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viernes, 3 de julio de 2026

«TAMAULIPAS NO CONTESTÓ ?: GOBIERNO de AMÉRICO METIÓ las NARICES y por ESCRITO en EMBARQUES HUACHICOLEROS desde TEXAS»… esos que operaba la Marina con precisión militar.


En Tamaulipas el huachicol fiscal ya no es un delito, es un modelo de negocio con sello oficial: mientras Washington sanciona empresas ligadas al CJNG, el gobierno morenista de Américo Villarreal se hace olímpicamente el muerto y ni siquiera se digna a contestar el reporte que le revienta en la cara.

La ruta del dinero sucio

En 2021, Ahavat Logistics Solution –empresa ligada al CJNG y sancionada por la OFAC– mandó 28 millones de pesos a JSC Servicios Aduanales, una importadora mexicana metida hasta el cuello en una red de contrabando de combustible.

No hablamos de “errores administrativos”, hablamos de 100 depósitos a favor de JSC por un total de 28 millones 221 mil 500 pesos, todos desde Ahavat, perfectamente registrados por la Secretaría de Finanzas de Tamaulipas.

En octubre de 2024, Finanzas estatales le exige a JSC aclarar esas transferencias, pero la empresa se hace la desaparecida: no hay registro de que haya respondido a los señalamientos del propio gobierno tamaulipeco, ni tampoco rastro, ni saldo de acciones oficiales.

Es el clásico guion del huachicol: la ruta financiera está trazada, las empresas están identificadas, los montos están documentados… y la autoridad se limita a mandar oficios que nadie contesta, como si estuviera jugando a la lotería y no a la persecución del crimen organizado.

Los huachibuques y el silencio oficial

El reporte de El Universal y la investigación de Reuters detallan que JSC está ligada a Ikon Midstream, firma texana investigada por contrabando de combustibles vinculado al CJNG, y que incluso fue allanada por autoridades estadounidenses.

De ese circuito salieron los cargamentos de los buques huachicoleros Challenge Procyon y Torm Agnes, que metieron ilegalmente millones de litros de diésel a México disfrazados de aceites y lubricantes para evadir impuestos.

Challenge Procyon dejó en Tampico el aseguramiento más grande de huachicol en la historia del país: 10 millones de litros de diésel decomisados, junto con 192 contenedores, 29 tractocamiones, armamento y todo el circo logístico del crimen.

Detuvieron a los hermanos Farías Laguna, sobrinos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda, y se ventiló una red donde participaron marinos y empresas privadas; es decir, un sistema de contrabando incrustado entre uniformes y corporativos que operaba a la vista de todos.

Mientras tanto, JSC figura en Veritrade como importadora favorita de aditivos para aceites lubricantes, con 74.5 millones de dólares en importaciones entre 2020 y 2023, y como cliente recurrente de Hevi Logistics LLC, la misma firma que mandó la carga del Challenge Procyon.

Un perfil de comercio exterior que huele más a “fachada” que a negocio limpio: millones de dólares, buques huachicoleros, empresas sancionadas en Estados Unidos… pero en el discurso oficial mexicano todo se reduce a “operativos” y fotos de decomisos para el boletín.

Tamaulipas: el gobierno que no contesta

En 2024, el SAT ya había “revocado totalmente” el permiso de importación de JSC Servicios Aduanales por no presentar declaraciones, no cumplir obligaciones fiscales y no documentar operaciones de comercio exterior, entre otras joyitas.

Es decir: el fisco mexicano sí tiene claro que JSC es un desastre legal y financiero, pero ni eso se traduce en una narrativa de combate frontal al huachicol; la empresa sigue apareciendo en reportes y plataformas como pieza clave del entramado.

El Universal buscó a la Secretaría de Finanzas de Tamaulipas bajo la responsabilidad de Américo Villarreal, para preguntar qué pasó con las aclaraciones que exigieron a JSC sobre las transferencias millonarias… y la respuesta fue el silencio absoluto: “no contesto” convertido en política pública.

En un estado gobernado por el crimen organizado y administrado por MORENA donde el mandatario tiene de en encargado del negocio a un sobrino, este silencio no es casual: cuando Washington pone la mira sobre empresas ligadas al CJNG y al contrabando de combustible, Tamaulipas opta por la estrategia del avestruz, pero con fuero.

Mientras el Departamento del Tesoro sanciona a dos mexicanos y nueve entidades vinculadas al huachicol fiscal, en el discurso de la Cuarta Transformación se presume “cero impunidad” y “gobierno contra la corrupción”, aunque los expedientes gringos cuenten otra historia.

La Comisión Reguladora de Energía –hoy sustituida por la Comisión Nacional de Energía– otorgó a Ahavat un permiso de comercialización de petrolíferos por 30 años en 2020, y ese permiso se mantuvo vigente hasta abril de 2026, a pesar de los vínculos con el CJNG que hoy señala Washington.

Américo, el huachicol y la narrativa oficial

Mientras Los Angeles Times y otros medios en Estados Unidos reportan que el gobierno de Donald Trump investiga a Américo Villarreal por presuntos nexos con el contrabando de combustibles, el gobernador se defiende con rueda de prensa y una visa levantada como estampita milagrosa.

Niega todo, acusa campañas de desinformación, habla de acusaciones sin pruebas, pero no toca ni con el pétalo del discurso la madeja de empresas, permisos, transferencias y huachibuques que pasan frente a sus narices en Tamaulipas.

Lo más cómodo es declararse “muy complacido” por operativos contra el huachicol en Reynosa, celebrar decomisos y prometer que se va a “exponer a los verdaderos huachicoleros”; lo menos cómodo sería explicar por qué su propia Secretaría de Finanzas deja en el limbo 28 millones de pesos provenientes de una firma ligada al CJNG.

Y aquí está el corazón del asunto: cuando el dinero del huachicol se documenta en oficios oficiales, el gobierno que se presume anticorrupción decide que el mejor argumento es el mutismo; un silencio administrativo que protege más que cualquier amparo.

En paralelo, organizaciones como Narcopolíticos llevan años documentando los vínculos de Américo con operadores financieros de cárteles, transferencias millonarias a su círculo cercano y apoyos abiertos de columnas armadas del Cártel del Golfo a su campaña, configurando un mapa político-criminal que no se borra con una conferencia de prensa.

Si México es hoy descrito como narcoestado, Tamaulipas funciona como laboratorio: buques huachicoleros, marinos involucrados, permisos a empresas del CJNG, transferencias que nadie aclara y un gobernador que jura estar “tranquilo” porque no hay pruebas… aunque Washington ya esté escribiendo su propio expediente.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

EL «CDV ARREMETE Vs el TRUKO con TRUCOS de FOTO FALSA entre MAÑOSOS en el PREAMBULO de la DEROTA de CABEZA de VACA el PROXIMO DOMINGO»…va perder el control interno del PAN.


El próximo domingo en Tamaulipas no se elige un comité estatal del PAN: se va a medir, en vivo y a todo color, cuál de las dos PANdillas controla la franquicia azul en la entidad… y todo apunta a que el fugitivo federal, que respalda la planilla de Omeheira López Reyna, va camino a perder estrepitosamente contra su ex amigo —además de cómplice—, al que ahora exhibe desde otro topon en las redes sociales como socio de otro bandido, Américo Villarreal Anaya y Morena, con una imagen falsa presentada como real, pero generada por inteligencia artificial (AI).

El “topón digital” de Pancho y la foto con cuadros

Desde el control de un segmento de las redes, Francisco “Pancho” Javier García Cabeza de Vaca y los sicarios de la pluma y el teclado, andan montados en su macho de apoderarse desde Texas de la diligencia estatal y tal como lo hizo desde el gobierno con sus vientos de cambio, no hay piedad ni con los amigos, que ahora se le voltearon para el lado con «Truko». 

Ahí entra la foto: la original muestra al aun gobernador Américo Villarreal entregando un nombramiento a Ricardo Guerrero como nuevo Secretario de Salud.

