Acaba de ser sentenciado a 50 años de cárcel el comisario de seguridad pública de Tlatlaya, Luis Ángel Nicolás Santos. Pero siguen en la impunidad los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, líderes de la Familia Michoacana, que tienen en ese municipio mexiquense uno de sus santuarios desde hace más de 10 años.
El 21 de agosto del año pasado, dos personas que transportaban cerveza para venderla en Tlatlaya fueron alcanzadas por una patrulla de la policía municipal. “¿Quién les dio permiso? Debieron pedir permiso al patrón. Ya se metieron en un problema”, les dijeron.
Según la denuncia presentada por las víctimas, los propios municipales los entregaron a los tripulantes de tres camionetas que arribaron al lugar vestidos “con uniformes tipo militar”, quienes los despojaron de su mercancía.
La investigación de la fiscalía señala que, bajo las órdenes del director de seguridad, policías municipales de Tlatlaya operaban como halcones del grupo criminal y llevaban a cabo del cobro de extorsiones, en beneficio de la Familia Michoacana.
Nicolás Santos fue uno los objetivos incluidos en el Operativo Enjambre, que se desató el año pasado entre alcaldes y directores de seguridad vinculados a organizaciones como la Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Labores de inteligencia revelaron que el comisario se reunía con frecuencia con los hermanos Hurtado, conocidos como El Pez y El Fresa, y de hecho les brindaba protección cuando estos visitaban las fincas y los ranchos que el 28 de marzo pasado les fueron asegurados por elementos de la fiscalía: Las Canchas, rancho dotado precisamente con canchas de tenis; el Rancho Ancona, situado junto a una presa en donde El Pez y El Fresa tenían su Valle de Bravo particular; y el rancho conocido como Los Pinos.
Dichas propiedades habían sido adquiridas a través de prestanombres, “con auxilio de individuos que ostentan cargos de autoridad o de elección popular”.
En 2011, José María Chávez Magaña, El Pony, envió a Johnny Hurtado Olascoaga, al frente de 18 sicarios, a asegurar la frontera con Guerrero, a apoderarse de Tlatlaya y otros cinco municipios del sur del Edomex, y a detener el avance de organizaciones criminales guerrerenses que habían formado parte de la organización Beltrán Leyva.
El Pez descubrió las minas de oro y uranio en los límites de Guerrero y el Estado de México, y sobre ellas comenzó a fincar su poder. Cuando el Pony fue detenido en junio de 2014, los hermanos Hurtado se convirtieron en líderes absolutos del grupo criminal.
Un exteniente de infantería ligado a la Familia Michoacana reveló que El Pez hacía pagos de 140 mil pesos a integrantes del 102 Batallón de Infantería –el mismo involucrado en la masacre de Tlatlaya, que dejó 22 presuntos sicarios muertos en julio de 2014— a cambio de protección.
Tlatlaya fue uno de los municipios que la Familia Michoacana cercó para evitar el paso del Covid-19 a principios de 2020. Era una señal del sitio donde estaban refugiados los hermanos Hurtado.
La filtración de documentos de la Sedena realizada por el colectivo Guacamaya reveló que el Ejército conocía la ubicación y seguía de cerca los pasos de los líderes de la Familia. Los militares conocían el nombre de la niñera de la hija del Fresa, sabían en qué hospital de la Ciudad de México había nacido, sabían en qué tiendas de Perisur la esposa de El Fresa había ido a comprar el mobiliario con que iba a decorar un departamento ubicado en Tlalpan.
Sabían que El Pez había mandado a comprar una televisión Samsung de 82 pulgadas que fue llevada a una de sus casas. Sabían que iba a comprar un par de teléfonos Blackphone para estar en comunicación con su hermano. Sabían incluso de una reunión gestionada por el tesorero de Amatepec, en la que El Pez iba a negociar contratos públicos, en enero de 2019, con los entonces presidentes de Tlatlaya y Amatepec. Sabían que en 2018 adquirió una camioneta Toyota.
En 2016, El Pez fingió su muerte en un enfrentamiento ocurrido en San Vicente Tlalchapa. Se reportó que al lugar había llegado gente con ramos de flores, y en cuentas de redes sociales que supuestamente pertenecían a sus hijos se confirmó su deceso.
Dos meses después dejó en Tlatlaya dos muertos con una narcomanta dirigida a los entonces secretarios de la Defensa y Marina: “Ahí les dejo su cena de navidad… les doy 24 horas para que se retiren y si no los voy a empezar a matar en emboscadas… con su padre nunca van a poder. Atte. El Pez”.
A pesar del monitoreo constante, la orden de ir por los hermanos no llegó jamás. A lo largo del sexenio pasado, en la edad de oro de los “abrazos no balazos”, el poder de La Familia Michoacana se extendió sin freno. El excomisario de seguridad de Tlatlaya acaba de ser condenado a 50 años: un hito en la Operación Enjambre. Pero el caso da para más. Para muchísimo más.
Con 6 mil habitantes aproximadamente, Estación Naranjo es la localidad más poblada de Sinaloa, un municipio del noroeste mexicano en la entidad del mismo nombre, refrescado por los veneros del Río Petatlán, ubicado a unos 40 kilómetros lineales de las aguas del Pacifico, y a unos 80 por carretera, donde presumen desde hace décadas la reiteración de su gentilicio: sinaloenses por origen municipal y estatal.
A unos cuatro kilómetros al norte de Estación Naranjo, sobre la carretera 24, que va hacia a Ocoroni, se encuentra El Alamito, un poblado de poco más de medio millar de habitantes, la mayoría de ellos dedicados al campo y al ganado.
El Alamito se desborda en un puñado de viviendas a uno y otro extremo de la carpeta asfáltica, carcomida esta de tanto en tanto en sus comisuras, como hotcake mal vertido en la sartén. Y en efecto, la carretera se halla flanqueada por álamos, pero también por sauces, huanacaxtles, guamuchiles.
Las casas, dispersas, de dos cuartos unas, completas otras, fincas de varias construcciones algunas, estas con cercas de postes y púas, aquellas, las más, con bardas enanas rematadas por alambradas metálicas.
Lucen sobre todo, aquí y allá, la maquinaria agrícola dentro y fuera de las aisladas viviendas ―tractores, discos de barbecho, barras de segadoras, camiones de carga― , solares de por medio entre esta y aquella, terracerías que se internan entre los terrenos de cultivo.
No hay alumbrado público, de modo que por las noches sólo se cuenta con la luz que escapa del interior de alguna tienda de abarrotes, de alguna vulcanizadora, de los focos que alumbran las puertas y zaguanes. Y en las orillas del poblado, sólo el parpadeo de las luciérnagas. En cambio, los crepúsculos incendian el horizonte.
La tarde del domingo primero de junio, acabadas sus labores comerciales, Néstor y Karla Yesenia, vecinos de la comunidad en cuestión, tenían prevista una visita. El sábado 31 de mayo habían dado la noticia a una parte de la familia, el domingo la darían a la otra: hacía cuatro meses que esperaban un bebé.
Yesii estaba orgullosa de sus logros.
Allí en el recinto germinal de Yesenia, casi es seguro que, para entonces, el nuevo ser había alcanzado los 18 centímetros, con toda probabilidad movió ya, por primera vez, su cabeza, sus manos y sus pies. Muy probablemente dio las primeras pataditas a mamá, comenzó a gesticular, y aunque aún no veía, porque sus ojos no habían alcanzado el desarrollo necesario, quizá percibía la luz que se filtraba del exterior, como ocurre en esa etapa.
Los padres habían tomado las providencias necesarias, las visitas al ginecólogo, la exploración con el ultrasonido, los cuidados.
¿Sería niño o niña? No faltaba mucho para que lo supieran sus padres. También compartía la espera su hermano mayor, de ocho años, cumplidos apenas en abril previo, primogénito de Yesenia.
La concepción del nuevo miembro de la familia cambió el sentido de las vidas de todos ellos, subvirtió prioridades, modificó objetivos y las rutinas mismas de su lucha por la vida, Nestor, de 48 años, como comerciante, expendedor de pollo, y Karla Yesenia, de 28, psicóloga por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), con su empleo de profesora.
EL GARBANZO, BRECHA SIN RETORNO
Así que aquella tarde, concluidas las labores comerciales de Néstor, la pareja subió a su antigua camioneta Dodge Durango blanca, y salieron hacia El Aguajito, donde los esperaban.
De acuerdo con las crónicas de prensa, apenas habían avanzado un par de kilómetros sobre la carretera 24 cuando fueron sorprendidos por los impactos metálicos contra su camioneta. Los tiroteaban de frente desde un convoy de patrullas de la Guardia Nacional.
Bajo fuego, Néstor, que conducía, avanzó cuanto pudo, maniobró, y viró al cabo hacia una de las terracerías, la que lleva hacia la comunidad El Garbanzo. Pero sus persecutores les dieron alcance casi de inmediato. Bajaron a la pareja de la camioneta y los hincaron en la brecha, con las manos sobre la nuca. Uno de los militares cortó cartucho de su automática y puso el cañón sobre la frente de Néstor.
Los testimonios publicados en diferentes medios regionales reportan que varios vecinos se acercaron para tratar de disuadir a los uniformados de disparar. Explicaron a la cuadrilla armada que Néstor y Yesenia no eran criminales, que todos en la comunidad conocían a la pareja, que se trataba de “personas de bien”, sin ninguna relación con actividades delictivas.
El gobernador Rocha Moya en la toma de protesta del general Francisco Alvarado Terán como coordinador de la GN en el estado de Sianaloa.
Los uniformados no fingieron siquiera escuchar. Mantuvieron a la pareja sometida largo rato, alternando el arma amenazante, y la mano presta a disparar sobre Néstor. Las notas informativas, elaboradas con testimonios de los vecinos, describen el miedo en el rostro de Yesenia: “estaba muy asustada mientras los efectivos mantenían a Néstor hincado y encañonado”.
Cuando llegó Daniel, primo de Néstor, éste le pidió ayuda. “Yo lo miré con vida, me gritó que lo ayudara”, relató al sitio Despierta Sinaloa Noticias. Y trató de hacerlo, pero los miembros de la corporación federal lo echaron del lugar con insultos y amenazas. Así que regresó a la comunidad, “a pedir ayuda, a decir que ahí lo tenían, todavía con vida, yo lo ví, a mi nadie me lo contó”.
Cuando volvió al paraje de El Garbanzo, oscurecía. Sólo iluminaban la escena los faros de las camionetas de la Guardia Nacional. Ya no eran sólo las tres unidades ―entre esta la patrulla 29398― que habían perseguido a la Dodge Durango, ahora eran “muchas más”.
Daniel regresó en su moto, venía con él una tía de ambos, suya y de Néstor, con la esperanza de que la petición de una mujer mayor de la familia pudiese hacer ver su error a los militares. Pero no sirvió de nada. Fue Daniel quien insistió: “Les pregunté por qué los estaban deteniendo”. Por toda respuesta, lo interrogaron: ―¿A qué te dedicas? ― A pastorear vacas… ―¡A la verga! ―lo corrió el oficial al mando. Daniel insistió. Les dijo lo que ya habían oído de otros vecinos, que Néstor vivía de dos expendios de pollo entero y uno de más de pollo asado, que Yessenia era “recibida, trabajadora”, que no eran criminales. ―¿Entonces pa’ qué corren? ¿Pa’ qué corren? ―reclamó el uniformado. Cuenta Daniel que desde que llegó, ya no estaba Yesenia, sólo vio a Néstor, encañonado por los militares: “Nunca me la dejaron ver, me corrían, no me dejaban ni voltear. Lo único que me decían era: “¡Pícale a la verga! ¡Pícale a chingar tu madre!”.
Al final, los militares cercaron y echaron a todos del lugar: “Después sólo se escucharon las detonaciones”.
Con Néstor y Yesenia se fue también su hijo nonato. Compartió la bala mortal con su mamá.
YESII, LA MEJOR DE LA GENERACIÓN
Sus allegados la llamaban Yessi, y ella lo escribía, con doble i (Yesii). Era común que compartiera fotos en las plataformas sociales, con comentarios que denotaban el entusiasmo que, al parecer, la caracterizaban, al igual que su carisma: “Que sea eterno todo lo que nos hace felices”, “Buenos recuerdos pa’l corazón”, “Eligiéndote a ti nunca pierdes”, “Que lo bueno te siga, te encuentre y se quede contigo”, “Seremos eternos en brazos de quien nos quiere”.
Sus amistades, familiares, y conocidos, le tributaban cumplidos que ella correspondía. Pero el centro de su vida era su hijo, que en abril de este año cumplió ocho años. Aparecía Yesii en las fotografías con él, abrazándolo, mimándolo, montando el mismo caballo, presumiendo los diplomas de fin del curso escolar, partiendo el pastel de cumpleaños.
Dormitorios de la Guardia Nacional en Guasave.
Reservaba para él las más afectuosas expresiones: “Pedacito de mi alma”, “Toda mi vida te estaré cuidando, como cuido mi vida, que la viva por ti”, “Te voy a amar hasta morir”…
A Yesii le llevó cinco años, pero completó su licenciatura. Comenzó a estudiar su carrera universitaria cuando su niño aún no cumplía un año. Y en 2022 fue su fiesta de graduación de la Facultad de Psicología Semiescolarizada Extensión Guasave, de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
Estaba exultante, como lo mostró en su cuentas de redes sociales: fotos con compañeros y maestros, felicitaciones, abrazos. En la publicación de una de esas imágenes, en la que aparece con toga y birrete, Yesii comentó, el 9 de julio de 2022: “Mi lugar favorito soy yo cuando veo todo lo que he logrado y recuerdo que soy capaz de todo”.
La maestra Nereyda Urias, le escribió: “Éxito Yessi, tú puedes… Eres un gran ser humano con muchas habilidades que te ayudarán a llegar a la cima”.
Otra de sus maestras de la facultad posteó: “Hace unos días la felicité por ser día de la psicóloga. Me resulta increíble estar despidiendo a una extraordinaria estudiante, a un ser humano brillante y comprometido. La Facultad de Psicología Semiescolarizada Extensión Guasave está de luto por la irreparable pérdida de una egresada ejemplar. Sus docentes y compañeros somos testigos de su legado. ¡Descanse en paz!”
Y una de sus excompañeras escribió: “Fue la mejor estudiante de nuestra generación, gran amiga, madre, y una excelente hija”.
“GATILLEROS ABATIDOS”
Quizá por la frustración o la impotencia, pero cuando escucharon las detonaciones, a una prudente distancia de las mismas, algunos de pobladores de El Alamito que habían acudido a tratar de salvar a Néstor y a Yesii de los militares, rompieron en llanto, según se comentó en los chats generados por las diferentes notas informativas que dieron cuenta de los sucesos.
Daniel, el primo de Néstor, tenía un motivo adicional, la rabia por la actitud de los uniformados: “Siento coraje, mucho coraje, porque eran gente inocente. (…) ¿Cómo que nomás así? ¿Cómo que por una confusión los matan?”.
La versión de que se había tratado de una confusión llegó a los chats de Whatsapp de la prensa que cubre la agenda policíaca en la región, después de una primera información que reseñaba los hechos como un golpe al crimen, tal como, de hecho, reportaron diferentes medios regionales y, estatales, así como reputados diarios de la Ciudad de México.
Y no obstante que la corporación eludió dar un parte oficial sobre las circunstancias en que ocurrieron los asesinatos de aquella tarde en la brecha de El Garbanzo algunos de los medios aludidos relataron un episodio que incluía detalles de un presunto ataque a los elementos de la Guardia Nacional, aseguramiento de armas, e incluso hubo casos en los que ilustraron sus notas con fotografías de un ametralladora, sin precisar si se trataba de una imagen de archivo o tomada por el medio.
La versión fue reproducida por unos y otros con gran semejanza: “Dos civiles fueron abatidos en Guasave luego de que agredieron a balazos a elementos de la Guardia Nacional, quienes repelieron el ataque, durante la tarde de este domingo. Los agresores viajaban en una camioneta color blanca con vidrios polarizados e intentaron evadir la presencia de las autoridades al retornar por una brecha. Al no poder huir, los civiles dispararon contra el personal castrense, quienes repelieron la agresión, resultando la neutralización de dos individuos. Durante el enfrentamiento, un vehículo de la Guardia Nacional recibió cuatro impactos de bala en el parabrisas. Los militares aseguraron un vehículo color blanco, una ametralladora calibre 5.56 mm. con un cargador tipo ‘magazine’, con una cinta metálica abastecida. El hombre abatido fue identificado como Néstor “N”, mientras que la mujer que lo acompañaba permanece sin identificar. Tras los hechos, la Guardia Nacional desplegó un fuerte operativo en los alrededores para resguardar la escena del choque armado. Un perímetro de seguridad rodeó el área, con presencia de varias unidades tácticas y vehículos blindados. El objetivo principal de la acción fue asegurar los cuerpos y evitar el acceso de civiles a la zona. No se reportaron detenciones adicionales ni decomisos de armamento más allá de lo empleado durante el intercambio de fuego. Los cabezales: ― Dos gatilleros son abatidos en enfrentamiento con la Guardia Nacional en Guasave. ― Asegura GN un arma, cartuchos y vehiculo en el municipio de Sinaloa donde murió una pareja. ― Guardia Nacional repele presunta agresión en El Aguajito y deja a pareja sin vida. Y por el estilo. Después vino la versión de que todo se había derivado de una confusión, así, sin detalles, responsables ni origen preciso de la explicación.
Ceremonia de Inauguración de cuartel de Guasave.
GUARDIANES CON PROTOCOLOS FLEXIBLES
Pero algo no cuadraba. Para empezar, el mutismo de los mandos de la Guardia Nacional sobre los hechos. Normalmente, la corporación difunde en su página y en sus redes sociales, de manera cotidiana, los 365 días del año, reportes sobre sus actividades, operativos, detenidos, fallecidos, e incautaciones.
Pero el reporte del primero de junio no incluyó ninguna referencia sobre los asesinatos ocurridos en aquella brecha de El Garbanzo. La coordinación nacional de la Guardia Nacional, a cargo del general Hernán Cortés Hernández, no emitió boletín al respecto. El coordinador de la Región Noroeste de la corporación, general de brigada Crisóforo Martínez Parra, no emitió comunicación. El coordinador de la Guardia Nacional en el estado de Sinaloa, general Francisco Alvarado Terán, tampoco emitió pronunciamiento.
Pero ni siquiera las autoridades estatales de procuración de justicia estatales tenían información sobre lo acontecido la tarde del domingo en la brecha de El Garbanzo. En su comunicado emitido el día 2 de junio, sobre los hechos de la jornada previa, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE) detalló el habitual rosario de crímenes ocurridos en todos los rincones de la entidad, pero no incluyó ningúna referencia sobre los asesinatos de Néstor y Yesii, aún cuando el ministerio público que dicha dependencia ejerce tendría que tener la información al detalle.
Y es que, al parecer, el levantamiento de los cadáveres se efectuó de manera irregular, de acuerdo con las autoridades municipales, en el más completo sigilo, bajo el resguardo y operación de los elementos de la GN. Con igual reserva recogieron la camioneta, que según testigos presentaba unos 40 impactos de bala.
Gilberto Camargo, director de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Sinaloa de Leyva, reveló en una entrevista de prensa que a diferencia de otros operativos en los que la Guardia Nacional se coordina con el personal de la FGE y con la autoridades municipales, en este caso la corporación militar federal no estableció contacto:
―Ningún reporte, ni de C4 Mochis, ni de C4 Culiacán. Normalmente, cuando hay un evento, viene en coordinación Policía Ministerial, vienen los de investigación, que vienen siendo los peritos; en ningún momento a nosotros, ni tan siquiera se nos informó que había algún detalle. ―¿No tuvieron el más mínimo reporte? ― Ninguno. ―¿Ninguna solicitud de apoyo de la Guardia Nacional? ―No, tampoco. Ellos manejaron todo. La circunstancia que detonó la indignación pública frente a las ejecuciones, fue la difusión de que Yesii se hallaba en estado de gravidez. La organización defensora y promotora de derechos humanos Amnistía Internacional condenó de inmediato “el presunto exceso del uso de la fuerza por parte de la Guardia Nacional que provocó la muerte de Jessica, una mujer embarazada, y su pareja”. Y exigió a la Fiscalía del estado investigar los hechos.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sinaloa inició una investigación de oficio desde el día 3 de junio (Carpeta 36/2025), pero fue turnada después al ombudsman nacional.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha recibido 899 quejas por presuntas violaciones de los miembros de la Guardia Nacional, y sólo ha emitido 15 recomendaciones, de acuerdo con datos de la misma corporación.
De acuerdo con datos de la propia corporación, en el mismo periodo fueron sancionados a nivel interno 51 mil 946 elementos. También en el mismo lapso, la corporación reportó 909 combates, 98 efectivos y 316 civiles abatidos.
La instancia de Asuntos Internos de la institución desarrolló más de 11 mil expedientes por investigaciones para determinar si hechos relacionados con dichas quejas de la ciudadanía eran dignos de sanción.
GN: “MÁS RESPETO, POR FAVOR”
Al día siguiente de las ejecuciones de Yesii y Néstor, un grupo de habitantes de El Alamito y otras comunidades de la región, encabezados por familiares de Néstor y Yesii, se manifestaron en las instalaciones de la Guardia Nacional en Guasave, con pancartas y consignas, en las que exigían justicia.
Pedían hablar con los mandos de la corporación y también que acudiera el gobernador, Ruben Rocha Moya. Pero nadie los recibió. Cuando una mujer de entre los manifestantes abordó a elementos de un convoy que regresaba a los cuarteles, según los reportes noticioso, uno de los uniformados le exigió: ― Más respeto, por favor… Y es que en sus cuarteles de Guasave, la Guardia Nacional tiene lo que se dice la moral en alto. Apenas en abril les entregaron instalaciones nuevas a la Compañía 458 de la corporación, autoridades de los tres niveles de gobierno acudieron a felicitarlos.
En el evento, Yorvith Gómez Gallardo, capitán primero de infantería y comandante de la 458 compañía de Guasave, se dijo muy honrado de pertenecer a la Guardia Nacional y poder trabajar por la seguridad de la ciudadanía de la región. Y agregó:
―Espero que esta compañía de Guardia Nacional no solamente sea un punto de referencia, sino un lugar de memorias felices y experiencias inolvidables para las familias mexicanas…
El empresario y activista Gabriel Hernández Tovar, asesinado el pasado miercoles en Reynosa, dejó en video una declaración por demas contundente y directa en la que abordó amenazas, denuncias de corrupción y vínculos de poder politico la región que apuntan al ex-militar Mario Guitian Rosas,su aliado Luis Miguel Iglesias quien fue coordinador de la campaña de Claudia Sheinbaum,asi como al Fiscal Estatal Irving Barrios Mojica,todo esto poco antes de que se conociera públicamente la imagen del goberndor Americo Villarreal sonriendo con el presunto asesino.
A continuación te desglosamos el video en sus frases más notables, señalamientos y el contexto de su mensaje:
Frases y señalamientos clave
Desmentido a señalamientos públicos: Aclaró que las acusaciones en su contra por parte de Luis Miguel Iglesias—quien lo acusaba de perseguirlo—eran “totalmente falsas”. Explicó que su presencia en el terreno era legítima y que Iglesias debía explicar su propia presencia en ese lugar relacionado con delitos graves.
