Visitanos tambien en:

lunes, 5 de octubre de 2026

«¿127.4 MILLONES DIARIOS ?: EMPRESAS MILITARES TIENEN de CLIENTE al PRESUPUESTO del PUBLICO y NUNCA les DICE que NO»… Traducido: es un tiradero de dinero a lo bestia.


Las empresas administradas por las Fuerzas Armadas tienen un cliente que nunca puede decir que no: el presupuesto público. Para 2027, el Paquete Económico contempla subsidios por 127.4 millones de pesos diarios para el Tren Maya, Mexicana de Aviación, Grupo Mundo Maya, el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec y las Islas Marías. La cuenta anual: 46 mil 529 millones de pesos, porque sus ingresos no alcanzan para cubrir sus gastos de operación, según la información publicada por EL UNIVERSAL. 

El paquete que el secretario de Hacienda, Édgar Amador, entregó el 8 de septiembre prevé mantener la respiración presupuestaria de estos cinco proyectos, que el diario identifica como empresas creadas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Cambia el calendario, pero no la mecánica: si la caja no alcanza, el erario completa. 

La cuenta del uniforme

El reparto previsto para 2027 deja al Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec a la cabeza de los apoyos, por encima del Tren Maya. Así se distribuye la factura diaria: 

Empresa o proyectoDependencia responsableSubsidio diario previsto
Ferrocarril del Istmo de TehuantepecSecretaría de Marina69.2 millones de pesos
Tren MayaSecretaría de la Defensa Nacional49.8 millones de pesos
Grupo Mundo MayaSecretaría de la Defensa Nacional5.9 millones de pesos
Mexicana de AviaciónSecretaría de la Defensa Nacional2.4 millones de pesos
Islas MaríasSecretaría de Marina0.1 millones de pesos

Las cantidades corresponden a las cifras publicadas por el diario y están redondeadas.

El Tren Maya fue inaugurado en diciembre de 2023, el mismo mes en que Mexicana de Aviación comenzó su nueva etapa bajo control estatal. Grupo Mundo Maya, por su parte, fue creado en abril de 2022 para administrar infraestructura. Desde su puesta en marcha, estos proyectos han necesitado subsidios; durante 2026, los apoyos ascienden a 159 millones de pesos diarios. Es decir: para 2027 se prevé una factura diaria menor, pero la dependencia del dinero público sigue instalada en primera clase. 

Advertencias hubo; transparencia, no tanta

Juan Carlos Machorro, especialista en infraestructura y socio del despacho Santamarina y Steta, advirtió que estas empresas no muestran una trayectoria de consolidación financiera. Por el contrario, sus déficits pueden profundizarse si los gastos de operación y mantenimiento aumentan sin que los ingresos derivados de la demanda crezcan al mismo ritmo. El uniforme, por lo visto, no sustituye a los clientes. 

Según Machorro, buena parte del deterioro pudo anticiparse: desde la concepción de los proyectos existían análisis que alertaban sobre su inviabilidad financiera. Citó los sobrecostos del Tren Maya documentados por el Instituto Mexicano para la Competitividad en sus primeras etapas y señaló que, frente a esas advertencias, el gobierno restringió el acceso a la información con argumentos de seguridad nacional. Para revisar la cuenta, primero había que atravesar la cortina. 

El especialista también sostuvo que estas empresas operan con elevados niveles de opacidad y, en algunos casos, sin suficientes mecanismos de control financiero y técnico. Recordó que ya se habían señalado los riesgos de avanzar sin estudios rigurosos de demanda, transparencia y una gestión separada de los intereses políticos. Además, mencionó la advertencia de Transparencia Mexicana: cuando los costos de una empresa pública superan sistemáticamente sus ingresos, pueden generarse condiciones para eventuales procesos de privatización. No afirmó que ese desenlace esté decidido, sino que existe el riesgo. 

La política antes que los números

Clemente Ruiz Durán, catedrático de la UNAM, ubicó una de las principales debilidades en la falta de planeación: proyectos impulsados por decisiones políticas, no por evaluaciones técnicas sobre rentabilidad, generación de riqueza y contribución al desarrollo económico. Primero el anuncio; después, a ver cómo cuadran las cuentas. 

El académico advirtió que los subsidios se convertirán en compromisos financieros para el gobierno y pueden cobrar especial relevancia cuando el presupuesto esté bajo presión. Porque una cosa es inaugurar con ceremonia y otra sostener la operación cuando los ingresos no pagan la fiesta. 

Julio Valdivieso, expresidente del Consejo del Colegio de Ingenieros Ambientales, cuestionó el uso de recursos públicos en proyectos que, a su juicio, no han dado un beneficio real al país. Señaló que ese dinero podría destinarse a otras necesidades, como la prevención de inundaciones. Su crítica fue directa: el mantenimiento del drenaje y otras obras recibe menos atención porque no se puede presumir igual que los proyectos útiles para la propaganda política. La alcantarilla no luce en el templete, aunque haga falta cuando empieza a llover. 

Mucho gasto, rendimiento cuestionado

Edmundo Gamas, director del Instituto Mexicano para el Desarrollo de Infraestructura, vinculó estos subsidios con el menor crecimiento del Producto Interno Bruto, al considerar que no se trata de gasto que impulse la economía. Según su evaluación, desde la llegada de Morena a la Presidencia, la economía mexicana ha crecido apenas a un ritmo similar al de la población. 

Gamas también sostuvo que se ha incrementado el gasto social para fortalecer la base política del gobierno y se han promovido proyectos de infraestructura con enormes sobrecostos. Su señalamiento final resume el problema que describe la nota: algunos de esos proyectos cuestan más en su operación de lo que generan. El negocio lleva uniforme; la diferencia la paga el presupuesto. 

Con información: ELUNIVERSAL/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: