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jueves, 11 de junio de 2026

EL «MUNDIAL de LEVANTADOS: PROTESTA en VÍSPERA FUTBOLERA DECLARA MÉXICO CAMPEÓN en DESAPARECIDOS y AMÉRICO es PLATA MANCHADA de COMPLICIDAD»…cifra de dictadura sin ser dictadura es de casi 135 mil cristianos.


México acaba de estrenar Mundial, pero el título que sí tiene bien amarrado es otro: campeón absoluto en desaparecer gente, con podio, medallas y sangre incluida. Y en ese medallero macabro, la plata se la cuelga Américo Villarreal desde Tamaulipas, bien paradito junto a Delfina y Lemus en el “campeonato nacional de levantados”.

El “mundial” de levantados made in México

En el podio no hay himnos ni banderas, hay fichas de “no localizado” y fosas con cupo agotado. El oro se lo lleva Delfina Gómez en el Estado de México (MORENA) con más de 14 mil 643 personas desaparecidas según el registro oficial, un número que no cabe en ningún informe de “paz y gobernabilidad” pero sí en la contabilidad de omisiones, policías coludidos y carpetas dormidas.

La plata brilla en Tamaulipas, donde el médico que iba a “sanar” el estado, Américo Villarreal,(MORENA) administra una cifra que crece dia a dia y ya acumula 13,831 y pico desaparecidos como si fueran daño colateral de las pipas de huachicol y no el síntoma de un territorio convertido en laboratorio del terror. 

Jalisco se queda con el cobre: el escaparate “naranja” presume modernidad mientras acumula más de 12 mil 600 ausentes que se pierden a plena luz del día, frente a cámaras que “justo no servían ese día”.

Américo, subcampeón con plata manchada

En Tamaulipas, la medalla de plata es básicamente un reconocimiento a la constancia: carreteras donde la gente se evapora, brechas sembradas de fosas y familias que salen con palas mientras el gobierno sale con boletines. La cifra oficial bordea esta madrugada las 13 mil 831 personas desaparecidas y no localizadas, suficiente para que el estado sea segundo lugar nacional en el ranking de horror.

El discurso es de “coordinación con la federación”, pero la realidad es de ministerios públicos que recomiendan “no meterse en problemas” y expedientes que se archivan como basura administrativa. En el mapa oficial se ve bonito: Tamaulipas pintado en colorcito intenso, como si fuera un mapa electoral; lo que no se ve son las sillas vacías en las cocinas ni los cuartos intactos esperando a quien no va a regresar.

El otro Mundial en el Azteca

Mientras la FIFA revisa qué tan parejito está el pasto, a las afueras del Estadio Azteca las familias buscadoras bautizan al país como “campeón en desapariciones”. Llegan colectivos de CDMX, Puebla, Chiapas, Edomex, Hidalgo, Oaxaca, Guanajuato, Jalisco y Sonora para hacer la “última milla” que ni la policía ni el gobierno quieren recorrer: la que va del espectáculo al país real.

Hay recursos para pintar la ciudad de colores mundialistas, pero no para fortalecer fiscalías ni desmantelar grupos criminales, como reprocha la madre de Ana Amelí mientras ve el operativo antimotines desplegado para contenerlas a ellas, no a los que levantan gente. El secretario de Gobierno intenta hacer control de daños, pero se repliega ante los reclamos de madres a las que el Estado les debe algo más que discursos y vallas.

134 mil desaparecidos: cifras de dictadura sin dictadura

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas acumula ya alrededor de casi135 mil personas desaparecidas y no localizadas, según los datos más recientes citados por la CIDH y por el propio gobierno federal tras sus “reclasificaciones creativas”. Eso significa decenas de miles de familias viviendo en una desaparición permanente, con una tasa de impunidad cercana al 99.5% en los casos de desaparición forzada, de acuerdo con la CIDH.

Para dimensionar el nivel del desmadre: la “guerra sucia” argentina, sinónimo global de terror de Estado, dejó entre 10 mil y 30 mil desaparecidos en dictadura; la mexicana de 1968‑1982 suma poco más de 1,200 casos documentados. Hoy México supera en números absolutos a aquellas dictaduras emblemáticas sin necesidad de junta militar ni toque de queda; le basta la mezcla de crimen organizado, captura institucional y simulación democrática.

¿Hay un símil mundial a lo mexicano?

En el mundo hay al menos 80 países con historias de desapariciones forzadas, de Siria a Sri Lanka, pasando por Nepal, donde en 2003‑2004 se reportó el mayor número de nuevos casos en su momento. Desde 1980, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas ha tramitado más de 62,900 casos en 100 Estados, y casi 50 mil siguen sin resolverse, lo que muestra que el crimen es global pero la impunidad mexicana es olímpica.

La diferencia mexicana no está solo en la cifra, sino en el contexto: aquí la desaparición dejó de ser herramienta exclusiva de represión política para convertirse en método de control territorial, negocio criminal y política pública de facto, con madres buscadoras haciendo el trabajo del Estado y arriesgando la vida en fosas que se multiplican. Mientras otros países salen de dictaduras e instalan comisiones de la verdad, México inaugura Mundiales de futbol sobre un subsuelo que guarda más cuerpos que balones.

Nombres sin cuerpo, cuerpos sin nombre

El país registra más de 75 mil cuerpos sin identificar bajo custodia del Estado, una cifra que dialoga sin pudor con los más de 130 mil desaparecidos en el RNPDNO. Es la ecuación perfecta de la negligencia: nombres sin cuerpo y cuerpos sin nombre, un rompecabezas que las familias intentan armar mientras las autoridades rediseñan dashboards y cambian categorías para que la estadística se vea menos escandalosa.

Aun con la reciente reclasificación oficial, organizaciones advierten que el gobierno reconoce más de 132 mil desapariciones pero solo tiene investigaciones mínimamente sólidas en una fracción de los casos, dejando el resto en limbo burocrático. Dicho de otro modo: el Estado mexicano es mucho más eficiente para mover cifras en Excel que para excavar una fosa o procesar genéticamente un cadáver.

El podio de la vergüenza frente al show global

Así que mientras los cronistas del Mundial se preguntan quién levantará la copa, las familias mexicanas saben que el trofeo ya está entregado: un país que se corona campeón en desapariciones, con Edomex, Tamaulipas y Jalisco peleando cada día por mejorar su marca. Afuera del estadio hay otro marcador: 134 mil 910 personas desaparecidas y no localizadas, más de un tercio del total de registros históricos, según los datos que exhiben las propias autoridades.

El contraste es brutal: adentro hay drones, luces y fuegos artificiales; afuera hay madres frente a vallas, camiones y escudos de la policía capitalina, denunciando una represión que empieza con la indiferencia y termina con la criminalización de quienes buscan a sus desaparecidos. En este Mundial, México no necesita VAR: la repetición ya la vimos demasiadas veces y el fuera de lugar es el Estado, celebrando mientras su gente se sigue esfumando.

Con informacion: ELNORTE/ RNPDNLO

EL «CONTRABANDO VUELA ?: ATORAN TRÁILER de CONTRABANDO en RETÉN FEDERAL a 442 KM de CORRUPTAS ADUANAS MILITARES… ¿cómo carajos cruzaron esas 500 cajas?


Autoridades de la Fiscalía General de la República aseguraron 500 cajas de contrabando, entre la que había bolsos, calzado deportivo y perfumes, que eran transportados en un tráiler, en Galeana.

Las autoridades se cuelgan la medalla por atrapar el tráiler, pero el elefante en la habitación nadie lo menciona: ¿cómo carajos cruzaron esas 500 cajas por las porosas aduanas “blindadas” y bajo control militar… a más de 400 kilómetros de donde lo pararon?

En el boletín oficial pintan la escena casi como película:denuncia anónima, agentes de la Policía Federal Ministerial muy diligentes, kilómetro 129 de la 57, tramo Saltillo–Matehuala, municipio de Galeana, un tractocamión sospechoso, caja seca, cargamento extranjero: perfumes, tenis, bolsas y demás baratijas de lujo que aquí se llaman “contrabando”. El chofer, por supuesto, es el malo de la historia, sin nombre, sin contexto, útil como chivo expiatorio desechable.

Pero el relato oficial se corta justo donde se pone incómodo: la ruta real del contrabando. Nadie explica desde qué aduana entró, quién lo dejó pasar, qué filtros “militarizados” se hicieron como que la «virgen les habla», antes de que mágicamente apareciera una “denuncia anónima” y decidieran acordarse de que existe la ley. 

La narrativa es perfecta para maquillar ineficiencia o complicidad: se exhibe el tractocamión, pero se protege el sistema que permitió que ese mismo camión recorriera kilómetros y kilómetros de territorio supuestamente controlado.

Al final, la Fiscalía presume que investiga “la probable comisión de delitos de presunción de contrabando” y que “resolverá conforme a derecho”, como si el problema fuera un solo chofer y no una cadena completa de omisiones, arreglos y silencios bien administrados desde la frontera hasta el kilómetro 129. El show mediático se queda en el decomiso, la foto de las cajas y el comunicado numerado; lo que no se toca es la pregunta incómoda: 

¿cuántos camiones iguales sí llegan a destino porque no hubo denuncia anónima… sino acuerdo previo?

Con informacion: ELNORTE/

miércoles, 10 de junio de 2026

LA «IMPUDEMIA del DOCTOR: PRESUMEN DECOMISO de 293 NARCOCAMARAS en 5 MESES a la VISTA de TODOS y SIN TOCAR uno SOLO de los que las PUSIERON»…la única cámara que no falla es la que capta la farsa oficial.

En Tamaulipas,bajo el gobierno de Americo Villarreal,investigado por sus ligas con el crimen en EE.UU,nos acaban de vender otra “victoria” de utilería: 293 cámaras de videovigilancia incautadas… y ni un solo detenido. Cero. Nada. El crimen organizado instala, opera y pierde casi 300 ojos en la calle sin que aparezca un responsable. Pero, según la narrativa oficial, esto “fortalece el estado de derecho”

La Vocería de Seguridad Pública presume que entre enero y mayo de 2026 la Guardia Estatal retiró 293 dispositivos instalados “de manera irregular”, principalmente en Reynosa y Matamoros. 

Traducido al español real: durante meses, estructuras criminales operaron sistemas de inteligencia propios a plena vista, sin que nadie los molestara, hasta que decidieron quitarlos… sin tocar a quienes los pusieron.

El dato no es menor. Es la confirmación de un control territorial donde el crimen no solo cobra piso, sino que también vigila, rastrea y administra información en tiempo real. Y cuando la autoridad finalmente interviene, el resultado es un operativo quirúrgico contra fierros y cables, no contra las redes que los controlan.

El comunicado oficial habla de “recorridos de seguridad”, “reportes ciudadanos” y “acciones permanentes”. Pero evita la pregunta incómoda: ¿quién instaló 293 cámaras sin que hubiera consecuencias? Porque desmontar equipos es una cosa; desmantelar estructuras criminales es otra muy distinta. Y aquí claramente no pasó lo segundo.

Bajo el gobierno del doctor Américo Villarreal, la estrategia parece reducirse a administrar síntomas y presumirlos como logros. Se retiran cámaras, se emiten boletines, se pide a la ciudadanía que denuncie… mientras los operadores de esos sistemas siguen intactos, invisibles y, probablemente, reinstalando el mismo esquema en otra colonia.

Esto no es una victoria. Es un diagnóstico: la impunidad convertida en política pública. En Tamaulipas, el crimen organiza su vigilancia, el Estado la desmonta a medias y luego ambos siguen como si nada. La única constante es el ciudadano, atrapado entre boletines optimistas y una realidad que no necesita cámaras para verse.

Que dijo el doctor que iba curar Tamaulipas en noviembre de 2022

“En mi gobierno no habrá impunidad ni mucho menos tolerancia para aquellos que atenten contra la paz y la tranquilidad de nuestro estado», dijo amenazante el gobernador en noviembre de 2022,lo que realmente ha pasado,los ciudadanos ya lo conocen,EE.UU también.