Acusación directa y pública: Nombró a Mario Guitián Rosas, alias “La Chispa”, como responsable de despojarlo de sus propiedades y de múltiples crímenes: “Ese señor es un secuestrador, extorsionador y asesino.” Denunció que las propiedades despojadas fueron puestas a nombre de la hija de “La Chispa”.
Señalamiento de protección y complicidad institucional: Acusó al fiscal de Tamaulipas, Irving Barrios, de proteger a “La Chispa” y sostuvo:
“Si algo me llega a pasar a mí o a mi familia, lo responsable es Mario La Chispa y el fiscal Irving Barrios, porque es el que lo protege.” Mencionó contar con carpetas de investigación por secuestro y extorsión contra “La Chispa”, pero afirmó que no han avanzado por la referida protección institucional.
Llamado a autoridades extranjeras: Solicitó al gobierno de Estados Unidos que congele las propiedades de “La Chispa” en ese país, reiterando que fueron adquiridas con dinero producto del secuestro, extorsión y asesinato.
“Es un terrorista el señor.”
Señalamiento de impunidad política: Indicó que “La Chispa” realiza campañas políticas y a cambio recibe favores para no ser perseguido judicialmente. Prometió denunciar a cualquier político que tenga vínculos con “La Chispa”.
Recordatorio de antecedentes violentos: Aludió a la masacre de 15 personas inocentes, perpetrada presuntamente por Miguel Lizardi Castro y la gente de “La Chispa”, advirtiendo que este último sigue operando con protección de autoridades.
Defensa personal y demanda de justicia: Se distanció de actividades de violencia, afirmando:
“Yo genero empleos, no genero violencia.” Exigió que se le devuelvan sus propiedades legalmente y que se haga justicia ante los crímenes sufridos.
Frases textuales destacadas
“Tengo mis carpetas de investigación por secuestro, por extorsión de Mario La Chispa, aquí las presento, y no ha pasado nada.”
“Ese señor es un secuestrador, extorsionador y asesino.”
“Y le mando un mensaje al gobierno de Estados Unidos, de que le congelen las propiedades que tenga en Estados Unidos, ya que todo lo que tiene es de secuestro, extorsión y asesinato.”
“Yo genero empleos, no genero violencia. Yo no soy como él.”
El riesgo es bajo, dijo la Fiscalia
Un documento oficial de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas (FGJ), específicamente de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro, dirigido al ciudadano identificado como J.G.H.T. (José Gabriel Hernández Tovar).
Fecha y objeto: Dicha notificación tuvo lugar el 9 de julio de 2025 y comunica un acuerdo firmado por un agente del Ministerio Público (Erick Aguilar Hernández), relacionado con el estatus de las medidas de protección a favor de la víctima.
Resumen de antecedentes:
Consta que el 18 de abril de 2024 se impusieron medidas de protección de 24 horas a la víctima.
Estas medidas se mantuvieron debido a un juicio de amparo (556/2024-2) y a la suspensión provisional concedida por una jueza de distrito (Adriana Yolanda Vega Marroquín).
El proceso incluyó evaluaciones de riesgo realizadas por la Dirección de Protección de Personas.
Resultado de la evaluación:
La Dirección de Protección de Personas y el dictamen de evaluación de riesgos determinaron que prevalece el riesgo bajo para la víctima, por lo que se sugirieron recomendaciones, pero no la continuación de medidas de protección extraordinarias.
Video,Contexto y relevancia
La declaración de Hernández Tovar cobra mayor peso al ser confirmada su ejecución a manos de un grupo armado, apenas días después de haber sido retiradas oficialmente las medidas de protección que el Estado le había conferido tras distintas amenazas y ataques anteriores. Sus palabras ponen en la mira la complicidad entre crimen organizado y aparato institucional en Tamaulipas, así como la impunidad con la que operan ciertos personajes señalados de alto perfil en la región.
