Visitanos tambien en:

lunes, 5 de octubre de 2026

“NO lo VAN a CREER… ¿o SÍ?: el EJÉRCITO deja ESCAPAR MILITARES TRAFICANTES, pero el HUACHICOL NO HUYÓ de MATAMOROS”… el uniforme pixelado y el Cártel pesan.


Seis años después de que el entonces Presidente Andrés Manuel López «hablador» militarizó las aduanas del País con la promesa de frenar la corrupción y el contrabando, el combustible ilegal sigue cruzando la frontera. La diferencia es que ahora, entre los señalados —y los prófugos—, también hay miembros del Ejército. La promesa de poner orden se topó con una incómoda postal: militares sin valor, honor,lealtad o sacrificio son acusados de participar en el negocio que debían combatir.

Al menos 13 funcionarios de la Aduana de Matamoros están señalados por la Fiscalía General de la República (FGR) por su presunta participación en una red de huachicol fiscal. El uniforme, por lo visto, no era garantía de una aduana libre de sospechas.

La acusación, revelada el 6 de julio por Grupo REFORMA, incluye a los Tenientes Coroneles Armando Barrera Trujillo y Blas Pedro Sarabia García, quienes fueron titulares de esa aduana entre 2024 y 2026. Ambos están prófugos de la justicia por su presunta participación en el tráfico de 144 millones de litros de hidrocarburos durante el año pasado: uno de los mayores casos registrados hasta la fecha. No se habla de unas cuantas pipas extraviadas, sino de un negocio de dimensiones monumentales.

Y aunque hay operativos intermitentes el contrabando no desaparece de las aduanas que el gobierno militarizó en 2020.

La FGR, el Ejército y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) supuestamente hicieron una “limpia” en ese puerto comercial terrestre, reforzaron la vigilancia y aseguran perseguir a los criminales que actuaron como cómplices de los exfuncionarios. Pero el tráfico de combustibles persiste por Matamoros. Una “limpia” que, a juzgar por la continuidad del negocio, todavía tiene bastante mugre pendiente.

Fuentes consultadas advierten, incluso, que Matamoros es la ciudad por donde más combustible se trafica en la frontera de Tamaulipas para abastecer el mercado negro de gasolineras del País, incluidas las de Nuevo León. 

El negocio no termina al cruzar el río: encuentra compradores y surtidores tierra adentro.

Los Indios: la ruta del negocio

De acuerdo con los informantes, el huachicol fiscal —la importación de combustibles sin pagar los impuestos correspondientes— se ha concentrado en el puente Tratado de Libre Comercio-Los Indios.

El cruce se ubica a 33 kilómetros de la mancha urbana de Matamoros, en una zona despoblada y rodeada de rancherías. Opera desde 1992, aunque durante décadas mantuvo un flujo relativamente bajo. El contrabando de gasolina y diésel cambió esa dinámica, según las fuentes: un puente de escaso movimiento terminó convertido en una ruta para el combustible ilegal.

Los informantes señalan una ventaja para los traficantes: los accesos al puente y las carreteras hacia Reynosa y Valle Hermoso —esta última conectada con Ciudad Victoria y el sur del País— tienen poca vigilancia, lo que facilita el desplazamiento de pipas. Para un negocio que necesita mover grandes volúmenes, la escasa supervisión no es un detalle: es parte del atractivo.

Un prófugo y varias rutas

También se reportan cambios en el origen y en las formas de transportar la gasolina y el diésel que cruzan ilegalmente.

Según las autoridades mexicanas, durante los últimos dos años el principal operador de huachicol en Matamoros era Roberto Blanco Cantú, también identificado como Roberto Brown Cantú y conocido como “El Señor de los Buques”. El empresario matamorense nació en el poblado El Control, situado a unos metros del puente Los Indios, y actualmente está prófugo.

Su operación, de acuerdo con esas autoridades, no se limitaba a los ya conocidos “huachibuques” que llegaban a Altamira, Tamaulipas, y a otros puertos del País. También utilizaba pipas de sus empresas transportistas y carrotanques de ferrocarril para introducir combustible por Matamoros. Por mar, carretera o vías férreas: el negocio tenía más de una puerta de entrada.

Miles de millones hacia el crimen

El coronel Freeman Martin, director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, declaró en agosto pasado ante legisladores estatales que el contrabando de combustibles genera ganancias de miles de millones de dólares para el crimen organizado en México. Según su advertencia, el huachicol ya rivaliza en ingresos con el narcotráfico.

“En vez de meter droga en camionetas de verdura, muebles y partes de auto”, dijo Martin, “ahora cargan pipas de gasolina, camiones de caja, camiones de gas o cualquier contenedor que se les ocurra, y lo llevan al sur”.

Seis años después, la militarización no ha cumplido la promesa de cerrar el paso a la corrupción y al contrabando. En Matamoros, el combustible ilegal sigue encontrando camino y dos exjefes militares de la aduana están prófugos. La frontera cambió de custodios; el negocio encontró cómo seguir.

Con información: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: