La “presidenta del futuro” le puso fecha a ese futuro: el lunes. Claudia Sheinbaum cerró ayer viernes su mañanera después de una hora con 10 minutos y dejó para después las preguntas incómodas. El huachicol, las protestas del IMSS y los pendientes de seguridad podían esperar. Total, las crisis no tienen cita si Presidencia no les abre un espacio en la agenda.
La conferencia arrancó con un “2 de octubre no se olvida” y un mensaje sobre la represión del movimiento estudiantil de 1968 en Tlatelolco. La Mandataria recordó el pronunciamiento de su Gobierno sobre la responsabilidad del entonces Presidente Gustavo Díaz Ordaz y expresó solidaridad con las víctimas y sus familiares.
“Nunca más una represión del Estado a un movimiento social”, afirmó. Para las preguntas sobre los problemas del presente, en cambio, la fórmula fue menos solemne y bastante más práctica: hoy no, joven; vuelva el lunes.
Después llegó el turno de los recientes episodios de violencia en escuelas. Omar García Harfuch tomó la palabra y las preguntas se concentraron en ese asunto y en el decreto que el Gobierno pretende elaborar para obligar a las plataformas digitales a retirar y reportar contenidos relacionados con actos violentos.
Hasta ahí hubo preguntas. Luego, la mañanera cambió de programa: informe de los dos primeros años de la Secretaría de Cultura, exposición de Claudia Curiel, testimonios de estudiantes sobre la renovación de sus planteles y participación de integrantes de la Orquesta Escuela Carlos Chávez.
Y entonces llegó la gran obra de la mañana: el aplazamiento de las respuestas.
“¿Qué les parece si hacemos preguntas sobre este tema? Y ya, el lunes vemos otros temas. ¿Les parece?”, planteó Sheinbaum.
La consulta sonó amable; el límite quedó clarísimo: Cultura sí, lo demás después. No hay por qué cargarles a los estudiantes y a los músicos la responsabilidad del cierre. Ellos hicieron su parte; la Presidenta decidió cuándo dejar de responder.
García Harfuch seguía en el Salón Tesorería, pero no se abordó la captura de Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “Capitán Sol” o “Mike”, señalado por las autoridades como presunto integrante de una red de huachicol fiscal. Secretario presente, asunto ausente: una modalidad bastante peculiar de disponibilidad.
Tampoco hubo postura oficial sobre la información publicada acerca de una presunta investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera contra el empresario Amílcar Olán. Ni sobre la contratación, por parte del Gobierno y la Fiscalía de Baja California, de empresas sancionadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntos vínculos con una red relacionada con una facción del Cártel de Sinaloa.
Demasiados asuntos espinosos para una mañana que ya había encontrado una salida mucho más cómoda.
También quedó pendiente la entrega a México de más de 20 fugitivos requeridos por autoridades nacionales, anunciada por el Embajador estadounidense Ronald Johnson como parte de la cooperación bilateral en seguridad. Las cancelaciones de vuelos al aeropuerto de Tulum tampoco encontraron espacio.
Y los trabajadores activos y jubilados del IMSS, que el día anterior protestaron en al menos 17 estados por salarios, medicamentos, insumos, plazas y condiciones laborales, se quedaron sin que sus demandas fueran abordadas. Para ellos no hubo respuesta esa mañana; hubo calendario.
El remate fue de antología. Sheinbaum había anunciado que la conferencia concluiría con “Suave Patria”, la sección de los viernes. Pero ni esa se realizó.
“Dejamos aquí la Suave Patria. Bueno, cerramos entonces”, dijo antes de abandonar el Salón Tesorería.
Así terminó la función: sin los temas incómodos y sin la sección anunciada. La “presidenta del futuro” dejó las respuestas en su hábitat natural: el después. Porque una cosa es recordar que el 2 de octubre no se olvida y otra, al parecer, encontrar tiempo para responder lo que se pregunta el 2 de octubre.
Con información: ELNORTE/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: