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martes, 2 de junio de 2026

TOMAMOS la ARITMÉTICA FRÍA de la INDOLENCIA OFICIAL: al ACTUAL RITMO de la ESTRATEGIA SIN PRISA, el SALDO MATÓN del GOBIERNO de SHEINBAUM sería DESASTROSO en SINALOA… como si cada día fuera un pequeño Culiacanazo de baja intensidad, repetido más de mil quinientas veces.


Sinaloa lleva casi dos años en guerra de bandos de la misma banda, y el Estado —ese fantasma que presume gráficos a la baja— apenas se inmuta mientras las facciones armadas de «Chapitos» y «Mayitos’ se hacen pedazos a balazos con los ciudadanos atrapados entre estos y la estrategia militar y civil que los combate. 

Pero a este ritmo sin prisa cuando ya han transcurrido 631 de guerra, y esperando que la «boca se nos haga chicharrón», no es descabellado pensar que asi continue y cuando la Presidenta Claudia Sheinbaum termine su “segundo piso” el 30 de septiembre de 2030, el parte de guerra tendrá más cuerpos, más levantados y más carros robados que votos obtuvo en Sinaloa.

La ola que no baja

Desde el 9 de septiembre de 2024 hasta el 31 de mayo de 2026, el registro diario de Noroeste deja un inventario que haría sonrojar a cualquier vocero optimista: 3,330 homicidios dolosos, 3,874 personas privadas de la libertad y 11,344 vehículos robados.

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Son promedios de 5.3 asesinatos, 6.2 levantones y 18 autos robados cada día, todos los días, incluyendo mañaneras, giras y aplausos en el Zócalo. 

Mientras en Palacio Nacional presumen que el homicidio doloso “va a la baja” gracias a la Estrategia Nacional de Seguridad, en Sinaloa los números reventaron el tablero y se colocaron muy por encima del promedio estatal de principios de 2024.

El colmo del cinismo se ve cuando se cotejan las cifras: mientras la Presidenta repite que hay una reducción de homicidios en el país, Sinaloa carga con más de 3 mil asesinatos en menos de dos años solo en esta “ola” de violencia. 

No es una racha, es un régimen de violencia: enfrentamientos, riñas en penales, ejecuciones selectivas y levantones que ya forman parte del paisaje, como los espectaculares de campañas que nunca se molestaron en quitar. 

Y en el colmo de la normalización, el pasado domingo reciente dejó 14 homicidios y 38 vehículos robados, apenas una nota más en el reporte diario; si eso no escandaliza al gobierno, es porque el gobierno decidió profesionalizarse en mirar para otro lado.

La guerra intestina: bandos del mismo cártel

Lo que hoy desgarra Sinaloa no es la fantasía de “el Estado contra el narco” sino una guerra intestina de bandos dentro de la misma organización criminal, disputándose calles, colonias, rutas, policías y presupuestos. El Estado llega siempre después: a recoger cadáveres, a levantar casquillos, a inventariar carros robados y a minimizar la cifra para que cuadre con la conferencia de la mañana. El mensaje es clarito: que maten, desaparezcan y despojen, pero que no arruinen el guion estadístico.

Cuando una riña en el penal de Aguaruto deja siete muertos de un jalón, el sistema penitenciario no exhibe una falla, sino su verdadera función: gestionar, contener y de vez en cuando depurar la nómina criminal. Esa carnicería no ocurre en un vacío, sino en un entorno donde las privaciones de la libertad se duplicaron, los homicidios crecieron más de 200 por ciento y el robo de autos se volvió deporte cotidiano desde septiembre de 2024. La misma banda que controla calles controla módulos, patios y custodios; lo único que aporta el gobierno es la firma en el acta de defunción.

Proyección al 2030

Tomemos la aritmética fría de la indolencia oficial: si hoy Sinaloa promedia 5.3 homicidios dolosos diarios, 6.2 levantones y 18 robos de vehículos desde septiembre de 2024, lo mínimo que podemos asumir —visto que la estrategia es “resistir y negar”— es que esos promedios no bajarán, y probablemente empeoren. Para ser piadosos, usemos la versión “optimista”: que se quede igual de mal, ni un muerto menos, ni un levantado menos, ni un carro menos desvalijado.

