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viernes, 18 de septiembre de 2026

“IMPUNIDAD con ESTEROIDES: ‘PILLO’ LÓPEZ EXIGE a la FGR CASTIGAR a QUIENES EXHIBIERON su CALIDAD de HAMPÓN PERDONADO por la JUSTICIA MORENA”… la escena es difícil de mejorar por absurda.


Pío López Obrador, carnalito indecente de Andres Manuel Lopez «hablador», ya conoce el guion de la impunidad con esteroides: primero aparece en videos recibiendo fajos de efectivo; después, la autoridad electoral concluye que en aquellas escenas no había delito; y ahora el protagonista de las grabaciones exige que la FGR acelere la persecución contra quienes presuntamente revelaron el material que lo exhibió.

El hermano del ex presidente que hizo de la colusión con el crimen organizado un deporte, promovió un amparo contra la FGR por la demora en la carpeta FED/DGCAP-CDMX/0000027/2023, abierta por el posible delito de revelación de secretos. 

Su reclamo no apunta a esclarecer el origen, destino y legalidad del dinero recibido en 2015, sino a que la Fiscalía pida órdenes de aprehensión o citatorios contra quienes habrían divulgado las imágenes.

La escena es difícil de mejorar por absurda: quien fue captado embolsándose dinero en efectivo no enfrenta cargos; en cambio, busca que el aparato penal persiga a quienes difundieron los videos. No se castiga el efectivo, ni el posible financiamiento paralelo, ni la opacidad sobre recursos destinados al “movimiento”; se intenta castigar la evidencia incómoda.

Los videos, revelados por Latinus en agosto de 2020, muestran a Pío López recibiendo dinero de David León, entonces asesor del Gobierno de Chiapas. El monto estimado ascendía a 1.4 millones de pesos. Ninguno de los involucrados negó la autenticidad de las grabaciones. La explicación fue que el dinero era para “el movimiento” que posteriormente derivó en Morena. Una admisión que, en un país con instituciones menos domesticadas, habría obligado a rastrear cada billete, cada aportante, cada registro contable y cada destinatario final.

Pero la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales archivó el expediente en 2022: dijo no encontrar elementos para acreditar delito electoral. No hubo castigo para quien recibió los sobres; tampoco una explicación pública robusta sobre cómo un financiamiento en efectivo, admitido y videograbado, podía evaporarse jurídicamente sin dejar preguntas pendientes. La investigación quedó cancelada bajo la gestión de José Agustín Ortiz Pinchetti, entonces titular de la FEDE y militante histórico de Morena.

Ahora Pío López busca revertir la ecuación: de personaje central de un episodio de efectivo clandestino a víctima penal de la divulgación. Es la impunidad recargada: no basta con salir ileso de un escándalo de dinero; hay que convertir en sospechosos a quienes hicieron visible el escándalo.

Versión más seca

Pío López Obrador no solo logró que la investigación por los videos donde recibe dinero en efectivo terminara archivada. Ahora pretende que la FGR persiga a quienes difundieron las grabaciones.

El mensaje institucional resulta devastador: recibir fajos de efectivo puede no tener consecuencias; revelar las imágenes que documentan la entrega, sí. La autoridad no llegó al fondo del dinero, de su origen, de su registro ni de su destino. Pero el hermano del ex presidente reclama que se castigue la filtración.

Así funciona la impunidad cuando deja de ser excepción y se vuelve método: el hecho incómodo se archiva, la evidencia se criminaliza y el exhibido se declara víctima.

Con información: ELNORTE/

¿QUÉ PERIODISMO es ESE ? : PANCHO, el del CDV, se SIRVE SOLO: ACUSA, SENTENCIA y se ABSUELVE SIN que NADIE lo INTERPELE»…dejan flotando la evidencia en su contra.


Pancho García Cabeza de Vaca apareció en otra entrevista no como exgobernador bajo cuestionamientos, sino como fiscal, testigo protegido, ministerio público y santo patrono de la anticorrupción, todo en una sola silla. Nadie le pidió pruebas verificables en cámara; nadie confrontó sus acusaciones; nadie le recordó que, cuando gobernó Tamaulipas, el huachicol también circulaba por la conversación pública… y por las páginas de los periódicos.

El panista profugo federal Francisco García Cabeza de Vaca volvió a ponerse la toga, la placa y el halo. En una entrevista casi hecha a modo —sin contrapreguntas, sin contraste y sin alguien que le moviera la silla— el exgobernador de Tamaulipas repartió culpas por el huachicol fiscal como quien pasa la charola: señaló a Morena, a los hermanos Carmona, a Américo Villarreal, a exfuncionarios federales y hasta a López Obrador y no,no se equivoca, solo no se incluye.

Él, por supuesto, quedó fuera del reparto.

Según Pancho, no sólo sabía todo: avisó todo, documentó todo, entregó expedientes, informó a la Presidencia, habló con aduanas y hasta advirtió sobre grupos criminales que no dijo,eran sus aliados.

En su versión, Tamaulipas tuvo un gobernador que detectaba redes de contrabando, identificaba narcopolíticos, entregaba documentos y perseguía delincuentes, pero que misteriosamente nunca carga con la pregunta incómoda: si todo estaba tan claro, ¿por qué su administración también quedó salpicada por señalamientos sobre el manejo político y económico del negocio ?

La entrevista le permitió construir la fantasía perfecta: el hombre que acusa a todos, pero al que nadie acusa; el político que exige investigaciones, pero al que no le preguntan por las investigaciones que lo alcanzan; el exgobernador que se presenta como víctima de impunidad ajena mientras reclama para sí el monopolio de la verdad.

Y el entrevistador, en vez de interrogar, administró el micrófono como notaría: “¿tienes claro eso?”, “¿tienes certeza?”. Nada sobre expedientes, fechas, números de carpeta, documentos públicos, nombres completos de denunciados, resoluciones judiciales o pruebas que resistan algo más que la palabra de quien las presume. Ni una pregunta que distinguiera entre una denuncia, una acusación política y una sentencia.

Pancho dijo que los Carmona financiaron campañas de Morena con dinero del huachicol. Pero en la entrevista no hubo espacio para esa diferencia elemental. Bastó con que el exmandatario dijera “tenemos los elementos” para que la conversación tratara la afirmación como veredicto.

La omisión no es menor porque el propio Cabeza de Vaca ha estado rodeado de controversias y señalamientos que no desaparecen porque él levante la voz contra sus adversarios. 

En septiembre de 2026, su exsecretaria de Salud, Gloria de Jesús Molina, declaró que recibió instrucciones para asignar contratos de obra y servicios a Grupo Industrial Permar y JOSER, empresas que vinculó con Sergio Carmona que también se vinculo en contratos con el ahora Secretario de Gobierno de Americo Villarreal,de acuerdo con NMAS+ Noticias.

Eso no equivale por sí solo a una sentencia contra el exgobernador. Pero sí es material suficiente para impedir que se le entreviste como si fuera la Madre Teresa con escolta. Si va a hablar de Carmona, contratos, dinero ilícito y huachicol fiscal, el mínimo periodístico era preguntarle por qué empresas relacionadas con ese empresario terminaron —según la acusación de su excolaboradora— beneficiadas durante su sexenio. 

También faltó poner sobre la mesa la memoria hemerográfica. En marzo de 2021, El Norte publicó en portada: “Trafican hacia NL cobrando ‘cuotas’”, con el señalamiento de que funcionarios de Tamaulipas bajo el gobierno de Cabeza de Vaca instalaban “garitas” para extorsionar pipas con combustible de contrabando como ahora lo hace Americo Villarreal con su sobrino, quien por cierto ya cambio de código postal.

«Funcionarios estatales de Tamaulipas instalaron retenes ilegales para extorsionar a pipas que introducen a México combustible de contrabando para llevarlo, principalmente, a Nuevo León, de acuerdo con indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR).

La investigación nombra en particular a Arturo Soto Alemán, Diputado local por el PAN y ex Subsecretario de Ingresos del Gobernador albiazul Francisco Javier García Cabeza de Vaca, que tomó como base de operaciones a Reynosa.

En el 2018, señala la FGR, Soto encabezó una de esas «garitas», o puntos de control, en la «Y», donde convergen las carreteras Reynosa-San Fernando y Matamoros-San Fernando.

Ese retén, con agentes fiscales estatales apoyados por fuerzas policiacas tamaulipecas, no tenía otra finalidad que cobrar las «cuotas» a las pipas que transportan gasolina y diesel de contrabando procedentes de la frontera con Reynosa, consta en el expediente.

Cada tractocamión con 60 mil litros de hidrocarburo debía pagar entre 400 y 500 dólares de «cuota» para continuar su camino.

Desde el 2013, el Gobierno federal ordenó cancelar las segundas revisiones aduanales en Tamaulipas, por lo que cualquier retén más allá del cruce en la línea fronteriza, como el de la «Y», es ilegal.

En su momento, Soto argumentó que fue legal por un convenio en materia fiscal firmado en el 2006 con Hacienda para realizar incautaciones de mercancía ilegal.

Pero el punto de revisión acumuló denuncias de migrantes, por la extorsión de 150 dólares para continuar su camino, y de propietarios de vehículos estadounidenses, a los que también se les exigía un pago para liberar sus autos de los corralones.

Las pipas que no pagaban cuota eran «aseguradas» por los agentes y sólo de algunas de esas confiscaciones se dio parte las autoridades federales, se establece en el expediente.

La indagatoria también refiere que en noviembre del 2019, en un punto de revisión instalado en el kilómetro 30 de la carretera Reynosa-Monterrey, autoridades estatales «embargaron» 15 pipas y ocho tractocamiones con 444 mil litros de combustible. 

Los funcionarios tamaulipecos aseguraron detectar supuestas inconsistencias técnicas en los documentos de importación.

Sin embargo, las investigaciones acusan que los retenes están o estuvieron a la «caza» de las pipas que evaden el pago de las cuotas.

García Cabeza de Vaca, que enfrenta un proceso de desafuero iniciado por la FGR por delitos como delincuencia organizada, ha reconocido la existencia de una red de contrabando de combustible en la frontera de Tamaulipas, pero niega formar parte de ella.

Soto, a su vez, aparece en una denuncia formal ante la Fiscalía de Tamaulipas por tentativa de homicidio, lesiones agravadas, tráfico de influencias y amenazas contra la ex regidora panista en Ciudad Victoria, Helga Ruth Vázquez.

La portada no prueba responsabilidad penal individual de Cabeza de Vaca, pero sí destruye la postal del gobernador que sólo perseguía el contrabando mientras otros cobraban peaje desde la estructura estatal. 

El problema no es que Pancho hable hasta por los codos. El problema es que lo dejen hablar como si declarar fuera demostrar, como si señalar fuera probar y como si haber sido gobernador lo convirtiera automáticamente en testigo de cargo contra todos menos contra él mismo.

Porque en esta entrevista no hubo fiscalización: hubo autoservicio. Cabeza de Vaca llegó con cuchara grande, se sirvió de denuncias, se adornó con expedientes invisibles y salió presentado como cruzado contra el huachicol fiscal. Pero cuando se trata de revisar lo que pasó en su propia cocina, el entrevistador guardó el tenedor, apagó la grabadora crítica y dejó que el exgobernador se cocinara una versión sin una sola espina.

Con información: Manuel Lopez SanMartin/

“¿CUÁL GOBERNANZA?: el PUEBLO BUENO y SABIO detuvo a 29 MILITARES, GN y POLICÍAS después de DESARMARLOS”… mero saldo del acostón de narcos, partidos y Gobierno.


El Estado fue a “patrullar” Guerrero y Guerrero le recordó quién pone las reglas.Un operativo militar de rutina en Mochitlán y Quechultenango, a apenas 30 kilómetros de Chilpancingo, acabó con 29 soldados, guardias nacionales y policías estatales retenidos, golpeados, desarmados y encerrados en el gimnasio del pueblo.

No fue una emboscada en una sierra remota ni una incursión en territorio desconocido: ocurrió en la zona centro de Guerrero, una región donde desde hace años manda el grupo criminal de Los Ardillos, mientras las autoridades parecen limitarse a administrar el parte de novedades.

Los uniformados llegaron para su rondín cotidiano, de esos que el Gobierno presume bajo el nombre de Bases de Operaciones Interinstitucionales. Pero decenas de encapuchados les cerraron los accesos, los apedrearon, los arrinconaron con palos, machetes, tubos y varillas, les quitaron las armas y los metieron al gimnasio, que además funciona como comedor comunitario. El mensaje fue bastante claro: ahí el Ejército entra, pero no manda.

Afuera, los agresores incendiaron una patrulla de la Guardia Nacional, atacaron vehículos oficiales y bloquearon carreteras. Cuando otro convoy de Ejército, GN y Policía estatal intentó llegar desde Mochitlán para rescatar a los retenidos, también se topó con el letrero no oficial del territorio: camino cerrado por encapuchados.

Hubo cuatro heridos de bala después de que agentes llegados en apoyo repelieran la agresión. En videos difundidos se escuchan detonaciones y la voz de un hombre que grita: “Ay, ya me dieron”. Lo que no se escuchó, por supuesto, fue el anuncio de una detención: no hubo una sola.

Los 29 elementos fueron liberados alrededor de las 18:00 horas, luego de una “negociación” con autoridades municipales. Es decir, el Estado tuvo que sentarse a negociar para recuperar a sus propios soldados, guardias y policías, capturados durante un operativo que oficialmente era de rutina.

El subsecretario de Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, explicó que los agentes realizaban uno de los recorridos diarios de las BOI. La explicación describe el trámite, pero no resuelve la escena: fuerzas federales y estatales neutralizadas por una turba, desarmadas en plena vía pública y liberadas sólo después de que intervinieron alcaldes.

No era la primera vez. En febrero de 2022, pobladores de la misma zona retuvieron a militares y policías; entonces fueron liberados tras firmar una minuta y comprometer patrullajes acompañados por Policías Comunitarias. Esta vez no hubo papel firmado, pero sí una lección repetida: en Quechultenango y Mochitlán, el Gobierno puede llevar convoyes, chalecos, armas y siglas; el control territorial, sin embargo, sigue teniendo otros dueños.

Con información: ELNORTE/

“AHH, LLEVADITOS”: PRESUNTOS HACKERS TUMBAN PÁGINA del NOTICIERO de VICTORIA… exhibía CORRUPTELAS de la SSP de AMERICO y el GENERAL PANCARDO.


El sitio Noticiero de Victoria aparece como un medio digital centrado en información política, gubernamental y local de Ciudad Victoria en Tamaulipas. Su portada actualmente responde, pero la captura documenta una aparente sustitución temporal de la página por un mensaje de “HACKED”, algo que conviene describir con precisión: no como prueba definitiva de intrusión, sino como señal visible de una posible alteración o defacement. 

Un «defacement» es un ataque de vandalismo digital: alguien accede sin autorización a un sitio web y modifica su apariencia o contenido para colocar mensajes, imágenes, propaganda o la “firma” de quien lo vulneró. En español puede llamarse desfiguración web ovandalización de un sitio.

A Noticiero de Victoria le cambiaron la noticia por una pantalla negra.

El portal tamaulipeco, dedicado a la cobertura critica del gobierno de Americo Villarreal, política y asuntos locales de Ciudad Victoria, apareció con un letrero fluorescente de “HACKED” y una leyenda menos sutil que una sirena: “Sitio destruido”. El mensaje presume un supuesto “pentest autorizado”, pero remata con una frase que lo contradice todo: “Acceso no autorizado verificado”.

Un «pentest»—prueba de penetración— se opera como una auditoría de seguridad controlada: se intenta comprobar, con autorización escrita y bajo reglas precisas, si una vulnerabilidad es realmente explotable y qué impacto tendría. No es “tirarle al sitio a ver si cae”; sin permiso expreso es un acceso no autorizado.

Es decir: alguien quiso jugar a la ciberseguridad y terminó montando, en plena vitrina pública, un anuncio de que la puerta digital estaba abierta —o de que alguien consiguió que pareciera abierta—.

No es un portal menor en términos de propaganda cotidiana: Noticiero de Victoria publica de forma recurrente notas sobre funcionarios, programas gubernamentales, actividades políticas y declaraciones de figuras públicas tamaulipecas. En buscadores, Héctor Sandoval se presenta como director del periódico y vincula su cuenta con el dominio del medio. 

La imagen deja más preguntas que certezas. ¿Fue un acceso indebido real, una página alterada por terceros, una prueba mal ejecutada o una puesta en escena con alarmismo incorporado? Lo verificable es que la captura muestra una portada reemplazada por un mensaje de presunta intrusión; lo que no puede afirmarse sin evidencia técnica independiente es quién intervino el sitio, cómo lo hizo o cuánto tiempo estuvo comprometido.

En el periodismo digital hay errores que duran un minuto; una portada tomada, en cambio, dura lo suficiente para que el medio deje de informar y se convierta en la noticia.

Noticiero de Victoria pasó de publicar boletines a exhibir un “HACKED” en pantalla completa. La supuesta prueba de seguridad se contradice sola: presume ser “autorizada”, pero anuncia “acceso no autorizado verificado”. Si era simulacro, fue un simulacro con sirena; si fue intrusión, la redacción terminó convertida en evidencia digital. El portal cubre política y gobierno de Tamaulipas y su director ha sido identificado públicamente como Héctor Sandoval. 

Con información: NOTICIERO DE VICTORIA/

“CLAUDIA NO ESTÁ, NI MILES MÁS: LLEGÓ la CAPTURA QUE NO DEVUELVE una VIDA NI REPARA a UNA FAMILIA”…solo bajo presión social e internacional reaccionan. Van ocho en Mazatlán.


Francisco Javier Meléndez Alguera, alias “El Trompas”, ya está detenido como presunto responsable del ataque contra Claudia Tacoronte Aguilera, la estudiante española asesinada el sábado por la noche en Cuautla, Morelos. La captura llega, sí, pero no devuelve una vida, no repara a una familia ni deshace el miedo que obligó a tres estudiantes de la Universidad de Granada a cancelar su estancia en Morelos.

Detenido, pero demasiado tarde

Omar García Harfuch informó que el presunto agresor fue arrestado tras un operativo en el que participaron Ejército, Marina, Guardia Nacional, FGR, SSPC y autoridades de Morelos. Es la fotografía institucional de siempre: el Estado desplegado, los comunicados listos, las condolencias publicadas y la promesa de que la prevención del feminicidio es “prioridad”.

Pero Claudia ya no está.

No hay aplauso posible para una maquinaria que suele moverse a toda velocidad cuando el crimen escala a escándalo internacional, cuando la víctima es extranjera o cuando la indignación pública obliga a las autoridades a salir del modo burocrático. Detener a un presunto feminicida es obligación elemental, no medalla de honor ni gesto extraordinario.

La prioridad que llega después

El Gobierno federal dice que prevenir los feminicidios es una prioridad. La realidad, en cambio, insiste en exhibir un país feminicida que reacciona mejor ante la presión mediática, diplomática o social que ante la violencia cotidiana que devora mujeres en colonias, carreteras, viviendas y espacios públicos.

Mientras se presume una detención en Morelos, Sinaloa mantiene su propio campeonato macabro: al 17 de septiembre, 19 mujeres habían sido asesinadas en el estado durante el mes, más de una por día en promedio. En lo que va de 2026, la cifra asciende a 98 mujeres asesinadas; ocho en Mazatlán, seis en Escuinapa y cinco en Culiacán. 

Sin felicitaciones

Que “El Trompas” esté detenido debe significar investigación seria, debido proceso y una eventual sentencia, no una ronda de palmaditas entre instituciones. La justicia no empieza ni termina en una captura, y menos cuando llega después de que una joven fue asesinada y cuando el país sigue contando mujeres muertas como si fueran estadísticas de rutina.

Claudia Tacoronte no recuperará la vida porque el Estado haya activado su protocolo tarde, con reflectores y respaldo de varias corporaciones. Y México tampoco podrá decir que combate el feminicidio mientras la reacción siga dependiendo de cuánto ruido haga el caso, de dónde venga la víctima o de cuánta presión haya afuera.

Con información: ELNORTE/ NOROESTE/

“NI DETENIDA, NI SENTENCIADA: OPERACIÓN JUGANDO el DEDO de JUSTICIA de AMÉRICO, que NO TOCA a su ESPOSA, ACUSADA de EXTORSIÓN, GLORIFICA DERROTA Vs. CDV”… una miembro del “Grupo Reynosa”.


Después de tanta Fiscalía Anticorrupción bajo el Gobierno de Morena y Americo Villarreal, convertidas en fábrica de boletines —donde una vinculación a proceso se vendía como si ya hubieran cortado el listón de la cárcel— por fin apareció algo más que humo jurídico: un Tribunal de Enjuiciamiento declaró culpable a la excontralora Elda Aurora “N”, funcionaria del sexenio panista-depredador de Francisco García Cabeza de Vaca (2016-2022) y miembro del peligroso «Grupo Reynosa».

Pero tampoco se emocionen de más. La exfuncionaria no está detenida y aún no existe una sentencia con pena concreta. Lo que hay es un fallo de responsabilidad por uso ilícito de atribuciones y facultades, así como desempeño de funciones judiciales o administrativas, derivado de autorizar pagos por honorarios a una persona que simultáneamente ocupaba un cargo directivo dentro de la misma Contraloría.

La siguiente parada será el 22 de septiembre, cuando el tribunal determine si el caso aterriza en prisión, multa, inhabilitación, reparación del daño o en alguna combinación de castigos. Hasta entonces, hablar de una “gran victoria anticorrupción” sería volver a la vieja costumbre: glorificar una etapa procesal y envolverla en celofán jurídico para simular que ya se hizo justicia.

En castellano llano: esta vez no se trata sólo de una carpeta abierta, una audiencia celebrada o una vinculación que sirve para inflar estadísticas. Ya hubo juicio oral y una declaración de culpabilidad. Sin embargo, la justicia sigue en obra negra: falta la pena, falta saber si habrá prisión efectiva y falta comprobar que el fallo no termine convertido en otro trofeo de papel para la vitrina institucional.

Después de años de presumir vinculaciones como si fueran capturas y expedientes como si fueran condenas, la Fiscalía ahora sí tiene algo más sólido que un boletín: una excontralora cabecista fue declarada culpable por un tribunal.

Pero bajen el volumen de la fanfarria: Elda Aurora “N” no está detenida y todavía no tiene una pena definida. El 22 de septiembre se sabrá si el veredicto se traduce en cárcel, multa, inhabilitación y reparación del daño, o si la burocracia judicial vuelve a convertir una condena anunciada en otro expediente de utilería.

No es el triunfo final; es apenas el primer acto que, esta vez, sí llegó a juicio, aun no al castigo penal que se visualiza poco probable.

Con información; HoyTamaulipas/