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sábado, 7 de enero de 2017

"RESPONDEN a PEÑA",QUE HUBIERAMOS HECHO ?,BAJARLE a CORRUPCION y el DISPENDIO...a eso se exponen los hocicones.


El Presidente Enrique Peña Nieto mintió en su mensaje de Año Nuevo. Aseguró que el incremento en el precio de las gasolinas no fue por los impuestos, sin embargo, a raíz de la Reforma Hacendaria se aumentó el Impuesto Especial a Productos y Servicios en combustibles para compensar la radical caída en los ingresos petroleros. Eso le dio al Gobierno una ganancia por 220 mil millones de pesos. 

Este gravamen, sumado a la liberación del precio al comportamiento en el mercado mundial, desembocó en el “mega gasolinazo” con el que México inició el 2017. “¿Qué hubieran hecho ustedes?” para mantener el subsidio, cuestionó el mandatario. Un gasto eficiente que impulse el crecimiento económico, ajustar el gasto superfluo y combatir la corrupción, le respondieron expertos.

“¿Qué hubieran hecho ustedes?”, cuestionó en cadena nacional el Presidente Enrique Peña Nieto la noche del jueves, para enfrentar el gasto adicional por el subsidio a las gasolinas aplicado años antes. Su administración, dijo, optó por quitar precisamente este precio artificial al liberarlo al comportamiento del mercado global; realizar previamente un recorte al gasto del Gobierno por casi 190 mil millones de pesos; eliminar 20 mil plazas laborales y, además, reducir en 10 por ciento la partida de sueldos y salarios de servidores públicos de mando superior de dependencias federales.
Sin embargo, analistas y empresarios afirmaron que el Gobierno ha tenido cuatro años para arrancar las malas hierbas e impulsar medidas más eficaces.
Las “decisiones difíciles” que su Gobierno debió haber tomado durante este tiempo de gestión debieron ser, en el ámbito económico, un manejo disciplinado de las finanzas públicas (gasto eficiente correspondiente a los ingresos); ajustes al gasto corriente superfluo, así como implementar un plan de austeridad real que incluya desaparecer gastos en publicidad oficial y elecciones, y una disminución de los privilegios para los servidores públicos.
En cuestiones políticas, añadieron, es necesario una reducción en la burocracia empezando con el numeroso sindicato de Petróleos Mexicanos (Pemex); combatir la corrupción, que implica pérdidas en inversión, y cumplir su promesa de campaña de eliminar 100 diputados de representación proporcional.
No fue así. La falta de estas acciones se reflejan en la depreciación pronunciada del peso; en el incremento de la inflación (precios de bienes y servicios), y el rápido ritmo de crecimiento de la deuda, factores que están frenando el crecimiento económico nacional.
“México enfrenta un momento único. El Gobierno de la República pide comprensión a los mexicanos, pero para pedir primero hay que dar”, sentenció el sector empresarial.
México Evalúa acusó, en el estudio “Las dos caras de tu moneda”, que durante la primera mitad de la actual administración, lejos de ser austera, ésta ha aumentado su gasto en Servicios Personales 8 por ciento en términos reales (o 29 mil 231 millones de pesos); mientras propone recortes a diversos programas sociales y proyectos de inversión en lo que va de 2016 y para el presupuesto 2017.
Ahora, tras días de protesta, la “molestia” de la ciudadanía por el súbito incremente de 20 por ciento en las gasolinas y diésel ha desembocado en seis muertos, un día de psicosis y cientos de detenidos durante las múltiples manifestaciones en varias regiones de México.
LA MENTIRA
El jueves por la noche, el Presidente Enrique Peña Nieto afirmó en un mensaje nacional que el ajuste en el precio de la gasolina “no se debe a la Reforma Energética ni tampoco a un aumento en los impuestos”, sino a la recuperación de los precios internacionales del petróleo, insumo para producir combustibles.
Sin embargo, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y un estudio de la organización México Evalúa lo desmiente: gran parte del alza es por el porcentaje de impuestos en gasolinas aplicado en 2015 para compensar el derrumbe de los ingresos petroleros.
El sector empresarial criticó que, ante el desequilibrio fiscal entre gastos e ingresos públicos, el gobierno optó “por el camino más fácil” al elevar el Impuesto Especial a Productor y Servicios (IEPS) en la Reforma Hacendaria con el fin de recaudar mediante las ventas de combustibles.
El incremento de los ingresos tributarios (IVA e ISR) motivado por la Reforma Hacendaria, expone el informe de México Evalúa, no alcanzó para compensar la caída de los ingresos petroleros, que marcó los primeros tres años de la presente administración.
“Los ingresos petroleros cayeron 600 mil millones de pesos (59 por ciento en 2015 con respecto a 2012), principalmente por la caída de los precios internacionales del petróleo, pero también por una caída en la producción en México. Para compensar la caída de estos ingresos se utilizó el impuesto a las gasolinas. Antes de 2015, este impuesto tenía una tasa negativa, por lo que en realidad representaba un subsidio al consumo de estos bienes. Para 2015, la tasa fue positiva y, de esta manera, al cierre de 2015 el Gobierno Federal reportó ingresos por el nuevo impuesto a las gasolinas y el diésel por un monto de 220 mil millones de pesos. En consecuencia, ese año, el precio de las gasolinas en México fue mayor que en Estados Unidos y Canadá, nuestros principales socios comerciales”, explicó Mariana Campos, autora del estudio y especialista en gasto público.

En entrevista, la economista y experta en políticas públicas, añadió que el Gobierno debería adoptar programas como el de Estados Unidos donde el dinero recaudado por el IEPS se va a un fondo para hacer carreteras y proyectos de transporte público sustentable.
“[Se debería dar] un fin específico al IEPS para que la gente sintiera el beneficio obtenido a cambio de este duro impuesto”, dijo Campos.Ese impuesto de IEPS ya existente desde 2015, sumado al cambio de fórmula en el precio por la liberación al mercado mundial realizado este año se tradujo “en un incremento desproporcionado en el precio de los combustibles”, determinó la Coparmex.
Gustavo De Hoyos Walther, dirigente de los empresarios, dijo en un mensaje del jueves, previo al del Presidente, que hay un margen de maniobra para reducir los porcentajes de impuestos considerados en la fórmula para determinar los precios de las gasolinas, pero ello “pasa necesariamente por algún esfuerzo mayor del gobierno para corregir su balance fiscal”.
Lo que se requiere, afirmó, es un “recorte efectivo” al gasto público, el cual “no debe hacerse solamente reduciendo el presupuesto de inversión pública o los programas sociales, sino sobre todo mejorando la eficiencia del gasto”, tanto federal como del Congreso y gobiernos estatales.
Sin embargo, solamente en la primera mitad de la presente administración, el gasto del Gobierno federal aumentó 19 por ciento (597 mil millones de pesos), documentó México Evalúa.
Se gastó durante la primera mitad del sexenio a un ritmo 50 por ciento mayor al de las anteriores presidencias y, en contraste, los ingresos crecieron a un ritmo menor porque su aumento está determinado por el crecimiento de la actividad económica, el cual se ha mantenido bajo.
“Las transferencias y subsidios que se van a los estados y municipios, a través de distintos programas, han crecido de manera importante y no tienen un impacto económico. Debemos tener un presupuesto que realmente apunte al crecimiento. Eso no se va a resolver únicamente con un recorte en los salarios, se debe mejorar la composición del gasto y el marco de coordinación fiscal”, determinó Mariana Campos, de México Evalúa.
LAS TRES MALAS HIERBAS