Pero la misma imagen fue aprovechada por el sicariato digital de CDV, tan o más peligroso que el CDG y el CDN, para difundir otra foto idéntica, solo cambiando el cuerpo de César Verástegui, el “Truko”, por el del doctor Guerrero, tercer secretario de Salud de la insalubre Secretaría de Américo Villarreal.

Que dice la imagen con «Truco:

Al compararla con la toma original se ven los trucos: cambio de acompañantes, selección milimétrica del encuadre, bajo una narrativa que infiere nula “institucionalidad panista”.

«El archivo falseado que circula,segun los metadatos, está optimizado como JPG para redes, sin información de la cámara (marca, modelo, parámetros de disparo) y con un perfil de color genérico incrustado desde entorno Windows. Eso indica que no es una imagen original y que ha sido reprocesada,presumiendo fundadamente fue generada por AI.

Aunque ya fuera de cuadro, el verdadero encuentro no fue entre mañosos de diferente color,entre el “Truko” y Américo Villarreal, pero el “desencuentro” sí será este domingo entre César Verástegui y el exgobernador Cabeza de Vaca que lastimosamente no podrá atestiguar su derrota ,pues no pude cruzar porque lo atoran y tendrá que seguirla desde su guarida en Estados Unidos, misma que en unos días más exhibiremos a todo color.

A “Pancho” lo que más le duele es que ya no es el centro del tablero: ya fue desplazado del encuadre político y del encuadre fotográfico, algo letal para el ego de quien fue gobernador (2016–2022), con la psique atrofiada, la moral anestesiada y la conciencia cauterizada.

El “Fake AI” y la desesperación azul

El montaje que usan sus redes recorta, recompone y adorna con estética de flyer corporativo algo que, en esencia, parte de una escena sencilla: el exsecretario general posando con el aún gobernador morenista para mandar una señal errónea al electorado albiceleste y así cerrarle la puerta al “Truko”, sabedor de que su triunfo le allana el camino a la candidatura a la gubernatura en 2028 y será determinante, además, en las candidaturas del resto: ayuntamientos, regidurías y diputaciones locales, entre otras, junto con el CEN nacional.

Pero mas alla de que la imagen haya sido parida dolosamente por un modelo generativo, es peor la propaganda que se disfraza de espontaneidad, un “Fake AI” en el sentido de que juega a ser realidad cuando está construida en escritorio, a partir de un momento que no dice lo que ellos necesitan que diga.

Nuestro pronóstico para el domingo

Aun y con el partido partido y con la militancia harta de que la dirigencia sea botín de grupos y no proyecto político, el topon de redes llega tarde y mal.

El cabecismo apuesta a que unos cuantos consejeros le salven la franquicia, pero todo indica que el voto de base y la correlación real de fuerzas van a pasarle por encima: el domingo, Pancho no solo no ganará, perderá estrepitosamente… y su PANdilla va a descubrir que los likes no se traducen en votos internos frente a un candidato que sabe de sumar eb vez de restar al que ahora odia con odio jarocho en el preámbulo a que los encierren a los dos en EE.UU,en un acto de estricta justicia.

Con información: Redes/Medios

«NO CORONO la VUELTICA: ATORAN COLOMBIANO con 12 KG de PERICO en AEROPUERTO de CANCÚN e INFLAN DECOMISO como ACTO de INTELIGENCIA y COORDINACIÓN»… Colombia produce más de 2,600 toneladas, ustedes dirán.


Autoridades federales en Mexico aseguraron 12 kilos de cocaína ocultos en una silla de ruedas que formaba parte del equipaje de un pasajero (quien se hacía pasar por discapacitado) procedente de Medellín, Colombia,cita El Universal.

El man creyó que iba a coronar la vueltica como todo un duro, pero terminó fue embalado y sin libreto en pleno aeropuerto de Cancún. Se montó la película de inválido, silla de ruedas incluida, bien actuado el papel… pero lo que no le cuadró fue el olfato del equipo de Rayos X, mas que de los tombos.

Doce kilos de perico bien empacados, como si fuera mercancía VIP, escondidos en la nave esa donde iba sentado el parcero. La jugada sonaba fina: salir de Colombia, aterrizar en México y desaparecerse como fantasma. Puro cuento.

Apenas pisó tierra, le cayeron encima. Revisión va, revisión viene… y ¡pum! le destapan el chicharrón. Ahí se le cayó toda la vuelta, ni muletas ni teatro lo salvaron. Quedó más expuesto que narco sin padrino.

El sujeto pasó de “paciente” a protagonista de decomiso en cuestión de minutos. La silla no era pa’ moverse… era caleta rodante. Pero esa vuelta estaba muy quemada y los federales no son ningunos novatos.

Resultado: detenido, sin corona y con tremendo cargamento incautado. Moral de la historia: si la jugada depende de una silla y mucha labia, es porque ya viene torcida desde el arranque.

Presumen inteligencia 

Ese “aseguramiento refleja la eficacia de la coordinación interinstitucional y de los mecanismos de inteligencia y control aduanero…” suena muy bonito en boletín, pero la escena real cuenta otra cosa. 

No estamos viendo un operativo quirúrgico de inteligencia fina, sino una silla de ruedas pasando por una máquina de rayos X estándar, operada por personal que escanea cualquier bulto que les parezca raro.

El supuesto “discapacitado” venía de Medellín,Colombia,matriz de la siembra, cultivo y cosecha de Cocaina y montando teatro: silla de ruedas, cara de paciente y libreto de viajero vulnerable. 

La caleta no fue producto de una investigación de meses ni de trabajo encubierto, sino de la rutina básica de revisar lo que cruza el filtro; metieron la silla a la máquina, apareció la silueta interna con densidades que no cuadraban, y ahí se cayó el show.

Cuando el boletín habla de “inteligencia aduanera, análisis estratégico y gestión de riesgo”, intenta vender como operación sofisticada lo que en realidad fue un filtro mecánico que funcionó por inercia: si la silla entra al túnel de rayos X, la pantalla no miente. No hubo persecución previa del sujeto, ni perfilamiento complejo, ni red desmantelada; hubo un pasajero confiado en su disfraz y una máquina haciendo su trabajo mínimo.

En la imagen se ve claro quién es el protagonista del aseguramiento: el equipo de rayos X y la rutina de escaneo, no un comando élite ni un cerebro maestro detrás del monitor. 

El discurso oficial infla la narrativa para presentarla como triunfo de “coordinación interinstitucional”, pero la historia de fondo es más simple y menos glamorosa: un narco torpe apostando a que nadie revisa una silla, y unos agentes que, esta vez, sí la metieron al aparato.

Con información: ELUNIVERSAL/

«OTRO ESTADO FALLIDO FALLANDO: ROXANA FUE LEVANTADA en VERACRUZ por POLICÍAS del GRUPO SOMBRA, ALIADOS del CONTADOR del CDG… secuestradores de primo de Cabeza de Vaca por ÓRDENES del capo de Matamoros.


Que nos dice de Veracruz la mas reciente editorial de Alfonzo Zarate para EL UNIVERSAL+:

La columna periodística nos está diciendo que Veracruz no solo es un estado fallido: es un estado fallido fallando, es decir, un aparato que ya colapsó y aun así sigue simulando que funciona.

Estado fallido… que sigue fallando

La pieza nos remarca que el Estado en Veracruz,por cierto administrado por Morena ,ya no cumple sus funciones básicas: no protege la vida, no garantiza la ley, no controla el territorio. Pero además subraya algo más grave: incluso sabiendo eso, las autoridades siguen mintiendo, administrando la violencia y posando como si tuvieran el control.

Captura criminal de las instituciones

Lo que se describe es un Estado colonizado por el crimen organizado: policías que trabajan para cárteles, mandos coludidos, plazas donde la orden real no la da la gobernadora, sino el grupo criminal dominante. 

El caso Roxana Guzmán es el síntoma: policías involucrados en un secuestro contra una periodista que se atrevió a documentar lo que pasa en territorio de Grupo Sombra.

