficial aún para 2025, pero tampoco elementos para pensar que sea un año mejor.

Desde que la disputa criminal detonó, el Estado ha perdido más de 25.000 empleos formales, si somos serios y comparamos los datos de mayo de 2024, antes del conflicto, con los datos de mayo de 2026, en medio del mismo. Si se considera la estacionalidad del empleo formal en Sinaloa, este verano el Estado podría registrar niveles de 2021: son cinco años perdidos.

En materia de empresas, de 2024 al cierre del primer trimestre de 2026, Sinaloa ha perdido 4.527 registros patronales, son casi ocho empresarios/empresas menos por día.

El turismo también ha pagado la factura. En 2025, Mazatlán perdió 132.609 pasajeros y Culiacán otros 77.672, según datos del Grupo Aeroportuario OMA. De enero a mayo de 2026, Mazatlán ha perdido 13.295 pasajeros por mes y Culiacán 10.419, lo que anticipa un año peor al anterior.

Otras violencias patrimoniales son igual de abrumadoras: 11.570 personas han sido víctimas de robo o despojo de sus vehículos. Prácticamente, la mitad de esos asaltos han ocurrido en Culiacán y la zona centro del Estado y, según una solicitud de información a la FGE, solo el 0,33% de esos delitos se castiga. Los vehículos robados en esta guerra equivalen a más de un año entero de ventas de autos nuevos en Culiacán.

Es justo reconocer que una parte de la economía que perdimos estaba profundamente ligada al crimen organizado. Nadie ha podido medirla, pero su ausencia se aprecia en los lotes de autos seminuevos vacíos, en los negocios baleados, en la mesa ostentosa que ya no llega a los restaurantes. La economía del narco era el paliativo que los criminales entregaban a cambio de ejercer su poder mafioso y espero que no vuelva nunca más a los niveles que todos toleramos.

El desamparo

Sinaloa vive la crisis de violencia más grande de su historia como consecuencia de la fractura definitiva del Cartel de Sinaloa, una cofradía de clanes que se conformó hace décadas y que se consolidó y diversificó con gobiernos del PRI, el PAN, el PAS y Morena, en ese orden.

A pesar de múltiples advertencias como los culiacanazos, Sinaloa dejó de construir las instituciones de seguridad y justicia necesarias para hacerle frente a una violencia crónica como esta: tenemos apenas 1.000 policías estatales y una Fiscalía que entrega cuentas de un 94% de impunidad. A la ineficacia, se suma el desprestigio de una fiscal que renunció, una policía municipal como la de Culiacán desarmada y de tres exdirectores de policía y un vicefiscal en funciones acusados por Estados Unidos de estar coludidos con Los Chapitos, la facción criminal que provocó la escalada violenta.

El gran narco sinaloense viene de antes y no es, pues, una hechura nueva de Morena o Rocha Moya, el gobernador que ya no es; pero la pérdida humana y el deterioro material que su guerra intestina nos endosa marcarán su legado.

Negar los efectos de la emergencia que vivimos, matizarla o esconderla, es un acto de deshonestidad intelectual que desprecia a las víctimas y una ofensa para todos los sinaloenses que la sufrimos a diario. Reconocerla en su justa dimensión es lo menos, lo menos, que los que vivimos acá esperamos de un Gobierno que fracasa todos los días en detenerla.

Por eso, que desde Palacio Nacional se nos diga que la crisis es falsa y que la seguridad está bajo control, nos recuerda que para los sinaloenses podrá haber mucho ejército, pero no hay, hasta ahora y como han prometido, ni verdad, ni justicia ni respeto a nuestra soberanía.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ADRIAN LOPEZ