En este desglose irreverente, pleito más digno de un episodio de “Vecinos” que de una cruzada institucional contra el crimen, Loret de Mola expone la cruzada de Omar Garcia Harfuch disfrazada de “expediente judicial”. Aquí, los protagonistas no son solo funcionarios, sino hijos de expresidentes y altos mandos que parecen más aliados que adversarios del crimen organizado.
Pleito personal vs institucional
Un hijo del expresidente López Obrador aparece embarrado en el expediente de la Fiscalía General de la República por presuntamente proteger la red de huachicol administrada por los sobrinos del exsecretario de Marina.
El testigo clave, apodado “Santo”, suelta la bomba de que la red de huachicol se siente más víctima de un pleito personal entre el hijo de López Obrador y el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, que de una política de Estado contra el crimen.
Todo esto parece un desempance muy personal, casi de novela de venganzas familiares, que después intentan tapar con la bandera anticrimen.
Los nombres y la paranoia institucional
El capitán de aduana de Tampico, Carlos Estudillo Villalobos, se la pasaba con miedo mientras veía llegar buques con huachicol como quien cuenta los coches que pasan por la avenida.
Según el chismoso principal (MK), no había que asustarse, pues “todo estaba arreglado” por un choque político entre los de arriba, pero resulta que nada se arregló y se descubrió el buque con 10 millones de litros de huachicol.
¿Qué sigue? El expediente no aclara a cuál hijo de López Obrador se refiere el testigo protegido, pero ponen en la lista de sospechosos al senador morenista Adán Augusto López, porque así funciona la dramaturgia mexicana: todos dentro, nadie fuera.
El trasfondo de la “lucha anticrimen”
La declaración estrella muestra más un ajuste de cuentas familiar disfrazado de operativo federal que una verdadera cruzada anticrimen.
El escándalo comienza no cuando descubren el crimen, sino cuando el acuerdo político termina y sale a flote el cargamento ilegal.
En resumen: más novela moreno-familiar, menos batalla institucional y mas circo para el publico. Los protagonistas se pelean, arreglan y desenmascaran, pero los buques de huachicol siguen llegando como si nada.
La encuesta de aprobación de ejecutivos locales publicada por México Elige para agosto de 2025, confirma una tendencia irrebatible: Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas por Morena, vuelve a aparecer en el sótano del ranking nacional. Da igual el método, la consultora, el momento o la luna llena: si hay encuesta, Américo la reprobó.
La ciudadanía tamaulipeca —según los números— tiene poco o nada de aprecio por el doctor, ahora homeópata político, sigue en picada. Mientras otros mandatarios mejoran o bajan en el ranking, el “matasanos” brilla por su constancia… pero en el fondo del barril.
Tabla de posiciones de gobernadores Agosto/2025
Puesto
Gobernador
Estado
Partido
Aprobación (%)
Cambio
1
Mauricio Kuri González
Querétaro
PAN
70.1
+0.6
2
Esteban Villegas Villarreal
Durango
PRI
70.0
+0.9
3
María Eugenia Campos Galván
Chihuahua
PAN
66.3
+2.9
4
Manolo Jiménez Salinas
Coahuila
PRI
66.3
+1.3
5
Eduardo Ramírez Aguilar
Chiapas
Morena
61.8
+1.6
6
Mara Lezama Espinosa
Quintana Roo
Morena
60.0
+1.1
7
Delfina Gómez Álvarez
Edo. México
Morena
60.0
+0.2
8
Samuel García Sepúlveda
Nuevo León
MC
59.1
+6.4
9
Libia Dennise García Muñoz Ledo
Guanajuato
PAN
58.5
-3.4
10
Joaquín Díaz Mena
Yucatán
Morena
57.7
+0.4
11
Evelyn Cecia Salgado Pineda
Guerrero
Morena
57.3
+5.3
12
Tere Jiménez Esquivel
Aguascalientes
PAN
56.5
-4.0
13
Pablo Lemus Navarro
Jalisco
MC
56.4
+7.3
14
Layda E. Sansores San Román
Campeche
Morena
56.2
+6.8
15
Víctor Manuel Castro Cosío
BCS
Morena
50.8
+7.9
16
Salomón Jara Cruz
Oaxaca
Morena
50.2
+2.5
17
Julio Menchaca Salazar
Hidalgo
Morena
49.8
+5.7
18
Alejandro Armenta Mier
Puebla
Morena
47.8
-5.9
19
Javier May Rodríguez
Tabasco
Morena
47.2
-7.1
20
José Ricardo Gallardo Cardona
San Luis Potosí
PVEM
46.4
-8.5
21
Rocío Nahle García
Veracruz
Morena
44.9
-2.1
22
Alfonso Durazo Montaño
Sonora
Morena
43.4
+2.0
23
Indira Vizcaíno Silva
Colima
Morena
41.6
+3.8
24
Lorena Cuéllar Cisneros
Tlaxcala
Morena
40.1
-3.0
25
Rubén Rocha Moya
Sinaloa
Morena
38.8
+5.3
26
Miguel Ángel Navarro Quintero
Nayarit
Morena
37.8
+0.4
27
Margarita González Saravia
Morelos
Morena
34.7
+3.8
28
David Monreal Ávila
Zacatecas
Morena
31.4
-3.7
29
Alfredo Ramírez Bedolla
Michoacán
Morena
30.3
-0.8
30
Clara Brugada Molina
CDMX
Morena
29.9
-11.4
31
Marina del Pilar Ávila Olmeda
BC
Morena
29.8
+0.8
32
Américo Villarreal Anaya
Tamaulipas
Morena
28.0
+0.3
Observaciones relevantes
Mauricio Kuri (Querétaro, PAN) y Esteban Villegas (Durango, PRI) son los gobernadores mejor evaluados, ambos arriba del 70%.
Américo Villarreal Anaya (Tamaulipas, Morena) ocupa el último lugar por cuarto mes consecutivo en esta casa encuestadora convirtiéndose en el gobernador peor evaluado del país, con apenas 28% de aprobación y muy semejante a otros sondeos de opinión.
Américo Villarreal
Su permanencia en el fondo del ranking refuerza la percepción de que el desconecto ciudadano es estructural y está lejos de revertirse.
La muy baja aprobación es ya parte del “paisaje local”, y ninguna encuesta ha logrado mostrar repuntes relevantes.
Tamaulipas se convierte en símbolo del desgaste político y la falta de confianza social en la gestión morenista de Villarreal.
Lo que esto significa
Para Tamaulipas, esto habla de un profundo hastío social: la evaluación ciudadana es unánime y persistente en reprobación.
Para Morena, que domina buena parte del mapa estatal, resulta incómodo tener un foco rojo tan constante y tan sonoro.
Para el resto del país, Villarreal se convierte en sinónimo de lo que NO debe hacerse como gobernante, y las encuestas —en vez de reflejar fluctuaciones— parecen mostrar ya un diagnóstico crónico.
Estas cifras respaldan la narrativa de constante desaprobación ciudadana hacia Américo Villarreal, y el ranking lo deja claro: su gestión se ha convertido en referencia negativa nacional, un lastre para el partido y un candidato natural a la carcel.
El presidente de EE.UU, Donald Trump, envió al Congreso su determinación anual sobre los países con mayor tránsito o producción ilícita de drogas para el año fiscal 2026. En el documento, firmado ayer 15 de septiembre y difundido por la Casa Blanca, aparecen 22 naciones, entre ellas México, Colombia, Venezuela, Bolivia y China.
La administración aclaró que la inclusión en este catálogo no necesariamente implica falta de cooperación del gobierno enlistado, sino que responde a factores de geografía, economía y comercio que facilitan el narcotráfico.
México bajo lupa
Trump no se ahorró elogios:
“Mi Administración ha trabajado estrechamente con la presidenta Sheinbaum para lograr la frontera suroeste más segura de la historia, salvando vidas y protegiendo comunidades del flagelo del fentanilo”.
Pero el documento advierte que “queda mucho por hacer” para desmantelar laboratorios, cortar cadenas de suministro químico y golpear las finanzas criminales.
China, el nuevo villano
La Casa Blanca disparó directamente contra Pekín, acusándola de ser el principal proveedor mundial de químicos usados para producir fentanilo y metanfetaminas. Como castigo, anunció:
Un arancel extra del 20% a productos chinos.
Eliminar beneficios fiscales a las importaciones “de minimis”.
Washington recriminó que China “subvencione” la exportación de precursores a cárteles mexicanos y reclamó medidas severas contra quienes alimentan una epidemia que cobra 200 vidas al día en EE.UU.
Colombia, en la mira
El presidente Gustavo Petro recibió una reprimenda directa: la Casa Blanca lo acusó de permitir una producción récord de cocaína y lo designó como país que “falló” en sus compromisos antidrogas.
El verdadero significado de la lista negra
Traducido al idioma del poder, este nombramiento no es ni premio ni castigo, sino una herramienta de Washington para señalar, regañar y bendecire al mismo tiempo:
A México le dice: “Gracias por tu ayuda, pero nunca será suficiente”.
A China le cuelga el cartel de químico-maldito para justificar sanciones comerciales.
A Colombia la talla como el mal ejemplo para meter miedo a los demás.
En resumen, la designación es una tarjeta amarilla perpetua: se aplaude un día, se amenaza al siguiente. Para Estados Unidos, todos son culpables hasta que cooperen más. Y aunque Sheinbaum reciba besitos diplomáticos, México sigue en el banquillo de los acusados, colgado del mismo letrero vergonzoso: “país narco de interés mundial”.
Frente a las presiones de Estados Unidos para intervenir en el combate a los cárteles de la droga, la Presidente Claudia Sheinbaum afirmó que México no permitirá la injerencia de ninguna potencia extranjera.
«La independencia, libertad y soberanía de México significa que ninguna potencia extranjera decide por nosotros, pero también que cada hija y cada hijo de esta tierra tienen derecho a vivir con dignidad, con justicia y con libertad», señaló.
En su mensaje con motivo del Desfile Cívico-Militar del 16 de septiembre, la Mandataria recordó la reciente reforma aprobada por el Congreso, que prohíbe y castiga cualquier intervención en territorio nacional.
Soberanía en el papel, narco en los hechos
El discurso de Claudia Sheinbaum sobre la soberanía mexicana ante presiones de EE.UU. es un ejercicio de retórica optimista que ignora la realidad geopolítica y la presencia incuestionable del narcotráfico en la vida nacional. Le habla a una audiencia que quiere escuchar mitos reconfortantes más que verdades incómodas; aquí va una respuesta frase por frase, combate directo a cada consigna:
“México no permitirá la injerencia de ninguna potencia extranjera.” ¿En serio? El narco decide rutas, cobra cuotas y determina el pulso social en más regiones que el gobierno federal.
“Ninguna potencia extranjera decide por nosotros.” A ver, Trump amenaza y los cárteles dictan vidas desde Tamaulipas hasta Chiapas. Lo único soberano es la impunidad del narco, y la vulnerabilidad política ante presiones externas. Que no vengan con cuentos patrioteros.
“Cada hija y cada hijo de esta tierra tienen derecho a vivir con dignidad, con justicia y con libertad.” Hermoso eslogan, pero: ¿qué dignidad, justicia y libertad encuentran los desplazados, los secuestrados, los que pagan derecho de piso? ¿Con cuántos muertos y desaparecidos se defiende ese derecho en la práctica?
Reformas y simulaciones constitucionales
“Propuse una adición al artículo 40 para prohibir toda intervención extranjera.” Genial, muy revolucionario… en la letra. Pero los vuelos de la CIA, los buques en costas mexicanas y los asesores de seguridad estadounidense presentes por «colaboración» están en la realidad, no en el boletín oficial. Puertas cerradas, ventanas abiertas.
“El pueblo no se doblega ante nadie.” El pueblo se doblega cada día ante extorsionadores, ante caciques locales, frente a la indolencia gubernamental. La fortaleza del pueblo es admirable, pero está lejos de ser garantizada por un discurso heredado de la historia oficial.
Golpeteo a opositores y uso de la historia
“Algunos han pedido apoyo de potencias extranjeras para calumniar a México.” La realidad es que muchos opositores—y también oficialistas—han buscado apoyo fuera porque adentro los canales institucionales son filtrados por intereses criminales o políticos. Maximiliano de Habsburgo y Victoriano Huerta no están en TikTok, pero los intereses internacionales sí.
“México será siempre símbolo de paz y fraternidad mundial.” Depende a quién le pregunten. Para Centroamérica, México es el muro de contención; para EE.UU., el patio trasero; para narcos, un paraíso logístico. Los discursos de Juárez se citan más que se aplican.
Clima de reacciones y polarización al discurso
Basta ver los comentarios en redes y foros: la recepción va del sarcasmo y el descrédito total hacia la narrativa oficial, pasando por la burla y el hartazgo ante la demagogia, hasta la indignación directa por la desconexión entre la realidad y el optimismo institucional.
