Visitanos tambien en:

miércoles, 30 de septiembre de 2026

«ENTREVISTA de PRESIDENTE de la SCJN a DIARIO ESPAÑOL EXHIBE ESTATURA de CAPACIDADES en DUDA»…reto no se mide por volumen de su defensa, sino por calidad de sentencias y claridad de las cuentas.


A un año de asumir la presidencia de la Suprema Corte, Hugo Aguilar pide que se juzgue a su tribunal por lo que hace y no por las sospechas que lo rodean. Es una petición razonable. El problema es que, al revisar lo que hace —y lo que todavía no resuelve—, las preguntas incómodas siguen sobre la mesa.

La entrevista deja ver a un presidente que conoce el peso de su cargo y sabe defenderse, pero que con demasiada frecuencia responde a una objeción verificable llamándola «narrativa». Esa palabra sirve para describir una campaña de desprestigio; no sirve, por sí sola, para explicar un expediente pendiente, una caída en el número de asuntos resueltos o la incertidumbre sobre quién presidirá después la Corte.

La primera prueba está dentro del propio tribunal. Dos mecanismos constitucionales para elegir a su presidente —la rotación ligada al voto y la elección por el pleno— conviven sin que se haya despejado la contradicción. Aguilar dice que resolver antinomias es tarea cotidiana de la Corte, pero evita decir qué criterio debería prevalecer. Tiene una razón atendible para no anticipar su voto; eso no borra el hecho de que la institución debe resolver una disputa que afecta directamente a su conducción.

La segunda prueba son los asuntos que no admiten una respuesta ceremonial. La doble tributación de las maquiladoras y la prisión preventiva oficiosa siguen pendientes. 

Aguilar invoca el rezago, la complejidad y la necesidad de escuchar a las partes; promete que se resolverán «en breve» y espera que sea antes de fin de año. Hay que distinguir la explicación de la comprobación: que un caso sea difícil puede justificar tiempo de estudio, pero no demuestra que toda demora sea inevitable. En el litigio fiscal, la espera mantiene en vilo al menos 30 juicios contra el SAT, según el recuento publicado por EL PAÍS.

Luego vienen las cifras, terreno menos dócil para la retórica. Aguilar sostiene que su Corte resolvió el 88% de los asuntos ingresados y cuestiona que se le llame improductiva. Ese indicador merece examinarse, pero no contesta por completo la objeción sobre la eliminación de las salas. En el periodo comparable de septiembre a julio, el nuevo pleno resolvió 2.371 asuntos en sesión; las integraciones anteriores resolvieron 3.534 en 2023-2024 y 2.860 en 2024-2025. Son medidas distintas —proporción de ingresos atendidos frente a volumen de resoluciones en sesión— y ninguna debería usarse como truco para hacer desaparecer la otra. 

Sobre la independencia, el presidente es categórico: niega dependencia del Ejecutivo y describe reuniones con funcionarios como coordinación institucional. Conviene no confundir una cosa con otra: recibir a secretarios o subsecretarios no prueba subordinación. 

Pero tampoco basta declarar autonomía para acreditarla. Su afirmación de que el caso fiscal de Ricardo Salinas Pliego se resolvió con argumentos jurídicos debe evaluarse en las resoluciones; su réplica de que un tribunal sometido votaría siempre por unanimidad es más débil. La existencia de debate no liquida, por arte de magia, toda pregunta sobre influencia política.

Aguilar tiene, además, una trayectoria de defensa de los pueblos indígenas que no debe caricaturizarse. Ya había denunciado críticas racistas contra su capacidad para dirigir la Corte; ese prejuicio merece ser rechazado sin titubeos. Precisamente por eso conviene separar dos juicios que él tiende a acercar: descalificarlo por ser indígena es inadmisible; pedirle resultados, criterios claros y explicaciones comprobables es escrutinio público. Su historia no lo exime de rendir cuentas, como tampoco una crítica fundada autoriza a borrar su historia. 

El retrato que sale de la entrevista no es el de un incapaz demostrado ni el del salvador que proclama su discurso institucional. Es el de un presidente que sabe formular el propósito de una justicia más abierta, pero aún no acredita con suficiente contundencia que su Corte pueda resolver a tiempo sus casos más difíciles, administrar sus desacuerdos y ofrecer razones mejores que «es una falsa narrativa» cuando se cuestiona su desempeño. Su informe de aniversario prometió rigor y certidumbre; ahora le toca convertir esas palabras en decisiones que resistan algo más exigente que un aplauso.

«La estatura para el reto no se mide por el volumen de la defensa, sino por la cantidad y calidad de las sentencias ,ademas de la claridad de las cuentas. En esa prueba, el fallo sobre Hugo Aguilar todavía no está escrito»

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ELENA SAN JOSE/

«BENEFICIARIO de la RENDIJA AMAGA con COMBATIR REFORMA de LEY de DOBLE NACIONALIDAD que YA BURLÓ en 2024»… la fórmula fue fácil: renunció en México,no ante EE.UU


No es un defensor desinteresado de los binacionales: es el beneficiario más visible de una rendija que ahora pretende convertir en causa épica. Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca desde sus redes denuncia “discriminación” con el pasaporte estadounidense fuera de cuadro, pero sin exhibir evidencia pública de que su renuncia ante México en 2024 haya producido la pérdida efectiva de su ciudadanía en Estados Unidos. 

Pancho García Cabeza de Vaca acaba de descubrir los derechos políticos de los binacionales. Qué oportuno: los descubre justo cuando una reforma amenaza con cerrar una puerta que él aprendió a cruzar con una renuncia de papel.

El prófugo federal —que ahora se presenta como tribuno universal de los mexicanos con doble nacionalidad— debería empezar por aclarar su propio expediente antes de repartir certificados de pureza democrática.

Porque no está defendiendo, en abstracto, a millones de mexicanos con vida, familia, trabajo y derechos en dos países. Está defendiendo, ante todo, el mecanismo que le permitió navegar durante años entre dos nacionalidades sin que la burocracia mexicana se atreviera a preguntar demasiado. 

Renunció para México; no consta públicamente que haya dejado de ser ciudadano de Estados Unidos. Y no, presentar una declaración ante una autoridad mexicana no equivale por arte de magia a perder una ciudadanía estadounidense.

Ese es el detalle que vuelve su arrebato tan hipócrita como oportunista: Cabeza de Vaca no es la víctima ejemplar de una exclusión nueva; es el político que ya burló exitosamente la condición que ahora denuncia. La reforma le incomoda no porque descubra un atropello inédito, sino porque vuelve menos rentable la ambigüedad que a él le funcionó.

Su discurso, por supuesto, viene envuelto en frases solemnes:“retroceso democrático”, “derechos políticos”, “ciudadanos de segunda”, “libre competencia”. El repertorio completo. Pero en boca de quien ha usado la doble nacionalidad como trámite acomodable —según la conveniencia electoral, administrativa o personal— la defensa de los binacionales se parece menos a una causa de derechos y más a una coartada con acento texano.

Y conviene no perder el matiz: la reforma sí merecia debate serio. El Senado aprobó modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 para exigir nacionalidad mexicana única a quienes aspiren a la Presidencia.

Pero también es verdad que el artículo 32 constitucional ya contenia una reserva relevante: para cargos que la Constitución exige ocupar como mexicano por nacimiento, dispone que se reservan a quienes tengan esa calidad y no adquieran otra nacionalidad. Es decir, la discusión sobre lealtades, cargos de alta responsabilidad y doble nacionalidad no nació ayer ni la inventó la presidenta para perseguir fantasmas.

Una candidata gringa

La próxima candidata de Morena y PVEM a la gubernatura de Nayarit ,Jasmine Bugarín, se comprometió a renunciar a su nacionalidad estadounidense, aunque la reforma constitucional sobre nacionalidad única no será aplicable a la elección de 2027.

La trampa de origen

Lo que Cabeza de Vaca pretende vender como persecución contra los binacionales tiene, entonces, una trampa de origen:él mismo encarna el problema de las renuncias simuladas, incompletas o nunca acreditadas ante la autoridad del otro país. 

Si de verdad le preocupa la certeza jurídica, que publique la constancia estadounidense que demuestre que dejó efectivamente de ser ciudadano de ese país. No una carta presentada en México. No una interpretación conveniente. No una declaración política desde el exilio.

Porque la patria no puede reducirse a un formulario, pero tampoco puede convertirse en un truco administrativo para políticos que quieren conservar todos los privilegios de dos nacionalidades y asumir sólo las obligaciones que les resultan cómodas.

Cabeza de Vaca quiere posar como defensor de mexicanos “tratados como ciudadanos de segunda”. Pero la pregunta elemental sigue intacta: ¿cuándo explicará por qué, después de su renuncia declarada ante México, seguía apareciendo identificado con ambas nacionalidades en registros oficiales mexicanos? Hasta ahora, no ha hecho pública una constancia de autoridades estadounidenses que pruebe la pérdida efectiva de su ciudadanía de ese país. 

El problema de Pancho no es que la reforma descubra que existen mexicanos binacionales. El problema de Pancho es que la reforma vuelve incómoda una fórmula que él ya había convertido en método: renunciar de este lado, conservar del otro y luego llamarle “discriminación” a cualquier intento de pedir cuentas.

Saldo del humor social: tibio en números, crudo en el tribunal digital.

El tuit de Francisco Cabeza de Vaca (@fgcabezadevaca) fue publicado anoche (30 sep 2026, 00:43 UTC) criticando la reforma constitucional que exige nacionalidad mexicana única para Presidencia, gubernaturas y Jefatura de Gobierno de CDMX y adjunta la foto del tablero del Senado (86 a favor, 42 en contra).

Métricas (aprox. 7 horas después)

  • Vistas: 8,836 
  • Likes: 371 
  • Reposts: 175 
  • Respuestas: 183 
  • Citas: 10 
  • Guardados: 7

Para 148k seguidores el alcance es limitado. La proporcion respuestas/likes es alta: más gente llegó a pelear que a aplaudir. El nucleo panista/opositor le da likes y RTs; el resto del timeline, la cronología, lo usa de piñata.

Cómo le fue

La reforma no quita la doble nacionalidad a nadie. Solo exige que quien quiera esos tres cargos ejecutivos renuncie a la otra antes de registrarse (entra en vigor 2028). Él la presenta como discriminación masiva y “fobia” de los “Morenarcos”.

El tribunal digital no compró el marco. El hilo se llenó de “vénte a México”, “prófugo”, “corrupto” y “usas la doble nacionalidad para esconderte de la justicia”. El argumento de derechos políticos se estrelló contra su situación personal (vive en EE.UU. y enfrenta señalamientos).

Comentarios más destacados del tribunal en «X»

Los que más peso o claridad tuvieron 

  • Tonatiuh Cuazitl (@TonaCuazitl): el más argumentado. “Nadie le está quitando la nacionalidad… La reforma habla de tres responsabilidades ejecutivas… una segunda nacionalidad es un derecho; gobernar México no es un derecho adquirido. Convertir una regla para tres cargos en ‘millones de mexicanos perdiendo derechos’ no resiste la lectura.” (13 likes)
  • Mary (@Minerva2603): “Qué curioso, esta reforma logró pasar y muchas gracias por ponerte a ti de ejemplo, que por tener doble nacionalidad y naciste en EEUU en vez de enfrentar la ley en México aprovechaste la doble nacionalidad y te fuiste a esconder.”
  • Angel Gaytan (@quilla1967, cita): “Justo este narco-exgobernador escondido en USA hace uso de esa doble nacionalidad para permanecer lejos del alcance de la justicia. @fgcabezadevaca es la prueba caliente…”
  • Respuestas cortas recurrentes: “Ven a México o te da miedo”, “renuncia a la otra y ya”, “callate prófugo”, “ya te la pelaste corrupto”.

En resumen: el tuit funcionó como declaración de postura para su base, pero en el resto de X se leyó como lamento de alguien que hoy mismo usa la figura que critica. El humor social no le dio la razón; le dio el personaje.

Con información: @FGCabezadeVaca/

«Y la PRESIDENTA SIEMPRE en las FOTOS: REVELAN DETALLES de NARCORED que SALPICÓ al PODER en BAJA CALIFORNIA»… es el matrimonio entre el narco y el gobierno, replicado a nivel nacional.


El Departamento del Tesoro de Estados Unidos puso ayer bajo los reflectores una red de narco-corrupción que alcanza al entorno político de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a 21 personas y 25 empresas por sus vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó, por su parte, que canceló las cuentas de los señalados por Estados Unidos.

El nombre que más incomoda al gobierno estatal es el de Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora. La OFAC lo identificó como un operador político vinculado al cártel y lo colocó, en sus propias palabras, «en el centro de esta trama de narco-corrupción». No es precisamente una nota al pie en su trayectoria política.

Torres militó en el PAN hasta 2019, cuando se pasó a Morena. Ese mismo año se casó con Ávila, entonces alcaldesa de Mexicali. En octubre de 2024 fue nombrado coordinador de Proyectos Estratégicos del gobierno encabezado por su esposa. Según el señalamiento estadounidense, las actividades ilícitas que se le atribuyen ocurrieron durante su matrimonio, tanto en campaña como en los primeros años del gobierno estatal.

La acusación lo vincula con Juan José Ponce Félix, jefe de «Los Rusos», facción de «Los Mayos» que, según las autoridades estadounidenses, controla la plaza de Mexicali. También señala a su hermano, Luis Alfonso Torres, como presunto receptor de dinero ilícito destinado a asuntos políticos y campañas electorales. En la lista aparecen además Rafael Buenrostro, excolaborador de Ávila y jefe de la Aduana de Ciudad Juárez en 2025, y Pedro Mendívil, exjefe de la Policía Municipal de Mexicali, a quien Estados Unidos atribuye operaciones para «Los Rusos». Mendívil fue detenido el 28 de julio por asociación delictuosa y desaparición forzada.

En mayo de 2025, Torres y Ávila anunciaron que Estados Unidos les había cancelado las visas, sin que entonces se dieran a conocer los motivos. Se divorciaron en junio de ese año. La cronología despierta preguntas, pero no prueba que la cancelación de las visas estuviera relacionada con las sanciones anunciadas ayer.

La cuestión de fondo tampoco admite atajos: que un exesposo y antiguos colaboradores aparezcan en señalamientos de la OFAC no equivale, por sí solo, a una acusación contra la gobernadora. 

Sí deja una pregunta política difícil de esquivar: ¿qué sabía el gobierno de Baja California sobre las personas que tenía tan cerca?

Con información: ELNORTE/

«AHÍ TE HABLAN, AMÉRICO: REPARTO de CORCHOLATAS en 2027 EXHIBE el OLFATO del TUCÁN y GANA ESPACIO en CUATRO»…nadie debe dar por sentado que va a sentarse en Tamaulipas 2028.


La política mexicana ya no necesita guionistas: le basta una mesa de negociación y un tucán con buen olfato. Ahora, en el reparto de las corcholatas rumbo a 2027, su aliado más sonriente es el Partido Verde. De las 17 gubernaturas en juego, el PVEM ganó espacio en cuatro: Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur y San Luis Potosí. Cuatro de 17: casi una cuarta parte del tablero. No está mal para quien sabe llegar a tiempo a todas las fiestas.

El reparto tiene sus matices, y ahí está lo sabroso. En Quintana Roo, Nayarit y Baja California Sur, el Verde colocó perfiles favorecidos por las decisiones del oficialismo. En Baja California Sur, Manuel Cota obtuvo incluso una credencial de Morena para participar en el proceso interno, aunque seguía en la bancada pevemista. En Nayarit, la elegida fue la senadora verde Jasmine Bugarín: según informó la dirigencia morenista, Héctor Santana había encabezado la encuesta, pero cedió el paso por el criterio de paridad.

San Luis Potosí merece capítulo aparte. Ahí Morena no entregó formalmente su candidatura al Verde: anunció que competirá por separado con Elí César Cervantes. El PVEM, por su parte, prevé postular a Ruth González Silva, senadora y esposa del gobernador Ricardo Gallardo. 

La prohibición constitucional del nepotismo electoral empezará a aplicarse en 2030, pero Morena asumió el compromiso de observarla desde 2027. Así que la contradicción política no necesita maquillaje: el partido de la presidenta dice no a la sucesión familiar mientras su aliado mantiene abierta esa puerta.

Y mientras el tucán encuentra percha, el PT miraba el reparto desde fuera y denunciaba que sus propuestas fueron desplazadas. La fotografía de la coalición resulta peculiar: unos piden encuestas, otros reciben posiciones y todos son invitados a gritar «unidad» al final de la función

Lo de 2027 importa también por lo que viene después. En 2028 tocará renovar la gubernatura de Tamaulipas, hoy en manos de Morena y de Américo Villarreal. Cualquier aspirante que se crea indispensable en el partido guinda, haría bien en estudiar la lección y recalcular sus posibilidades: en el oficialismo, las siglas propias no garantizan la candidatura, y el aliado que parecía comparsa puede terminar quedándose con el papel principal.

Eso no significa que exista ya un acuerdo para Tamaulipas; significa que el reparto de 2027 ofrece un precedente político que ninguno de los suspirantes sin visa debería pasar por alto.

En esta temporada de corcholatas, el Verde parece haber encontrado una versión más práctica: primero apartar lugar.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/SALVADOR CAMARENA

EL «MAYITO FLACO» es PISCIS y es MADE IN USA: QUISO BORRAR el RASTRO con un CAMBIO de NOMBRE, pero NO SIRVIÓ»… el suertudo al que poco tocan nació en California.


Ismael Zambada Sicairos, alias El Mayito Flaco, no solo es hijo de El Mayo Zambada. También tiene nacionalidad estadounidense: nació en Anaheim, California, el 7 de marzo de 1982, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Sí, el hombre al que Washington señala como jefe de Los Mayos nació del mismo lado de la frontera desde el que hoy lo persiguen. 

La novedad no es únicamente su lugar de nacimiento. El 29 de septiembre de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo incluyó en una nueva ronda de sanciones contra 21 personas y 25 entidades vinculadas, según el Tesoro, con el Cártel de Sinaloa. 

La medida bloquea los bienes de los designados que estén bajo jurisdicción estadounidense y, en términos generales, prohíbe a personas estadounidenses hacer negocios con ellos. Pasaporte gringo o no, la lista de sanciones no hace excepciones familiares. 

El Tesoro sostiene que, tras la detención de El Mayo en julio de 2024, su hijo ocupó el vacío de poder y se convirtió en el líder de Los Mayos, facción enfrentada con Los Chapitos. También afirma que dirige operaciones de narcotráfico y otras actividades criminales. Son señalamientos de la autoridad estadounidense, no una sentencia condenatoria contra él. 

En 2001, Zambada Sicairos tramitó en Estados Unidos un cambio de nombre a Fernando Sicairos Aispuro, de acuerdo con el Tesoro. Eso no borró su rastro: un gran jurado federal del sur de California lo acusó en 2014 de delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero. La DEA aún lo presenta como fugitivo por una presunta conspiración para distribuir drogas. 

El horoscopo del «Mayito»

«Piscis: dos peces nadando en direcciones opuestas; uno se llama Ismael, el otro Fernando, y ninguno logra salirse de la lista de la OFAC».

La astrología suele pintar a Piscis como adaptable, intuitivo y escapista. Aquí eso funciona como sátira, no como diagnóstico ni como prueba de nada. 

HORÓSCOPO del MAYITO FLACO: Nació bajo el signo de PISCIS, pero su expediente no sabe nadar. Cambiar de nombre pudo parecer una salida de emergencia; para Washington, el pez seguía siendo el mismo. Consejo astral: no confundas pasar desapercibido con volverte invisible.

Con información: HOME.TREASURY.GOB/ NOROESTE/