Pese a que el Alcalde de Río Bravo, el panista Miguel Ángel Almaraz, aseguró que el viernes pasado las tiendas Oxxo cerraron por el acoso del crimen organizado, el Secretario General de Gobierno, Héctor Joel Villegas, afirmó que únicamente se registraron robos y que no hubo cierres de establecimientos por motivos de inseguridad.
El funcionario estatal señaló que directivos de la empresa le informaron que no se trató de un caso en el que hayan «bajado las cortinas» de las tiendas por razones de violencia.
«Yo cuando hablé con ellos (empresarios) me dijeron: no tuvimos detalle de cierre, pero, sí este pues que por ahí se habían detectado algunos robos o algo»…Hector Joel Villegas,alias El Calabazo.
Traduccion
En Tamaulipas, la realidad ya no se informa: se maquilla. Mientras la gente de Río Bravo duerme con el rugido de las balas y los Oxxos bajan las cortinas por “acoso del crimen”, el Secretario General de Gobierno, Héctor Joel Villegas, nos receta su dosis semanal de negación institucional: “no hubo cierres, sólo algunos robos o algo”. “O algo”, dice el hombre encargado de la seguridad, como si el terror tuviera un checkbox ambiguo en su Excel.
Lo que sí hubo —y todos en Río Bravo lo saben— fue un operativo improvisado después del caos, una Guardia Estatal recorriendo los restos del miedo y un montón de tiendas cerradas mientras El Calabazo y los suyos se pavoneaban por la ciudad como dueños del territorio. Pero claro, según Villegas, todo bajo control, todo “en funcionamiento”.
La realidad: los ciudadanos pagan con su vida y su bolsillo la “vida amorosa” de un capo de los «Escorpiones» que despacha desde Matamoros,que resulta aliado de Morena,el gobernador y su lugarteniente en funciones de Secretario General del Gobierno.
El funcionario que claramente no funciona, habla de robos para minimizar el escandalo,pero no haba de detenidos, pues solo se trata de una coreografía ensayada entre el aparato oficial y la delincuencia disfrazada de socio político.
En el nuevo vocabulario del poder tamaulipeco, “robos o algo” significa extorsión, incendios, miedo; “operativo activo” significa simulacro fotográfico; y “acompañamiento” se traduce en complicidad. Río Bravo lleva tiempo siendo un escenario donde la narrativa oficial corre a contrarreloj con la realidad, y cada desmentido gubernamental sólo confirma quién manda en ese lado del río: no el Estado, sino los Escorpiones del Contador.
Quien es el lugarteniente de Americo que insistentemente se especula su salida.
Un añadido: bajo la dinamica criminal actual,el cartel del Golfo de la faccion de «Escorpiones: es quien regula el delito y los robos son parte de su menú delictivo.
Con informacion: ELNORTE/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: