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viernes, 28 de diciembre de 2018

ACCIDENTES AEREOS "FANTASMAS de SOSPECHA" en un PAIS que le ABONA a la FALTA de CREDIBILIDAD...y los que faltan.


En medio de la turbulencia política que se vivió en Puebla tras judicializarse la elección de gobernador, el accidente aéreo en el que fallecieron la gobernadora Martha Erika Alonso y su esposo, el exmandatario Rafael Moreno Valle, muy pronto se empezó a salpicar de sospechas y dudas, como es natural en un caso donde la información precisa está ausente.

El propio Miguel Barbosa, excandidato de Morena a la gubernatura de Puebla, incurrió en un grave lapsus, durante una entrevista de radio, al referirse a la muerte de Martha Erika y Rafael Moreno como “un magnicidio”. También aludió al karma, presumiendo algún conocimiento esotérico, o bien por repetición mecánica. Ambos extremos –el magnicidio o las causas ocultas –totalmente fuera de lugar, expresadas apenas transcurridas tres horas de los hechos.

Tras expresar estas conjeturas sin fundamento, propias de una mente confundida, Barbosa tuvo que retirar su dicho no sin que el conductor le cuestionara qué había querido decir. Barbosa dijo que había sido una expresión errónea, que la retiraba y luego pidió no generar mayores especulaciones y confusiones en un caso todavía bajo investigación. No se sabe si Barbosa, el candidato perdedor de Morena, estaba nervioso, confundido o borracho, pero sus expresiones no fueron nada congruentes.

Ahora, resulta imposible no sospechar que las causas del accidente hayan sido otras totalmente diferentes a un error humano o falla técnica, sobre todo por el entorno político que envolvió a la pareja poblana. Ella fue severamente cuestionada por su dudoso triunfo electoral, confirmado apenas hace unos días por el Tribunal Electoral del Poder Judicial, en tanto que él también fue blanco de severas críticas durante su paso por la gubernatura de Puebla porque la utilizó como trampolín para intentar ser candidato presidencial por el PAN y también porque, como ha quedado demostrado en los hechos, durante su mandato se construyó la más amplia red de delincuencia organizada dedicada al robo de combustible –el cártel de Los Huachicoleros –, que extrañamente creció sin ser combatida.

Las investigaciones del caso irán despejando dudas y sospechas. El presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció realizar una investigación profunda y no ocultar información sobre este percance, como ha ocurrido en otros gobiernos, sobre todo los que encabezaron Vicente Fox, Felipe Calderón –marcado por los avionazos donde perdieron la vida funcionarios federales –o el de Enrique Peña Nieto, quien ocultó detalles y evidencias para no dar a conocer la verdad sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, presuntamente asesinados por el narcotráfico.

Desde el gobierno de Vicente Fox a la fecha, los accidentes aéreos ocurridos, en lo que han perdido la vida altos funcionarios públicos, siguen sin aclararse sin razón aparente.

Un dato llama la atención porque coincide con el accidente del 24 de diciembre en Puebla. En las aeronaves donde murieron Ramón Martin Huerta –secretario de Seguridad Pública de Fox –, Juan Camilo Mouriño y Francisco Blacke Mora –secretarios de Gobernación con Felipe Calderón — y éste último donde fallecieron Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle, las aeronaves carecían de cajas negras o bien no estaban blindadas contra incendios, como ocurrió en este último caso. En los accidentes anteriores las causas fueron atribuidas a las malas condiciones meteorológicas, a la inexperiencia de los pilotos, muy recurrente, por cierto, en esos gobiernos. Las cajas negras, según se informó en su momento, no fueron revisadas porque no existían en los aparatos. Algo sumamente extraño, a menos que técnicamente esto tenga una explicación.

Veamos:

El 25 de septiembre de 2005, el helicóptero Bell-142 de la Secretaría de Seguridad Pública despegó del Campo Militar Número Uno con destino a Toluca. Abordo viajaban casi todos los funcionarios de la SSP –esto fue considerado un error de logística, sobre todo porque los pasajeros luchaban contra el crimen organizado — a cargo de Ramón Martín Huerta, amigo de Vicente Fox, quien iba a asistir a un evento en el penal de alta seguridad de La Palma.

La primera versión de este hecho sostuvo que la aeronave explotó en el aire, otra aludió al desplome debido a las malas condiciones del clima. Extrañamente, el entonces presidente Vicente Fox ordenó mandar el caso a la reserva. Esto ocurrió justamente cuando arreciaba la versión de que el crimen organizado había derribado el helicóptero con todos los funcionarios de la SSP a bordo. Nada descabellado entonces, pero el caso fue cerrado sin conclusiones convincentes. ¿Qué pasó, realmente? Nunca se supo, entre otras razones, porque el aparato no tenía caja negra, de acuerdo con las versiones oficiales de ese momento.

Además de Ramón Martín Huerta, en este accidente fallecieron Francisco Becerra, comisionado de la Policía Federal Preventiva y José Antonio Bernal, comisionado de la CNDH, cuestionado en 2001 por ignorar las quejas que decenas de custodios del penal de Puente Grande interpusieron por recibir presiones de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” en los meses previos a su fuga.

Otro hecho que sacudió al país, en medio de la guerra contra el narcotráfico que desató Felipe Calderón como presidente de la República, fue la muerte de Juan Camilo Mouriño, primer secretario de Gobernación, tras precipitarse a tierra el avión Learjet 45 en el que viajaba en compañía, entre otros funcionarios, de José Luis Santiago Vasconcelos, quien era titular de la Secretaría Técnica para la implementación de las reformas constitucionales en materia de seguridad y justicia.

El avión Learjet 45 había despegado de San Luis Potosí y se aproximaba a la terminal aérea de la Ciudad de México. Todavía se permitía el aterrizaje de aviones privados.

Según los pormenores del caso, el controlador aéreo le indicó a los pilotos bajar la velocidad de 250 a 180 nudos. El piloto confirmó la instrucción verbalmente, pero no redujo la velocidad. Esto hizo que la aeronave se acercara demasiado a un Boing 767-300 de Mexicana de Aviación, procedente de Buenos Aires, que también se aproximaba para su aterrizaje.

El Learjet 45 entró en lo que técnicamente se conoce como la estela de turbulencia y por ser un avión más ligero se desestabilizó y se precipitó a tierra en forma incontrolable. El avión se estrelló en Lomas de Chapultepec. Murieron nueve personas que viajaban en la aeronave, así como varios transeúntes.

El 8 de diciembre de 2008, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó que la caja negra del Learjet 45 no funcionaba desde hacía dos años y, por lo tanto, no existían mayores datos técnicos para conocer los detalles del percance.

Aunque dudosa hasta la fecha, la conclusión oficial sobre este caso estableció que la causa del accidente se debió a la negligencia de los pilotos por no seguir las indicaciones de la torre de control. Paralelamente salieron a flote otros datos respecto de los pilotos Jesús Oliva y Álvaro Sánchez Jiménez: no tenían experiencia ni conocimientos técnicos para pilotar el Learjet 45 en caso de una crisis, habían falsificado sus horas de vuelo y sus respectivas acreditaciones sobre su preparación técnica. De un probable atentado, nada se dijo, aunque hasta la fecha esa sospecha sigue en el aire.

Tres años después de este hecho el gobierno de Felipe Calderón sufrió otra sacudida con la muerte de su segundo secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, también en un accidente aéreo.

En este caso, la Secretaría de Gobernación tuvo que ser renovada por completo, pues la mayoría de los funcionarios del primer círculo fallecieron. Y otra vez se cuestionó el error de logística: un amplio número de funcionarios iban a bordo, pese a que el gobierno de Calderón le había declarado la guerra al narcotráfico. Eran blanco fácil del crimen.

En este caso fue un helicóptero Puma de la Fuerza Aérea Mexicana el que se estrelló y se dijo que las causas del accidente pudieron obedecer a un error del piloto o bien a fallas de los instrumentos. Además de Bake Mora fallecieron siete personas más.

Y es que en este caso se dijo que el helicóptero volaba “engañado”, es decir, que los instrumentos indicaban una altura cuando en realidad era otra era su altitud. ¿Fallas en los instrumentos? Eso se dijo, pero resultó contradictoria la versión porque a la par también se resaltó que la aeronave tenía todos sus mantenimientos al día. Extrañamente no detectaron esa falla.

Otra versión, muy recurrente en estos casos, es que las causas de estos accidentes se han atribuido a las condiciones meteorológicas.

Y para no variar, el helicóptero en el que viajaba Blake Mora tampoco tenía cajas negras, según dijo en una conferencia el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jacome, quien argumentó “que ese tipo de aeronaves no las necesitaban”.

En el helicóptero Bell 407 fallecieron siete personas: cuatro militares y tres civiles.

A lo largo de 18 años, de 2000 a la fecha, varios accidentes aéreos siguen sin aclararse. Existen decenas de casos, por ejemplo, de helicópteros derribados en las zonas controladas por el narcotráfico, donde perdieron la vida pilotos y funcionarios, cuyas conclusiones se desconocen.

Es el caso, por ejemplo, del gobernador de Colima, Gustavo Alberto Vázquez Montes, fallecido en un accidente aéreo junto con varios funcionarios de su gabinete, el 25 de febrero de 2005, cuando volaban de Toluca a Colima en una avioneta Israel Aircraft Industries 1124, matrícula XC-COL.

La aeronave era de 1979, había reemplazado a otra del gobierno colimense que era de 1963. El piloto despegó y minutos después pidió ayuda para aterrizar en Morelia, Michoacán, obligado por una falla técnica.

Tras establecer contacto con la torre de control, la comunicación se interrumpió. La avioneta se desplomó en medio de una tormenta, según se dijo entonces. El caso nunca se aclaró fehacientemente y luego siguieron otros avionazos donde también perdieron la vida funcionarios de esa entidad, en medio de una guerra política en la que el narcotráfico ligado al poder estaba de por medio.

Ahora se sumó el caso de la muerte de Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle. El senador panista, sin duda, era una de las cartas más fuertes del PAN para disputar la presidencia de la República en 2024 y tenía todo para llegar: una plataforma política importante –la senaduría –y todo el dinero de la gubernatura de Puebla, bajo el mando de su esposa.

El caso tiene, sin duda, un tinte político que no se puede soslayar en las indagaciones.

López Obrador prometió decir la verdad en la investigación de este caso, el más impactante que le ha ocurrido en 24 días de gobierno.

¡Y lo que falta¡

fuente.- Ricardo Ravelo

LA POLITICA de PUEBLA FEUDO OPOSITOR a LOPEZ OBRADOR se "TIÑO de LUTO"...ya se le ve lo "Maduro" a Don Andres.

Un campo de maíz es la zona cero de la tragedia que conmocionó a Puebla horas antes de la Nochebuena. Los escasos restos del helicóptero que todavía quedan en el lugar están alumbrados por varios focos y resguardados por agentes con armas largas apostados frente al cordón que impide el paso. Hasta ese lugar se acercan vecinos “a curiosear”, le cuenta un agricultor de la zona a un agente que le pregunta la razón de su presencia frente al cerco. “Ayer pasó un hombre en bicicleta y nos contó que se había estrellado. Se acercaron hasta el lugar pero no pudieron hacer nada”, relata Gabriel, otro vecino de Santa María Coronango -la población más cercana al lugar donde ocurrió la desgracia-, que quiere ver de cerca lo que queda del aparato siniestrado. Todos pasaron la tarde del 24 de diciembre escuchando la multitud de sirenas que circulaban por los sinuosos caminos que llevan hasta este recóndito lugar en el que la aeronave se precipitó al vacío.
La muerte de la pareja con más poder de Puebla, Martha Érika Alonso y Rafael Moreno Valle, junto a los dos pilotos y un asistente de él en el Senado, supone el fin de una época política en el quinto Estado más poblado de México. Es el adiós a un matrimonio que hubiera encadenado dos mandatos -12 años- al frente del Gobierno y que hacía frente a la hegemonía de la formación de López Obrador, Morena, en México.
Alonso se impuso, in extremisen unas elecciones que las encuestas le daban por perdidas. Su triunfo fue la nota discordante el pasado 1 de julio, cuando López Obrador arrasó a escala federal y se impuso en Estados que no le eran especialmente proclives. La victoria de la candidata del PAN (conservador), PRD (centroizquierda) y Movimiento Ciudadano (centro) situó al matrimonio en la primera línea de la política poblana y, en cierto modo, nacional: en la derrota generalizada del panismo, ellos se erigieron en los grandes vencedores de la contienda.
Moreno Valle era el hombre que gestionaba la batalla diaria que su formación mantiene con Morena en el Senado. Era coordinador en la Cámara Alta del Partido Acción Nacional (PAN, derecha), la formación que le abrió las puertas del poder en 2011 al designarlo candidato a la gobernatura. Allí llegó, siguiendo un método común entre la clase política mexicana: tras una previa militancia de más de una década en el PRI. Soñaba con ser presidente de México, con liderar la formación a escala federal en los comicios del pasado 1 de julio, pero finalmente cedió a Ricardo Anaya la candidatura de la derecha a la presidencia de México.
El cariño de los suyos se ha dejado sentir especialmente la tarde de este martes, en la explanada de la plaza de la Victoria de Puebla. El lugar "en el que les gustaba realizar muchos de sus actos", cuenta una de sus simpatizantes, ha servido para celebrar una ceremonia en memoria de los cinco fallecidos. Allí se han agolpado cientos de personas, vestidas de negro, muchas con lentes oscuros para ocultar la tristeza que supone la pérdida de este matrimonio adorados por los suyos. "Sentía una gran admiración hacia ellos y por eso vine aquí. Le cambiaron la cara al Estado, imagina lo que podrían haber hecho a nivel nacional", cuenta Alexis, uno de los asistentes, fantaseando con la idea de que Moreno Valle hubiese llegado a ser candidato a la presidencia de México.
Una ceremonia emotiva en la que tanto caían las lágrimas como se coreaba el nombre de los dos políticos y el del Partido Acción Nacional. También hubo espacio para los abucheos que recayeron sobre la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que acudía al acto en representación del Ejecutivo federal ante la ausencia de López Obrador. "Asesinos", "justicia", le gritaban desde el público en cuanto hacía aparición en el acto. Personas de la tercera edad en sillas de ruedas, jóvenes, niños y familias enteras han llenado esta céntrica plaza para idolatrar a los fallecidos. Una multitud que tras el final de la ceremonia lloraba agolpada frente a las urnas que contenían los restos de sus más queridos políticos.








Las coronas de flores del funeral de Marha Érika Alonso y Rafael Moreno Valle.
Las coronas de flores del funeral de Marha Érika Alonso y Rafael Moreno Valle. EL PAÍS


Tras la muerte de ambos, la vida política poblana está rota. Fracturada por completo. Aquí nadie habla de futuro, de elecciones, ni de gobernadores. Solo hay espacio para el presente y la memoria. "Eran muy buenas personas, hicieron cosas muy buenas por su Estado", sostiene otra de las asistentes a la ceremonia. Pero la realidad cae como una losa y lo cierto es que al frente del Estado se queda Jesús Rodríguez Almeida, que era hasta ahora secretario de Gobierno del Ejecutivo. Por delante, se abre un periodo breve -entre tres y cinco meses- en el que el Congreso nombrará a un gobernador interino, se celebrará una campaña y se regresará a la contienda electoral aunque siga fresco el recuerdo de los últimos comicios, uno de los más polémicos que se recuerdan en este Estado del centro del país.
Solo hacía 10 días que Martha Érika Alonso había tomado posesión de su cargo, pese a que de la elección han pasado casi seis meses. Su victoria se produjo entre acusaciones de fraude, puñetazos y hasta linchamientos. El estrecho margen de 100.000 votos con el que venció al candidato de Morena, Miguel Barbosa, tuvo que ser ratificado por un tribunal electoral. La decisión judicial fue mucho más que la confirmación de un triunfo. Supuso la continuidad de un modelo de gobernar y un profundo alivio para el PAN que conservaba su gran victoria del pasado 1 de julio.
“Los poblanos y las poblanas estamos de luto. Es el momento de expresar nuestra solidaridad con los familiares, seres queridos y amigos [del matrimonio] y no es el momento de hacer especulaciones políticas, jurídicas, ni sociales. Para nosotros las rivalidades políticas son políticas y no personales. Lo que ocurrió es un asunto que complica el escenario en Puebla”, apunta a EL PAÍS Miguel Barbosa.
Se abre un mar de interrogantes sobre el porvenir político de un Estado que hasta este lunes su futuro estaba encomendado al matrimonio Moreno Valle - Alonso. En el horizonte solo se perfila ahora la incertidumbre. A Gobierno y oposición no le queda más remedio que reinventarse. El PAN tendrá que volver a medir sus fuerzas, ahora sin padrino, más solo y menos arropado, ante un Morena fortalecido y ya con poder a escala federal. Pero la formación de López Obrador se ha topado, tras estas dos trágicas muertes, con su discurso completamente acabado. Los argumentos de hace seis meses no sirven. Ya no podrán decir que la candidatura del PAN es en realidad una estrategia de Moreno Valle para seguir en el poder, ni tampoco criticar su gestión servirá para aplacar por completo al candidato de la oposición.
Puebla vive el comienzo de un nuevo ciclo político, impregnado de luto. Por el momento, solo hay presente y tragedia aunque se empiecen a advertir un sinfín de interrogantes y continúen sobre el tablero varias urgencias que atacar. En este próspero Estado del país, donde la industria automotriz tiene una fuerte presencia, el robo de combustible -huachicol- ha acabado por superar a las autoridades y en él la violencia ha crecido imparablemente hasta arrojar la octava tasa de incidencia delictiva más alta de entre los 32 Estados que tiene el país, según el Instituto Nacional de Estadística.
fuente.-Diario Español/

...y el lado jocoso de las redes y el enredo.

CUANTO PAGA el "CHAPO" a sus ABOGADOS "PESADOS"...puros dolares para que le aminoren los dolores.

Aunque la mayor parte del tiempo se ve serio, Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo", está tranquilo durante el juicio que corre en su contra. 
No solo eso, en ocasiones se muestra sonriente y hasta burlón, también amoroso cada que llega su esposa, Emma Coronel, ni que decir de la última audiencia donde estuvieron presentes sus dos hijas gemelas. 
Gran parte de dicha tranquilidad se debe a los hombres que se sientan junto al líder del Cártel de Sinaloa: sus abogados.
La defensa de "El Chapo" está encabezada por Eduardo Balarezo y Jeffrey Lichtman, ambos expertos en defender a famosos criminales. A esta dupla se suma William Purpura, un especialista en interrogatorios.
Tener el calibre de estos defensores de tu lado no es sencillo, ni mucho menos barato. De acuerdo con el diario El País, Guzmán Loera pagaría alrededor de 5 millones de dólares a sus abogados. 
Sin embargo, la incógnita surge: ¿Cómo es que "El Chapo" paga la exorbitante cifra a sus tres abogados? Nadie lo sabe.
Son 17 los señalamientos que "El Chapo" carga en sus hombros de parte del gobierno estadunidense, entre los que destacan ser el líder del Cártel de Sinaloa y haber introducido a Estados Unidos al menos 155 toneladas de cocaína.
Con innumerables testigos, la mayoría socios de Guzmán Loera, así como una extensa serie de pruebas entre 300 mil documentos, fotos, vídeos y audios, la fiscalía estadunidense quiere cadena perpetua para "El Chapo". 
Tras mes y medio de juicio, el proceso legal ha entrado en un receso de dos semanas por Navidad.

La experiencia de los abogados

Para evitar la cadena perpetua contra Guzmán Loera, el primer paso de la defensa de "El Chapo" es demostrar que su cliente no es el líder del Cártel de Sinaloa
Los tres abogados tienen experiencia en defender a grandes criminales, como lo es Joaquín Guzmán 
Jeffrey Lichtman, por ejemplo, defendió a John Gotti Junior, quien pertenece a la familia de los Gambino, una de las cinco grandes familias mafiosas de Nueva York. 
Lichtman consiguió que se fallara a favor de su cliente en tres juicios, calificados como nulos.
Por su parte, Eduardo Balazero tuvo entre sus clientes a Alfredo Beltrán Leyva, "El Mochomo", uno de los líderes del cártel de los Beltrán Leyva; también a Zhenli Ye Gon, empresario chino acusado de vender precursores químicos a narcotraficantes para elaborar drogas sintéticas.
En el primer caso no tuvo éxito, Beltrán Leyva fue condenado a cadena perpetua el año pasado, mientras que a Zhenli Ye Gon le retiraron los cargos en Estados Unidos, pero sigue su proceso legal en México.
William Purpura ha mostrado su talento en el caso contra "El Chapo".
Purpura se coloca el micrófono en la solapa y empieza a descargar munición contra los testigos, mientras se mueve por la sala.
Estuvo a cargo de la defensa del gángster Linwood Rudy Williams y el de Michael Antonio Reese, acusado de asesinar a su esposa y a su hijo en 1994. 
En el primer caso, no pudo evitar la cadena perpetua, pero consiguió en el segundo un resultado más beneficioso del esperado.

EL "REY" ZAMBADA PAGO MILLONARIOS SOBORNOS a EX-GOBERNADORES de QUINTANA ROO...asi como a policias y comandantes de la PGR.



"El Rey" Zambada, colaborador de "El Chapo" Guzmán, aseveró que pagó sobornos millonarios a los exgobernadores de Quintana Roo

Durante el Juicio del Siglo contra “El Chapo”, dos exgobernadores de Quintana Roo han sido acusados de recibir sobornos; Félix González Canto y Roberto Borge Angulo.

Jesús “El Rey” Zambada declaró en Nueva York que entregaba sobornos a Leticia Rodríguez Lara, una ex agente de la de la Policía Federalque se convirtió en la líder del Cártel de Cancún.

Los sobornos

Zambada desembolsó desde 100 mil, 500 mil y hasta un millón de dólares en sobornos a gobernadores, policías ministeriales y comandantes de la PGR, entre otros.

El hijo de "El Mayo” afirmó que entregó dinero a Leticia Rodríguez, con el fin de que los gobernadores los dejaran trabajar. Ella está vinculada a proceso por delitos contra la salud y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

Estos sobornos los pagó el Mayo desde 2005, cuando Félix González comenzó su gestión en Quintana Roo hasta 2016, al final de la administración de Roberto Borge.

Al terminar la gestión de Borge, la violencia en el estado estalló, con ejecuciones, balaceras y un ataque a la Vice Fiscalía de Quintana Roo en Cancún.

¿Quiénes son los exgobernadores?

Roberto Borge está en prisión preventiva por lavado de dinero. En junio de 2017, el exgobernador fue detenido en Panamá, en espera de un vuelo que lo llevaría a París. Llegó a México extraditado en 8 de enero de 2018.

Félix González Canto gobernó Quintana Roo de 2005 a 2011. En 2012 se convirtió en senador de la república por el PRI. En 2016 organizaciones civiles lo denunciaron por vender patrimonio estatal a empresarios y amistades cercanas.

No se descarta que después de las declaraciones de Zambada, Roberto Borge y Félix González sean llamados a declarar en el juicio contra Guzmán Loera.

Con información de: Sol Quintana Roo/ La Verdad

LOS "GRINGOS" le QUITARON la VISA a "RUBI",NO le CREYERON IBA a una FIESTA de QUINCEAÑOS...y otra vez todo se salió de control.

¿Recuerdas a Rubí Ibarra? "La quinceañera más famosa de México" está por lanzar su próximo sencillo, el cual únicamente podrá promocionar en nuestro país debido a que tiene prohibida la entrada a Estados Unidos. 
Resulta que la joven nunca olvidará el 26 de agosto de 2017, día en que migración le recogió la visa cuando se encontraba en el aeropuerto de Brownsville, Texas deseosa de viajar para asistir a la fiesta de XV años de su prima.
Al parecer los oficiales del servicio de Aduanas y Protección Fronteriza no creyeron que la adolescente viajaría por placer y no por trabajo. 
a
"Los policías sabían perfectamente quién era yo. En español me dijeron que si yo era la mexicana de los quince años y pues yo decía que sí y que solo iba a una fiesta", relató a Univisión. 
"No me trataron bien, me dejaron encerrada en un cuartito, me preocupé mucho y tuve miedo porque muchos policías me hacían preguntas y yo no les entendía y no sabía qué responder. Fue un momento muy duro. Yo no paraba de llorar".
fuente.-

GOBIERNO de AMLO "NO SUBIRA GASOLINA,SUBIRA el IMPUESTO al IEPS en 2019 y por ENDE la GASOLINA...eso pegara y lo pagaran los de siempre.

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a las gasolinas Magna y Premium, así como el diésel aumentará el próximo año, según la actualización de cuotas que se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indicó en un comunicado que de manera adicional se continuará con el mecanismo de estímulos adicionales al IEPS aplicables a la enajenación de gasolinas en la frontera norte de México, ello en combinación con el próximo estímulo al Impuesto al Valor Agregado (IVA) en dicha zona.
De acuerdo con Milenio, las cuotas del IEPS para 2019:
  • Magna: 4.81 pesos por litro
  • Premium: 4.06 pesos por litro
  • Diésel: 5.28 pesos por litro
Respecto a las cuotas de 2018, el IEPS fue de 4.59 pesos para la gasolina Magna; 3.88 pesos para la Premium y 5.04 pesos por litro de diésel.
La Secretaría de Hacienda retiró el estímulo fiscal que mantenía para el diésel, tal como lo hizo antes a las gasolinas Magna y Premium.
Esto significa que serán los automovilistas quienes deberán cubrir el total del IEPS del 1 al 11 de enero de 2019.
Sin embargo, la dependencia expuso que el nuevo esquema tiene como fin preservar el poder adquisitivo de la población.
Sostuvo que como resultado del nuevo esquema de estímulos y de la evolución de los precios de referencia, no se anticipan impactos inmediatos sobre los precios al público derivados de la actualización de las cuotas del IEPS para gasolinas y diésel.
fuente.-

EL RELATO de un "HACKER" LIGADO al ROBO de la BANCA MEXICANA...un ciberataque contado desde muy cerca.

Antonio recibe una llamada al mes para hacer “trabajos” de hackeo. Dos cuando hay mucha ‘chamba’ y muy de vez en cuando se le han llegado a juntar tres compromisos en fechas cercanas. 
En su línea de trabajo, al menos en una de las dos que tiene y la más riesgosa, no es buena idea ir por la red dejando rastros frecuentes de sus operaciones. El anonimato es su mejor aliado y la discreción una herramienta casi tan valiosa como su habilidad para ‘tirar’ portales, acceder a sitios prohibidos en Internet y obtener datos personales sin que la gente se percate de ello.
Por eso, para él fue normal la llamada que recibió el 16 de abril sobre un trabajo que involucraba a un numeroso grupo de hackers, todos dispuestos a participar en un proyecto grande para ‘darle un llegue’ a los bancos. Era muy temprano por la mañana, pero la voz al otro lado de la línea sonaba muy despierta, segura y con un mensaje atractivo.
“Hola, ¿qué tal?”, dijo un hombre desde un número que no tenía registrado. “Hablo a nombre de Daniel”.
De entre el mar de conocidos suyos en el mundo hacker, Antonio conocía a un par de personas con ese nombre, por lo que continuó con la conversación sin ningún problema.
“Estoy consciente de que sabes cómo se trabajan las tarjetas (el hombre usó un nombre en clave que usan los hackers para los plásticos bancarios) ¿No te interesa trabajar con nosotros?”, continuó la voz al otro lado de la línea y en seguida dijo algo que se tatuó en la memoria de Antonio. “Luego de ésta no tendrás que trabajar más en la vida”.
Desde luego, Antonio no es el nombre real de quien proporcionó toda la información para este relato y fue cambiado por motivos de seguridad. Sin embargo, tanto su recuento y los documentos que proporcionó sirven para dar luz sobre el ataque hacker más grande en la historia del sistema financiero mexicano.
Según Antonio, aceptó “por mera curiosidad” involucrarse en el ‘proyecto’ que el hombre le proponía. A lo largo de su carrera como hacker había entendido que era mejor conocer qué estaba pasando en ese mundo que no hacerlo, aunque fuera desde la distancia o en un rol menor.
El hombre le habló de una operación que llevaba tiempo en activo. A través de una falla en uno de los proveedores de conexión de varios bancos al servicio del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) del Banco de México (Banxico), varios colegas suyos habían conseguido extraer recursos de cuentas específicas que ya habían sido ‘marcadas’ por cómplices dentro de los bancos, es decir, ya sabían en qué cuentas enfocarse, qué cantidades aproximadas tenían y hacia dónde debían redirigir el dinero. No había nada aleatorio en el esquema y nada fue dejado a la suerte.
Antes de continuar, el hombre le pidió a Antonio que hiciera una demostración de lo que sabía hacer detrás del teclado. Quería cerciorarse de que trabajaba con alguien profesional y no con algún ‘poser’ o farsante de la informática. Era una prueba normal para establecer la confianza que se requiere entre quienes están a punto de cruzar la línea de la legalidad. Antonio no tuvo problema. Llevaba más de año y medio haciendo cosas importantes, hackeos serios, moviendo dinero, clonando tarjetas, extrayendo passwords, enviando virus desde mensajes de texto y gifs en redes sociales.
Desde niño le gustaba la informática y poco a poco fue accediendo a foros de hackers en redes. Al inicio, conoció a varios que solamente descargaban softwares llamados “LOIC” y “HOIC”, que funcionan para tirar páginas de Internet y sirven de plataforma para generar un ataque DOS (denial of service), que inhibe las funciones de servicio de algún sistema. Luego, en chats especializados fue acercándose a gente que tenía casinos virtuales donde robaban datos y dinero de jugadores despistados, así como a personas que planeaban golpes más serios.
"Me hacía pasar por mujer”, señaló Antonio. “Así atraía la atención de otras personas y llegué a las salas con información de ataques reales. A partir de ahí me volé muy cabrón”.
En el nuevo mundo al que acababa de acceder se topó con bases de datos de cuentahabientes bancarios, pines de tarjetas de crédito, números de seguridad, nóminas de empresas, manuales para la clonación de tarjetas de crédito y débito y estrategias de ingeniería social para lograr que las personas entregaran sus datos de manera voluntaria. Una de los esquemas más comunes que comenzó a emplear en esa época era enviar por correo electrónico o mensajes de texto una liga para abrir un video de Facebook. Se trataba de un clon exacto de la pantalla de inicio de la red social que hacía pensar a la gente que debían reiniciar sesión para ver el contenido deseado. Las víctimas introducían su usuario y contraseña y al dar ‘enter’, la página se reiniciaba, el clon desaparecía con la información de acceso y las personas podían entrar al sitio real de Facebook. Antonio ya tenía todo lo que necesitaba para ver su perfil.
Otra manera de engañar era a través de un ‘gif’, esos microvideos tan populares en redes sociales que circulan por millones cada día. Antonio subía varios de ellos a la red, que al darles clic, se activaba un programa que registraba todo lo que las personas teclearan en sus teléfonos por espacio de varios días. Esto lo hacía sobre todo en quincenas, cuando las personas realizan operaciones bancarias desde sus teléfonos y así obtenía nombres de usuario, números de tarjetas, contraseñas, dígitos de seguridad y otros datos que normalmente las personas guardan con recelo.
Poco después, Antonio se adentró un nivel más en el mundo de los fraudes bancarios y conoció en la red cómplices que trabajaban en sucursales bancarias.
“En los casos fuertes con tarjetas siempre hay que tener a alguien adentro”, dijo Antonio. “La persona de adentro proporciona los datos para acceso, todos los dígitos de la tarjeta, el PIN, la clave secreta, lo que sea que se necesite para hacer el movimiento”. Al preguntarle qué opina de que los bancos sostengan tajantemente que no hay complicidad de sus empleados en ese tipo de operaciones, el hacker simplemente tronó la boca y siguió con su relato.
“Alguien en el banco vende esa información, generalmente trato con cajeros, te vende la información por lotes, en paquetes de 50 tarjetas o 20”, detalló. “El precio depende del tipo de tarjetas, si vienen cuentas Premier o Gold. Hay paquetes de 20 mil a 50 mil pesos, pero si vienen cuentas más premium, el precio se puede ir a los 80 mil”. Un cajero bancario, en promedio, gana unos 7 mil pesos mensuales, de acuerdo con datos del sector.
A veces, los cómplices en los bancos solo exigían a cambio que les compraran un vuelo con la tarjeta clonada o algún producto electrónico en una tienda departamental. Otras, únicamente cobraban 500 o mil pesos por los datos de una sola cuenta bancaria.
Cuando Antonio mostró que sí tenía las habilidades necesarias para el trabajo, el hombre que lo evaluaba le mostró información de algunas cuentas que habían sido extraídas a través del SPEI, los montos que iban a robar y le explicó que varias de esas cuentas eran de personas que ya habían fallecido y dejaron mucho dinero en el banco.
Antes de terminar, el hombre le pidió a Antonio que se reuniera la siguiente semana con una de sus socias, una mujer que le daría aún más detalles de lo que tendría que hacer y luego le volvió a repetir: “nunca volverás a trabajar después de esto”.
Sin saber que la operación llevaba varias semanas en curso, el miércoles 25 de abril Antonio acudió a un domicilio en el poniente de la Ciudad de México. El hombre que lo había contactado le presentó a una mujer únicamente por su apodo. Era mexicana, joven y sabía mucho de finanzas. Hablaba de operaciones bancarias, transferencias, saldos y le pidió a Antonio que los apoyara a verificar que las cuentas sí tuvieron el dinero que algunos cómplices en los bancos aseguraban que encontrarían. Luego tendría que extraer los recursos y ‘pulverizarlos’ en varias cuentas, es decir, repartirlo en montos más pequeños en varias tarjetas de débito. La mujer le habló de montos exactos en cuentas específicas y le explicó que no debía hacerse de otro modo para no disparar alertas en los bancos. Antonio debía verificar también la identidad de los dueños de las cuentas que iban a robar a través del hackeo de sus teléfonos y así comprobar su autenticidad.
“Después me habló de la estructura que tenían y vi que esto era grande, entendí que iban a usar empresas que habían creado para depositar parte del dinero y entendí que todo el asunto estaba muy cabrón”, relató Antonio. “Luego me enseñaron los montos de algunas de las cuentas que debía ‘saldear’ y me dijeron que tenía seis horas para partirlo en otras cuentas y ahí es cuando me eché para atrás, no era posible hacerlo sin riesgo”.
Según Antonio, explicó que no se sentía confiado para hacer la operación y salió de la casa sin ningún problema. Solamente le pidieron discreción y silencio absoluto.
Dos días más tarde, todo reventó.
El sistema electrónico de pagos mexicano, que por años aseguró estar blindado contra los ciberataques, fue puesto de rodillas en tiempo récord.
Las primeras señales de alerta se empezaron a dar el viernes 13 de abril, cuando la casa de bolsa Kuspit, que opera únicamente de forma electrónica, sufrió el primer ataque a sus sistemas que lo conectan con el SPEI. El 17 de abril, se culminó el robo por alrededor de 3 millones de pesos de esa institución, lo cual la obligó a cerrar operaciones, avisando a sus clientes que estaba en proceso de mejora de sus sistemas y sin informar lo que realmente había sucedido.
Siguió Banjército, que atiende a las fuerzas armadas y que dado su tamaño recibe el apoyo de otras instituciones financieras, como compartir sus cajeros automáticos. Aproximadamente el 24 de abril, los hackers tuvieron acceso a su conexión al SPEI y lograron sustraer una cantidad similar al de la casa de bolsa.
Dos días después iniciaron otro ataque, primero a una pequeña caja de ahorro, que de acuerdo con fuentes cercanas a los hechos los delincuentes usaron como prueba para asegurarse que todo marchaba conforme a lo planeado y seguir adelante con un ataque mayor dirigido a Banorte la tarde y noche del 26 de abril.
Un día más tarde, el viernes 27 de abril, se desató el caos entre los clientes de ese banco que no recibían sus transferencias tras ser desconectados del SPEI y enviados a un procedimiento de contingencia denominado “Cliente de Operación Alterno SPEI” (COAS). La falta de capacitación del personal bancario en ese sistema hizo aún más lentas las operaciones, de acuerdo con las autoridades financieras.
Durante el ataque a Banorte, que derivó en transferencias no reconocidas hasta ese momento contabilizadas en 145 millones de pesos, según fuentes enteradas, la institución fue avisada por Banxico de que algo estaba pasando en su conexión, luego de que un banco de menor tamaño reportó que algo pasaba en el sistema y había operaciones fraudulentas provenientes de la mayor institución financiera mexicana del país. La respuesta de Banorte fue asegurar que no tenían ningún indicio del ataque y su proveedor de conexión al SPEI no había informado de alguna irregularidad. Luego de varias deliberaciones y análisis, Banxico decidió enviar a Banorte al COAS.
Según una autoridad financiera con conocimiento del asunto, parte del problema es que varias instituciones afectadas no avisaron que habían tenido un ataque que derivó en transferencias no autorizadas, como lo estipulan las regulaciones, por lo que creen esto pudo haberse evitado si se hubiera seguido el protocolo establecido. Los bancos apenas acaban de firmar un acuerdo de colaboración con la PGR y acordaron la creación del Grupo de Respuesta a Incidentes de Seguridad de la Información (GRI).
Ese mismo viernes, algunos directores de los principales bancos del país reconocieron que fueron alertados en la madrugada sobre el ataque y de “que le habían pegado a Banorte”. Al día siguiente, las autoridades financieras sostuvieron una reunión de emergencia donde reconocieron la gravedad de la situación, sin que tomaran medidas más concretas o directas para atender el asunto. De hecho, se creía que lo peor ya había pasado pese a que ninguno de los bancos afectados lograba identificar el ‘hoyo’ por el cual ingresaron los hackers a sus sistemas. Días más tarde, los delincuentes sustrajeron alrededor de 150 millones de pesos de Inbursa, propiedad de la familia Slim, y una pregunta comenzó a tomar fuerza: ¿A dónde fue a parar el dinero?
Hay una dueña de una tienda en el oriente de la Ciudad de México que sabe la respuesta. Se hace llamar Leticia y los primeros días de abril fue contactada por uno de sus proveedores para ver si estaba interesada en ganar dinero por hacerle un favor. “Me dice que son como 20 mil pesos los que me iban a dar solo por hacer un retiro de mi cuenta, que ahí me iban a depositar un dinero de uno de sus familiares pero como él no podía retirarlo, tenía que hacerlo yo”, señaló en entrevista. “Dinero así de fácil, ¿pues quién no?” .
Pasó una semana sin que su proveedor le hiciera mención del depósito y ella no insistió en el asunto. Finalmente, el viernes 27 de abril recibió una llamada de él indicándole que ya tenía en su cuenta el dinero y en dos horas iba a pasar por ella para llevarla a hacer el retiro. Dejó la tienda encargada a su hijo y camino a la sucursal preguntó de cuánto tenía que hacer el retiro en el cajero.
“Se rió y me dijo: ‘No, señora, en el cajero no, tiene que ir a la ventanilla para sacar más, son como 70 mil pesos”, relató Leticia. “En ese momento la verdad me dio nervio, no porque no supiera de dónde era el dinero, ese era asunto suyo, sino ya ve cómo andan los asaltos”.
Leticia no tuvo problemas para sacar el dinero, la operación demoró un poco porque debían contar el efectivo. Cuando se lo dieron lo metió en su bolsa y salió a encontrarse con su inesperado socio.
“Subimos al carro y arrancamos rápido, traía prisa”, dijo. “Una vez que llegamos a la tienda contó el dinero, separó unos billetes y me los dio”.
No eran los 20 mil pesos prometidos, eran apenas 6 mil en billetes de 200 y 500. Leticia se sintió decepcionada pero no quiso reclamar, era dinero por el que solo había tenido que ir al banco y hacer un retiro, era dinero gratis, según ella. Aun así, le preguntó amablemente a su proveedor por el resto del dinero y éste le contestó que no le había llegado la transferencia completa, pero que luego la compensaba con algo más.
Leticia escuchó del hackeo días más tarde en la televisión y se puso muy nerviosa cuando leyó en Facebook que ‘el gobierno’ ya tenía identificadas las cuentas de las cuales se hicieron los retiros del robo. Ha preguntado con amigos si debería decir algo, pero todos le han sugerido silencio, que si no ‘le mueve’ seguro que no pasa nada. De cualquier modo anda intranquila por lo que pudiera pasarle en los siguientes días.
Aun así, hace poco le dijo su proveedor que podrían caer más transferencias y podría llevarse un porcentaje mayor. Leticia le dijo que lo iba a pensar.

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