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domingo, 28 de junio de 2026

“AMERICO Vs NEW YORK TIMES ?: GOBERNADOR HUACHICOLERO se AFERRA a la SILLA de GOBERNADOR bajo la SOMBRA FEDERAL CÓMPLICE”… mientras el universo y EE.UU. le preparan la salida.


Con todo respeto —o con el que amerita el espectáculo politico-criminal—, surge la duda inevitable: ¿Américo Villarreal Anaya, todavía gobernador de Morena en Tamaulipas —por muy poco tiempo— también va a demandar al New York Times ?

Porque una cosa es amagar con pleitos —y con dinero nuestro— contra cualquier “portalito”, como lo hizo el “paco de las pacas”, Francisco Cuéllar, en su calidad de jefe de comunicación social del gobernante hoy en aprietos, y otra muy distinta es creer que puede intimidar al diario de referencia en Estados Unidos.

“En una cancha juegan los voceros de siempre; en otra, los medios que marcan agenda global y tampoco se doblan por berrinches locales.”

Porque una cosa es amagar con “traigo jurídico” frente a una nota incómoda y otra muy distinta es intentar pelearte con un medio que no se mueve por ocurrencias ni por boletines reciclados como lo hace Tamaulipas con costo al erario de manera paradójica,pues engañan al contribuyente con su propio dinero.

El New York Times no es la gaceta municipal ni un portal al que se le manda carta aclaratoria con membrete y asunto resuelto. Es una institución con décadas de rigor, abogados que respiran difamación como disciplina olímpica y editores que no publican sin blindarse por todos los flancos.

Entonces, si la estrategia es convertir cada publicación adversa en pleito judicial, la pregunta no es menor: ¿hasta dónde alcanza el berrinche o la estrategia sin_verguenza? ¿Habrá demanda también para cada reportaje internacional tan solo para mandar señales de miren ciudadanos, no soy hampones de 7 suelas.

Porque aquí hay dos planos. Uno, el discurso político que intenta descalificar lo incómodo con ruido y amenazas. Otro, el terreno real donde operan los grandes medios: verificación múltiple, fuentes independientes y un estándar legal que no se intimida con conferencias ni con desplantes. Ahí no basta con indignarse; hay que probar.

Y si de verdad se cree que todo es falso, el camino no es la pose ni el amago, sino la evidencia sólida y pública. Lo demás suena más a control de daños que a defensa de fondo.

Así que la duda queda en el aire, con un poco de ironía y bastante lógica: si ya se lanzó contra uno, ¿también va por el New York Times… o ahí sí se mide distinto?

El punto fino de la idea es este: si ya amagó con demandar al Los Angeles Times, hay que dejarle claro qué liga está jugando cuando se mete con el New York Times y por qué sus posibilidades son mínimas.

Quién es el New York Times (por si se anima)

The New York Times es un diario fundado en 1851 en Nueva York por Henry Jarvis Raymond y George Jones, con sede hoy en el edificio de la Octava Avenida en Manhattan.

Es considerado en la industria como uno de los grandes periódicos de referencia en Estados Unidos, el “diario por excelencia”, con influencia global en agenda política, económica y de derechos humanos.

Prestigio, premios y poder de fuego

El Times ha ganado decenas de premios Pulitzer desde 1918, cuando obtuvo el primero por su cobertura de la Primera Guerra Mundial, consolidando su reputación de diario de calidad.

No es solo un medio: es una corporación que cotiza en bolsa (The New York Times Company), con alrededor de 5,900 empleados y una capitalización cercana a 8 mil millones de dólares, donde cada línea publicada pasa por filtros editoriales y legales rigurosos.

Métricas y audiencia

El NYT se define a sí mismo como un medio con una audiencia global de alto poder adquisitivo y fuerte impacto entre élites políticas, corporativas y culturales, métricas construidas con datos internos y análisis propios.

Su alcance digital se cuenta en millones de suscriptores, y sus reportajes sobre gobiernos —como el editorial contra Peña Nieto o el texto sobre la compra de prensa por publicidad oficial— se convierten en referencia internacional inmediata, incluso cuando la prensa mexicana intenta minimizarlo.

Orígenes, lema y cultura editorial

Adolph Ochs adquirió el Times en 1896 y bajo su mando el diario dio el salto a renombre internacional y consolidó su lema “All the news that’s fit to print” (“Todas las noticias aptas para ser publicadas”), un manifiesto contra el amarillismo de sus competidores.

Desde entonces el NYT vive de la verificación múltiple, el blindaje jurídico y el trabajo con periodistas acreditados y fuentes independientes; no publica investigaciones federales contra funcionarios solo porque alguien se las sopló en corto.

Con información: MEDIOS/REDES/

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