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martes, 22 de julio de 2025

SON “SANGUINARIOS y VIENEN a lo que VIENEN ?”: “DIARIO ESPAÑOL RECONSTRUYÓ PRESENCIA y RECLUTAMIENTO de MERCENARIOS COLOMBIANOS en MEXICO”…asi funciona esta alianza letal.


“Los Viagras tienen varios colombianos”. Lo dice Lupe Mora, de 72 años, sentado en una destartalada oficina del ayuntamiento de La Ruana, un pequeño y caluroso pueblo de agricultores del limón en el Estado de Michoacán. En la puerta de la oficina le cuidan tres escoltas armados con fusiles del Ejército. Hace dos años, al hermano de Lupe, Hipólito Mora, lo asesinaron con 68 años a un par de cuadras de aquí cuando salía de su casa una mañana. Fueron más de 1.000 balazos a manos de 25 sicarios de esos Viagras. Los mismos que llevan años sembrando el terror en esta zona conocida como Tierra Caliente y que ahora, como el resto de grupos de la zona, cuentan además con refuerzos de exmilitares colombianos contratados como mercenarios. 

EL PAÍS ha reconstruido cómo operan estos criminales a través de casi una decena de fuentes en México y Colombia e información exclusiva de las investigaciones que prueban el funcionamiento de esta alianza letal y la escasa colaboración del país sudamericano para frenarla.

En la oficina de La Ruana, Mora sigue dando detalles de los mercenarios colombianos que merodean por la zona. “Andan por aquí haciéndole daño a la gente con los drones, los explosivos y los sicarios”, explica mientras el aire de un ventilador le remueve su pelo canoso. 

el asesinato de Hipólito, él ha tomado el testigo del activismo social de su hermano, que llegó a levantarse en armas junto con otros agricultores hace una década contra los grupos del crimen. Era el inicio de la llamada guerra contra el narco, la estrategia de sacar a los militares de los cuarteles para combatir cuerpo a cuerpo con las mafias. La violencia se desbordó y el mundo miraba con estupor a México. “Estamos peor que antes, con más balaceras, extorsiones, levantones. Y además ahora con los explosivos de los colombianos”, continúa Lupe. Él mismo ha sufrido esos ataques poco después de la muerte de su hermano. Una tarde, mientras daba un mitin en una plaza en el pueblo, escuchó primero el zumbido de un dron. Y después, el estallido de un objeto sobre el techo, que dejó un boquete sobre su cabeza. “Nos dejó bien aturdidos, menos mal que había techo”, dice mirando hacia arriba.

Los vecinos de la Ruana también están al tanto de los explosivos y de los mercenarios colombianos. Recuerdan, por ejemplo, el caso de un padre y su hijo que murieron al estallarles una mina mientras recogían limón en un pueblo, Santa Ana Amatlán, a menos de media hora de allí. “Son esos pinches colombianos. Son sanguinarios, vienen a lo que vienen”, cuenta otro agricultor en el arcén de la polvorienta carretera principal del pueblo. Un poco más adelante hay colocados retenes con sacos de arena. Lo mismo sirven para los controles del Ejército que para los de los grupos criminales. El agricultor dice que es habitual ver cómo los militares se retiran de sus puestos cuando las cosas se ponen feas y prefiere no dar su nombre bajo esta explicación: “No vaya a ser que amanezcamos flotando en un canal”. Otra señora, que tampoco quiere dar su nombre, asegura que ha visto a los colombianos, que se les distingue por cómo hablan y porque van siempre armados. “Salen por la noche, se les ve siempre en grupo y van a matar y extorsionar”.

Las autoridades mexicanas tienen registros de la presencia de exmilitares colombianos desde hace por los menos 15 años, pero en los últimos tiempos se ha acelerado. En el triángulo de la muerte que forman tres Estados fronterizos del centro-oeste del país: Guanajuato, Jalisco, Michoacán. Pero también al norte, en Chihuahua, Durango o Sinaloa. Las preciadas rutas del Pacífico mexicano rumbo a Estados Unidos. Son reclutados por Los Viagras, sí, pero también por los Carteles Unidos, Santa Rosa, La Familia Michoacana y, por supuesto, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización criminal más sanguinaria y grande de América Latina, por no decir del mundo: un ejército de sicarios que, según las estimaciones de las autoridades, supera los 20.000 miembros. Muchos de los 2.000 o 3.000 mercenarios colombianos reclutados en México, según los mismos cálculos, son parte de este cartel.

Michoacán es uno de los epicentros de esta guerra informal, sobre todo, los pueblos fronterizos con Jalisco, como La Ruana o Los Reyes, las zonas que ha visitado este periódico durante la segunda semana de julio. En esta frontera CJNG libra desde hace años una terrible batalla con otros grupos por controlar el territorio.

La contratación clandestina de soldados retirados colombianos, muy valorados por su alta preparación, tiene un largo recorrido: de luchar con los paramilitares en Sudán, al magnicidio Jovenel Moïse en Haití pasando por la guerra de Ucrania. Su destino más reciente es trabajar a sueldo para los carteles mexicanos, con la misión de adiestrar sicarios o fabricar explosivos. De la reconstrucción que este diario ha podido hacer a partir de una decena de fuentes en México y Colombia -todas piden mantener el anonimato por seguridad- y documentos exclusivos se desprende la fortaleza organizativa y económica para traerlos, la poca ayuda que México recibe de Colombia para frenar esta lacra y la ineficiencia del anterior sexenio, el de Andrés Manuel López Obrador, quien apostó por una estrategia a todas luces fallida para frenar la violencia y que hoy su sucesora, Claudia Sheinbaum, trata de revertir a toda velocidad.

Reclutamiento por redes y agencias de viajes

“El trabajo es para un cartel, al menos son 40.000 pesos mexicanos, en pesos colombianos son 10 millones mensuales. El tiempo mínimo es por cuatro meses. El trabajo es cuidando la plaza, que nadie se meta y limpiar a los que se quieran meter. Hacer lo que el comando de zona le ordene. Alguna pregunta?”. Así se anuncian las ofertas en una cadena de mensajes a los que ha tenido acceso este diario. El reclutamiento de mercenarios colombianos, con edades entre los 22 y los 42 años en su gran mayoría, se hace de forma ostensiblemente abierta y se produce a través de redes sociales y servicios de mensajería como WhatsApp. “Ah bueno, le hacemos, yo estuve en Ucrania, a México no he ido antes”, responde uno en el mismo grupo. “Mi compa, la empresa está dando los pasajes. Lo único que tiene que traer es para el taxi, para el camión, para comer todo se lo está dando la empresa, ¿ok? Son 48.000 pesos mensuales de sueldo, libre de comida y dormida. Es un cartel”, se lee en otra de las conversaciones.

El reclutamiento, en todo caso, dista mucho de ser espontáneo y va más allá del boca a boca. Cuentan, además, con asesoría de algunas agencias de viaje colombianas. Estos les explican que deben vestir de forma más o menos formal, portar una maleta de mano y qué decir si les retienen las autoridades migatorias. Los colombianos no necesitan visa para entrar en México si viajan por turismo, el argumento de la mayoría, según las fuentes consultadas, aunque no pocos, cuando se ven en problemas, admiten que vienen a “trabajar” con los carteles.

Cerca de 2.000 colombianos llegan diariamente a México. La gran mayoría entran por algún aeropuerto. Más de 1.700, han sido rechazados desde el 1 de octubre, cuando Claudia Sheinbaum tomó el poder y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, se hizo cargo de una nueva estrategia de combate al crimen, el principal sello de la nueva mandataria. Algunos de los rechazados tienen antecedentes criminales, de muchos las autoridades cuentan con pruebas “contundentes” de que se van a alistar en algún cartel si los dejan entrar a México. Las rutas más frecuentadas son las que van de Bogotá a Ciudad de México, tanto al aeropuerto internacional (AICM) como al nuevo, el Felipe Ángeles (AIFA) y a Cancún. También hay otra ruta, tanto de ida como de llegada, desde Europa: a través de Madrid, muchos provienen de Polonia después de haber combatido en Ucrania.


Cómo se llama usted compa?

Varias de las fuentes consultadas coinciden en que los carteles mexicanos, especialmente Jalisco Nueva Generación, reclutan a mercenarios colombianos por su experiencia en combate, es decir, para adiestrar a sus sicarios en el uso de armamento militar, como AK-47, fusiles AR-15, lanzagranadas; en la fabricación de explosivos y en la colocación de minas antipersonales. “Operan de manera activa en la defensa de los grupos, en la protección y cuidado de las plazas”, asegura una de las fuentes. Otra es más contundente: “Los colombianos introdujeron una idea más en clave bélica, con más organización. El narcotraficante mexicano es más de la cultura ‘soy de huevos’, el colombiano es más estratégico”. “Esta gente no viene a vivir aquí,son fantasmas la mayoría,lo que pasa que les pagan mejor que en Europa, se están cuatro meses y se vuelven”, asegura la misma fuente.

Este fenómeno está extremando la letalidad del crimen organizado en México. Ya alta de por sí, por el suministro de armamento militar con el que cuentan los carteles y que proviene, en un 74%, del tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos. Las cifras oficiales de los últimos años dan cuenta de la epidemia de violencia. El pico más alto fue en 2019, cuando se registraron de media más de 94 asesinatos diarios. Desde entonces los números rojos se han ido estabilizando, con alguna ondulación, en un valle altísimo. El año pasado cerró con más de 80 asesinatos cada día. El fenómeno de los mercenarios, que está importando prácticas de guerra como los drones con explosivos o las minas antipersona, no hace más que elevar cualitativamente la amenaza del horror.

A través de WhatsApp, los exmilitares colombianos se comparten fotos y están en permanente comunicación, en grupos de decenas de personas. “Señores, buenas noches, bendiciones, por favor estar en sus casas, nadie en la calle, anda el gobierno bien bravo por todo el pueblo”, se lee en uno de los mensajes a los que ha tenido acceso este diario. “Sonó una mina, las vacas son las que las están activando, pero hay niños por ahí cerca, hablen con el ranchero y que no los manden por ahí para que no haya un accidente”, escriben otros.

Colombia tiene uno de los ejércitos mejor preparados en el mundo, con una gran experiencia en la lucha contrainsurgente, resultado de la interminable guerra contra las guerrillas y los grupos armados ilegales. “El nivel de entrenamiento de la Fuerza Pública colombiana es muy alto y casi comparable con la de Estados Unidos”, explica Andrés Macías, miembro del Grupo de Trabajo de la ONU sobre mercenarios.

Aun con toda esta experiencia, miles de soldados se retiran después de 20 años de servicio a un futuro incierto. La asignación de jubilación es de apenas unos 650 dólares, bastante baja si se compara con los sueldos que ofrecen las redes y empresas de mercenarios en el exterior o, en este caso, los carteles mexicanos, que puede llegar a superar los 2.500 dólares según las pesquisas de las autoridades.

“El Güicho te quiere matar”

El pasado 27 de mayo, ocho miembros del Ejército mexicano murieron en el municipio de Los Reyes, en Michoacán, por la explosión de una mina colocada por el crimen organizado. Dos días después, un operativo militar detuvo a 17 personas, 12 eran colombianas: 10 exmilitares retirados, la mayoría con 20 años de servicio en su país. Además, se incautaron: 15 cargadores para AK-47; 3 cargadores para AR-15; 2 cargadores para Barret; 941 cartuchos de diversos calibres.

Los Reyes es un pueblo boscoso que vive del aguacate, que crece casi solo por las condiciones ideales de altura y humedad. Al otro lado del cerro, la pendiente va bajando hasta llegar al primer pueblo de Jalisco, La Loma. Con apenas unos pocos centenares de habitantes, es otro de los escenarios de la guerra. El día en que todo empezó a torcerse en La Loma un grupo de unos 10 sicarios colombianos entraron armados a la misa de la tarde y el padre José Luis Segura los echó fuera de la iglesia. No se lo tomaron muy bien y al salir le dijeron que se anduviera con cuidado, que a partir de ahora le iban a vigilar lo que predicaba. Al día siguiente se armó un tiroteo de varias horas en la puerta de la misma iglesia.