Las tres malas hierbas que el Gobierno ha tenido cuatro años para erradicar de raíz son la corrupción, la alta deuda y la infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex). Pero para el Presidente solo había tres opciones si se mantenía el precio artificial de las gasolinas: recortar programas sociales, subir impuestos o aumentar la deuda del país poniendo en riesgo la estabilidad de toda la economía.
“Los Estados en el mundo deciden subsidiar aquellas necesidades que consideran convenientes para favorecer a sus ciudadanos. En las condiciones actuales o en las que sean, el Estado mexicano pudo haber decidido seguir subsidiando la gasolina. [Para mantenerlo] debió reducir el gasto corriente, no el social. Aquel gasto que no es necesario para mantener la calidad de vida de los ciudadanos tiene que ver con el costo de un esquema legislativo y judicial ineficiente que permite que gobernadores maleantes escapen a la justicia”, aseguró el académico de la Universidad Iberoamericana, Jesús Arturo de Alba.
Respecto a la corrupción, el líder empresarial de la Coparmex afirmó que “debe haber castigo directo y severo a la corrupción comenzando con la interna”.
Este cáncer cuesta un 9 por ciento del PIB, de acuerdo con el Banco Mundial. Además, los hogares mexicanos en general destinan el 14 por ciento de sus ingresos para pagar actos de corrupción y los hogares que perciben un salario mínimo gastan el 33 por ciento.
Sobre la deuda, en tanto, la Coparmex expuso que es necesario un compromiso con la reducción para mantenerla por debajo de los niveles que tenía a inicios del sexenio que era del 33.9 por ciento del PIB con respecto al hoy cercano al 50 por ciento del PIB.
México Evalúa coincidió en su estudio en que durante las últimas dos administraciones y los primeros tres años de la presente administración se gastó a un ritmo que no podía financiarse sin recurrir a un nivel de endeudamiento creciente ante “la debilidad” de la regulación. Ahora la deuda equivale al 10 por ciento del presupuesto del gobierno.
LA EMPRESA INEFICAZ: PEMEX
La Coparmex declaró que Petróleos Mexicanos, la empresa productiva del Estado, tiene que explicar cómo planea invertir “la situación de vulnerabilidad” que se tiene al importar cerca del 60 por ciento del consumo de gasolinas “por la falta de mantenimiento de la infraestructura en refinación”.
Las transferencias de dinero a Pemex, criticó México Evalúa, se hacen a una empresa en plena crisis: la presión que ejerce esta institución sobre el gasto público y la economía nacional es cada vez mayor.
“Resulta contradictorio que a pesar de que los precios, la producción y las exportaciones han ido en descenso, la plantilla laboral de Pemex haya crecido a lo largo del periodo comprendido entre 2004 y 2014”, dijo en el estudio.
De 200 a 2014 su plantilla creció 15 por ciento (a 153 mil 085 empleados).
Los pasivos que más pesan son su deuda neta y sus pasivos laborales, es decir, los pagos de jubilaciones y pensiones a los que está comprometido. La deuda neta de Pemex aumentó 29.5 por ciento (187 mil 020 millones de pesos) entre 2012 y 2015. Por otro lado, el pasivo laboral de Pemex – que son los pagos de liquidaciones, jubilaciones y pensiones que una empresa debe a sus empleados – aumentó 378 mil 861 millones de pesos entre 2012 y 2015.
“Desde hace 20 años se sabía que era necesario aumentar la capacidad de refinación y producción de petroquímicos, pero se dejó de hacer. Somos un país netamente importador con el tipo de cambio disparado”, declaró el académico Jesús Arturo de Alba.
¿Qué hubieran hechos ustedes? Ahí están las respuestas.

Fuente.-


ENTERATE: EX-REINA de BELLEZA MATO al ESPOSO en "JUEGO SEXUAL",la INCRIMINAN por HOMICIDIO INVOLUNTARIO...el sexo es cosa seria.

El placer, la lujuria y el amor no siempre terminan con un final feliz, ese es el caso de la ex reina de belleza de Bulgaria, Anita Meyzer.
De acuerdo al portal People, Anita de 41 años y su cónyuge, Nikolai Dimov, practicaban “una noche salvaje de sexo” con sadomasoquismo, cuando la situación se salió de control. 
El hombre de 40 años tuvo la fantasía de que le amarrara el cuello y las extremidades con unos lazos de plástico, Meyzer le dio gusto, pero su marido ya no pudo liberarse y murió asfixiado.
Cuando la policía llegó, la ex reina  mintió, pues dijo que había salido de compras y a su regreso lo había encontrado sin vida; también intentó sobornar en vano a los agentes con 300 mil euros para que no ventilaran sus sesiones de sexo.
People señala que en la corte, Anita pidió perdón y se mostró muy arrepentida:
“Por los últimos 4 meses he estado encarcelada y preguntándome cómo me pudo suceder esto. Soy la causante de la muerte de la persona que más amo”, señaló.
La modelo fue declarada culpable de homicidio involuntarioluego que se determinara que la estrangulación fue producto de la casualidad en una rutina de sexo.  Deberá pasar de 3 a 4 años en prisión. 
fuente.-

EL PROBLEMA NO ES la GASOLINA,el "PEDO" es QUE al PRESIDENTE LE "VALE MADRE"...por vía de mientras.


“Como Presidente de la República comprendo el enojo…” dijo Enrique Peña Nieto al inicio de su no-mensaje a la nación. Y desde ahí nos perdió y lo perdimos (todavía más).

¿Por qué? Porque desde su posición de poder y privilegios sigue sin comprender. No señor Presidente, el problema no es el incremento a la gasolina. El problema, “el pedo”– como me dijo el mesero de una taquería que frecuento- es “que al Presidente le vale madre”. 

Salvador Camarena ha sido preciso en señalar la extraordinaria virtud presidencial de abonar al vacío cuando se sale a comunicar algo. Hace mucho que nuestro Presidente no comunica. No lo hace porque para que la comunicación sea efectiva el emisor tiene que ser auténtico, honesto, “empático” dice la teoría. Y a Peña Nieto esa empatía le queda grande.

Ser Presidente implica tomar decisiones difíciles todos los días. Esa responsabilidad es inherente al cargo. De modo que nunca es el mejor momento para deslizar el precio de la gasolina y abandonar el subsidio. El incremento de precios en bienes tan necesarios como los combustibles no es popular ahora ni lo será nunca, pero si como líder tienes que decir qué hay que ir a la guerra y quieres que tu soldados de apoyen, solo hay una manera de convencerlos: dices “vamos a la guerra” (en plural) y -acto seguido, eres el primero en tomar el fusil. Se llama poner el ejemplo.

Pues bien, ese es el problema con la comprensión que el Presidente pide y que los mexicanos no están dispuestos a otorgarle más. Para muestra están las protestas sostenidas a lo largo y ancho del país. Los bloqueos y hasta los actos vandálicos injustificados. En redes sociales y mensajes de Whatsapp la expresion es la misma: “Estamos enojados” todos… y con razón.

Porque el pedo no es la gasolina. El problema, lo que de verdad ha hecho que el siempre cómodo mexicano se levante de su silla y salga a la calle, es la lista de agravios. La acumulación sostenida de ofensas en este sexenio. El abuso reiterado a derechos humanos con casos como Tlatlaya y Ayotzinapa. El problema son los miles de muertos y la obstinación por sostener la estrategia de seguridad que no es estrategia. La impunidad ante la corrupción brutal de los ex gobernadores que se pasean tranquilos con sus lujos a cuestas.

El problema es que se les pelara Duarte en sus narices. El dictamen técnico de Virgilio Andrade que no vio el conflicto de interés en la Casa Blanca mientras que todos vimos como corrieron a Aristegui. La vergüenza nacional que fue invitar a Trump como candidato y que ahora se siente más, pues Videgaray resucita (como lo tradujera el NYT) gracias a su amigo el Presidente.

Razones para el enojo hay y de sobra. Que el Presidente no nos pida comprensión. Se nos acabaron las mejillas.
Ahora. Reconocido el hartazgo, hay que ser más inteligentes si queremos ser efectivos.
El momento está para que los falsos mesías aprovechen la coyuntura. Cuidado con populistas como el diputado federal sinaloense Bernardino Antelo que sale a donar 100 mil pesos en vales de gasolina en plan “buena onda”. Cuidado que el Peje insistirá en decir que el sí bajará la gasolina cuando llegue a la Presidencia (como si pudiera hacerlo sin volver al nocivo subsidio). Cuidado con el canto de las sirenas.

