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miércoles, 6 de septiembre de 2017

EL GOBIERNO FEDERAL "SE CHINGO" el DINERO DESTINADO a los "MAS POBRES"...fue truculentamente saqueado por otros pobres,de espíritu.


La institución encargada de la política social del país, debería haber entregado en 2013 apoyos para las familias menos necesitadas que no llegaron en su totalidad.

La Secretaría de Desarrollo Social, entonces encabezada por Rosario Robles, tenía en 2013 un presupuesto de 555 millones de pesos (31 millones de dólares) para repartir 500.000 paquetes de alimentos, camisetas y gorras y para difundir la Cruzada Nacional contra el Hambre, recién creado por el gobierno para combatir la pobreza extrema.

Los apoyos debían llegar a las familias con pobreza alimentaria que, desde abril de 2013, se unirían a la Cruzada y cuyos hogares están en las zonas marginadas de 11 estados, entre ellos Campeche, Guerrero, Yucatán y Chiapas.
Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación confirmó que solo se entregó el 7 por ciento de las despensas que supuestamente se habían comprado. Tampoco hay constancias de que los programas y beneficios restantes hayan llegado a los más pobres.
Únicamente hay pruebas de que la Sedesol pagó por los servicios.
Este desvío se concretó gracias a la firma de convenios entre esta secretaría y las universidades autónomas de Morelos y Estado de México, que sirvieron de intermediarias.
En la Cuenta Pública de 2013 y 2014 se reportaron diez convenios con esas dos universidades por un monto de 2 mil 224 millones (unos 124 millones de dólares), que debían destinarse a ampliar la cobertura de programas sociales, mejores servicios en las zonas más rezagadas del país o combatir la pobreza.
Las universidades, que no dieron ningún servicio y únicamente se prestaron para la operación, "sólo" se quedaron con una comisión de 215 millones 446 mil pesos (unos 12 millones de dólares).
Pero el resto del dinero, poco más de 2 mil millones de pesos (casi 112 millones de dólares), se lo entregaron a 20 empresas, 19 de ellas con un ramillete de irregularidades tal que debían estar inhabilitadas para recibir contratos públicos, según lo que marca la ley.
Durante varios meses, Animal Político y MCCI se dieron a la tarea de visitar las oficinas de esas empresas en seis estados, buscaron a los socios en las direcciones registradas y recabaron información oficial del SAT y la Secretaría de Economía.
La investigación arrojó que los recursos se les entregaron a tres empresas fantasma, catalogadas así por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en 2015; a otras tres que están bajo investigación del mismo SAT por presuntas operaciones irregulares; a seis que no cumplen con un requisito indispensable para operar —el registro ante la Secretaría de Economía—; a una cuya oficina fue desmantelada apenas se recibió el dinero; a otra que no fue localizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) —que reportó como domicilio para sus operaciones uno que no corresponde a su sede—; a una que tiene una oficina virtual de la que no existe registro de que pueda realizar servicios; a otra que es un despacho contable sin personal o infraestructura, y a tres más que tienen un objeto social que es completamente distinto al servicio que debían dar. Sólo una es legal.

La Sedesol, sin embargo, se declaró "satisfecha" con los servicios recibidos a cambio de 2 mil 224 millones de pesos y no consideró irregular el sobreprecio que implicó el cobro de más de 220 millones de pesos por parte de las universidades a cambio de nada.
Fuente.-

DESCUBREN "NARCOFOSA" al "PELOCHAS del CDG" y HALLAN CUERPOS "RECIEN ENTERRADOS" en RIO BRAVO...las horas y minutos se le estan acabando.

Imagen.-@VaxTamaulipas/

Los horrores de la guerra del cartel en esta ciudad fronteriza se han revelado una vez más con el descubrimiento de una nueva fosa común. 


El hallazgo ocurre en momentos en que grupos rivales del cartel del Golfo hacen guerra por el control de la región, lo que lleva a más de 158 muertes a través de enfrentamientos armados, ejecuciones y desapariciones en Reynosa.

De manera exclusiva, Breitbart Texas pudo confirmar con las fuerzas del orden público el descubrimiento de una fosa común clandestina en un campo cerca de la intersección de caminos de tierra (brecha) 121 con 6 Norte en Río Bravo. Las autoridades descubrieron una tumba poco profunda que contenía varios cuerpos desnudos. Los cadáveres tenían signos claros de tortura, pero no estaban en etapas avanzadas de descomposición.
Las autoridades siguieron investigando el área para localizar más tumbas. Aunque las víctimas aún no han sido identificadas, un día antes del descubrimiento, Río Bravo vio una serie de secuestros, presumiblemente vinculados a la disputa territorial en curso por parte del Cártel del Golfo.
Durante varios meses, dos facciones rivales del Cartel del Golfo han luchado por el control del lucrativo tráfico de drogas y los territorios de contrabando humano en Río Bravo y Reynosa , informó Breitbart Texas. La guerra en curso ha llevado a convoyes de hombres armados que vagan por las calles, cazando rivales y chocando con las autoridades mexicanas. Los combates llevaron a más de 158 muertes, incluyendo múltiples casos de víctimas inocentes.
Fuente.-Breitbart/TX

CIFRAS HOSPITALARIAS "REVELAN",VIOLENCIA en MEXICO es PEOR que la que INFORMAN...es la verdad que buscan matar y solo logran herir.


Las estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) indican que 2017 será el año más violento en materia de homicidios y lesiones, si se mantiene la tendencia mostrada en estos primeros siete meses.

Sin embargo, la información que genera el sistema de Salud del país indica que la crisis de seguridad es mayor.
Cada persona que acude a un hospital público es registrada en un sistema nacional donde constan los datos de los pacientes y la atención que recibió.
El personal del sistema de salud clasifica los padecimientos con una escala internacional, que incluye desde un examen de la presión sanguínea hasta lesiones provocadas por un ataque terrorista.
Con esta información es posible conocer cuántas personas son atendidas por disparo de arma de fuego. El resultado es concluyente: el problema de seguridad es mayor al que reporta cada mes el gobierno federal con información de las procuradurías estatales.
Las cifras de atención hospitalaria indican que en 2015 se atendieron 9 mil 801 lesiones por arma de fuego, pero únicamente se denunciaron 5 mil 930.
En 2014, 9 mil personas fueron atendidas en un hospital por lesiones de arma de fuego, pero únicamente se denunciaron 6 mil 172 casos.
La brecha entre casos denunciados ante Ministerio Público y los atendidos en hospitales es un indicio para conocer la cifra de ilícitos que no se denuncian o que no son captados por las autoridades.
Los datos del sector salud disponibles abarcan de 2010 a 2015 y permiten establecer una diferencia de hasta 47 por ciento en el año 2015.

PERFIL DE LAS VÍCTIMAS
Con los datos del sector salud es posible conocer el número de casos, pero también quiénes son: edad, sexo, lugar de residencia, hospital donde fueron atendidos, etc.
Los datos demuestran que la violencia por armas de fuego afecta a jóvenes, pues el pico de agresiones se registra en personas de 17 a 30 años de edad.



Según los datos anotados por los médicos, 85.8 por ciento de las víctimas son hombres, pero 2015 fue el récord de este periodo para víctimas mujeres.

Los datos nos permiten ubicar cada lesión por arma de fuego en un hospital del país: aquí puedes consultar los datos de 2010 a 2015.


LOS NÚMEROS
Las estadísticas de denuncias provienen del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Las cifras del sector Salud se encuentran en la página de datos abiertos.
El proceso para conseguir los datos de esta nota se puede realizar con este código.

Fuente.-

martes, 5 de septiembre de 2017

LA LEY de SEGURIDAD INTERIOR la DISPUTAN GOBERNADORES por el BOTIN...aparte del caos buscan administrar los "recur$o$".


La politización de la Ley de Seguridad Interior y los intereses de los gobernadores por el botín de los recursos frenan su aprobación en el Congreso. Mientras, continúa la militarización de la seguridad pública y aumentan las violaciones a los derechos humanos.

La discusión en el Congreso de la Unión de la Ley de Seguridad Interior no es más que la lucha por el botín de los recursos que reclaman los gobernadores, cuyos legisladores no trabajan para el interés nacional sino para los intereses partidistas. En tanto, se profundiza la inseguridad pública del país.
Es la conclusión de especialistas, académicos y expertos en seguridad pública, seguridad nacional e inteligencia. Coinciden en que la aprobación de una ley que regule la participación de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado está cada vez más lejos de los intereses de los partidos políticos y de los gobernadores.
La iniciativa de Ley de Seguridad Interior se partidizó en función de los intereses de los gobernadores, quienes controlan a sus legisladores. El epicentro de la discordia es el mando único por la subsidiaridad de las Fuerzas Armadas, ante la incapacidad de las policías estatales y municipales frente a los azotes del crimen organizado, señala el doctor Emilio Vizarrretea Rosales.
Para los gobernadores, agrega, si no se resuelve el mando único donde ellos intervengan, vinculado a la seguridad interior, no va a haber mando único ni Ley de Seguridad Interior. “Por eso surge el tema del mando mixto como salida, pero ni siquiera este es el fondo, sino el botín, los recursos de seguridad pública que quieren seguir administrando y ahí es donde se entrampa la discusión de la ley”.
Y es que el rubro de la seguridad es el que más ha crecido en el presupuesto federal año con año. Hoy se ejercen, en total, 264 mil millones de pesos, como revela el estudio Panorama del gasto federal en seguridad, 2006-2016. Temas estratégicos 47, elaborado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República.
En entrevista, Vizarretea Rosales considera que las cinco iniciativas congeladas en el Congreso no chocan entre sí. Sólo hay dos posiciones, dice: la que les daría todo tipo de legitimidad para la intervención a las fuerzas armadas o que regresen a sus cuarteles, en la condición de crecimiento de la violencia, inseguridad e impunidad que vive el país.
Martín Barrón Cruz, maestro por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), alerta sobre la militarización de la seguridad pública que aumentaría la violación a los derechos humanos en agravio de la población civil.
Subraya que mientras los legisladores medran con la Ley de Seguridad Interior y la subordinan a intereses partidistas en vísperas de la elecciones d 2018, “a la sordina” la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) está creando nuevos cuarteles para la seguridad pública.
En entrevista, advierte que anticipándose a que no va a ser aprobada la Ley de  Seguridad Interior, la Sedena está creando cuarteles destinados a la seguridad pública en las 12 regiones militares. “Se trata de la militarización de la seguridad pública, de seguir principios de doctrina militar en funciones militares”, advierte.
Tomás Martínez Sánchez, coordinador de la maestría en Seguridad e Inteligencia Estratégica del Instituto Ortega Vasconcelos de México, plantea reconsiderar que la seguridad interior sea motivo de una ley específica.
rocuraduría General de Justicia
Propone, por el contrario, incluir la seguridad interior en la Ley de Seguridad Nacional, que contemple la defensa exterior “en un contexto nacional de mayor complejidad de riesgos y amenazas que deberá enfrentar el Estado mexicano”.
Por ejemplo, dice, el ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos “debería replantear la agenda legislativa, colocando como prioridad la defensa exterior y la seguridad nacional en un contexto de mayor complejidad de riesgos y amenazas al que deberá enfrentarse el Estado mexicano”.
México no necesita una ley de seguridad interior, enfatiza Martínez Sánchez, quien cuestiona a los legisladores sobre el tema.
En nuestro país –dice–, sin tradición de expansión imperial o colonial, que ha desarrollado una seguridad nacional defensiva que tiende a fundirse con su seguridad interior, ¿tiene sentido una legislación especializada? ¿Está nuestro país ante la necesidad de crear un aparato gubernamental semejante al Departamento de Seguridad Interior (Homeland Security, en inglés) de los Estados Unidos?
“Si ese es el problema –continua el académico– el enfoque de la discusión legislativa ¿no debía centrarse en el concepto de seguridad interior considerando como prioridad el mantenimiento del orden interno por efecto de conflictos, manifestaciones, protestas sociales y actos que derivan en violencia y alteración de la paz social, principalmente, y no sólo para justificar el combate a la delincuencia organizada?”

Las “leyes” en conflicto

La Ley de Seguridad Interior no pretende ni logrará resolver el grave problema de la seguridad en México. Sus preceptos establecen las bases en el recurso de las Fuerzas Armadas, por lo que es insuficiente pero necesaria, considera el maestro en seguridad nacional del Centro de Estudios Superiores Navales (Cesnav), Francisco González Ayerdi.
En su análisis Consideraciones para una ley necesaria, publicado en julio de 2017 por el Instituto de Investigaciones Estratégicas de la Armada de México (IIEAM), el especialista compara las iniciativas de ley, las cuales –indica– se diferencian en temas como la suspensión de garantías tipificadas en la Constitución y la desaparición de poderes en los estados, y coincide en la restricción a la intervención de Fuerzas Armadas en asuntos de competencia del ministerio público.
Explica que las diferencias mayores entre las iniciativas se refieren a las formas de construir la declaratoria de afectación de la seguridad interior, las estructuras de autoridad y comando, y los mecanismos y límites en las acciones que restauren la seguridad en cuestiones estratégicas, operacionales y de legitimidad, así como bajo qué tipo de mando, civil o militar estarían las Fuerzas Armadas para enfrentar el crimen organizado.
Por ejemplo, dice González Ayerdi, la propuesta del Partido Revolucionario Institucional (PRI) plantea operaciones de inteligencia en recolección de información para restaurar la seguridad interior. Es decir, se trata de operaciones de carácter preventivo, en las que las autoridades podrán hacer uso de cualquier método de recolección de información, sin recurrir a medios ilegales o de abuso coactivo.
Sin embargo, el proyecto de ley del Partido de la Revolución Democrática (PRD) destaca, con mayor notoriedad que el resto de iniciativas, no considerar, bajo ninguna circunstancia, como amenazas a la seguridad interior las acciones relacionadas con movimientos o conflictos sociales, políticos o electorales.
avenidas Ruíz Cortines, Cuauhtémoc y costera Miguel Aleman
El maestro Rodolfo Aceves Jiménez, en su análisis La seguridad interior vista desde las iniciativas en el Congreso, publicado por el IIEAM, señala inconsistencias jurídicas de la iniciativa del Partido Acción Nacional (PAN), al comparar la Ley de Seguridad Interior con la Ley de Seguridad Nacional, por lo que considera que sería inviable su aprobación en el Congreso.
Argumenta que hay un desfase y una confusión entre los conceptos de seguridad interior del Programa de Seguridad Nacional y los de la iniciativa del PAN. El programa señala que es condición del Estado para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos y la propuesta panista sostiene que es una función de seguridad nacional a cargo de la Federación.
“No son funciones iguales, porque la seguridad nacional persigue objetivos de Estado, como su permanencia, sus instituciones y su forma de gobierno; mientras que la seguridad interior es una condición para aspirar a la seguridad pública”, subraya.
Además, sostiene que la propuesta panista no contiene análisis o estudios académicos, de donde resulte la necesidad política, económica, social o de seguridad, por lo que carece de sustento y razonamientos por los cuales sea factible su aprobación.
“Si el espíritu del legislador consiste en crear una norma específica, tendría que ajustar y armonizar sus disposiciones a las de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la Ley de Seguridad Nacional, para evitar duplicidad de atribuciones y sincronizar su coordinación operativa en la función de seguridad pública, seguridad interior y seguridad nacional”, argumenta.
Es decir, añade, la seguridad interior es una atribución del gobierno federal, mientras que la seguridad pública se instituye como la prestación de un servicio público a cargo de la Federación, los estados y municipios.
Por ningún motivo los elementos que conforman el concepto de defensa (Estado, instituciones, soberanía o independencia) involucran o comparten elementos de  seguridad interior o seguridad pública, sino que son totalmente distintos en esencia y contenido, el uno de los otros, subraya el especialista.
Al respecto, el catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Emilio Vizarretea, señala que la seguridad nacional tiene la doble vertiente de la defensa externa y la seguridad interior, pero ésta y la seguridad pública tienen que ver con las formas de convivencia social, en un escenario donde el enemigo es distinto: para las Fuerzas Armadas, el crimen organizado, y para las policías, la delincuencia común.
“Estos dos modelos no están chocando, sino los intereses partidistas que frenaron la discusión de la iniciativa de Ley de Seguridad Interior, para abordar sólo sus agendas legislativas de las elecciones de junio pasado”, acota.
Considera que la seguridad interior no ha salido de los partidos ni de los gobernadores, no logró transparentarse en la academia, ni se echó a andar la maquinaria de la discusión social y política de un tema tan relevante para la sociedad.
Diferencias del concepto de seguridad interior
¿Se necesita una Ley de Seguridad Interior?
?La necesitamos en la medida en que queramos transparentar algunas acciones de las Fuerzas Armadas. Ninguna fuerza militante puede intervenir per sé, sino a petición de facto de gobernadores, congresos o presidentes municipales de que intervengan las Fuerzas Armadas para enfrentar el crimen organizado.
Y aquí es donde entra el tema de la Agenda Nacional de Riesgos, para definir si son riesgos o amenazas a la seguridad nacional la escalada de violencia en los estados que pone en riesgo la gobernabilidad, por lo que se requiere normar la intervención de las Fuerzas Armadas.
El académico estima que la seguridad interior no sólo es asunto de México, tiene que ver con Estados Unidos, el tráfico de armas, las aduanas, los puertos, es otra dimensión de la que nadie sabe cuál va ser su futuro, sus alcances y consecuencias, y el país necesita mayores controles.
“El punto es que haya tranquilidad social, porque la población asume que hay una especie de toque de queda en el país por la inseguridad pública que afecta la economía y los derechos humanos.”

Ley Frankenstein

Para el doctor Martín Barrón Cruz en un escenario de indefiniciones, donde nadie se hace responsable de lo que pasa en México, es grave que ninguna de las iniciativas explique qué es seguridad interior, ni que los legisladores entiendan su significado.
“Todas las iniciativas establecen que las Fuerzas Armadas intervendrán de manera subsidiaria a las policías incapaces de garantizar la seguridad interior. Es decir, el mismo discurso de hace 20 años, de una policía incapaz y corrupta que sigue vigente.”
Sin embargo, ¿qué ha pasado con la policía que sigue siendo corrupta, pero a poco no hay militares, marinos ni policías federales corruptos? Se parte de un principio erróneo en el que los legisladores hacen una interpretación sui géneris del Artículo 29 Constitucional, para argumentar la seguridad interior, por lo que las propuestas caen por su propio peso.
En caso de aprobarse –añade el experto del Inacipe–, será una ley Frankenstein del PAN, PRI y PRD, porque así funciona el Poder Legislativo en el país.
Barrón Cruz señala que la Constitución establece que los ciudadanos pueden tomar las armas y ser convocados para formar la guardia nacional, pero el Congreso lleva 100 años en que no ha podido emitir la Ley Orgánica de la Guardia Nacional.
Lo que no entienden los legisladores es que tenemos un sistema federalista, como lo establece la Constitución, y 17 constituciones estatales establecen que quien debe ordenar la Guardia Nacional son los gobernadores, pero no funciona en el ámbito federal, ni en el local.
“Discutir si es Ley de Seguridad Interior o no, no tiene sentido, cumplamos lo que dice la Constitución. Si los legisladores se basan en el Artículo 29 Constitucional y en 17 constituciones estatales, entonces por qué no lo hacen. Porque tenemos un desastre público brutal provocado por los legisladores a 100 años de la Constitución, que no le han podido hacer una ley orgánica”.
Advierte que si los legisladores continúan dando bandazos en seguridad interior, tendrían que diferenciar qué es seguridad nacional y seguridad interior, “porque ésta puede estar subsumida en aquélla”, y también diferenciar qué se entiende por orden público, porque para ellos seguridad nacional es seguridad pública.
Destaca que se pretende cambiar una realidad y resulta que de un sinfín de propuestas del decálogo del 2014 resurge el mando único, retomado del 2010 del proyecto de sistema policial que hizo el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey  (ITESM) y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) para la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), la cual avaló la creación de la policía única estatal.
Se trataba de un modelo que privilegiara el mando único, que los estados asumieran y se privilegiara el análisis, la inteligencia, una policía científica. Al fin, una propuesta del entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. “¿Y qué cambió? Nada”, recuerda el especialista.

Las cinco iniciativas congeladas

En el Congreso de la Unión se encuentran congeladas cinco iniciativas de Ley que pretenden regular la seguridad interior, tres en Cámara de Diputados (del PRI, PAN y PVEM), y dos en la de Senadores (PAN y PRD).
La iniciativa presentada por el PAN en noviembre de 2015, incorpora un procedimiento para declarar la existencia de una afectación a la seguridad interior, que no implica la suspensión de derechos humanos y sus garantías y plantea que la prevención, investigación y persecución del delito siguen estando bajo la función de la seguridad pública.
Puntualiza que la Fuerza Armada Permanente que coadyuve con las autoridades locales o federales, no sustituye en la investigación y persecución del delito al ministerio público ni a las policías preventivas, sino que intervienen en los términos de la ley cuando se realizan actos con el propósito de obstaculizar o impedir que esas autoridades ejerzan sus funciones.
La segunda iniciativa, también del PAN, presentada en septiembre de 2016, propone insertar en el marco del derecho positivo mexicano la seguridad interior, por la cual regula la integración, organización, funcionamiento y control de las instituciones encargadas de la seguridad interior; crea un Comité de Seguridad Interior que auxiliaría al Ejecutivo Federal en conducir la política en la materia.
Crea las Fuerzas Especiales de Apoyo, cuya figura está contemplada en la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos y en la Ley Orgánica de la Armada de México y prestar el auxilio a las policías locales y municipales.
La propuesta del PRI, de octubre de 2016, indica que la aplicación de la ley le corresponderá al Ejecutivo federal, por conducto de la Secretaría de Gobernación, a las Fuerzas Armadas y a las instituciones de seguridad pública federal.
Cesar Camacho Quiroz, coodinador del PRI
Establece que acciones de orden interno y de seguridad interior se apoyarán en unidades de inteligencia del Sistema de Seguridad Nacional y que la Secretaría de Gobernación informará de dichas acciones a la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso.
Mientras que la iniciativa presentada por el PRD en enero de 2017, subraya  no considerar como actos que pueden provocar afectaciones a la seguridad interior las movilizaciones de protesta social o que tengan un motivo político-electoral.
Menciona que los tres órdenes de gobierno estarán obligados a atender los casos de afectación a la seguridad interior y a proteger a las personas, sus bienes, planta productiva y servicios públicos. Crea el Consejo de Seguridad Interior, el cual sesionará cuando se presente un evento que a su juicio constituya una afectación a la seguridad interior o para dar seguimiento a la ejecución de planes, programas y acciones en la materia.
Por último, el Partido Verde, en febrero de 2017, presentó su iniciativa, cuya finalidad es superar, neutralizar y reducir presiones y antagonismos que tengan origen al interior del país. Señala que su aplicación y conducción será responsabilidad del Ejecutivo federal y la Secretaría de Gobernación fungirá como enlace entre dependencias de los tres órdenes de gobierno, Fuerzas Armadas y federales.
Considera como amenazas a la seguridad interior: acciones de grupos delincuenciales que rebasan la capacidad de control del Estado que ponen en riesgo la vida y bienestar de la población; y  aquellas que ponen en peligro la estabilidad de las instituciones, menoscaben el Estado de derecho y la gobernabilidad democrática; y que pretendan vulnerar la paz social, la seguridad nacional y el orden interno.
Fuente.-José Réyez


YA SUMAN CASI "6,000 NIÑOS DESAPARECIDOS" en MEXICO...igual de desaparecida la capacidad gubernamental de buscarlos.