Después de aquello, le hicieron llegar un mensaje: “El Güicho te quiere matar”. El padre Segura se marchó del pueblo tras la amenaza del “jefe de plaza”. Durante los tres años que pasó allí comprobó como la situación se iba pudriendo cada vez más. La guerra abierta entre CJNG y una galaxia de pequeñas mafias locales, asociadas bajo la marca Carteles Unidos, está causando un desgarro de los vínculos sociales que llega, incluso, a que algunos feligreses le interrumpan durante la homilía para regañarle por hablar mal de de tal o cuál grupo. “Las costumbres criminales son más fuertes que las católicas”, cuenta el religioso en una cafetería de Apatzingán, a unas cuatro horas en coche del pueblo del que ha tenido que salir huyendo.

La capital de Tierra Caliente es por ahora el refugio de este cura veterano, de 64 años, que ha necesitado tomarse unos meses de baja por el horror y el pánico que le provocó todo aquello. Cuenta que era habitual ver cadáveres flotando en el riachuelo del pueblo, o cuerpos colgando de los puentes. Y la punta de iceberg, para él, son los mercenarios colombianos. “Imponen la fuerza de modo diferente, son más brutales. Como vienen sin familia, ni compromiso ninguno pueden hacer lo que quieran”.

Las autoridades mexicanas han tratado de recabar el apoyo de sus homólogos colombianos en los servicios de inteligencia y de seguridad; de lograr una ayuda y un compromiso que vaya más allá de las buenas intenciones, a sabiendas de que poner un freno a la llegada de colombianos a México es más que un asunto migratorio, uno político. Sin embargo, de acuerdo a la información a la que ha tenido acceso este diario, la ayuda prácticamente ha sido nula. La sensación predominante es que para Colombia no es una prioridad. El Gobierno de Gustavo Petro encara su último año con una crisis de seguridad galopante, donde su apuesta por la paz total con las distintas guerrillas y grupos del crimen organizado saltó por los aires y dio paso a una atomización de la violencia. Solo tras la detención de 12 colombianos en Los Reyes acusados de asesinar a ocho soldados mexicanos, Petro manifestó que el “mercenarismo debe ser prohibido con alta pena de prisión”.

Adiestramiento paramilitar en una huerta de aguacate

Al girar a la izquierda, el escolta del alcalde se acomoda el fusil entre las piernas y pone la mano un poco más cerca del gatillo. La patrulla acaba de salir de la carretera y avanza por un camino estrecho de tierra. Caen las primeras gotas de una lluvia suave de media tarde. El sol se ha empezado a poner y el bosque de aguacate va convirtiéndose a cada paso en un laberinto verde, denso y amenazante. Detrás vienen otras dos camionetas tipo pick-up de la Guardia Nacional, con tres soldados armados cada una. Desde el asiento del copiloto de la patrulla que va abriendo camino, el alcalde da una orden por la radio interna:

—Todos alerta porque pueden estar otra vez instalados por aquí

Hace un mes, un operativo parecido a este encontró una huerta de aguacate repleta de munición de alto calibre, fusiles de asalto AK-47 y AK-50 y ropa militar con el logo CJNG: Cartel Jalisco Nueva Generación. Un predio de agricultores convertido en un campamento del crimen organizado. Cuando llegó la policía ya no había nadie, lograron escapar por el laberinto verde. “No pudimos agarrarles porque están organizados, te ven con los drones”, recuerda al llegar al lugar exacto Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan, la capital del aguacate michoacan. Un negocio que deja unos 3.000 millones de dólares al año y que es otro de los jugosos pasteles por los que se pelea el crimen organizado.

Aunque no hubo capturas, en el celular de un sospechoso detenido un día antes encontraron unos videos del campamento. Mientras los soldados de la Guardia Nacional comprueban que todo está vacío, el propio Manzo enseña los videos a los periodistas de EL PAÍS que lo acompañan para mostrar que los lugares coinciden. Un recluta haciendo flexiones enfrente del chamizo que sirve cocina. Otro grupo haciendo prácticas de tiro junto a unos sacos de fertilizante. El alcalde asegura además que este campamento, donde todavía quedan restos de pasamontañas militares y fundas de cargadores, había mercenarios colombianos.

Campo de adiestramiento en Uruapan, Michoacán.

Desde el gobierno estatal niegan que en su territorio existan este tipo de campos de entrenamiento. Pero el alcalde insiste: “Tenemos evidencias y denuncias de ciudadanos que nos alertan de más lugares así en la zona. Son grupos armados con material de guerra. Hay que meterle muchos huevos para poner orden”. Un orden muy precario en las zonas más calientes de México, donde el fenómeno de los mercenarios está convirtiendo en cada vez más letal una espiral de violencia que parece no tener fin.

Con información de Diego Stacey, desde Bogotá/Diario Español/ELPAISJAVIER LAFUENTEDAVID MARCIAL PÉREZ

“ANDAN CUENTEANDO a TRUMP ?”: “PRENSA de TEXAS YA se DIO CUENTA del COMBATE MAÑOSO a MAÑOSOS”…una operacion para las fotos que siempre termina en mas aranceles.


Los aranceles del 30% anunciados por la administración Trump para México por no hacer lo suficiente para detener a los cárteles de la droga muestran que las autoridades estadounidenses parecen estar viendo más allá de las mentiras de sus homólogos mexicanos, ya que varias figuras clave de los cárteles continúan operando con total impunidad.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y su jefe de seguridad, Omar García Harfuch, afirman continuamente que han estado llevando a cabo operaciones contra el crimen organizado mediante diversas incautaciones de armas, drogas y combustible. Sin embargo, la realidad es que en algunas partes de México, los jefes de los cárteles continúan operando con total impunidad.

Uno de esos jefes es César “El Boto” o “Botox” Sepúlveda Arellano, líder de una organización criminal llamada Los Blancos de Troya, que formaba parte del Cártel de los Viagras, que antes formaba parte de Cárteles Unidos; un grupo previamente designado como organización terrorista extranjera por la administración Trump. A principios de este año, Los Viagras y Blancos de Troya se aliaron con el Cártel Jalisco Nueva Generación, otra organización criminal considerada una OET por el gobierno estadounidense.

Michoacan FGJE

El Boto es el mismo capo que en 2018 intento mandar asesinar a uno de los escritores del proyecto Cártel Chronicles de Breitbart News Foundation. Bajo presión estadounidense, las autoridades mexicanas arrestaron a Sepúlveda en ese momento; sin embargo, menos de dos años después, un juez mexicano lo liberó en circunstancias sospechosas. Desde entonces, El Boto ha estado aterrorizando a las comunidades rurales de Michoacán.

El Boto reside abiertamente en varias casas lujosas en el occidente de Michoacán, ya que no le preocupan las redadas en su contra, según revelaron fuentes militares mexicanas a Breitbart Texas. Informes de inteligencia apuntan a El Boto como responsable de extorsionar a los citricultores de Michoacán y las autoridades estatales tienen múltiples órdenes de arresto en su contra por diversos cargos, incluyendo asesinato, secuestro y extorsión. 

Sin embargo, el temible capo cuenta con la protección de altos funcionarios mexicanos. Desde que unió fuerzas con el CJNG, El Boto ha ignorado las órdenes de sus altos jefes y ha aprovechado la situación para atacar a las familias de sus enemigos. Michoacán está bajo el control político del partido gobernante mexicano, MORENA. Como informó Breitbart Texas, el actual gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, es sobrino y primo de dos narcotraficantes convictos que cumplen condena en una prisión estadounidense por su papel como líderes de Cárteles Unidos.

Con informacion: BREITBART/TX/IDELFONSO ORTIZ

“APPLE Vs REINO UNIDO”: “GANAS de FISGONEAR en los IPHONE ENFRENTA al GIGANTE TECNOLOGICO con PAIS que QUIERE PUERTA TRASERA para INGRESAR a los DATOS PRIVADOS”…y ya se unió Whatsapp a la resistencia.


