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sábado, 8 de septiembre de 2018

"NEUROLAW": EL CRIMEN y las NEUROCIENCIAS...herramientas del futuro en el presente.

Las neurociencias han llegado al campo del derecho para auxiliar en la toma de decisiones jurídicas. El “neuroderecho” se ocupa desde la detección de mentiras, el libre albedrío y la responsabilidad, hasta las preguntas sobre la parcialidad de los jueces y la salud mental de los acusados. Su novedad hace inminente tomarlo con precaución pero sin ignorar sus promesas. Un experto del tema en México explica las posibilidades de esta nueva disciplina.

El concepto neurolaw está dando origen a ideas muy innovadoras en el ámbito del derecho y del sistema de justicia que pronto serán de uso frecuente en todo el mundo. Entre ellas podemos mencionar la influencia que las evaluaciones neuropsicológicas y de imagen cerebral están teniendo en las cortes penales de Estados Unidos, donde el número de sentencias judiciales que mencionan evidencias neurocientíficas se ha duplicado entre 2005 y 2012.
Durante ese periodo se emitieron más de 1585 sentencias en las que se observó el incremento de un nuevo tipo de evidencias presentadas en los tribunales, las cuales tenían la intención de cuestionar la competencia de los acusados y reducir o eximir las sanciones penales durante los litigios. El potencial forense del neurolaw es observable en los datos presentados por la profesora Nita Farahany (2016), quien muestra que el 25% de los juicios que implican pena de muerte incluyen ya evaluaciones neurobiológicas y neuropsicológicas en la consideración para reducir dicha pena.
La particularidad de esta disciplina es que implica el análisis del derecho y la justicia con la perspectiva de las neurociencias, la cual busca la comprensión del comportamiento humano a través del estudio del encéfalo y su interacción con el ambiente. El neuroderecho tiene repercusiones muy relevantes: tanto conceptuales como aplicadas, jurídicas y forenses. Analiza los fundamentos del libre albedrío a la vez que acude ante los tribunales de justicia para explicar las consecuencias de dicho arbitrio y sus alteraciones, bien en ámbitos penales, civiles, familiares y canónicos, entre otros.
Un ejemplo interesante de su potencial lo encontramos en el estudio de la toma de decisiones judiciales: los preceptos del neurolaw animan investigaciones que analizan si los jueces aplican las normas jurídicas de forma racional o si sus procesos cognitivos influyen de tal manera que es insostenible afirmar que emitan decisiones judiciales objetivas.1Finalmente, el concepto neurolaw también está abriendo camino a palabras que representan formas novedosas de comprender antiguas disciplinas y profesiones, por ejemplo los neurojuristas.2
Vale la pena hacer una acotación importante: las relaciones entre el derecho y el estudio científico del comportamiento humano son de muy largo cuño, allí están como muestra tanto la psicología jurídica como la psicopatología forense.3 Sin embargo, el rasgo distintivo en el concepto neurolaw, es la estructura de las neurociencias como el punto de referencia principal para comprender la conducta humana en su interacción con la ley. La pretensión primera y a la vez el fin último, es el de contribuir a la justicia social. En síntesis, el neuroderecho es el estudio del sistema jurídico y la procuración de justicia a través de las neurociencias.
El año de 1984 —si atendemos a lo señalado por la Red de Investigación sobre Derecho y Neurociencia— marcaría el principio del uso conceptual del vocablo neurolaw4 Ese año, Deborah Denno, profesora de derecho en la Universidad de Fordham, publicó un estudio longitudinal de casi dos décadas en el que evaluó las características neuropsicológicas de un grupo de adolescentes en conflicto con la ley penal.5 Tanto en varones como en mujeres, los factores socioeconómicos fueron la variable más poderosa al momento de explicar el llamado “comportamiento antisocial” en aquella población evaluada desde su nacimiento hasta la edad de los 17 años.
Esa fue la primera publicación en que se mencionó el concepto en un contexto anglosajón. Después, ya en la década de 1990, se publicaron algunos artículos que subrayaron la importancia de tejer puentes de comunicación entre las neurociencias y el derecho.6 Para 2009, el concepto se había robustecido de tal manera que el número de publicaciones científicas al respecto tuvo un aumento de 2000% con relación a lo publicado sólo una década antes.7 Para 2018, la citada Red de Investigación sobre Derecho y Neurociencia de la Fundación MacArthur, reporta 1765 documentos científicos (publicados entre 1984 y 2017) que abordan esta idea y sus aplicaciones en el sistema de justicia.
En América Latina, la producción editorial sobre el neuroderecho, las neurociencias y el derecho, o el derecho y las neurociencias, es bastante más escasa.8 Tanto, que apenas supera las 60 publicaciones indexadas en un periodo de  12 años, siendo México, Argentina y Colombia los que tienen, cada uno, apenas una decena de textos publicados. Por otra parte, Chile, Perú, Costa Rica, Uruguay y Paraguay aportan seis o menos publicaciones en el periodo referido. Vale la pena destacar que esta revisión sistemática de la evidencia disponible hasta ahora, permite observar que la mayoría de las  publicaciones corresponden a revistas jurídicas y que aluden a algunos temas recurrentes, siendo el libre albedrío y su repercusión en el derecho penal uno de los más visibles.
En México, los primeros escritos indexados que abordan específicamente esta innovadora concepción para analizar el derecho y la justicia datan de 2004 y 2005. En el primer caso las neurociencias se mencionan como una alternativa sustentable para analizar a fondo la edad penal (la edad para ser sancionado por la comisión de un delito, que en México son los 18 años) y se oponen a su reducción, ya que las evidencias neurocientíficas muestran que el cerebro adolescente no está desarrollado en su  totalidad y la toma errónea de decisiones se explica justamente por esa evolución cerebral en proceso.9
El segundo caso es un texto escrito por un equipo multidisciplinario (reunía a las disciplinas de la psicología, antropología, filosofía, neurociencias y derecho), que planteó lo siguiente: “La localización de los correlatos cerebrales relacionados con el juicio moral, usando tanto técnicas de neuroimagen como por medio de los estudios sobre lesiones cerebrales [representa] una de las grandes noticias de la historia de las ciencias normativas”.10 En este artículo se daba cuenta de cómo algunas cuestiones neurobiológicas, identificables a través de imagenología cerebral y evaluaciones neuropsicológicas, tendrían la capacidad de transformar el sistema jurídico, lo cual implica actualizar nuestra comprensión del derecho, del sistema de justicia y del concepto de justicia en sí mismo.

Oportunidades en América Latina

En América Latina es urgente estudiar a fondo las relaciones entre el derecho y las neurociencias porque ese vínculo atiende problemáticas muy relevantes para el desarrollo de nuestras sociedades: ¿cómo podemos prevenir el delito si no comprendemos su relación con las emociones? Esto no es una cursilería, las emociones son, en palabras del científico cognitivo Steven Pinker: “reguladores internos que garantizan a las personas la cosecha de beneficios de la vida social”,11 estos reguladores implican respuestas neurobiológicas que a su vez requieren interpretaciones cognitivas. Tales interpretaciones son los sentimientos, según el neurocientífico Antonio Damasio: aquellas “experiencias mentales de los estados corporales” que incluyen interacciones sociales específicas (compasión, gratitud, etc).12 Al mismo tiempo, estas interacciones se enmarcan en un contexto normativo, que puede fragmentarse al momento del delito y que puede restaurarse si se atienda a sus orígenes. De lo contrario, tal como se señalaba desde 1791 en la Real Audiencia de Extremadura, seguiría ocurriendo que “condenar un delito sin considerar el germen oculto que acaso tiene en la misma sociedad las causas necesarias que lo produjeron y los medios políticos de extirparlas en su raíz, puede ser multiplicarlo en vez de destruirlo”.13
En este contexto, vale la pena subrayar el análisis de Steven Pinker: “[…] La mente es un sistema complejo de facultades emocionales y cognitivas puesto en marcha en el cerebro, que debe su diseño básico a los procesos de la evolución”. Así, el neuroderecho comprende también el conjunto evolutivo de facultades mentales, emocionales y cognitivas, cuya interacción social obliga a diseñar normas jurídicas, mismas que tienen como principio y la justicia, atendiendo las causas y no sólo sancionando las consecuencias del delito.
Los planes de estudio de las Facultades de Derecho van a modificarse para incluir en su formación los conocimientos actuales provenientes de las neurociencias, tal y como ocurre en los seminarios de Harvard, Oxford o Stanford, o en la Maestría en Criminología y el Diplomado en Psicopatología Forense del Instituto Nacional de Ciencias Penales, donde se desarrolla una línea de investigación dedicada a fortalecer este concepto y sus aplicaciones en nuestras latitudes.14
En idéntico sentido, los programas de posgrado deberán ampliar de una vez sus esquemas e incluir estas líneas específicas de investigación. Lo opuesto nos mantendrá huéspedes del rezago ante una oportunidad que habría de ser ineludible: el sistema penitenciario y la evaluación del riesgo de violencia, los efectos de la victimización o el Sistema Integral de Justicia para Adolescentes no pueden analizarse sin el fundamento central de las neurociencias y la psicología jurídica. Ninguna de estas problemáticas, y muchas otras más, puede ser discutida ya sin una perspectiva que convoque a ese nexo de nexos que representa la comunicación entre lo que ocurre en el cerebro y el derecho.
Al mismo tiempo, sin embargo, hay que ser muy prudentes. El estudio del encéfalo está en ciernes. Pese a lo mucho que hemos avanzado, aún queda un camino de varias décadas por delante para disponer de mayor precisión en la comprensión de lo que somos a través de nuestras interacciones cerebrales con el ambiente, lo que desde luego implica considerar nuestros lazos interpersonales y socioculturales.15 El estudio del cerebro y su relación con la conducta humana representa la oportuna responsabilidad de explorar, como afirma el neuropsiquiatra forense Ezequiel Mercurio, “nuevas soluciones para viejos problemas”,16 aplicaciones neurocriminológicas17 y, tal como señala el jurista Gerardo Laveaga, transformar radicalmente la naturaleza del castigo penal que implica, entre otras cosas, la contribución de neuropsicólogos y farmacobiólogos para “eliminar las cárceles, tal como hoy las conocemos”.18 La pérdida de la libertad como sanción penal podría dejar de ser una alternativa común para dar paso al abordaje terapéutico de la ley (Winick, 2003).19
Para ir concluyendo, ¿es posible el neuroderecho en México? No sólo es posible, es necesario e incluso indispensable. ¿Sirve para resolver problemas reales en un país como el nuestro? En efecto. Mencionaré sólo uno de la manera más breve posible: las víctimas de la violencia y el derecho a un proyecto vital.20 No puede existir la reparación integral (que convoca a la recuperación de un proyecto de vida) sin la restauración de la salud mental. La victimización daña el equilibrio en las emociones, vulnera los procesos cognitivos y explica la conducta —que puede llegar a ser errática— de quien ha sufrido un hecho victimizante. Nada de lo anterior puede comprenderse sin la interlocución de las neurociencias, la victimología, el neuroderecho y la psicopatología forense. Lo contrario abundará en las disfunciones normativas que ya observamos y graves fallos en el diseño institucional correspondiente.
Queda mucho por recorrer para hacer de esta idea una realidad tangible en nuestro país. El neuroderecho es también una Ítaca. “Que el camino sea largo y rico en aventuras y descubrimientos”. 
Autor.-Eric García-López

Catedrático de Victimología y Neurociencia e Investigador Titular en el Instituto Nacional de Ciencias Penales. Autor y director de Psicopatología Forense. Comportamiento Humano y Tribunales de Justicia (Manual Moderno, 2014); Psicopatología Forense. Derecho, Neurociencias y Sistema de Justicia Penal, (Bosch, 2016), entre otros.


1 Shai Danzinger, et al “Extraneous factors in judicial decisions”. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America 108 (17), 2011, p.6889-6892.
2 J.S. Taylor, et al. “Neuropsychologist and neurolawyers”, Neuropsychology, 5 (4), 1991, p. 293-305.
3 Enrique Esbec y Eric García-López, (2016). “Relaciones entre la Psicología y el Derecho” en E. García-López (Coord). Psicopatología Forense. Derecho, Neurociencias y Sistema de Justicia Penal, México, Wolters-Kluver, 2016, p. 211-261.
4 The MacArthur Foundation Research Network on Law and Neuroscience, es el nombre original.
5 Deborah Denno, “Neuropsychological and early enviromental correlates of sex differences in crime”, International Journal of Neuroscience 23 (3), 1984, p.199-213.
6 De forma un tanto similar a la ocurrida en el contexto anglosajón, en el primer periodo (entre 2004 y 2010), no se publicaron más de tres documentos indexados al año sobre esta nueva disciplina en América Latina.
7 Francis X. Shen, “The Law and Neuroscience Bibliography: Navigating the Emerging Field of Neurolaw”, International Journal of Legal Information 38 (3), 2010, p.351-399.
8 Tanto en inglés, como en español u otros idiomas, estas son las tres rutas más frecuentes para identificar el concepto que implica el estudio del derecho y la justicia desde la perspectiva de las neurociencias, que a su vez significa la comprensión del comportamiento humano a través del estudio del encéfalo y su interacción con el ambiente.
9 Eric García-López, “Edad penal y psicología jurídica: la necesidad de una respuesta social al adolescente infractor” Psicol. Am. Lat. 2, 2004.
10 Atahualpa Fernández, et al. “Derecho y neurociencia”, Ludus Vitalis 13 (23), 2005, p.131-138.
11 Steven, Pinker, Los ángeles que llevamos dentro. México,Paidós, 2012
12 Damasio, A. & Carballo, G.B. (2013). The nature of feelings: evolutionary and neurobiological origins. Nature Reviews Neuroscience 14, 143-152.
13 Citado por Tomas y Valiente, F. (2002), en C. Beccaria. De los delitos y las penas. Barcelona, España: Folio.
14 En México instituciones como la Universidad Anáhuac o la Universidad Iberoamericana, entre otras, han convocado a encuentros académicos sobre neurohumanidades y neuroética. Asimismo, el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), la Facultad de Psicología y en su momento la Facultad de Medicina de la UNAM, han realizado investigaciones relevantes en este sentido. Por ejemplo, el proyecto “Constructivismo jurídico: cognición, complejidad y derecho”, que reúne a profesionales de la Física, Matemáticas, Sociología, Inteligencia Artificial, Derecho, Filosofía, etc. a través de un proyecto CONACYT (“fronteras de la ciencia”) que, entre otras, tiene como finalidad “ [comprender] la incidencia del derecho positivo y la teoría jurídica en la construcción social de la realidad.” Además, vale la pena mencionar el caso de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, que en su programa de estudios en Criminología, incluyó desde 2010 una asignatura dedicada al estudio de las neurociencias. 
15 Recordemos, por ejemplo, la brillante aunque controvertida idea del exocerebro, planteada en Roger Bartra, Antropología del cerebro. La conciencia y los sistemas simbólico,  México, FCE, 2006.
16 Ezequiel Mercurio, “Neurociencias y derecho penal: nuevas perspectivas para viejos problemas”, Vertex XX, 2009, p. 62-70.
17 Luz Morales y Eric García-López, “Neurocriminología”, E. García-López (Ed). Psicopatología Forense. Comportamiento Humano y Tribunales de Justicia, Bogotá, Manual Moderno, 2014.
18 Gerardo Laveaga, “Neurociencias. Una introducción para abogados”, op cit.,Psicopatología Forense… p. 163-180.
19 Bruce Winick, Therapeutic Jurisprudence and Problem Solving Courts. Fordham Urban Law Journal 30 (3), 1054-1103.
20 El concepto “proyecto de vida”, requiere un abordaje que supera lo permitido en este pequeño texto de divulgación. Merece la pena ahondar en esta idea y quizá un buen punto de partida sea el propuesto en García Ramírez, S. (2000). Estudios Jurídicos. México: IIJ-UNAM. En particular, el capítulo llamado “Dos temas de la Jurisprudencia Interamericana: “Proyecto de vida” y “Amnistía”
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LA COMUNA del 68: EL PINCEL CONTRA la IMBECILIDAD HUMANA...de los libros a las bayonetas del ejercito.

Corría ya la segunda semana de agosto de 1968. En las escuelas y facultades se vivía una extraordinaria efervescencia política y cultural. Las brigadas estudiantiles se extendían cada vez más. Los jóvenes discutían, votaban y se organizaban en el seno del Consejo Nacional de Huelga (CNH), que lograba el primero de sus triunfos: una de las marchas más importantes de todo el movimiento y en la que lograrían reunir a más de 200 mil personas por Paseo de la Reforma hasta el Zócalo capitalino.
Los medios de comunicación, en cambio, difundían algunas pequeñas notas aisladas, y en su mayoría comunicados oficiales; en el peor de los casos distorsionaban lo que ocurría con el movimiento estudiantil.
Para el sábado 10 de agosto, el CNH hacía un pronunciamiento muy elemental, pero importante, pues a la postre impediría que organizaciones, sindicatos o partidos políticos intervinieran de alguna forma para disolver el movimiento: “cualquier solución que se intente dar (para los seis puntos del pliego petitorio), deberá ser aprobada por el propio CNH y se desconocerá y desaprobará cualquier arreglo al margen de este consejo”.
Disidente. La revista ¿Por qué? fue de las pocas publicaciones que además de dar un seguimiento puntual al movimiento estudiantil, evitó juzgar a los jóvenes, al consignar el desarrollo de las manifestaciones.
Disidente. La revista ¿Por qué? fue de las pocas publicaciones que además de dar un seguimiento puntual al movimiento estudiantil, evitó juzgar a los jóvenes, al consignar el desarrollo de las manifestaciones.
Y remataron: “el diálogo tiene que ser público y de cara a la nación, ante los medios de comunicación presentes, prensa, radio y televisión”.
Entre el domingo y el lunes se lanzó la convocatoria para la gran marcha que se realizaría el 13 de agosto desde el Museo Nacional de Antropología e Historia hasta el Zócalo. Y fue también en esos días que la coalición de profesores, entre los que se encontraban Fausto Trejo, Elí de Gortari y Heberto Castillo, declaraban:
“Hemos comprendido que todos los ciudadanos pueden y deben de participar en la vida política del país… Ya que hemos comprendido que no se puede permanecer al margen de una situación que ha puesto de manifiesto que con nuestra forma de gobierno, pueden desarrollarse… la represión y la violencia, así como la indiferencia y el silencio son cómplices”.

“Libros, sí; bayonetas, no”

A todos sorprendió ese martes. Una gigantesca mancha humana convocada por el CNH se apostó a un costado del Museo Nacional de Antropología, ¿50 mil o 100 mil? Ya eran historia. Ahora eran 200 mil personas, entre estudiantes, obreros y pueblo en general que marchaban en completo orden por Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Madero, hasta llegar al Zócalo.
Los contingentes de las diferentes escuelas y facultades del Politécnico, la UNAM, Chapingo y Normal Superior eran acompañadas por otras universidades y colegios privados llevando carteles y mantas, y coreando consignas:
“Libros, sí; bayonetas, no”, “¿Qué clase de diálogo es este?”, “Educa a tus chimpancés”, “¡Presos Políticos, Libertad!”, “ ¡Ho, Ho, Ho Chí Minh!” o “¡Che, Che, Che Guevara”
prensa. Algunos medios mexicanos desestimaban las acciones de organizadas de los estudiantes. Al respecto, el diario Novedades señaló: “La multitud no ha sido nunca un paradigma de equidad, menos su la forman jóvenes”.
prensa. Algunos medios mexicanos desestimaban las acciones de organizadas de los estudiantes. Al respecto, el diario Novedades señaló: “La multitud no ha sido nunca un paradigma de equidad, menos su la forman jóvenes”.
Ya por la noche, la televisión y la radio hicieron mutis de lo acontecido. En general, en los medios de comunicación el silencio y la tergiversación de la multitudinaria marcha fue la respuesta.
En la asamblea del Consejo Nacional de Huelga del miércoles 14, al darse el parte de la exitosa manifestación, para ellos no hubo más qué decir: “Fue el triunfo de la inteligencia y la razón, sobre la violencia y la barbarie”.
Los gritos de “¡Únete Pueblo, Únete Pueblo!” y “¡Diálogo, Diálogo, Diálogo!”, que retumbaron en las calles de Reforma y del Centro Histórico esa tarde, no sólo dio más fortaleza al movimiento, sino que movilizó a nuevos sectores y grupos. Al día siguiente, el miércoles 16 de agosto, universidades como la Iberoamericana, La Salle, Del Valle y el Colegio de México, decretaron paros escalonados en solidaridad con el movimiento estudiantil.
Y es también en este momento que se fundó la Asamblea de escritores y artistas en apoyo irrestricto a las demandas estudiantiles. Así, los artistas plásticos comenzaron a pintar para dejar su rastro en la memoria contracultural de 1968. 
En las ruinas de lo que fue la estatua de Miguel Alemán instalaron unas láminas acanaladas de cinc que sirvieron para montar el Mural Efímero.
En las ruinas de lo que fue la estatua de Miguel Alemán instalaron unas láminas acanaladas de cinc que sirvieron para montar el Mural Efímero.

La generación de la ruptura

En el breve periodo en que el movimiento estudiantil fue la bomba social y política que hizo estremecer los andamios en que descansaban las viejas estructuras corruptas, antidemocráticas y autoritarias del viejo régimen, surgió en ese verano combativo e imaginativo, lo que se dio en llamar: “El pincel contra la imbecilidad humana”. Es decir: El apoyo y la solidaridad de los artistas plásticos, sobre todo los llamados de la Generación de la Ruptura y los Grabadores del Taller de la Gráfica Popular (TGP).
A través del documental de 2008 llamado Trazos en trozos, Mural Efímero México 68, del cineasta Raúl Kampffer, de la Filmoteca de la UNAM, es posible conocer el histórico trabajo de artistas y el ambiente de libertad que inundaba los pasillos universitarios en ese momento.
En una de las entrevistas, Adolfo Mexiac rememora: “Yo recuerdo que mi taller lo puse a disposición de mucha gente que llegaba en la noche a imprimir, personas que yo no sabía quiénes eran y que además no me interesaba saber. Entonces imprimían toda la noche, extendían los papeles, los acomodaban y por la mañana salía todo este material en bolsas de mandado con algunas lechugas encima, ¡Era emocionante!”
las brigadas que coordinaban
la marcha del 13 de agosto estaban equipadas con magnavoces que recordaban que las consignas debían apegarse al pliego petitorio y evitar insultos dirigidos a la autoridad.
las brigadas que coordinaban
la marcha del 13 de agosto estaban equipadas con magnavoces que recordaban que las consignas debían apegarse al pliego petitorio y evitar insultos dirigidos a la autoridad.
El gran historiador y crítico de Arte Alberto Híjar sostiene que Adolfo Mexiac y Francisco Moreno Capdevila eran las cabezas visibles de la propaganda para el movimiento estudiantil, la cual se imprimía en los talleres de la Academia de San Carlos y remata: “¡Fue un arte revolucionario!”
Y Manuel Felguérez recuerda “Yo estaba haciendo una obra para la Ruta de la Amistad, la dejé de hacer para no ser pagado por el gobierno”. Es que había un rencor contra el gobierno, por los actos represivos que había cometido.
Cuando convoca el Instituto Nacional de Bellas Artes a una gran exposición con un nombre rimbombante: El Salón Solar para presentarlo en el programa de la Olimpiada Cultural, había una rebeldía de no querer participar en nada que organizara el gobierno. “Y así fue que se nos ocurrió hacer un Salón Independiente”, relata Felguérez.
Francisco Icaza, otro de los entrevistados, recuerda: “Felguérez viene y me dice: ‘mira Francisco, vamos hacer una cosa, tú te traes a los figurativos y yo me traigo a los abstractos, y vamos hacer un Salón Independiente para apoyar a la Universidad y no a esta pendejada de la Olimpiada Cultural que organiza el Estado mexicano’”.
sin vuelta de hoja. El movimiento 
estudiantil fue la bomba social y política que hizo estremecer los
sin vuelta de hoja. El movimiento 
estudiantil fue la bomba social y política que hizo estremecer los
Así se llevó acabo la primera exposición de los artistas comprometidos en el Salón Independiente fundado por Manuel Felguérez. “La idea básica era: ‘Yo no quiero colaborar con un gobierno que reprime a los estudiantes’”.
“Así, los abstractos y figurativos que tenían un pleito durante años, se acabó en el momento en que apoyamos los pintores mexicanos a la Universidad Nacional Autónoma de México”, relata Francisco Icaza.
Los antecedentes del Mural Efímero son las instalaciones escenográficas que montaba Manuel Felguérez para el dramaturgo y director de teatro y cine Alejandro Jodorowsky a comienzos de los años sesenta, con aquellas maquinas grandilocuentes y aparatosas que terminaban por desaparecer en cada puesta de teatro o cine, a muchas de estas escenografías se les llamaban Actos Efímeros, o lo que ahora se llaman happiness o performance.
Otra aportación fue el Mural Efímero que pinto José Luis Cuevas en la Zona Rosa, que sólo duraría unos cuantos días para contrastar a David Alfaro Siqueiros con su monumental obra mural Polyforum Cultural Siqueiros, y sus materiales casi eternos de máxima durabilidad, como decía José Luis Cuevas.

Un grafiti contracultural

En los años 50 se erigió una estatua del expresidente Miguel Alemán, justo en la zona de Islas, entre la Torre de Rectoría y la Biblioteca Central. Fue uno de los gobiernos más cuestionados por actos de corrupción, por lo que pronto sufriría las consecuencias de la sentencia estudiantil. En 1960 sufrió su primer atentado, al desaparecerle las piernas y, en 1966, un segundo ataque le cercenó la cabeza. Lo que quedó del monigote fue recubierto con un muro de lámina acanalada, y fue este material que en 1968 sirvió como lienzo para estampar la furia, el odio, el dolor, el hartazgo contra el régimen de Gustavo Díaz Ordaz, pero también para que resonara la esperanza de cambio.
Grandes pintores de nuestro país, muchos de ellos muy jóvenes para entonces, y otros ya posicionados en el arte mexicano, plasmaron su arte e invitaron a la comunidad estudiantil y público en general a que participaran en el gigantesco lienzo acanalado de 20 metros de altura.
Y de punta a punta se llenó de color el Mural Efímero. Con el rastro de entre 50 y 60 pintores, entre ellos: Manuel Felguérez, Francisco Icaza, Adolfo Mexiac, Fernando García Ponce, Mario Orozco Rivera, Gilberto Aceves Navarro, Vicente Rojo, José Luis Cuevas, Guillermo Meza, Benito Messeguer, Fanny Rabel, Ricardo Rocha y José Muñoz.
Ese collage, ese grafiti, era un espejo donde se esculpió el rostro de la ignominia, la infamia y la muerte.
Fue uno de los símbolos del movimiento, que muy pronto desapareció, consumada la represión, pero quedó en la memoria contracultural de una generación que detonó la transfiguración de las entrañas políticas de México.
*Historiador
Fuentes: Revista ¿Por qué?, diario Novedades, Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas.
El candado en la boca y otras representaciones contra la represión fueron símbolos principales desde los primeros días de lucha.
El candado en la boca y otras representaciones contra la represión fueron símbolos principales desde los primeros días de lucha.
Los estudiantes de arte en 1960 y 1970 enarbolaron
la consigna “Agruparse o morir” y buscaron nuevas opciones
de expresión plástica en el trabajo colectivo.
Los estudiantes de arte en 1960 y 1970 enarbolaron
la consigna “Agruparse o morir” y buscaron nuevas opciones
de expresión plástica en el trabajo colectivo.
Los carteles estaban formalmente ligados al Taller de Gráfica Popular o se resolvían con monos caricaturizados, aunque los estudiantes desarrollaron nuevos códigos visuales.
Los carteles estaban formalmente ligados al Taller de Gráfica Popular o se resolvían con monos caricaturizados, aunque los estudiantes desarrollaron nuevos códigos visuales.
fuente.-

LAS "RECTIFICACIONES" de LOPEZ OBRADOR y los SALARIOS de "ZETAS y FEDERALES"...el problema es como se ve al problema.

En los últimos días, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador ha realizado dos rectificaciones importantes. 
La más clara es que las Fuerzas Armadas seguirán en la calle por un tiempo indeterminado durante su gobierno para ayudar al combate de criminales, y la otra, que tampoco puede omitirse, es el cambio sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde está abriéndose espacio político para que esa obra siga adelante.
Rectificar es dialéctico, y en estas semanas ha podido problematizar y matizar sus propuestas, afinando lo que serán sus políticas de gobierno.
Ahora, López Obrador tiene tiempo para revisar otra de sus promesas de campaña, que es la reducción del 50 por ciento de los salarios y la cancelación de los seguros médicos privados.
El impacto que va a tener esa medida no puede calcularse, pero ya empezaron a verse síntomas de lo que sucederá.
En Pemex, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y en el Banco de México, hay decenas de funcionarios que están pidiendo su jubilación anticipada. Con meses por delante para que se jubilen, iniciaron ese proceso porque si lo hacen ahora, terminarán su vida como servidores públicos con el último salario construido por lustros, y como se anticipa, con el recorte salarial se jubilarían probablemente con una suma similar a la que ganaban hace dos o tres décadas.
A muchos, empapados en la retórica puritana de la reducción del salario a la mitad y la cancelación de los seguros médicos como símbolo de austeridad republicana, no les gustará una rectificación, y creen que el próximo gobierno puede tener calidad y eficiencia con recién egresados de las universidades, quienes se dicen listos para ganar salario mínimo o, como dijo en una ocasión el presidente electo, trabajar sin remuneración. Pero con voluntarismos no se transforma una nación.
Un ejemplo práctico es el de la Policía Federal. Los policías que tienen el mayor rango salarial obtienen casi 18 mil pesos brutos al mes, y sus jefes inmediatos apenas 25 mil pesos. Bajo la propuesta de López Obrador, su salario no resultará afectado porque no ganan más de un millón de pesos anuales, pero el horizonte que dibuja la nueva política, no es promisoria.
Como comparación, Los Zetas reclutan jóvenes con salarios de ocho mil pesos mensuales, para cobrar las deudas de comerciantes con ese cártel. Si dan resultados, a los dos meses les elevan el salario a 30 mil pesos y los envían a ranchos para que los comiencen a entrenar.
El incentivo de los reclutas Zetas es el dinero, aún a sabiendas que ponen en riesgo sus vidas. Los policías federales, mal pagados de sí en a actualidad, no tendrían ningún incentivo para poner en juego su vida todos los días al ver que su evolución patrimonial podría verse congelada por ley, y sí para entregarse al crimen organizado.
Pero el salario es, en muchos casos, menos importante que el seguro de gastos médicos. Un funcionario con una larga carrera en el servicio público, dijo que estaría dispuesto a ver reducido su salario, pero no que le recortaran el seguro de gastos médicos.
Este es una prestación complementaria del salario, no un privilegio como se afirma. Una vez más, el ejemplo de la Policía Federal es ilustrativo. Cuando los policías federales realizan operativos, ponen su vida en riesgo. Hoy en día, cuando resultan heridos en las batallas contra los criminales, son trasladados en helicópteros pagados por los seguros a hospitales privados en la Ciudad de México, para ser atendidos de emergencia.
Con el plan del presidente electo dejarían de existir esos traslados de emergencia, y tendrían que ser llevados por sus propios compañeros no a hospitales en la capital federal, sino a la clínica del ISSSTE más cercana.
Si el combate es en la sierra, lo más probable es que la clínica más cercana no cuente con el equipo necesario para atender al policía y morirá. La Policía Federal no está en el mejor momento de su existencia, y en los últimos años los cárteles de la droga la han infiltrado.
La debilidad de la institución es lo que motivó a López Obrador a cambiar su decisión de retirar a las Fuerzas Armadas de las calles para combatir a la delincuencia, pero ¿qué sucedería si el plan del presidente electo sigue adelante?
Como hipótesis de trabajo se puede afirmar que el número de policías federales que fallezcan se elevará. También, que es probable que baje la violencia, pero no por las buenas razones, sino porque es alta la probabilidad de que comandantes de campo y policías federales prefieran recibir dinero de los cárteles por brindar protección, que enfrentarlos.
Con salarios castigados, sin seguro de gastos médicos, ¿cuál es el incentivo? La sobrevivencia, que no se encontrará del lado del gobierno, sino de los criminales, que irán recuperando y controlando amplias franjas del territorio nacional, como sucedió durante el gobierno del presidente Vicente Fox.
El ejemplo de los policías federales es gráficamente lo más dramático, pero no menos grave es lo que podría suceder dentro del gobierno si López Obrador insiste en su propuesta de reducción de salarios y cancelación de gastos médicos.
La primera le generará ahorros de alrededor de dos mil 500 millones de pesos, y la segunda de unos tres mil millones. Se oye mucho dinero, pero presupuestalmente es insignificante. La demagogia debería ponerse a descansar. La realidad y la calidad de su gobierno es lo que le debería importarle a López Obrador, y esta rectificación también se le aplaudirá.
Fuente.-Raymundo Rivapalacio/

#ChonaChallenge de SICARIOS a DUO con VESTIMENTA ,EQUIPO TACTICO y RIFLES de ASALTO en TAMAULIPAS...la proteccion es del nivel del descaro.

Un VIDEO por demas elocuente que circula en redes sociales muestra a presuntos SICARIOS en San Fernando Tamaulipas entrándole al "#ChonaChallenge" a duo, dejando entrever el nivel de atrevimiento y descaro de los criminales con vestimenta, equipo táctico y armados con rifles de asalto a plana luz del dia y en una zona urbana a decir del mismo video que permite apreciar el transito de vehiculos en el área, lo que infiere proteccion gubernamental.

fuente.-redes sociales.

LOS "VIAGRA,los SIERRA SANTANA",EX-ALIADOS del GOBIERNO FEDERAL que AZOTAN a MICHOACAN...antes los "apapachaba" y ya no los aguanta.



En Huetamo, municipio de Michoacán, corre la historia de un niño que llamaba la atención porque le gustaba usar mucho gel para peinarse con el cabello levantado. En la escuela, alguno de sus compañeros tuvo la ocurrencia de llamarlo "El Viagra", por aquello de los "pelos parados".

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Así conocieron desde entonces a Carlos Sierra Santana, el menor de 8 hermanos –6 hombres y dos mujeres– que integran el grupo criminal de "Los Viagra", una organización que domina la región de Tierra Caliente, en Michoacán, y que ha sobrevivido de alianzas, traiciones y despistes de las autoridades.

Primero aliados de La Familia Michoacana, después de Los Caballeros Templarios y más tarde del Cártel Jalisco Nueva Generación, "Los Viagra" terminaron confrontados con todos por el control del tráfico de drogas sintéticas como la metanfetaminas y el "crystal".

A la disputa entre el grupo de los hermanos Sierra Santa y el CJNG, las autoridades atribuyen la violencia en municipios como Nueva Italia, Apatzingán, Parácuaro, La Huacana, Churumuco, Arteaga, Ario de Rosales, Nuevo Urecho y Buena Vista Tomatlán.

En este último, ubicado como centro de operaciones de los hermanos Sierra Santana, fue asesinado en julio pasado Eliseo Delgado Sánchez, alcalde electo por Morena, y antes Javier Ureña, secretario del ayuntamiento y también alcalde en funciones.

De Buena Vista Tomatlán también huyó recientemente Elvia del Socorro Ortega, quien debía asumir como alcaldesa luego del asesinato de Eliseo Delgado, pero ni siquiera pudo ocupar el cargo porque su papá y su hermano fueron secuestrados y ella, al parecer, obligada a salir del estado.

El gobernador del estado, Silvano Aureoles, atribuye la violencia política en ese y otros municipios de la entidad a la disputa entre "Los Viagra" y el CJNG que lidera Nemesio Oseguera, "El Mencho" –originario, por cierto, del municipio michoacano de Aguililla.

De galleros a narcos

Nicolás Sierra Santana, “El Gordo”, quien está al frente de “Los Viagra”.

De la biografía de los hermanos Sierra Santana poco se sabe. Si acaso, que la extensa familia es originaria del ejido Pinzándaro, ubicado en la comunidad de Buenvista, municipio de Huetamo.

De ocho hermanos, dos son mujeres y seis son hombres. Todos forman parte de "Los Viagra", al viejo estilo del narcotráfico familiar.

Ellos son: Francisco ("Panchito"), Mariano ("El Negro"), Gabino ("El Teto"), Carlos ("El Greñas" o "La Sopa"), Nicolás ("El Gordo") y Rodolfo ("El Rodo" o "El Barbón"). De las hermanas sólo se conoce el nombre de una: Beatriz, también involucrada en las operaciones del grupo criminal fundado por sus hermanos.

Investigaciones periodísticas y reportes de las autoridades refieren que los Sierra Santana se dedicaron a la cría de aves de corral, especialmente gallos de pelea. Sus buenos ejemplares comenzaron a ganar fama en los palenques del estado, donde los llamaban "Los Viagra".

Las peleas de gallos en zonas rurales de estados como Michoacán siempre han atraído la atención de narcotraficantes locales. Es un gusto compartido por muchos, entre ellos el "Mencho", el narcotraficante más buscado en México, que en Michoacán recuerdan como un fuerte apostador en palenques.

No es extraño que en ese ámbito los hermanos Sierra Santana conocieran a los jefes narcos de más arraigo en el estado. Uno era Carlos Rosales, conocido como "El Tísico", quien fundó en los años 80 un grupo criminal conocido como La Empresa, que se convirtió más tarde en La Familia Michoacana, ya con el liderazgo compartido con Nazario Moreno, "El Chayo".

De la mano de La Familia Michoacana comenzaron las actividades delictivas de los hermanos Sierra Santana, y ambos siguieron vinculados cuando la primera se transformó en Los Caballeros Templarios.

Nazario Moreno, “El Chayo”, líder de La Familia Michoacana.

Algunos dicen que fue Servando Gómez, "La Tuta", también aficionado a los gallos y líder de Los Caballeros Templarios formado en la cúpula de La Familia Michoacana, quien le abrió las puertas a los hermanos Sierra Santana.

Por eso, años más tarde, ya como enemigos, grabó un video para advertir de las traiciones de "Los Viagra" y expresar su arrepentimiento por haber hecho tratos con ellos. "Arrepentido estoy de haberlos conocido", dice "La Tuta".

En el audio afirma que "Los Viagra" son "delincuentes peores que yo", que "no apoyan ni a su madre" y "no tienen lealtad ni honor". Estas fueron las últimas palabras que "La Tuta" pudo difundir por redes sociales, antes de su detención, el 27 febrero de 2015.

De su disputa con "Los Viagra", hay un episodio que –dicen– despertó la venganza de los hermanos Sierra Santana. Sucedió cuando Los Caballeros Templarios secuestraron a Carlos, el menor de los hermanos, para exigir el pago de una deuda.

La guerra entre ambos grupos estaba declarada. Para enfrentar a Los Caballeros Templarios, "Los Viagra" establecieron una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación, a través de Yordín Oseguera, conocido como "El H" y primo del "Mencho", quien operó como líder de "Los Viagra" en el municipio de Apatzingán.

Su paso por autodefensas para "cazar" a "La Tuta"

"La Tuta" supo de la furia de los hermanos Sierra Santana cuando tuvieron la osadía de integrarse a los grupos de autodefensas que habían nacido en distintos municipios de Michoacán para enfrentar a organizaciones criminales como Los Caballeros Templarios.

Servando Gómez, “La Tuta”, quien mandó secuestrar a uno de los hermanos Sierra Santana.

Las autodefensas, que habían nacido como grupos armados al margen de la ley, lograron el reconocimiento del gobierno federal, que las convirtió en la Fuerza Rural Michoacán. Sus primeros dos grupos comenzaron a operar en Tepalcatepec y Buenavista, terruño de los Sierra Santana.
Fuerza Rural Michoacán nació en mayo de 2014. Para entonces, las autodefensas ya estaban divididas y entre sus líderes fundadores –José Manuel Mireles, Hipólito Mora y Jorge Vasquez Valencia– hubo acusaciones cruzadas de vínculos con criminales, entre ellos, "Los Viagra".

Los hermanos Sierra Santana no sólo se habían filtrado a las autodefensas. También encabezaron una célula conocida como G-250 (grupo de 250 integrantes) que se formó en la Fuerza Rural para "cazar" a "La Tuta" en la sierra de Michoacán. Al frente estaba Nicolás Sierra Santanta, "El Gordo".

Aunque muchas veces los líderes de autodefensas evadieron o negaron su participación, hubo fotos que mostraban al líder de "Los Viagra" como escolta de Eslanislao Beltrán, conocido entre las autodefensas como "Papá Pitufo".

Este hombre, que en el río revuelto de las autodefensas quedó como "comandante" de Fuerza Rural, reconoció en 2015 la participación de Nicolás Sierra en su grupo y lo llamó "compañero de lucha".

Nicolás Sierra Santana, detrás de Estanislao Beltrán, conocido como “Papá Pitufo”.

Carlos, otro de los hermanos Sierra Santana, también se habían unido a las autodefensas en el municipio de Buena Vista Tomatlán, lideradas allí por Luis Antonio Torres, conocido como "El Americano".

Por supuesto, el experimento de Fuerza Rural Michoacán no duró mucho. Los gobiernos federal y estatal la desarticularon en abril de 2016, luego de haber uniformado a sus miembros y dotarlos de armas reglamentarias y de uso exclusivo del Ejército, como los fusiles Galil que utilizaban los mismos soldados.

Carlos Sierra Santana (a la izquierda), quien también operó para las autodefensas.

CJNG: de amigos a enemigos 

A pesar su peligrosidad y capacidad de supervivencia, el gobierno federal nunca puso particular atención a "Los Viagra" como aliados del CJNG en Michoacán.

Pero las cosas cambiaron cuando los dos grupos criminales rompieron lanzas y el CJNG depositó su confianza y su fuerza en Miguel Ángel Gallegos Godoy, conocido como "El Migueladas", un delincuente de bajo perfil que las autoridades han reconocido como el verdadero capo en Michoacán.

También identificado como parte de las autodefensas, el gobierno federal elaboró un informe especial sobre sus operaciones en el estado, en el que afirma que él era el verdadero líder de La Familia Michoacana y posteriormente de Los Caballeros Templarios.

Desde la comunidad de Zicuirán domina el municipio de La Huacana, donde nació y opera para el CJNG con el propósito de dominar el corredor de trasiego de droga que lleva al puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán.
Fuerzas del grupo criminal de “Los Viagra”

Ese corredor es el centro de la disputa entre "Los Viagra" y el CJNG, que ha encendido de nuevo Michoacán y ha ocasionado enfrentamientos, cierre de carreteras y hasta acusaciones de complicidad contra el gobernador del estado, Silvano Aureoles.

A él lo acusó Nicolás Sierra Santana de pagarle un millón de pesos para operar con fines electorales y ofrecerle de otros 10 millones para "pacificar la zona de Tierra Caliente", de acuerdo con su testimonio grabado en video y difundido en redes sociales en 2017.

Frente a la violencia en Michoacán, donde comenzó en enero de 2013 la guerra contra el narcotráfico del ex presidente Felipe Calderón, las autoridades federales han reforzado sus operaciones.

A la fecha, varios líderes regionales de "Los Vigra" han sido abatidos o detenidos. Entre ellos Gabino Sierra Santana, detenido en marzo pasado, y Carlos Sierra Santana, muerto en un enfrentamiento entre grupos criminales en Buena Vista Tomatlán.

Las autoridades también aprehendieron este año a Yordín Oseguera, primo del "Mencho" que operaba para "Los Viagra" desde los 12 años.

NOTA RELACIONADA:

Yordín Oseguera, primo de Nemesio Oseguera, “El Mencho”.

Pero todavía siguen libres los otros 4 hermanos Sierra Santana, encabezados por Nicolás, su hombre fuerte en la disputa frente al CJNG, que ya teje alianzas ahora con la llamada Nueva Familia Michoacana.

El guión ya lo conocemos, dice Martín Barrón, investigador del Instituto de Ciencias Penales (Incipe). Es la película que los mexicanos hemos visto desde que el gobierno federal emprendió "la errada" estrategia del "descabezamiento" de las bandas criminales, que sólo ha traído su multiplicación.

fuente.-