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martes, 6 de octubre de 2026

“69 MILLONES: BROTA NOMBRE de LIBERADO por los HARFUCH en TAMPICO y la EVIDENCIA del PODER CORRUPTOR del SEÑOR de los BUQUES”… más poderoso que el poder de fuego.


El poder más peligroso no siempre dispara: también paga. Y, según la información ministerial citada por EL NORTE, Roberto Blanco Cantú, alias “El Señor de los Buques”, habría repartido entre 2024 y 2025 unos 69.4 millones de pesos en sobornos y “honorarios” a funcionarios de distintas dependencias y a particulares. Una bolsa millonaria para que millones de litros de hidrocarburos de contrabando entraran al país. El combustible viajaba en buques; las complicidades se aceitaban con dinero.

También identificado como Roberto Brown, este empresario originario de Matamoros está acusado de participar en la posesión y el almacenamiento ilícito de hidrocarburos mediante su sociedad con Mefra Fletes, una compañía dedicada al traslado de hidrocarburos desde Texas. Actualmente prófugo, debe su apodo a su presunta participación en una estructura que utilizaba buques tanque para introducir combustible a México. Un sobrenombre de gran calado para un negocio que, según las acusaciones, necesitaba algo más que barcos: puertas abiertas y controles convenientemente domesticados.

En mayo de 2026 se reportó el cateo de una residencia en San Pedro, Nuevo León, relacionada con Blanco, a quien se identificó como investigado por encabezar una red de huachicol fiscal. Detrás del alias y del domicilio en uno de los municipios más exclusivos del país aparece el verdadero músculo que describe la investigación: el poder corruptor. No conquistar las instituciones, sino conseguir que dejaran pasar.

La contabilidad de las complicidades

Héctor Manuel Portales Ávila, testigo colaborador de la Fiscalía General de la República y exapoderado de una de las empresas que prestaron servicios a Blanco, entregó a la dependencia una relación de pagos. Según la información ministerial, el reparto fue de 24 millones 807 mil 800 pesos en 2024 y de 44 millones 658 mil 400 pesos en 2025.

La suma de ambos montos es de 69 millones 466 mil 200 pesos. No una propina para brincar un trámite, sino una bolsa capaz de sostener una operación en la que, conforme al testimonio, los pagos acompañaban el recorrido del combustible.

Portales identificó a Osvel Tudón Rojas como la pieza clave de “El Señor de los Buques” en la relación con los puertos y las agencias aduanales. Además de coordinar los embarques desde Estados Unidos, Tudón recolectaba el dinero que después repartía en sobornos, según el testigo. La logística tenía dos cargas: los hidrocarburos y el efectivo.

La Marina y federales de Omar García Harfuch detuvo a Tudón en Tampico pero quedó en libertad a las pocas horas en medio de sospechas.

Se desconoce si alcanzó algún acuerdo de colaboración con las autoridades, como Portales. Lo comprobable en el relato es menos espectacular, pero igualmente revelador: lo detuvieron y no había una orden judicial para mantenerlo bajo arresto.

La lista de pagos

Según Portales, solamente del 19 de septiembre al 4 de diciembre de 2024, Blanco distribuyó dinero entre los siguientes destinatarios y conceptos:

Destinatario o conceptoMonto reportado
Agencia Aduanal Benito Abad y Compañía5 millones 383 mil 800 pesos
Agencia naviera2 millones 600 mil pesos
Terminales portuarias6 millones 454 mil pesos
Administración Portuaria Integral (API)7 millones 370 mil pesos
“Honorarios”3 millones de pesos

Benito Abad, dueño de la agencia aduanal que lleva su nombre, también se encuentra prófugo de la justicia, de acuerdo con el texto citado. La relación de pagos dibuja una cadena que abarcaba servicios aduanales, navieros y portuarios. 

Matamoros, el cruce del negocio

EL NORTE señaló, en una publicación del día anterior a la nota citada y con base en información de autoridades, que Matamoros es la ciudad por donde más combustible se trafica en la frontera de Tamaulipas y que Blanco es el principal operador de huachicol en ese cruce.

Ese es el tamaño de la acusación: no solamente un empresario con barcos y contactos, sino un presunto operador capaz de financiar complicidades para introducir combustible de contrabando al país. El expediente descrito todavía debe probar responsabilidades; pero el mecanismo denunciado resulta brutalmente claro: cuando el dinero compra la vigilancia, la frontera deja de ser un filtro y se convierte en una puerta de servicio.

Con información: ELNORTE/

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