El cifrado de extremo a extremo de Apple se ha convertido en el eje de un agudo conflicto internacional entre el Reino Unido y Estados Unidos, enfrentando directamente al gobierno de Keir Starmer y a la administración de Donald Trump. 

Contexto del Conflicto

  • Antecedente: En enero, el Ministerio del Interior del Reino Unido ordenó a Apple proporcionar acceso al sistema de almacenamiento en la nube más seguro, exigiendo la creación de una “puerta trasera” para que fuerzas policiales pudieran acceder a los datos de usuarios, incluidos aquellos protegidos por cifrado de extremo a extremo.
  • Base legal: La orden se amparó en la Ley de Poderes de Investigación del Reino Unido, conocida por sus críticos como la “carta del fisgón”. El gobierno justifica su uso para investigaciones de terrorismo y abuso sexual infantil.
  • Restricción de comunicación: Las partes involucradas tienen prohibido hablar del tema públicamente, incluso con los clientes afectados, salvo autorización oficial.
  • Reacción internacional: Altos funcionarios británicos señalan que la presión desde Washington, principalmente del vicepresidente J.D. Vance, probablemente obligará al Reino Unido a retractarse, ya que la intervención se percibe como una amenaza a la libertad de expresión y afecta las relaciones tecnológicas entre ambos países.
  • Reacción de Apple: En febrero, Apple retiró su servicio de almacenamiento en la nube más seguro del Reino Unido y apeló la orden ante el Tribunal de Poderes de Investigación. WhatsApp (Meta) se sumó legalmente a la defensa de Apple el mes pasado.

Declaraciones y posturas

  • Funcionarios británicos admiten que la decisión de obligar a Apple a vulnerar el cifrado de extremo a extremo pone en riesgo futuros acuerdos tecnológicos con Estados Unidos y coloca al Ministerio del Interior británico “entre la espada y la pared”.
  • Donald Trump comparó la exigencia británica con prácticas propias de regímenes autoritarios y advirtió al primer ministro Starmer que “no puedes hacer esto”.
  • Apple ha reiterado públicamente: “Nunca hemos creado una puerta trasera ni una llave maestra para ninguno de nuestros productos, y nunca lo haremos”.
  • Gobierno británico asegura que existen “sólidas salvaguardas y supervisión independiente para proteger la privacidad”, actuando solo en los delitos más graves.

Aspectos técnicos del cifrado de Apple

  • Cifrado de extremo a extremo: Solo los dispositivos de confianza del usuario pueden descifrar los datos almacenados con protección avanzada. Ni siquiera Apple puede acceder a ellos, ni ayudar en la recuperación si el usuario pierde acceso sin métodos alternativos de recuperación.
  • Protección de datos avanzada para iCloud: Con esta opción activada, la mayoría de los datos (respaldo, fotos, notas, etc.) están encriptados de tal forma que solo los dispositivos autenticados del usuario pueden descifrarlos. Es el nivel de seguridad más alto disponible para usuarios de Apple.
  • Desactivar la protección: Si se desactiva, Apple vuelve a poseer las claves necesarias bajo ciertos procesos, como recuperación de una cuenta, lo que reduce el nivel de seguridad.

Implicaciones

  • El conflicto pone sobre la mesa el equilibrio entre la seguridad nacional y la privacidad digital. La presión ejercida desde Estados Unidos refleja el temor a la vulnerabilidad de empresas tecnológicas nacionales ante legislaciones externas, e introduce un precedente complejo sobre la soberanía tecnológica y la protección contra abusos estatales.
  • La batalla legal y política promete definir los límites del cifrado civil y la colaboración internacional en temas de tecnología y privacidad.

Notas adicionales:

  • WhatsApp, propiedad de Meta, anunció que se suma a la defensa de Apple ante los tribunales británicos.
  • Este caso representa el mayor enfrentamiento sobre cifrado en la industria tecnológica en más de una década.

Con informacion: MILENIO/

“CUIDADO con los MAYOS que PUSO la del CHAPO”:”REGIDORA ALIADA de MORENA EXHIBIO en CAMISETA el MATRIMONIO de NINTENDO y el NARCOPOP…mera nostalgia por los benefactores.


María del Carmen Aguilar Mendoza, VII regidora del Partido Verde,aliado de Morena del Ayuntamiento de La Paz, Baja California Sur, apareció públicamente y chambeando con una camiseta de “Super Chapo Bros“, alusiva al narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo“.

Y es que, cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo en la tragicomedia política nacional, aparece la honorable VII regidora luciendo sin ápice de pudor su outfit con una camiseta de “Super Chapo Bros”, como si lo kitsch y el narcofolklore fueran credenciales de acceso al gabinete. Ni la tragicómica creatividad de los escritores de sátira hubiera logrado imaginar este matrimonio entre Nintendo y el narcopop, donde Super Mario deja de saltar por tortugas y monedas para ponerse la camisa vieja del capo más célebre de México.

Resulta que la regidora, fiel aliada del Partido Verde y Morena, decide acudir a eventos públicos —y tomarse fotos cual influencer del mal gusto— vestida con la imagen y el nombre adaptado del mismísimo Joaquín Guzmán Loera. Todo bajo el supuesto de promover reforestaciones, limpiezas y, por qué no, algo del narco-mágico- realismo que tanto parece fascinar a ciertas clases políticas. ¿Clase? Solo si hablamos de clases de historia criminal.

Uno pensaría que la prudencia sería parte del paquete básico de un funcionario público, pero no. Para la regidora y para no pocos contemporáneos suyos en el tablero político de la 4T y sus aliados, la nostalgia por sus benefactores y el deseo irrefrenable de glorificar al delincuente que los inspiró, pesa más que el Código Penal Federal y el de Baja California Sur, que advierten claramente contra la apología del delito. Pero usted no se preocupe, ni la alcaldesa morenista Milena Quiroga ni el cabildo han sentido urgencia alguna por aclarar o deslindarse, no vaya a ser que les quiten puntos de lealtad con sus feligreses y mecenas.

Mientras Guzmán Loera cumple cadena perpetua por narcotráfico y violencia en Estados Unidos, en México todavía se le homenajea con playeras y memes desde los cargos de poder, como si lo único reprobable fuera no subirse a la ola del narco-marketing. Porque claro, en la república de la impunidad, la promoción de la cultura del delito es motivo de fotos, “likes” y, por qué no, hasta propuestas políticas.

Al final, lo único “super” aquí, fuera del meme mal logrado, es la velocidad con que algunos de nuestros políticos corren a buscarse un lugar en la historia del ridículo nacional. Porque, si algo nos queda claro, es que para muchos gobernantes de estos tiempos, la única religión verdadera es la de engrandecer a los criminales que los impulsaron, aspirando a su propio Game Over con honores.

Con informacion: ELNORTE/

“HIPOCRITA de PRIMERA LEGISLADOR de CUARTA”:”MONREAL RESPONDE TRAS DESAYUNOS EUROPEOS y se TIRA al PISO para VICTIMIZARSE”…le respondemos a cada frase hipócrita, pero tu opinión es la que cuenta.


Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, defendió su viaje de vacaciones a España,pero lo hizo con argumentos y afirmaciones que al ser confrontados evidencia . A continuación, confronto cada afirmación, evidenciando su incongruencia y marcados contrastes con los postulados de austeridad y equidad social que Morena y él mismo han promovido públicamente.

1. “Tenemos el derecho a pasear y así lo estamos haciendo unos días, con nuestros propios recursos y en un momento de receso del Congreso donde no tengo ninguna responsabilidad legislativa.”

Contexto y crítica:

  • Legalmente, Monreal, como cualquier ciudadano, puede viajar donde guste durante recesos legislativos.
  • Sin embargo, el reclamo público no es sobre legalidad, sino sobre la congruencia ética y política: la narrativa de la 4T y Morena sostiene que los servidores públicos deben actuar con sobriedad y evitar los signos de privilegio. El hecho de exhibirse en establecimientos de lujo, aunque sea solo para un desayuno, contradice el discurso que ha mantenido sobre evitar el derroche y los “lujos ofensivos”, especialmente mientras millones de mexicanos enfrentan crisis económica.
  • Frases como “tenemos derecho a pasear” intentan victimizar a quien ostenta una posición visible de poder, trasladando un acto privado al plano de los derechos colectivos, como si hubiera sido violentado un derecho fundamental, lo cual trivializa la discusión de fondo.