La frase sonaba firme, sonaba épica, sonaba a Estado. Pero en Tamaulipas ya aprendimos que en la 4T las palabras viajan ligero: llegan con aplomo al micrófono y se desintegran al tocar la realidad.

“No habrá impunidad”: una frase preciosa para el póster, desastrosa para la estadística. Porque si en cinco meses te decomisan 293 cámaras vinculadas al crimen organizado y no aparece un solo detenido, lo que no hay no es impunidad: lo que no hay es consecuencia.

“Ni mucho menos tolerancia”: otra joya retórica. Porque tolerancia, lo que se dice tolerancia, sí ha habido: para que operen redes clandestinas, para que se instalen sistemas de vigilancia criminal y para que la autoridad llegue después, con el lenguaje inflado y las manos vacías.

“Atenten contra la paz y la tranquilidad”: esa parte merece un aplauso sarcástico. No hace falta atentar contra la paz cuando ya se vive administrando el desorden. La paz no se destruye con un comunicado; se erosiona cuando el Estado presume operativos contra cámaras pero evita tocar a los dueños del negocio,no solo solos abraza.

“Nuestro estado”: ahí está el remate involuntario. Porque el estado, en el sentido real, sigue secuestrado por la simulación: mucha vocería, mucha foto, mucha frase moralina… y una capacidad cada vez más discutible para convertir discurso en autoridad.

En resumen: no estamos ante una promesa incumplida, sino ante un lenguaje diseñado para convivir con el incumplimiento. En Tamaulipas, la impunidad no se combate con frases de gobernante investigado por EE.UU; se combate con detenidos, desmantelamiento real y castigo. Lo demás es viento de transformación.

Con informacion: ELNORTE/

EL "NEGOCIO HABLA INGLES: MUNDIAL de la OPULENCIA y ACCESO RESTRINGIDO se JUEGA en EE.UU con 78 de 104 ENCUENTROS"...el balón rueda mañana, pero el negocio ya lleva meses goleando.


El Mundial más grande de la historia arranca mañana en el Azteca, como si el fútbol necesitara otro pretexto para convertirse en espectáculo global con esteroides. México inaugura contra Sudáfrica, pero el verdadero partido se juega en otro lado: en Estados Unidos, que se queda con 78 de los 104 encuentros y, cómo no, la final. Canadá y México aparecen en el cartel, pero el negocio habla inglés.

Gianni Infantino, siempre listo para vender épica en envase corporativo, proclamó en la ONU —ese club que supuestamente evita guerras— que “todos los ojos estarán puestos en Norteamérica” y que el fútbol une más de lo que divide. Curiosa elección de escenario y discurso para un torneo cuyo anfitrión principal viene de lanzar una ofensiva militar contra Irán sin aval internacional y mantiene tensiones diplomáticas con uno de sus propios socios organizadores.

Pero nada dice “unidad” como un Mundial donde un árbitro somalí, reconocido como el mejor de África, es rechazado en la frontera de Miami. Omar Artan no pasó el filtro migratorio. Tampoco es un detalle menor: Somalia está en la lista negra. Irán, también. Su selección jugará, sí, pero prácticamente de visita incómoda, instalando base en Tijuana para pisar lo menos posible suelo estadounidense. A varios miembros de su delegación ni siquiera los dejaron entrar. Bienvenidos al Mundial global, con acceso restringido.

En paralelo, la FIFA monta su parque temático del exceso.Más equipos, más partidos, más dinero. Y entradas que parecen diseñadas para jeques, fondos de inversión y algún que otro influencer con patrocinio: hasta 30.000 dólares por asiento. Seguir a una selección como España puede costar más de 60.000 dólares para dos personas. La mitad, solo en boletos. El resto, en sobrevivir a hoteles inflados, vuelos oportunistas y transporte público con tarifas multiplicadas por ocho. Todo bajo el elegante disfraz del “precio dinámico”, esa forma sofisticada de llamar a la especulación en tiempo real.

Y si pensabas compensar con una botella de agua, tampoco. La FIFA intentó prohibir incluso el acceso con envases vacíos en plena ola de calor. Solo recularon cuando alcaldes, políticos y la presión pública les recordaron que la hidratación no debería ser un lujo premium. Resultado: podrás entrar con una botellita sellada de medio litro. Generosidad corporativa.

