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lunes, 27 de julio de 2026

«ESTA MADRE NO es un JUEGO ?: CARTEL de PRIMITO AMENAZA a la GUARDIA ESTATAL de AMERICO por RATA y ESTAFADORA en ROBO de DROGAS y ARMAS»…ex-militar detenido y liberado en 2020.


 

El trascendido en la narcomanta, que no debe ser soslayado ni minimizado por aquellas autoridades que no sean corruptas, en dado caso que las hubiera, coloca otra vez a la Guardia Estatal del gobierno de Morena y de Américo Villarreal como socio incómodo —no víctima— de un operador del Cártel del Golfo que ya fue detenido y “bendecido” con libertad en 2020: el exmilitar, para variar, Gael Peña Parra, alias Metro‑220, quien reclama públicamente que le cumplan el moche y el reparto del botín.

La narcomanta no solo amenaza: exhibe a los mandos como presuntos rateros de cargamentos y dinero, en un pleito de comadres entre crimen organizado con uniforme y crimen organizado sin charola.

El narco‑cliente y sus “proveedores” con placa

Las mantas colocadas en la zona de Camargo y la llamada Frontera Chica están firmadas por “Comandante Gael Metro 220”, identificado como operador del Cártel del Golfo en esa franja fronteriza. 

El texto va directo contra el director de operaciones de la Guardia Estatal, teniente coronel José Facundo Pacheco Chable, el comandante de operativo Frontera, policía tercero Roberto Iván López Espinoza, y elementos identificados como Jonathan y Maldonado “El Cabezón”, a quienes acusa de robar droga, armas y dinero de acuerdos previos.

En la manta, Gael no se presenta como enemigo del Estado sino como cliente defraudado: recuerda que les entregó “8 kilos” y que solo reportaron cinco, acusa que el resto se vendió por cuenta propia y que también se quedaron con armas aseguradas el 4 de julio. 

El tono es de proveedor reclamando a sus distribuidores oficiales, remata con la queja por las “pipas” —el negocio del combustible robado— y suelta la advertencia: o respetan la palabra o “la próxima no va a ser notas, se van a regar videos”, insinuando material comprometedor sobre operativos y pactos.

Gael Metro‑220: detenido, liberado y reinsertado al ecosistema

En el ecosistema criminal tamaulipeco, Gael Peña ,alias Metro‑220 aparece ya desde años atrás como operador de Los Metros, brazo del Cártel del Golfo con presencia en Reynosa y la franja fronteriza, ligado al a otro ex-militar,jefe de plaza, apodado el Comandante Mono y Cesar Morfín Morfín,alias «Primito», jefe del Cartel del Golfo de toda la facción de ratas y extorsiónadores solapados por el mismo gobierno

La narrativa oficial suele presumir capturas de “objetivos prioritarios” ,mientras el tejido institucional sigue permeado por arreglos tácticos con mandos medios. 

La manta de Metro‑220 exhibe ese nivel donde la línea entre Guardia Estatal y célula delictiva se diluye: un presunto criminal que cita entregas de kilos, armas y dinero como si hablara de órdenes de compra con el departamento de operaciones.

Guardia Estatal: de “contención” a presunta administración de botín

La Guardia Estatal de Tamaulipas se vende al público como fuerza de contención en un estado con 30 elementos muertos en cumplimiento del deber entre 2020 y 2026, la mayoría impunes,según cifras recientes.

Sin embargo, la narcomanta la pinta como intermediaria voraz que se queda con el pastel: se le acusa de robar parte de los cargamentos, revenderlos y quedarse con el dinero que supuestamente estaba pactado con el grupo criminal.

Que dice la narcomanta: 

DIRECTOR DE OPERACIONES DE LA GUARDIA ESTATAL

TENIENTE CORONEL JOSE FACUNDO PACHECO CHABLE
Y COMANDANTE DE OPERATIVO FRONTERA POLICIA
TERCERO ROBERTO IVAN LOPEZ ESPINOZA,

YA DEJENSE DE CHINGADERAS Y RESPETEN EL ACUERDO QUE TENEMOS, o NO TIENEN PALABRA ?
DEJEN DE ROBARLE A MI GENTE, CHABLE, TE PASE LOS
8 KILOS QUE ME ROBO TU ESCOLTA EL POLICIA JONATHAN
Y QUE SOLO REPORTARON 5 LOS OTROS LOS VENDIERON Y
LAS ARMAS QUE ME ROBASTE TU E IVAN JUNTO CON EL
POLICIA MALDONADO ALIAS CABEZON
EL 4 DE JULIO Y QUE TAMBIEN VENDISTE,
¿PARA QUE AHORA ME CHINGUEN LAS PIPAS? QUE POCA MADRE SI DE AHI TRAGAN CABRONES, O CUMPLEN SU PALABRA O LA PROXIMA NO VA SER NOTAS SE VAN A REGAR VIDEOS Y SABEN A QUE ME REFIERO, DEJEN DE MANDAR DECIR QUE YA NO QUIEREN TRATO,ESTA MADRE NO ES JUEGO, AGARRARON VARIAS VECES EL DINERO QUE MENDE AHORA LE SIGUEN O LOS CHINGO.

ATTE: COMANDANTE GAEL METRO 220

Los mensajes difundidos en redes sociales y medios locales describen un contexto de bloqueos, protestas y denuncias ciudadanas por corrupción de coordinadores de la Guardia Estatal en Camargo, acusados de tener “azotado al pueblo” antes incluso de que aparecieran las mantas. La manta de Gael no rompe esa imagen: la refuerza, al mostrar a una corporación que no solo negocia con el narco, sino que presuntamente lo estafa, lo exprime y luego pretende cortar el trato cuando le conviene.

La filigrana del pacto roto

El reclamo central del texto es casi contractual: “respeten el acuerdo que tenemos, ¿o no tienen palabra?”, un lenguaje que delata una relación de continuidad y confianza previa entre mandos estatales y el operador del CDG. No es el típico “fuera policía”, sino un “no sean ratas”, una diferencia clave: aquí el narco no exige la salida de la autoridad, exige que se mantenga el negocio tal y como fue pactado, una dinámica replicada a nivel nacional, extensiva a militares.

La amenaza de “regar videos” funciona como recordatorio de que la simbiosis está documentada: cada operativo amañado, cada cargamento “asegurado” con merma, cada entrega en efectivo que cambió de manos. 

Américo Villarreal, la Guardia y el narco que reclama facturas

Bajo la administración de Américo Villarreal se ha reforzado el discurso de profesionalización y fortalecimiento de la Guardia Estatal, incluyendo nuevos elementos y patrullas entregadas con ceremonias de transparencia y rendición de cuentas. La narcomanta firmada por Metro‑220 dinamita esa narrativa al mostrar una corporación mencionada por nombre y apellido en un contexto de reparto de droga, armas y recursos robados, con mandos acusados de hacer negocio paralelo a costa del mismo cartel al que se supone deben combatir,no competir.

La frase “esta madre no es juego, agarraron varias veces el dinero que mandé, ahora le siguen o los chingo” sintetiza el nivel de descomposición que comparten con su gobernador.

El crimen organizado que como crimen autorizado amenaza al Estado no por sus operativos, sino por supuestos malos manejos del moche. En la práctica, el mensaje sugiere que la frontera entre captura y colusión pasa por la caja registradora: se captura cuando hay presión política, se negocia cuando hay margen, se roba cuando hay impunidad, y se rompe el pacto cuando el narco levanta la voz en una manta de lona.

Con información: MEDIOS/REDES/

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