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jueves, 25 de septiembre de 2025

«EVIDENCIA PURA y DURA»: «EXHIBEN la CORRUPCION de AMERICO y su CORRUPTOR AMO del CHAYOTE,el COCHUPO y el EMBUTE EMPACHANDOSE con el DINERO de TAMAULIPAS»…un par de hampones cuatritransdeformados.


El aguerrido periodista,Luis Enrique Arreola Vidal,nos expone informacion de manera irónica y con filo periodístico, la relación entre el gobernador de Morena, Américo Villarreal y su operador mediático Francisco Cuéllar Cardona, evidenciando un clarísimo entramado de corrupción que transita por nepotismo y el tráfico de influencias.

El texto los retrata como una triada perfecta: uno maneja el gobierno en su beneficio, otro la narrativa oficial de que el gobierno se maneja en tu beneficio repartiendo «embutes» a medios, mientras el hermano del corruptor se llena las manos con contratos de obra pública.

El gobernador: Américo Villarreal

Si alguien pensaba que el “gobierno de la transformación” en Tamaulipas sería distinto, basta ver cómo Américo Villarreal no solo trafica huachicol,o es aliado de Carteles,encabeza el poder rodeado de apellidos que huelen a privilegio y protección. Su administración se ve reducida a una caricatura de clan familiar donde el presupuesto público parece patrimonio privado, y la transparencia es un chiste de mal gusto. ¿Qué dice el gobernador ante los señalamientos? Poco, pues el silencio es su mejor estrategia ante preguntas incómodas.

Francisco Cuéllar Cardona: El “corruptor mediático”

Cuéllar Cardona es presentado como el rey del chayote, aquel que reparte dulces a los periodistas dóciles y etiqueta de “mentira” todo lo que resulta incómodo para el jefe—como las publicaciones de Código Magenta.

Su trabajo no es comunicar, sino administrar la censura con disfraz de presupuesto: convenios publicitarios para los afines, palo para los independientes. Si la verdad es rehén del erario, este payaso es el carcelero que decide quién habla y quién calla.

Antonio Cuéllar Cardona: El hermano del cemento

Mientras uno reparte embutes, el otro se despacha contratos de obra pública. Antonio aparece en todas las listas de licitadores y recibe millones por propuestas realizadas ante la Secretaría de Obras Públicas. El “sospechosismo” deja de ser paranoia cuando los documentos revelan el parentesco directo y las coincidencias demasiado convenientes: ¿compiten por casualidad en el mismo gobierno o simplemente reparten el pastel?.

Del clan al conflicto de interés

La ley no sólo tipifica el nepotismo y el tráfico de influencias, sino que les pone nombre y apellido en Tamaulipas: los Cuéllar Cardona operan en áreas críticas, uno desde el micrófono, otro desde el cemento. Las preguntas incómodas son claras: ¿cómo se asegura que Comunicación Social no influye en los contratos de construcción del hermano? ¿Existe algún blindaje real? ¿Todo esto es casualidad, o el gobierno de familia se impone sobre la ley y el interés público?

Reflexión contundente

En resumen, no se trata de “sospechosismo”, sino de evidencia pura y dura: los Cuéllar Cardona han convertido el gobierno en un negocio familiar, bajo el mando de un gobernador timorato, pazguato y en extremo corrupto, que prefiere callar ante el escándalo. Y en Tamaulipas, la impunidad tiene apellido, presupuesto y, protección oficial y no solo a narcos.

Como lo dice Luis Enrique:

En Tamaulipas, los apellidos no son casualidad.

Son llave maestra, contraseña y escudo de impunidad.

Y uno de ellos hoy retumba como eco incómodo en cada rincón del poder: Cuéllar Cardona.

La pregunta que arde en vivo.

Imaginemos la escena: las cámaras encendidas frente al gobernador Américo Villarreal Anaya.

Un reportero lanza la pregunta sin titubeos:

—Señor gobernador, ¿por qué el apellido Cuéllar Cardona aparece en dos frentes neurálgicos de su administración? ¿Es nepotismo, tráfico de influencias… o simple casualidad que apesta a arreglo familiar?

El golpe letal llega de inmediato:

—Mire, tenemos documentos, contratos millonarios, actas de fallos, videos oficiales. ¿Nos va a decir que todo es coincidencia en un estado donde el dinero fluye por coincidencia de apellidos?

El hermano de la narrativa pública.

De un lado aparece Francisco Cuéllar Cardona, coordinador general de Comunicación Social.

En febrero de 2025 salió públicamente a desmentir reportajes de Código Magenta sobre pagos irregulares a periodistas.

Su papel es claro: tratar de blindar al gobierno, controlar la narrativa, llamar “mentiras” a lo que exhibe la prensa crítica.

La pregunta es inevitable: ¿defiende la libertad de expresión… o administra la censura disfrazada de presupuesto?

Porque Comunicación Social no solo informa: reparte convenios, pauta aplaudida y etiqueta como “falsedad” lo que incomoda. En ese juego, la verdad se convierte en rehén del erario.

El hermano del concreto.

Del otro lado está Antonio Cuéllar Cardona, contratista del ramo de la construcción.

Su nombre está tatuado en papeles: actas de licitación, padrones oficiales y listados de cámaras del sector.

• En 2023, participó en rehabilitaciones escolares.

• En 2025, aparece con contratos en el municipio de El Mante.

• Ese mismo año, presentó una propuesta por $7.6 millones ante la Secretaría de Obras Públicas de Tamaulipas.

Mientras uno controla el micrófono del Estado, el otro levanta contratos con el cemento.

Del “sospechosismo” al conflicto de interés.

Ya no hablamos de coincidencias: son hermanos.

Uno administra la narrativa pública.

El otro compite en licitaciones de obra pública.

Aquí nace un posible conflicto de interés de primer grado, regulado por la ley.

Marco jurídico aplicable.

1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

• Art. 134: Los recursos públicos se administrarán con eficiencia, eficacia, transparencia y honradez.

2. Ley General de Responsabilidades Administrativas (LGRA)

• Art. 52: Se considera falta administrativa grave el uso indebido de información privilegiada.

• Art. 57: Constituye falta grave el abuso de funciones cuando un servidor público se valga de su cargo para beneficiar a familiares.

• Art. 63 Bis: Se prohíbe designar o beneficiar a parientes hasta el cuarto grado en contratos o decisiones que impliquen conflicto de interés.

Sanciones posibles: destitución, inhabilitación hasta por 10 años y sanciones económicas proporcionales al beneficio obtenido.

3. Código Penal Federal.

• Art. 220: El servidor público que indebidamente otorgue contratos o beneficios a familiares incurre en el delito de ejercicio ilícito del servicio público, sancionado con prisión de 2 a 7 años y multa.

• Art. 222: Se tipifica el cohecho, aplicable si existieran dádivas para facilitar contratos.

Preguntas de interés público.

1. ¿Qué salvaguardas implementó el Gobierno de Tamaulipas para prevenir trato preferencial al hermano contratista?

2. ¿Qué murallas de integridad se levantaron para impedir que Comunicación Social influya en procesos de licitación en favor de un familiar?

3. ¿Se excusó Francisco Cuéllar Cardona de toda decisión que pudiera beneficiar a su hermano?

4. ¿Cuántas licitaciones 2022–2025 incluyen a Antonio Cuéllar Cardona, con montos, fechas y estatus?

Gobierno de transformación… ¿o gobierno de familia?

En Tamaulipas, las familias en el poder suelen repartirse el erario como herencia.

Hoy, el apellido Cuéllar Cardona aparece en dos arterias críticas: la narrativa pública y el cemento.

Los documentos ya hablaron: actas, padrones y contratos confirman la simultaneidad de los hermanos en las entrañas del gobierno.

El sospechosismo ya no es retórica: es evidencia documental.

La conclusión que incomoda.

Un Cuéllar Cardona administra la voz y la pluma.

Otro Cuéllar Cardona cobra con la pala y la licitación.

¿Coincidencia? ¿Nepotismo? ¿Tráfico de influencias?

La respuesta, señor gobernador, no puede ser silencio.

Porque cuando la luz ilumina las sombras del poder, ya no hablamos de rumores: hablamos de conflicto de interés documentado y tipificado en ley.

El apellido Cuéllar Cardona ya no es un eco: es una posible falta administrativa grave y un eventual delito sancionable.

Y en Tamaulipas, señor gobernador, las sombras siempre terminan revelándose bajo la luz.

Señor gobernador, por eso su imagen aparece en los últimos lugares de aprobación de la población.

Tiene colaboradores tan limitados que ni una neurona les gira para entender que, si van a dar privilegios, al menos pongan a personas que no sean parientes directos de primer grado.

Nota editorial:

Toda la información aquí expuesta se sustenta en documentos oficiales, publicaciones institucionales y actas públicas. Se presenta como un tema de interés ciudadano y bajo el principio de presunción de inocencia, conforme a lo establecido en la Constitución y la Ley General de Responsabilidades Administrativas.

Con informacion: LUIS ENRIQUE ARREOLA VIDAL/

LA «NIŃERA y el COCHECITO»: «CARICATURA DIBUJA el PAPEL de SOLAPADORA y ENCUBRIDORA de COLAS de RATA de ROSA CHELA la SECRETARIA de GOBERNACION»…la que cometió su primer acto de corrupción al aceptar un cargo para el que no estaba preparada.


La caricatura publicada por El Norte,es por demas ilustrativa, exhibe el verdadero papel de la Secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez,que recien compareció en la Cámara de Diputados, donde no solo defendió la estrategia de seguridad del gobierno actual,tambien rechazó las acusaciones sobre vínculos del Presidente y familiares del expresidente López Obrador con redes criminales,muy y pese a que ninguno aguanta una esculcada seria.

En el contexto del debate parlamentario, la imagen de Rodríguez como «niñera» simboliza que protege, cuida y blinda a “los niños” (referentes a los allegados y temas sensibles del régimen anterior), negándose tajantemente a que sean tocados por cuestionamientos u opositores.

Crítica a la Defensa Político-Institucional

  • El mensaje rígido “Con mis niños NO…” refleja la postura de la secretaria al rechazar señalamientos sobre desaparecer a víctimas y encubrir casos de corrupción o delincuencia relacionados con altos funcionarios o familiares del expresidente, entre ellos sus chilpayates.
  • La imagen enfatiza el papel de Rosa Icela como protectora de intereses políticos, ante la presión de la oposición que acusó la falta de resultados ante desapariciones y feminicidios, así como el manejo del huachicol y el llamado “Cártel de Palenque”.

Símbolos Visuales y Contextuales

  • El atuendo de niñera y el cochecito sugieren que Rosa Icela ejerce una función materna y autoritaria sobre los temas más polémicos, negando el acceso o escrutinio a dichos “niños”.
  • La caricatura ironiza sobre cómo la secretaria defendió la gestión primero de López Obrador y ahora de Sheinbaum, frente a reclamos de insensibilidad y encubrimiento, y la narrativa de que desde el gobierno se protege a los cercanos, sin importar las acusaciones.

Enfoque Actual

  • El dibujo opera así como una crítica ácida al blindaje institucional, el control narrativo y las estrategias defensivas empleadas por Rosa Icela ante las controversias más duras que enfrenta el nuevo gobierno.
  • Visualmente y en contexto, la caricatura satiriza cómo la secretaria se niega a que se cuestione o sancione a personajes cercanos al círculo gobernante, mientras la oposición insiste en exigir rendición de cuentas y justicia por víctimas.

En este sentido, el dibujo conecta la defensa pública de Rosa Icela en San Lázaro con su imagen de “cuidadora” de los intereses más controvertidos del régimen, siendo a la vez un reproche y una alerta sobre los límites de la protección política en México.

Con informacion: ELNORTE/

«ELLA TIENE la LLAVE y VA por SAN LUIS»: A «ESPOSA de GOBERNADOR que VIVIO 11 MESES en RECLUSORIO FEDERAL pero GOBIERNA S.L.P NO le AFECTA el CANDADO NEPOTISTA de MORENA»…indiciado ademas en 48 informes militares, pero es aliado.


Guau y mega guau: resulta que el famoso “candado antinepotismo” —esa cerradura de feria que más bien parece bisagra oxidada— no afecta a la senadora Ruth González Silva, quien con la frente en alto (y el anillo de matrimonio reluciendo) anuncia que puede aspirar a gobernar San Luis Potosí desde el Partido Verde,aliado hipócrita de Morena ,como si el cargo fuera herencia de boda.

La dama de hierro potosina, esposa del actual Gobernador Ricardo Gallardo que sobrevivío 11 meses recluido en penal federal de alta seguridad en 2015 y fue indiciados por el el ejercito en 48 informes militares, de esos que sirven muy poco cuando se trata de Morenos o los aliados de Morena, asegura que “el pueblo decide”… como si el pueblo se tratara de una tómbola donde siempre gana el mismo apellido. Porque claro, en este país la moral es un árbol que da moras cuando conviene, y da fuero cuando se necesita.

Según ella, los candados antinepotismo aplican en Morena, pero en el Verde… ni candados ni pasadores: la puerta grande abierta pa’ la familia. Total, ¿para qué nos preocupamos por cuestiones menores como la ética, la legalidad o la mínima decencia política, si lo que importa es estar “listos”? Y vaya que Ruth está lista: lista para prolongar el reinado de la dinastía gallarda en los comicios de 2027.

Eso sí, hace la finta democrática de que “lo ideal es que la gente decida lo que se ve bien”. Y quién sabe, quizá el electorado potosino piense que se ve bien que el poder se pase como testigo en una carrera de relevos… familiares.

Entre risas de tucán y guiños de guacamaya, el Partido Verde dice estar preparado para ir solo, acompañado, en trío, o como se deje. Porque cuando de mantener el hueso se trata, cualquier postura es flexible. Eso sí: que no nos vengan con cuentos de “candados”. Aquí lo único que candan es el sentido común.

Con informacion: ELNORTE/MEDIOS

«PRIETO de APELLIDO y…de CONCIENCIA»: A «EX-DIPUTADO PANISTA DESMEMORIADO NO le CUADRAN las FECHAS entre la CAMPAÑA de AMERICO y el DIA que CARMONA CLAVO el PICO»…y se olvida de la viuda para defender al indefendible gobernador huachibandido.


El ex-Diputado panista Armando Humberto Prieto Herrera,ahora Morenista presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de Tamaulipas,negó que Sergio Carmona, conocido en vida por sus amigos y socios , como “el rey del huachicol”, haya financiado la campańa (…de su amigo) a la gubernatura de Tamaulipas, toda vez que el empresario fue asesinado en noviembre del 2021 y la campaña sucedió en 2022.

“Los tiempos no cuadran, Sergio Carmona fue asesinado en San Pedro Garza, Nuevo León, en noviembre del 2021, y en ese momento aún no arrancaba la campaña de Morena a la gubernatura de Tamaulipas”, aseguró en la mañanera legislativa el presidente del Congreso.

Con esto, el reynosense que obedece mas a la agenda del gobernador que a los intereses de los ciudadanos que dice representar,negó categóricamente lo expuesto ayer el vocero del CEN del PAN, Jorge Triana Tena, quien en rueda de prensa en la localidad exigió se investiguen los vínculos de Carmona con actores políticos de Morena y el supuesto financiamiento a sus campañas electorales en Tamaulipas.

Pero la defensa del legislador Humberto Prieto, al asegurar públicamente que Sergio Carmona no financió la campaña de Américo Villarreal porque fue asesinado en noviembre de 2021 y la campaña comenzó en 2022, es una jugada descarada, casi de mago torpe que omite lo esencial al lanzar cortinas de humo en el Congreso local. 

El truco tiene el peso de un chiste sin gracia: ni de lejos se menciona que Carmona dejó de existir, pero su viuda, Perla Sharaza Mc Donald, quedó bien posicionada para “continuar el proyecto”, jugando el rol crucial de intermediaria entre el poder y los intereses del clan, con recompensas en forma de múltiples puestos públicos y beneficios.

El “olvido” conveniente

Prieto se aferra al pretexto de los tiempos, repitiendo que Carmona no podía financiar porque ya estaba muerto cuando arrancó la campaña, como si el dinero y el poder dependieran de un solo individuo y no de una red que sigue moviéndose corregida y aumentada después de los funerales.

Las piezas que Prieto dejó fuera

  • El círculo cercano de Carmona, principalmente su viuda, se mantuvo en accion,firme operando recursos que le dieron influencia real sobre las decisiones y nombramientos posteriores en el gobierno de Villarreal.
  • La narrativa oficial ignora todas las denuncias, indicios y testimonios que han apuntado hacia la continuidad del financiamiento con otros nombres y otras manos, favorecidas tras la muerte de Carmona.

Contradicciones y recompensas

El gobierno estatal, lejos de romper con el pasado, abrio la puerta a funcionarios relacionados con el grupo Carmona, algo que la versión oficial reduce a “chismes de cínicos”, pero que en la realidad política huele a pago de favores y repartición de cuotas.

Severidad ante el teatro político

La defensa de Prieto solo sirve para tapar el sol con un dedo: omitir a la viuda y a los operadores implica mentir por omisión. Si el legislador quiere reivindicar su conciencia, debe mirar más allá de las fechas y reconocer que los pactos políticos sobreviven a quienes se van, mientras las viudas y los compadres siguen llenando los bolsillos con contratos y puestos especiales.

Con informacion: HoyTamaulipas/

«AHI la CAJETEAN ESCORPIONES»: «JEFE de POLICIA VIAL en CELAYA FUE EJECUTADO a DOMICILIO,SIN ATENUANTES,NI RODEOS y con PURO RAFAGAZO de METRALLETA»…que también alcanzaron a su hijo.


Sangre aquí, sangre allá y mas alla. 

Guanajuato se desangra a balazos y la reacción oficial sigue siendo un «vamos a analizar». Frente a su casa, un jefe de la Policía Vial de Celaya y su hijo fueron acribillados, sin atenuantes ni rodeos: ráfagas directas, ejecución consumada.

Efraín León Reyes, más de 30 años en servicio, cayó junto a Emmanuel, su hijo de 29. Dos cuerpos tendidos en la Calle Vicente Suárez mientras los asesinos se largaban sin que nadie –ni patrullas, ni Ejército, ni Guardia Nacional– les estorbara el paso.

El director de Vialidad reconoce que el comandante tenía amenazas, pero solo atina a sugerir que los agentes anden “en grupitos”, como si eso blindara a alguien en un territorio donde hasta los comandantes son presa fácil.

La violencia no suelta, nomás se ensaña. El jueves pasado otro mando fue acribillado. Semanas atrás levantaron a uno más y ejecutaron a su escolta. Cada fecha en el calendario parece ser otra lápida más para policías de una corporación que el propio gobierno municipal insiste en presentar como «no atacada». Negar la evidencia ya es un arte oficial en Guanajuato.

Y mientras tanto, la dinámica nacional: funerales tras funerales, comunicados de condolencia, promesas de seguridad que no alcanzan ni para el velorio. Sangre y más sangre, esa es la única estadística que no falla en el país.

Con informacion: ELNORTE/

«ERAN CONSENTIDOS de su ESPOSA»: «EX-SECRETARIO de MARINA HAMPON que HARFUCH dijo NO SABE NADA, RECOMENDO para ASCENSO a sus SOBRINOS TRAFICANTES»…despues de haber sido denunciados.


El exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, es lo que bien podría llamarse un converso político. Porque cuando fue anunciado como titular de la Armada de México, el 22 de octubre de 2018, por el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador, el almirante, que tenía una larga y brillante trayectoria, era un marino cuya única lealtad era a la institución naval que lo había formado y en la que creció hasta alcanzar el máximo cargo al que puede aspirar un miembro de la Marina. Pero seis años después, cuando concluyó su encargo, Ojeda Durán ya actuaba más como un fanático convencido de la “cuarta transformación”, y su lealtad, por encima de la fuerza naval, se volvió política, no sólo hacia la figura del titular del Ejecutivo que lo nombró secretario, sino a las ideas y postulados políticos del obradorismo.

Podría decirse que en su “transformación” y conversión política, el almirante, que hoy se encuentra en el ojo del huracán tras destaparse la red de corrupción que operó en la institución durante su mandato, con sus sobrinos, los hermanos Farías Laguna, como cabezas de una organización dedicada a la importación ilegal de huachicol fiscal y de contrabando de todo tipo, incluidas drogas y armas, en las aduanas marítimas del país, terminó actuando más movido por sus nuevas convicciones ideológicas y políticas, que por los principios de “honor, deber, lealtad y patriotismo” que le inculcaron en las fuerzas armadas y de los cuales claramente la Marina se apartó durante su gestión como secretario.

Ya desde los primeros años de la administración de López Obrador, el cambio en el secretario de Marina comenzó a ser evidente incluso para sus pares del gabinete que desde entonces comentaban que el almirante se desvivía por quedar bien con el Presidente, no sólo en lo que se refería al cumplimiento de su labor, sino en comentarios, expresiones y formas que lo hacían ver “demasiado efusivo y con comentarios muy politizados e ideológicos” en las reuniones diarias del gabinete de seguridad. Uno de los secretarios que asistían a esos encuentros tempraneros en el Palacio Nacional nos comentó en una ocasión que la forma de conducirse del titular de la Marina con el Presidente “se volvió cada vez más servil” y era frecuente escucharlo expresarse con un tono muy ideológico, que parecía más el de un militante convencido de Morena, que el de un integrante de las Fuerzas Armadas.

