La austeridad también se subió al balcón en Valle de Bravo, pero llegó vestida de diseñador, maquillada por celebridades y, por supuesto, con la aclaración de rigor: no fue compra, fue “colaboración”.
La Alcaldesa morenista Michelle Núñez dio el Grito de Independencia enfundada en un vestido rojo de Fher Santos, el mismo diseñador que vistió a Miss Universo, Fátima Bosch, durante Miss Universo México 2026. La prenda, valuada en más de 100 mil pesos, no salió —según la Edil— del presupuesto personal ni del erario: fue prestada, sin costo y con boleto de regreso a su creador.
Porque nada dice “primero los pobres” como portar, aunque sea temporalmente, una pieza de alta costura que ya tuvo escala en Los Cabos y pasarela de certamen internacional.
Núñez agradeció la “hermosa colaboración” con el diseñador nayarita y destacó que el vestido fue confeccionado por manos artesanas mexicanas. La explicación llegó después de que el atuendo encendiera cuestionamientos sobre la distancia entre el discurso austero de Morena y el brillo de una prenda que cuesta lo que para muchos hogares representa varios meses de ingresos.
Pero el vestuario fue apenas el primer acto del espectáculo patrio. Para el desfile cívico del 16 de septiembre, la Presidenta Municipal recurrió a Alfonso Waithsman, quien se presenta como “El Maquillista de las Estrellas” y presume entre sus clientas a Galilea Montijo, Belinda y Gloria Trevi. En Valle de Bravo, pues, la Independencia no sólo tuvo protocolo: tuvo styling, producción y acabado de alfombra roja.
El programa concluyó con un concierto gratuito de Belinda, pagado por el Ayuntamiento. Gratuito para el público, desde luego; porque en la política mexicana hasta el glamour tiene presupuesto, factura y discurso de colaboración.
Y Valle de Bravo no fue el único municipio donde el Grito pareció pasarela temática. En Elota, Sinaloa, el Alcalde Richard Millán apareció con traje de inspiración militar y capa, quizá por si la ceremonia derivaba en coronación.

En Bacobampo, Sonora, el comisario Amado Alcántar ondeó una bandera con sospechoso parecido a la de Hungría, porque al parecer el nacionalismo también puede extraviarse entre los colores.

Y en la Alcaldía Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega encabezó la ceremonia sobre alfombra roja: independencia, sí, pero con entrada VIP.

Así que el saldo del 15 de septiembre dejó una lección institucional: la Patria podrá ser primero, pero el vestuario, el maquillaje y la escenografía tampoco se negocian.
Con información: ELNORTE/

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