Mientras tanto, el ICE coquetea con la idea de redadas cerca de estadios, organizaciones civiles denuncian violaciones de derechos humanos y los aficionados migrantes hacen cálculos no sobre alineaciones, sino sobre riesgos. El fútbol como fiesta global, sí, pero con control migratorio en la puerta.

En el fondo, el torneo es exactamente lo que promete: el Mundial de los récords, del dinero desbordado y de la contradicción permanente. Un evento que predica unión mientras levanta muros, que celebra la diversidad mientras filtra quién puede entrar, y que convierte la pasión en producto de lujo. El balón rueda mañana, pero el negocio ya lleva meses goleando.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/DIEGO FONSECA

«NO se DICE PAREDÓN es…PARONON: SENADOR MORENO DEFIENDE la HONRA de INZUNZA y ADÁN AUGUSTO»…insisten en que EE. UU. se los pruebe.


En el México humanista y transformador donde la política gusta de jugar a la revolución de utilería, el senador del partido de la esperanza, Ignacio Mier se plantó frente al pelotón imaginario para soltar la consigna: aquí no se fusila sin pruebas. A tono con la liturgia presidencial de Claudia Sheinbaum, el coordinador de la bancada morenista levantó la voz para advertir que el Senado no será convertido en paredón político, aunque los nombres propios ya anden circulando como condenados en pasquín de madrugada.

El caso del Senador Sinaloense Enrique Inzunza —señalado por autoridades estadounidenses por presunta colusión con el Cártel de Sinaloa— llegó envuelto en pólvora mediática, pero Mier insiste en que no hay bala jurídica que disparar. “Si hay delito, que se aplique la ley”, dijo, como quien concede el fusilamiento… pero solo después de ver el expediente, no antes. Porque sin pruebas, sostiene, lo que hay es linchamiento con toga prestada y justicia de escenografía.

Desde la trinchera de la Jucopo, el mensaje fue claro: ni cacería ni simulacro de justicia. Nada de formar filas, vendar ojos y disparar reputaciones al amanecer legislativo. 

En su narrativa, el Senado no es cuartel de ejecuciones políticas, sino un recinto donde —al menos en el discurso— las acusaciones deben pasar por el tamiz del derecho antes de convertirse en sentencia.

Mier también se dio tiempo para desmontar otro rumor que corría como chispa en reguero seco: la supuesta cancelación de visa a Adán Augusto López. Puro humo, sugirió, aderezado con un dato doméstico —una operación de ojo— que aterriza el relato en lo terrenal, lejos de la épica conspirativa que tanto seduce al debate público.

Porque, advierte, si se gobierna a base de versiones y susurros, entonces cualquiera puede terminar frente al paredón de la opinión, con la culpa dictada por trending topic y no por tribunal. Y en ese teatro de fusilamientos simbólicos, la justicia deja de ser ley para convertirse en espectáculo.

Con informacion: ELNORTE/

LA «FGR y los ASEGUNES: INFLUYENTE COLUMNA de GRUPO REFORMA YA se DIO CUENTA de la FARSA de DECOMISOS HUACHICOLEROS SIN DETENIDOS en N.L»…abusan en el intento de vernos la cara de tarugos.


1.-SI bien la FGR hizo oootro megadecomiso en Nuevo León, ahora de 1.2 millones de litros de combustible en Apodaca, hay muchos asegunes que flotan en el ambiente…

2.- EL operativo en Apodaca es el quinto que se da en los últimos 30 días, luego de decomisos en Santa Catarina, Allende, Escobedo y Cadereyta…

1.- PEEERO, salvo en Allende, donde reportaron siete detenidos, en los demás: ¡cero! delincuentes capturados…

2.- AGRÉGUELE a eso que hayan asegurado más de 30 camiones, pero ¡ningún chofer detenido!…

1.- TAMPOCO se informa quiénes son los dueños de los inmuebles…

2.- Y LO más importante, la autoridad no informa de dónde se están robando los maleantes el combustible ni a quién se lo venden…

Con informacion: M.A KIAVELO/ELNORTE/

«SIMPLEMENTE NO PUEDEN: BOMBAZO en ESCUINAPA deja VER FRACASO de 640 DIAS de HARFUCH y el EJERCITO con ESTRATEGIA de COPIA y PEGA»…la de siempre, el resultado de siempre.


La mas reciente escena en Escuinapa,en Sinaloa, huele más a fracaso militar institucionalizado que a “operativo de alto impacto”: un coche bomba, media ciudad a oscuras, un convoy blindado posando para la foto… y el crimen organizado dictando la agenda como siempre.

Una guerra que ya dura más de 600 días

Si el parte oficial empezó el 9 de septiembre de 2024, hoy vamos por alrededor de 640 días de “estrategia de seguridad” reciclada, reempaquetada y vendida como si fuera nueva doctrina de inteligencia+coordinacion. Dos años de discursos del estratega «engañabobos» de curricula manchada sobre «pacificación” mientras el mapa real se escribe con levantones, ejecuciones y despojos de autos a nivel industrial entre titipuchal de delitos mas a punta de AR-15,cuernos de chivo, drones y ahora mas coches bomba.

En Escuinapa, este capítulo se siente más como episodio de una serie interminable que como “hecho aislado”: primero el enfrentamiento cerca de la gasolinera, luego el coche que truena a las cuatro de la mañana y deja a la mitad del municipio sin luz, y siempre, detrás, el mismo guion de guerra mal administrada.

La entrada a Escuinapa, vitrinas del fracaso

La entrada del municipio es casi un monumento a la incompetencia: sobre la México 15 quedan las huellas de la explosión, restos del automóvil y el acordonamiento que finge control donde solo hay escena del crimen congelada. Diez patrullas y dos vehículos blindados del Ejército custodian la nada, un cordón amarillo y un tramo de asfalto reventado, como si la guerra se ganara llenando de casco y chaleco cada cuadro fotográfico disponible.

La explosión no solo fue ruido: tumbó cableado de alta tensión, dejó sin energía a buena parte de la ciudad y alcanzó instalaciones de una tienda de conveniencia, recordando que la población civil siempre paga la factura de las guerras ajenas. El mensaje es clarito: el Estado militariza entradas y salidas, mientras grupos criminales experimentan con coches bomba a unos cuantos metros de donde ayer hubo balacera.

El coche bomba que nadie quiere nombrar

Vecinos reportan que se trató de un carro con explosivos; la onda expansiva hizo el trabajo de dejar claro que esto no fue un simple corto circuito mecánico. Pero la Secretaría de Seguridad Pública estatal, en modo minimalista, se limita a informar “vehículo siniestrado y daños a una tienda” y deja para “peritajes posteriores” la explicación de lo que todo mundo ya olió a kilómetros.

Ese silencio administrativo es ya parte de la estrategia: si no lo nombras coche bomba, tal vez no cuente en la estadística política de terror, aunque en la práctica tengas una escena calcada a las lógicas de insurgencia criminal. El resultado: la población oye el estruendo, ve el apagón, mira el cordón y entiende que no hay narrativa oficial que tape la realidad.

Levantón, muerte y despojo como balance real

El último balance en Escuinapa es tan transparente como brutal: una menor y su tío asesinados, otra persona herida, y un nuevo estallido a menos de 500 metros de la gasolinera donde ya había corrido la sangre un día antes. No hace falta mucho análisis para ver las tres violencias centrales: levantón (el secuestro como método disciplinario), muerte (el homicidio como mensaje) y despojo (la apropiación forzada de territorio, negocios y vidas).

Cada ataque reorganiza la propiedad y el miedo: la tienda dañada, la gasolinera marcada, la entrada al municipio blindada sirven para recordar quién manda la señal y quién reacciona a destiempo. La autoridad municipal reconoce que la situación los rebasó, mientras la gobernadora interina llega a “reunirse” y “evaluar acciones”, como si la guerra necesitara más mesas de diálogo y menos decisiones de fondo.

El histórico despliegue militar de copia y pega

El operativo posterior es el clásico: convoyes, artillados, vehículos blindados, entrada al municipio saturada de verde olivo, y la promesa eterna de que ahora sí se reforzará la seguridad. Es la misma receta desde hace más de década y media: presencia militar como anestesia visual, con la esperanza de que los ciudadanos confundan despliegue con estrategia.

La coreografía se repite en bucle: estalla algo, se declara que “ya se investiga”, se manda tropa, se anuncian reuniones de seguridad y se pospone —otra vez— la pregunta incómoda de por qué, con tanto blindaje, un coche bomba puede pararse y estallar a la salida de un municipio sin que nadie lo detecte a tiempo.

La estrategia de siempre, el resultado de siempre

Al final, Escuinapa se vuelve vitrina de la gran mentira nacional: que con más soldados en la calle, sin replantear inteligencia, justicia ni economía criminal, la violencia se va a disolver por aburrimiento. La explosión del coche solo hace visible lo que ya estaba ahí: una guerra que se administra en días, partes y conferencias, pero que se vive en levantones, muertos y despojos diarios.

El parte de guerra: 

Desde que esta temporada de guerra se estrenó el 9 de septiembre de 2024, el país camina con un marcador que haría sonrojar a cualquier Estado que todavía conserve algo de pudor: 3,369 homicidios dolosos, a razón de 5.3 diarios; 3,964 personas privadas de la libertad, 6.2 al día, como si el secuestro fuera un trámite administrativo más; 11,449 vehículos robados, 18 diarios, porque la movilidad también se privatiza a punta de pistola; 3,653 personas detenidas, 5.8 al día, muchas veces más por llenar estadísticas que por romper estructuras criminales; y 192 personas abatidas, la cifra que se vende como “golpe contundente” mientras el resto del tablero sigue en llamas.

Tres violencias, un mismo libreto

  • Levantón: casi 4,000 personas privadas de la libertad en menos de dos años, el secuestro y la desaparición como herramienta de control social.
  • Muerte: más de 3,300 homicidios dolosos, el asesinato como mensaje político y económico.
  • Despojo: más de 11,000 vehículos robados, pero por debajo de eso, tierras, negocios y rutas que no se reportan en ningún boletín.

La triste realidad:

Nunca hubo un desfile militar tan largo ni una estadística tan obscena para presumir una estrategia que, del 9 de septiembre de 2024 al 8 de junio de 2026, ha logrado lo impensable: normalizar que haya más levantados que abatidos, más muertos que culpables sentenciados y más autos robados que ideas nuevas en el gabinete de seguridad.

Con informacion: NOROESTEDIARIO ESPAÑOL/ELPAIS

"TUMBAN la VISA a HIJO EXTORSIONADOR de GOBERNADOR de TAMAULIPAS INDAGADO por TRAFICAR HUACHICOL"...no tiene la madre,la hermana alcaldesa,ni el resto de esta bonita familia


Desde Coahuila, TELE Zócalo Noticias ya dictaron sentencia:Américo Villarreal Santiago, delegado de Bienestar y vástago del clan Villarreal, habría quedado vetado de la Unión Americana. Según su versión, la visa se le cayó junto con la narrativa del “gobierno humanista”.

La película va así: mientras en Estados Unidos se publican investigaciones que apuntan a los gobernadores morenistas de Tamaulipas y Sonora por presuntos vínculos con el crimen organizado y les atribuyen revocaciones de visas, en Coahuila corren a extender el guion hasta el hijo y su círculo político local. El mensaje implícito: no solo el padre está en la mira, también el operador social de la familia y la senadora que lo acompaña en la boleta.

Pero como los problemas no llegan solos,Villarreal Santiago acaba de ser señalado públicamente de extorsionador :

De acuerdo a otros trascendidos ,toda el clan Villarreal ha sido despojado de la Visa Americana,aunque muchos conserven el plastico,no asi la garantía de cruzar a EE.UU sin ser detenidos.

La medida ha sido extensiva ,incluso al sobrino del Gobernador,que con esa categoría acopia la extorsion al huachicol desde la posición oficial de Director de Auditoria de Comercio Exterior.

Con informacion: ZOCALO/COAHUILA/