Esa situación se volvió tan evidente que incluso empezó a provocar roces y diferencias entre los titulares de las Fuerzas Armadas, pues incluso en la Secretaría de la Defensa cuestionaban el cambio en el comportamiento del almirante Ojeda que, decían entre los generales, rebasaba los cánones de la lealtad y obediencia institucional a la que están obligadas, constitucionalmente, las instituciones castrenses y sus secretarios.

Curiosamente su llegada al cargo sucedió sin que él estuviera entre la lista de nombres que le había presentado al presidente electo López Obrador, el secretario de Marina saliente, Vidal Francisco Soberón Sanz, que había presentado las propuestas que, de acuerdo a la tradición que imperaba hasta ese entonces en las Fuerzas Armadas, se definían de acuerdo al escalafón militar y a los méritos que los titulares salientes consideraban tenían los almirantes que podían desempeñar el cargo. Fue una recomendación del general retirado, Audomaro Martínez Zapata, militar de todas las confianzas del entonces presidente electo, la que pesó para su designación como secretario en 2018.

Hoy, cuando desde el gobierno de la presidenta Sheinbaum y desde la Fiscalía General de la República han intentado a toda costa protegerlo y deslindarlo de la red de corrupción huachicolera que proliferó bajo su mando, diciendo que él no tuvo nada y que incluso –dice el fiscal Gertz Manero— “fue el quien denunció desde hace dos años” los negocios ilícitos de sus sobrinos y de toda la red de oficiales de la Marina que se involucraron en el millonario negocio ilegal del tráfico de combustibles y sustancias por los puertos marítimos que administraban, cada vez surgen más hechos y evidencias que contradicen la supuesta inocencia que le atribuyen las autoridades federales.

Porque el almirante supo, desde principios del 2022, de la existencia de la corrupción en su institución, porque se lo dijo el entonces director de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo, cuando acusó a varios de los marinos que se desempeñaban como administradores de la Aduana de Manzanillo, el puerto más importante del país. 

Y fue el mismo secretario quien ordenó el cambio del entonces subdirector de Administración de dicha aduana, el capitán de navío Adrián Omar del Ángel Zuñiga, quien fue removido a finales de abril de 2022 de su cargo, bajo señalamientos de corrupción en la entrada de contenedores con todo tipo de contrabando, incluidas sustancias y precursores químicos para la fabricación de fentanilo, que eran autorizados sin revisión, a cambio de pagos millonarios a los marinos.

Extrañamente el capitán Del Ángel Zuñiga murió en una “práctica de tiro” real en Puerto Peñasco, Sonora, el pasado 9 de septiembre. Pero no fue el único oficial de Marina que murió después de haber colaborado con el almirante. 

También está documentado el caso del contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcantar, quien denunció ante el propio secretario Rafael Ojeda las actividades de huachicol fiscal que llevaban a cabo sus dos sobrinos, Roberto y Fernando Farías Laguna, en los principales puertos y aduanas marítimas del país. 

La denuncia, de acuerdo con información que ha citado el diario Reforma, la habría hecho el contralmirante Guerrero Alcantar personalmente al almirante secretario en noviembre de 2024, y unas semanas después de que denunciara, el marino transitaba en su camioneta por una transitada avenida de Manzanillo, cuando dos sicarios armados se le emparejaron y descargaron sus armas dejándolo muerto –y silenciado— en el lugar.

Y para sumar a todo eso, está el hecho de que los dos sobrinos políticos del almirante, consentidos de su señora esposa, Sandra Luz Laguna Rivera, fueron promovidos y condecorados por su tío político, que los propuso a la secretaría de Gobernación entre 2022 y 2023 para que ascendieran al grado de contralmirante y vicealmirante, según reveló ayer en estas páginas el columnista Mario Maldonado, quien publicó en su columna que fue el almirante Ojeda quién incluyó a Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna en los listados que envió al entonces titular de Segob, Adán Augusto López, quién a su vez los mandó al Senado para su aprobación, y también ante la posterior secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, que hizo lo propio para que los dos que hoy son acusados de encabezar la red de huachicol, recibieran un ascenso en su carrera naval.

¿Cómo entonces afirma temerariamente el fiscal Gertz Manero que fue el almirante Ojeda quien denunció a sus muy cercanos sobrinos desde 2023, cuando justo en ese año el secretario de Marina los estaba promoviendo para ser ascendidos y condecorando por su desempeño?

Cada vez queda más claro que el intento burdo y desesperado de la Presidenta, del fiscal y hasta del secretario Omar García Harfuch por deslindar y exonerar anticipadamente y sin que se le haya investigado o al menos interrogado, al almirante Rafael Ojeda, no tiene que ver con que haya pruebas contundentes de su presunta inocencia, sino más bien con la enorme cercanía política e ideológica que llegó a tener el exsecretario de la Marina con el expresidente López Obrador, quien lo sigue protegiendo y le agradece así su conversión política al morenismo. Dice una frase que “todo converso necesita un amigo”, y sin duda el almirante Ojeda lo tiene en Palenque.

Los dados insisten en la Serpiente. La caída continúa. 

Con informacion: SALVADOR GARCIA SOTO/ELUNIVERSAL+

EL «BOSS QUIERE MORIR en MEXICO»: «ABOGADO ILUSO del MAYO ZAMBADA PRESENTA a PROBE ANCIANO casi como MARTIR NACIONAL»…merecedor de un monumento en Culiacán, otro en la sierra de Durango, ademas de un día feriado en su honor.


La declaración del abogado de Ismael “El Mayo” Zambada, empeñado en pintarlo como un pobre anciano que merece morir en México, resulta no solo ilusa sino peligrosamente cándida y tendenciosa: quiere convertir a uno de los mayores responsables del desastre criminal en el país en una especie de mártir nacional cuya memoria habrá de ser honrada y sus secretos sepultados junto con él, casi agradeciéndole los favores prestados. 

El espectáculo de compasión legal ofrecido por Frank Pérez es digno de una comedia negra: segun el tinterillo ,el señor Zambada no busca ventajas, no coopera con ningún gobierno y solo espera que sus secretos mueran con él”. Como si todo el historial de corrupción, asesinatos,secuestros,sobornos en 8 sexenios a todo tipo de uniformes, incluidos los Militares que permitieron que este veneno social fuera vertido durante décadas,ahora pudiera borrarse con una disculpa y una súplica de repatriación por razones de salud, esta pero si bien jodido.

El capo como víctima

Según la defensa, “El Mayo” sufre fase temprana de demencia, diabetes y achaques de edad. Su reino de sangre queda convenientemente fuera del relato: solo queda el “viejito” que lee libros de historia y escucha radio, añorando el terruño. Su abogado lo presenta como una figura casi trágica, buscando conmover a la opinión pública para que México lo reciba con los brazos abiertos. ¿Qué sigue? ¿Un monumento en Culiacán y otro en la sierra de Durango ademas de un día feriado en su honor?

El espectáculo del perdón

El Mayo admitió su culpa, aceptó pagar una multa de 15 mil millones de dólares y pidió “perdón a las víctimas afectadas”. Pero aquí la gravedad se disuelve en la retórica legal del abogado: “Fue un acto voluntario, sin buscar beneficios, ni reducción de condena”. Como si la admisión de crímenes fuera el gesto heroico del año y no el paso necesario tras una carrera dedicada al crimen organizado.

Los secretos del capo

El colofón casi gracioso y difícil de creer es la insistencia de que “los secretos de su cliente morirán junto a él”. Más que justicia, ofrece misterio, como si México debiera agradecer que Zambada se lleve a la tumba todo lo que sabe. ¿A quién pretenden engañar? ,el como abogado sabe que la ley exige verdad y reparación, no conjuras de silencio y cortinas de humo.

En suma: la defensa del capo termina siendo un sainete bochornoso, una ópera fallida donde el villano principal pretende irse por la puerta grande, con honores y agradecimientos nacionales, sólo porque la vejez y la demencia lo han alcanzado antes que la justicia. Si el abogado quiere que todo México se arrodille para agradecerle a Zambada, que también proponga cambiar el himno nacional por un corrido sinaloense con banda,pero mejor que no la chi…fle el leguleyo, que es cantada.

Con informacion: ZETA TIJUANA/