Por eso es importante que desde la sociedad cuidemos dos cosas:

1 No caer en el rumor y las mentiras que se propagan vía mensajería y redes sociales. Las fotos y notas falsas de muertos y saqueos solo contribuyen al miedo y la incertidumbre. Si las recibes desconfía, busca fuentes confiables, no caigas en las “teorías de la conspiración” solo porque en el fondo tienes (tenemos) muchas ganas de que el sistema se vaya a la chingada. Se antoja, pero es lo peor que nos podría pasar.

2 Y lo más importante. Usemos el momento de cuestionamiento y movilización para encausar la energía de la exigencia. ¿Y si aprovechamos para exigir a nuestros gobernantes y partidos que es hora de que ellos también “vayan a la guerra”?

Que se aprieten el cinturón junto con nosotros. Queremos ver acciones concretas en materia de seguro de gastos médicos, vales de gasolina, celulares, bonos, servicios de seguridad, financiamiento a partidos, partidas extraordinarias, etc. Si el Presidente pide comprensión, que desde la sociedad civil organizada podamos exigir austeridad y eficiencia.

El gasolinazo puede tener un lado positivo: si ha servido para que el despertar sucediera, ahora hay que canalizarlo, sacarle provecho.

No nos quedemos en el grito y el coraje, la catarsis sirve pero no alcanza. Mi propuesta es sencilla: a cambio de la protesta, los bloqueos y hasta el boicot, el gobierno debe ofrecer un plan de austeridad con acciones concretas en todos los niveles de gobierno y en todos los poderes. Suena simple, pero avanzaríamos muchísimo en la relación de poder entre gobernantes y gobernados si aprendemos a usar la presión de maneras más efectivas.


Que el Presidente y su gobierno sepan que la comprensión que piden tiene precio.

fuente.-Adrian Lopez Ortiz/

INDISPENSABLE: PUBLICAN DICCIONARIO para "INSULTAR con PROPIEDAD"...con mas de 2,000 opciones.



Más de dos mil insultos que van desde el siglo XII a la fecha, como testarrón, morón, lacayo, fariseo y cucañero, entre otros, integran el diccionario Para insultar con propiedad.
Se trata de una compilación realizada por las editoriales Algarabía y Grijalbo, quienes luego de cinco años de compilación e investigación, presentan esta publicación en la que el lector tendrá un mayor léxico, información de palabras antiguas o reírse a carcajadas.
En entrevista, Pilar Montes de Oca, directora de Algarabía, comentó que la idea consistió en compilar los insultos más proverbiales, más fácticos y utilizables de la lengua española.
"Nos dimos un clavado en la Real Academia de la Lengua Española, en el Diccionario Español de México, en varios para irle dando forma. Sacamos palabras que pensamos podrían ser consideradas como insultos o insultantes.
"El insulto está dirigido a una persona, a diferencia de una maldición o una palabra altisonante, entonces en este diccionario, comprendemos más de dos mil insultos. Es el caso de: "inaguantable" que se dice de la persona que es difícil de tolerar, insoportable, o bien "inameno", que se refiere a la persona poco agradable o divertida", señaló.
Contó que la idea de esta recopilación está inspirada en Chingonario, otro de los libros de esta casa editora y en el que se encuentran palabras y expresiones derivadas del verbo más usado en México: "Chingar".
"Es un compendio del verbo chingar y de muchas palabras altisonantes, y justamente nos dimos cuenta de que no hay buenas, ni malas palabras. Las palabras dependen mucho de la intención y del uso que tú les des. Cuando le dices a alguien que es un ‘chingón' no se ofenderá, pero si llega tu abuela y te dice: Que repuestita te veo mijita, te dan ganas de matarla. De tal manera que hay palabras que aunque no sean un insulto, pueden serlo y ‘repuestita' es uno de ellos", detalló.
Insultos, improperios, ofensas, escarnios, sentencias tajantes, como quiera llamársele, en cualquier época soltarle una grosería a alguien llega a resultar catártico; y si se hace con elegancia, con sarcasmo, con un vocabulario más florido y menos ordinario, se puede tomar mucha ventaja de ello.
En ese sentido, Algarabía pone una amplia lista de palabras de este arte que grandes filósofos como Voltaire, Montaigne, Diógenes, o escritores de todas las épocas desde Miguel de Cervantes hasta Oscar Wilde, mostraron con un estilo y forma particular, pero siempre punzantes.
Fuente.-

EL "GOBIERNO de PEÑA NIETO",del "DESMADRE al ENREDO"...dice mas con lo que se calla.

El gobierno de Peña Nieto es un desmadre pero ahora se ha enredado, como era de esperarse. Ningún gobierno hubiera querido “liberar” el mercado de las gasolinas, dijo el presidente, pero el mío lo tuvo que hacer, agregó, de tal forma que ese gobierno en realidad no lo es.
El motivo es mantener la estabilidad económica del país, pero eso es justamente lo que está empeorando con la especulación del combustible. El principal elemento de la estabilidad son los precios, otros factores pueden tener importancia pero no tanta.
Peña Nieto no mencionó en su enredo discursivo que el impuesto IEPS no se paga en el extranjero sino sólo dentro del pais, pues no es un gravamen a la importación sino a la producción. Por eso se dice que existe un IEPS negativo, pero así será siempre que no haya suficiente gasolina producida dentro del país.
A pesar de que el combustible no está comprendido en el TLC (NAFTA), su importación no ha estado gravada. Son otros impuestos los que operan en el mercado de la gasolina de importación, los cuales pueden armonizarse para lograr la estabilidad y sobre todo un precio congruente con la economía.
Pero el gobierno no sólo se niega a aceptar que la mejor forma de estabilizar fiscalmente a las gasolinas es produciéndolas en México, sino que también regula mal ya que los incrementos de precios fueron friamente calculados por las autoridades. Peña-Videgaray-Meade están en la necedad de que los importadores sean varios y se “supere” de tal manera el monopolio comercial de Pemex.
Lo que en realidad se busca –lo hemos dicho desde hace tiempo– es acabar con esa empresa pública aunque tenga que ser poco a poco, para lo cual puede ser que les falte vida política a los privatizadores de la industria y los yacimientos. Ya se verá pronto.
El grupo que ostenta los cargos de gobierno hace las peores cosas en el peor momento. Esa debería ser una nueva definición de la palabra desmadre dentro del diccionario mexicano.
Justo cuando se firman concesiones a empresas extranjeras para explotar yacimientos de hidrocarburos le imponen al país un sobreprecio a las gasolinas, aunque éstas no tienen porqué ser más costosas en México que en Texas, lo cual es parte del enredo de Peña Nieto pues él no ha sido capaz de explicar cómo es que tal cosa puede ser posible.
Peña no ha podido decir en pocas ni en muchas palabras (en realidad no explicó nada) de qué manera se salvará el país pagando más por las gasolinas. Sólo dijo que el principal autor del gazolinazo, Luis Videgaray, será ahora secretario de Relaciones Exteriores, pero sin decir que esto se debe a su proximidad con parte del entorno político de Donald Trump, lo cual convierte la designación en algo dirigido a satisfacer a un gobierno extranjero.
Para desenredar la situación se requiere que el pueblo (concepto sociológico en desuso) le haga entender a Peña Nieto que no puede seguir haciendo lo que él no quiere hacer pero que ya hizo, es decir, elevar el precio de las gasolinas, menos aún cuando el incremento empezó hace 10 años y ya lllevamos 150%.
Pues bien, como se ha colmado la paciencia de la gente, el gobierno debería detener el proceso de incorporación de las nuevas empresas o cambiar las reglas bajo las cuales han sido convocadas a concurrir en un mercado que empieza en el mayor desorden posible, es decir, con el aumento grosero de los precios.
Ya se han convocado manifestaciones populares. Lo que la situación requiere es que éstas se conviertan en algo permanente, es decir, en un movimiento con acciones pacíficas diarias, grandes y pequeñas, por todas partes. Un gran movimiento podría ubicar al gobierno en la circunstancia de detener su ofensiva de precios o irse. Estas cosas así se resuelven o no se resuelven. Esperemos que todo vaya bien y que si no cede el gobierno se establezca uno nuevo que sí sepa ceder. Sería lo mejor para México.
Fuente.-