2. “No nos hospedamos en el lujoso hotel, sólo desayunamos ahí.”

Contexto y crítica:

  • El énfasis en no haberse hospedado en el Rosewood Villa Magna, sino solo en desayunar, es un intento de minimizar la percepción sobre el derroche. Pero desayunar dos días en uno de los hoteles más caros de Madrid sigue perpetuando la imagen de privilegio. La línea entre consumir lujo y habitarlo es difusa para la ciudadanía que observa a sus representantes viviendo experiencias inaccesibles para la mayoría.
  • Además, muchas políticas de Morena se han gestado criticando a sus opositores por actos similares: la crítica a quienes frecuentan “lugares fifís” o se benefician de “lujos burgueses” ha sido recurrente en la retórica del partido. Hacerlo ahora y justificarlo sólo profundiza la percepción de hipocresía.

3. “Estos días de descanso y vacaciones de unos días, no sólo porque teníamos varios años sin salir, sino porque cumplimos 40 años de casados y planeamos salir estos días fuera del país.”

Contexto y crítica:

  • Los motivos personales (aniversario, años sin salir) pueden ser válidos en términos particulares, pero el tono condescendiente de la justificación (“merecido descanso”) sugiere que otros no tienen derecho a cuestionar, como si la crítica política legítima fuera solo un agravio personal y no una exigencia de rendición de cuentas y congruencia.
  • El hecho de enfatizar la excepción —“años sin salir”— niega la desigualdad real: para la mayoría del país, años sin vacacionar fuera ni desayunar en hoteles de lujo no es una excepción, es la regla.

4. “Quiero comentarles a todo el país que los recursos que empleamos en este viaje […] son pagados por nuestro peculio, no hay un solo cinco de recursos públicos, y es falso que nos hospedemos en hoteles caros.”

Contexto y crítica:

  • Repetidamente insiste: “no hay un solo cinco de recursos públicos”. Sin embargo, la crítica no se limita a la procedencia de los fondos, sino a la insensibilidad de ostentar este estilo de vida siendo representante de un movimiento que se autonombró la fuerza de los pobres.
  • Además, utilizar el argumento de que “paga con recursos propios” es doblemente problemático: los recursos privados de altos funcionarios provienen precisamente del privilegio de su posición pública y, en muchos casos, son inaccesibles para los ciudadanos comunes.
  • Al recalcar que no se hospedó en hoteles caros, ignora el fondo de la crítica: se trata de los gestos, símbolos y señales que los políticos envían con sus acciones públicas.

Incongruencias de fondo

  • Monreal se ha posicionado contra “privilegios” y modus vivendi ostentosos de altos funcionarios, y ha criticado a miembros del Poder Judicial o empresarios por supuestos excesos y lujos. Ahora apela al “derecho al paseo” e intenta negar cualquier elemento de privilegio, recurriendo al victimismo discursivo.
  • Su argumento de que la crítica es falsa o dañina, desmiente solo la literalidad (“no me hospedo ahí”, “no es dinero público”), pero nunca enfrenta el meollo del asunto: la incongruencia entre el discurso de austeridad y el estilo de vida personal.

Conclusión

Esta defensa revela una falta de autocrítica y comprensión del reclamo ciudadano sobre el papel y la ejemplaridad de los funcionarios públicos, más allá de la mera legalidad de sus actos. “Derecho a pasear” nadie se lo niega; que se haga en congruencia con los principios promovidos, es otra cuestión.

  • No es un linchamiento mediático, sino una exigencia de coherencia y rendición de cuentas.
  • El problema no es irse de vacaciones, sino negar la brecha y los símbolos de desigualdad mientras se es actor clave de un movimiento que prometió acabar con ellos.

Con informacion: ELNORTE/