Organizaciones sociales denuncian al Estado mexicano por la impunidad en el tema de desapariciones de infantes. De 2006 al 31 de marzo de 2017, oficialmente se reportaban 3 mil 217 niñas y 2 mil 235 niños como desaparecidos, señala la acusación presentada ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas.
Los 5 mil 452 casos de menores de entre 0 y 17 años de edad desaparecidos representan el 18 por ciento del total de víctimas registradas. De acuerdo con los denunciantes, entre los que se encuentran la Red por los Derechos de la Infancia en México y el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, el periodo en el que desapareció el 98.2 por ciento de niñas, niños y adolescentes coincide con el cambio en la política de seguridad del Estado mexicano.
Las organizaciones señalan que casi el 70 por ciento de menores desaparecidos fue visto por última vez durante el periodo de gobierno de Enrique Peña Nieto (2012 hasta la fecha). El 29 por ciento restante, desapareció durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.
A través de un comunicado de prensa, los denunciantes apuntan que “del total de personas desaparecidas al 31 de marzo de 2017 (30 mil 991), 64 pertenecen a una etnia, 301 son extranjeras de las cuales se desconoce la edad de 35 y, 41 son niñas, niños o adolescentes”.
La denuncia, que se presentó el pasado 30 de agosto, acusa los obstáculos que enfrentan niñas, niños y adolescentes víctimas de desapariciones en México, así como el impacto que tiene en este sector la desaparición de un familiar adulto.
Para las organizaciones, a pesar del elevado número de desaparecidos, el Estado mexicano no ha reconocido ni asumido en su verdadera magnitud la crisis. “Hasta el momento, las acciones emprendidas continúan siendo esfuerzos desarticulados, sin que existan procedimientos accesibles y transparentes para la búsqueda inmediata, localización y protección”.
También señalan que no existe claridad sobre la cifra total de personas desaparecidas. “Más aún, existe un alarmante subregistro de casos de desapariciones y el RNPED sigue siendo inexacto al incluir leyendas como ‘no disponible’ en lo que se refiere a la edad o nacionalidad de las personas desaparecidas. Las autoridades competentes proporcionan información contradictoria o incompleta y la imposibilidad de determinar el universo de personas desaparecidas obstaculiza de manera significativa toda acción de búsqueda que se llegue a emprender, impide que las víctimas obtengan medidas de reparación adecuadas y, que se haga justicia”.
Para las organizaciones –entre las que también están el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León y TRIAL International–, “la ausencia de investigaciones exhaustivas y eficaces en México hace que sea imposible descartar la participación, directa o indirecta de agentes del Estado en la desaparición de personas, lo cual viola e impide lleven a cabo su obligación de prevenir e investigar efectivamente un supuesto caso, lo que hace imposible descartar una desaparición forzada potencial, más aún, en un país donde hay varias evidencias de la complicidad de agentes del Estado con las organizaciones criminales”.
En ese contexto, exigen al Estado que adopte “todas las medidas necesarias para garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes; familiares de víctimas y/o migrantes víctimas de desaparición en todo el país; con un énfasis particular en la situación de niñas, niños y adolescentes en el contexto de la migración”.
Fuente.-Nancy Flores

LA LUCHA CONTRA el LAVADO de DINERO "TAMBIEN se ESTA PERDIENDO"...asi es como perdiendo "$e gana".

La lucha contra el lavado de dinero en México está dando pocos resultados.


En el último año, la Subprocuraduría Especializada en Investigación contra Delincuencia Organizada de la PGR aseguró apenas 11.4 millones de dólares y 543 millones de pesos, según datos del Quinto Informe de Gobierno.

También se reveló que Hacienda recibió 17.4 millones de reportes de empresas obligadas a dar informes bajo la ley de lavado de dinero y, de las investigaciones derivadas, bloqueó saldos en cuentas bancarias por mil 448 millones de pesos y 13.8 millones de dólares.

El resultado es bajo porque se estima que en México se lavan cada año entre 10 mil millones y 40 mil millones de dólares, expuso Jorge Lara, ex subprocurador jurídico de Asuntos Internacionales de la PGR en el sexenio de Felipe Calderón.

El Informe revela que se ejerció acción penal por lavado, en el último año, sólo contra 20 personas de 104 averiguaciones previas determinadas y que hubo 11 sentencias condenatorias.

Lara indicó que la PGR, el MP y la Policía de investigación no se coordinan con la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda y por ello los bajos resultados.

Fuente.-