Rutina de terror, no excepciones

La editorial arma una cadena de hechos —desapariciones, masacres, fosas, decapitados, periodistas ejecutados, civiles obligados a grabar su propia advertencia— para decir: esto ya no es “crisis”, es la normalidad de un lugar sin Estado funcional. Un ejemplo brutal es el cementerio clandestino con más de 300 cráneos en Veracruz y el asesinato de periodistas como Rubén Espinosa o Luis Ángel López Valdez, que demuestran que informar te mete en la lista negra del poder criminal.

Gobierno que regentea, no gobierna

La frase clave: Rocío Nahle “no gobierna, solo regentea lo que le permite el crimen organizado”. Eso es estado fallido fallando: el gobierno ya no decide la agenda, solo administra migajas de autoridad dentro de un orden impuesto por quienes tienen el monopolio real de la fuerza.

Cuando la editorial habla de “Veracruz, estado fallido”, no lo usa como cliché, sino como diagnóstico: el diseño institucional se vació por dentro y se llenó de crimen, complicidad y simulación, y aun así se pretende que las instituciones sirven. Dicho en corto: no es que el Estado esté rebasado, es que cambió de dueño.

Asi lo dice Alfonso: 

«En las primeras horas del pasado 2 de junio, la periodista Roxana Guzmán Ramírez fue secuestrada por un comando armado que irrumpió en su casa; desde entonces no aparece, pero por lo pronto están detenidos un comandante y tres elementos de la policía municipal. Roxana había regresado apenas en enero a Nanchital, donde fundó Pulso Informativo del Sureste, un medio que informa lo cotidiano, que lleva el registro de los hechos relevantes en ese pequeño espacio de Veracruz. A algún jefe de plaza le pareció intolerable su trabajo y ordenó el escarmiento, tiene razón la columnista Marcela Vázquez Garza: “El periodismo hiperlocal es el más invisible y el más expuesto”.

La colusión de integrantes de las policías municipales y estatal de Veracruz con los criminales es una historia vieja y abarca municipios de todas las regiones del estado. En el caso de Roxana esos elementos estarían coludidos con el Grupo Sombra, escisión del Cártel del Golfo que tiene presencia en más de cincuenta municipios veracruzanos.

Repasar algunos hechos de los últimos años en Veracruz es remover una mezcla purulenta de colusión de jefes e integrantes de corporaciones policiales con la delincuencia. Durante el gobierno de Javier Duarte (2010-2016) muchas desapariciones y ejecuciones se atribuyeron a fuerzas de seguridad y a los grupos criminales que operan en el estado; destaca la masacre de 35 personas en septiembre de 2011, cuyos cuerpos fueron dejados frente al World Trade Center (WTC) de Boca del Río.

Está el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa, especializado en la cobertura de protestas sociales, ocurrido en la Ciudad de México (julio de 2015), que mostró que no había un lugar seguro para quien había sido sentenciado por la delincuencia.

En 2017 fue descubierto un cementerio clandestino, “el más grande en América Latina”, en un predio al norte del puerto de Veracruz, en donde de 153 fosas fueron extraídos 302 cráneos que correspondieron a personas desaparecidas “por grupos criminales y por organismos de seguridad gubernamentales” (Base de datos del proyecto Permiso para Matar).

En enero de 2018, cuatro cabezas de hombres fueron expuestas en el cofre de un vehículo en una brecha del municipio de Sayula de Alemán, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se atribuyó el hecho; unos días antes otras cinco cabezas habían sido dejadas en el cofre de un taxi.

En agosto del año pasado, el asesinato de la profesora jubilada y taxista Irma Hernández sacudió a las redes sociales; fue obligada a advertir en un video: “Con la mafia veracruzana no se juega”.

Apenas el 11 de junio fue asesinado el periodista Luis Ángel López Valdez, en Poza Rica; como en otros casos la principal línea de investigación involucra a elementos de la policía. En la misma colonia unos meses antes había sido asesinado el reportero Carlos Castro.

Como otras zonas de la geografía nacional, Veracruz está fuera de control. Rocío Nahle no gobierna, solo regentea lo que le permite el crimen organizado.

Fuente.-Alfonzo ZARATE/ELUNIVERSAL+/Presidente de Grupo Consultor interdisciplinario @alfonsozarate