El empresario deja claro que había realizado denuncias formales por secuestro y extorsión, reiterando el estancamiento de sus casos debido a la falta de acción por parte del fiscal estatal. Su demanda final es de justicia, protección ciudadana real y el cese de la impunidad a favor de quienes señala como responsables directos y cómplices de múltiples delitos y asesinatos.
La declaración sintetiza un grito de auxilio ante la desprotección estatal y un desafío directo, nombrando responsables y pidiendo intervención incluso internacional, resaltando la gravedad de la crisis de seguridad y justicia en Reynosa.
La version estenografica del video:
“…Buenos días, mi nombre es José Gabriel Hernández Tovar, soy empresario aquí en Reynosa. Estoy haciendo esta entrevista para aclarar lo que sucedió ayer, jueves 12, que el señor Luis Miguel Iglesias publicó por ahí en Facebook de que yo lo iba persiguiendo, lo cual es totalmente falso. Yo fui a ver a uno de mis terrenos, de los cuales este en mi secuestro, el secuestro de mi cuñado, que le pusieron una granada en el estómago y mataron a mi trabajador.
Él se encontraba, pues al parecer adentro, porque la foto de mi camioneta está afuera. Yo lo que quiero que me explique, que explique el señor Miguel Iglesias, este Luis Miguel Iglesias, qué hacía adentro del terreno donde se cometieron secuestros, asesinatos, del cual me lo quitó Mario La Chispa y los puso a nombre de su hija. Que explique él, y aún así quiere ser candidato independiente.
Sé que La Chispa hace las campañas de los políticos y luego este los favores son que no le hagan nada. Y le mando un mensaje al fiscal Irvin Barrios, que si algo me llega a pasar a mí o a mi familia, lo responsable es Mario Guaitán Rosa de La Chispa, Irvin Barrios el fiscal, porque es el que lo protege. Tengo mis carpetas de investigación por secuestro, por extorsión de Mario La Chispa, aquí los presento, y no ha pasado nada eeh.
Uno es por extorsión, otro por secuestro. Aquí las tengo las dos, y no se ha movido nada. Al contrario, lo sigue protegiendo.
Ya no lo proteja señor fiscal. Ese señor es un secuestrador, extorsionador y asesino. Y le mando un mensaje al gobierno de Estados Unidos, de que le congelen las propiedades que tenga en Estados Unidos, ya que todo lo que tiene es de secuestro, extorsión y asesinato.
Es un terrorista el señor. Por otra parte, el día 19 de este mes, se cumple otro año más de la matanza de 15 personas inocentes, que andan aquí a recorrer Almaguer, que lo hizo Miguel Lizardi Castro y la gente de Mario La Chispa, que falta él por caer. Que ya no lo protejan, que ya no lo protege el gobierno, los políticos, y que cualquier político que yo sepa que él anda haciendo las campañas, lo voy a denunciar como terrorista.
Yo genero empleos, no genero violencia. Yo no soy como él. Por otra parte, señor gobernador, pues gracias, porque como quiera ha hecho, este, ha puesto atención en ciertos delitos de alto impacto.
Aquí el único que está protegiendo a Mario La Chispa, lo vuelvo a recalcar, es el fiscal Irving Barrios. Esto es lo que deseo manifestar. Y al señor, este, que no conozco, el señor Miguel Iglesias, o ese que se dice candidato, pues que ya sabe dónde encontrarme, aquí enfrente de Soriana tengo mis negocios.
Yo no tengo nada en contra de él, no lo conozco y nunca lo perseguí. Nomás que aclare qué estaba haciendo adentro de ese terreno donde se han cometido tantos delitos de secuestro, extorsión y asesinato. Y espero recuperar mis terrenos, mis propiedades, porque no nomás, este, se trata de secuestrar y quitar y asesinar, que haga justicia.
Y al señor fiscal, que ponga atención, ponga atención y que no siga protegiendo, a Mario Guitián Rosas alias La Chispa. Gracias, es todo lo que se va a manifestar…”