La temperatura emocional: caliente y frustrada. La gente reclama la falta de soluciones, menos simulación y más resultados. La credibilidad del relato nacionalista está erosionada por la cotidianidad criminal y la participación directa o indirecta de actores internacionales.
El por que del titulo
LA «SOBERANIA ROMANTICA de SHEINBAUM»: «FRASE por FRASE RESPONDEMOS al DISCURSO PATRIOTERO NO PATRIOTA»…le habla a una audiencia que quiere escuchar mitos reconfortantes más que verdades incómodas.
Nuestro encabezado es pertinente porque refleja la distancia entre el relato oficial y la realidad del país: el discurso se basa en una visión idealizada de la soberanía, más útil para confortar a la audiencia oficialista que para enfrentar los problemas reales.
Los argumentos
Soberanía romántica: La narrativa de Sheinbaum apela a conceptos históricos y emocionales—independencia, patria, dignidad—clásicos en el repertorio nacionalista, pero que no reflejan la debilidad interna frente al narcotráfico y la presión externa de EE.UU. Es “romántica” porque idealiza un México libre y fuerte, ignorando las realidades contemporáneas.
Discurso patriotero no patriota: Se distingue entre lo “patriotero” (retórica de amor a la patria, usada para manipular o evadir autocrítica) y lo verdaderamente patriota (acciones y autocrítica que buscan el bien nacional, aunque duela). El discurso de Sheinbaum repite frases históricas, recurre a gestos heroicos y prohíbe formalmente la intervención extranjera, pero evita enfrentar cómo el Estado ha cedido espacios reales al narco y depende constantemente de acuerdos tácitos con EE.UU.
Le habla a quienes quieren mitos, no verdades: El mensaje está dirigido a un público que prefiere sentirse seguro en la ficción de una independencia absoluta, sin asumir las complicidades, debilidades y crisis internas reales. La evidencia está en la temperatura de las respuestas públicas: sarcasmo, enojo, burla por promesas vacías y frases recicladas.
En síntesis, con el título buscamos sintetizar el carácter escapista y ceremonioso del discurso presidencial, la necesidad de confrontar cada frase oficialista con la dura realidad y la importancia de identificar la diferencia entre un mensaje que inspira y uno que solo tranquiliza a quienes temen mirar con crudeza el presente mexicano.
El discurso de Sheinbaum apela a una soberanía romántica, pero cualquier ciudadano,periodista u observador puede ver los agujeros de ese relato. Ni la independencia, ni la libertad, ni la justicia existen mientras el narco tenga más poder real que el Estado, y EE.UU.—como siempre—puede presionar, exigir y condicionar según sus intereses.
Hablar de soberanía absoluta en la era de la globalización, de las economías entrelazadas y los cárteles trasnacionales, es un brindis al sol. La independencia mexicana se celebra como mito; el combate al narco y la defensa auténtica de los ciudadanos siguen siendo tarea pendiente en territorio real, no en desfiles donde hasta el Comandante del Ejercito que lo encabezó,sabe que el narco dirige la agenda nacional de inseguridad.
La mas reciente declaración ‘babosa» del gobernador de Morena en Puebla, Alejandro Armenta ,se compone de varias frases, cada una portadora de problemáticas de estigmatización, revictimización y ocultamiento de la responsabilidad estatal que ya detonaron el reproche generalizado.
Con sus declaraciones,el gobernador dio muestras de ser parte de la lacra social,ese residuo inmundo del patriarcado: un colector tóxico donde convergen machismos, micromachismos, misoginia y trastornos morales heredados del poder rancio y masculino. No es sólo el asesino, es también la indiferencia oficial, el silencio cómplice de instituciones y la cascada de excusas que tratan de endilgarle la culpa a las víctimas, mientras el Estado saca las manos del lodazal y finge higiene.
Esta lacra está hecha de patriarcas con toga y burócratas con corbata que, sin mancharse de sangre directamente, perpetúan la impunidad y el desdén bajo el disfraz de discursos conservadores, seminarios, conferencias o políticas que sólo “atienden” el problema en los spots publicitarios.
Llamar a esta lacra por su nombre —y burlarse de su ridícula autodefensa— es denunciar sin anestesia: la cultura patriarcal homicida y sus operadores institucionales, retorciéndose para sobrevivir en cada excusa “oficial” y cada frase culpabilizadora.
Que dijo y como lo dijo:
“Nos duele lo que sucede, lo que le sucede a una mujer victimada por una persona, no por el gobierno. El gobierno no reprime. Hay que cuidar con quién convivimos, hay que cuidar de quién nos hacemos pareja. Hay que cuidar a quién tenemos en casa. Hay que cuidar las amistades que nos hacemos. Hay que cuidar cuánto alcohol ingerimos en una fiesta, en un evento, para evitar una acción de esta naturaleza”.
A continuación te desmenuzamos en partes, identificando las acusaciones que justificadamente han surgido contra cada una :
“Nos duele lo que sucede, lo que le sucede a una mujer victimada por una persona, no por el gobierno. El gobierno no reprime.”
Acusación: El gobernador deslinda al Estado de la responsabilidad en la violencia feminicida, ignorando estándares internacionales como la Sentencia de Campo Algodonero, que establecen que el Estado debe prevenir, investigar y sancionar la violencia de género . Justifica la inacción institucional y niega el rol estructural del Estado en los feminicidios.
“Hay que cuidar con quién convivimos, hay que cuidar de quién nos hacemos pareja.”
Acusación: Culpa indirectamente a la víctima por sus relaciones personales, cayendo en revictimización y reforzando estereotipos machistas que responsabilizan a las mujeres por el comportamiento de sus agresores. Desvía la responsabilidad de los perpetradores y del Estado.
“Hay que cuidar a quién tenemos en casa. Hay que cuidar las amistades que nos hacemos.”
Acusación: Profundiza el discurso culpabilizador mediante la insinuación de que la víctima no supo elegir a su círculo cercano, lo cual perpetúa prácticas de discriminación y estigmatización . Refuerza la idea de que la prevención depende únicamente de vigilar el entorno privado, eludiendo medidas estatales preventivas.
“Hay que cuidar cuánto alcohol ingerimos en una fiesta para evitar una acción de esta naturaleza.”
Acusación: Estigmatiza la vida social y el derecho de las mujeres a gozar libremente, asumiendo que el consumo de alcohol es causa de la violencia sufrida y responsabilizando a la víctima en vez de al agresor. Esta frase normaliza la cultura de la culpa y perpetúa mitos sobre la violencia de género.
Cada frase de la declaración ha sido motivo de graves críticas por parte de universidades, observatorios feministas y la sociedad civil, precisamente porque traslada la responsabilidad del feminicidio a la víctima y absuelve al Estado y a la cultura patriarcal que perpetúan la violencia.
Respuesta institucional y académica
La Universidad Iberoamericana Puebla, a través del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría (IDHIE), emitió un enérgico llamado a las autoridades para que se abstengan de promover discursos revictimizantes, recordando que la responsabilidad de los asesinatos es de quien comete el delito, no de la víctima La institución enfatizó que los feminicidios forman parte de un patrón sistemático de violencia de género que exige una respuesta estructural del Estado .
Condena del Observatorio Nacional
El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF)calificó las declaraciones como «desafortunadas y peligrosas», ya que refuerzan estereotipos y culpan a las víctimas en lugar de reconocer la responsabilidad de los agresores y del Estado. La organización recordó que cada día 11 mujeres son asesinadas en México, siendo más de la mitad por violencia machista.
Cifras que contradicen el discurso oficial
A pesar de que Armenta proclama una reducción del 40-51% en feminicidios, Puebla registró 15 feminicidios entre enero y julio de 2025, colocándose en el lugar 13 a nivel nacional. Estas cifras contrastan con el discurso triunfalista del gobernador y evidencian la persistencia del problema estructural de violencia de género en la entidad [6].
Jurisprudencia internacional ignorada
El IDHIE recordó la Sentencia de Campo Algodonero de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que establece claramente que el Estado es responsable de garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia mediante la prevención de la discriminación y la erradicación de estereotipos de género sexistas. Las declaraciones de Armenta contradicen frontalmente estos estándares internacionales.
Estrategia de deflección
Posteriormente, el gobierno de Armenta intentó justificar las críticas alegando que sus declaraciones fueron «descontextualizadas» y que los ataques provenían de «granjas de bots», una estrategia típica para evitar asumir responsabilidad por declaraciones revictimizantes. Esta respuesta evidencia la falta de comprensión sobre la gravedad de culpabilizar a las víctimas de feminicidio.