Entre el 1 de junio de 2026 y el 30 de septiembre de 2030 hay alrededor de 1,582 días de segundo piso: un sexenio recargado en el mismo discurso y sobre los mismos cuerpos. Si la violencia se mantiene al ritmo actual, el saldo adicional hacia el final del periodo de Sheinbaum sería del orden de:

  • Homicidios dolosos: 5.3 por día × 1,582 días ≈ 8,385 asesinatos más.
  • Personas privadas de la libertad: 6.2 por día × 1,582 días ≈ 9,808 levantones adicionales.
  • Vehículos robados: 18 por día × 1,582 días ≈ 28,476 robos de autos extra.

Sumados al saldo ya acumulado de la ola (hasta el 31 de mayo de 2026), al 30 de septiembre de 2030 Sinaloa podría cargar algo como:

  • Cerca de 11,700 homicidios dolosos solo dentro del periodo de esta ola y su prolongación.
  • Aproximadamente 13,700 personas privadas de la libertad, es decir, levantones que en muchos casos terminan en fosas, ríos o silencio administrativo.
  • Del orden de 39,800 vehículos robados, suficientes para renovar el parque vehicular de una ciudad mediana a punta de pistola.

Todo esto, insistamos, sin contar la violencia previa ni el resto del país: es únicamente una proyección lineal de un estado que la propia Presidenta se permite minimizar diciendo que no está entre los cinco con más homicidios. Traducido del tecnócrata al castellano: lo que pasa en Sinaloa no alcanza a despeinar el PowerPoint, así que puede seguir pasando.

El Estado como espectador profesional

Mientras las cifras reales documentadas por medios y colectivos duplican o triplican lo que el gobierno reporta al Secretariado Ejecutivo, el mensaje institucional es simple: lo importante no es reducir la violencia, sino reducirla en los informes. 

El domingo de 14 asesinatos se convierten mágicamente en cuatro homicidios federales; el resto se evapora en el aire contable, pero no en la vida de las familias que los entierran. La “estrategia” consiste en administrar la percepción, mover las categorías, meter delitos en otros rubros y rezar para que la gente crea más en la conferencia mañanera que en lo que oye en su propia cuadra.

Mientras tanto, los grupos armados afinan logística, mejoran sus métodos de desaparición y profesionalizan el robo de autos como si fuera una subsidiaria del sistema financiero. El Estado se vuelve un aparato de acompañamiento: instala mesas de paz, hace conferencias, firma convenios, publica fotografías con gráficos decrecientes y llama “casos aislados” a masacres que se repiten con puntualidad de calendario. Es un país donde el gobierno ya no compite con el crimen, sino por el control de la narrativa.

Lo que significan esos números

Hablemos claro: si estas proyecciones se cumplen, al final del segundo piso de Sheinbaum Sinaloa habrá sumado miles de asesinatos, decenas de miles de levantones y un océano de autos robados, todo bajo una administración que jura haber “pacificado” al país. No se trata de un error técnico, sino de un pacto tácito: el gobierno asegura estabilidad macro y elecciones tranquilas; los cárteles manejan el territorio, la policía real y la cuota de sangre.

Cada una de esas cifras tiene nombre, apellido y familia, aunque para las autoridades solo existan como líneas en una tabla o como “hechos aislados”. Los promedios diarios son una forma educada de decir que, de aquí a 2030, Sinaloa vivirá como si cada día fuera un pequeño Culiacanazo de baja intensidad, repetido más de mil quinientas veces. Si eso no alcanza para despertar conciencias, entonces el país habrá decidido que vivir en guerra permanente es un costo aceptable con tal de no incomodar la narrativa presidencial.

Con informacion: NOROESTE/

EL «JARDINERO TRANQUILO y…SI ESCOBAR hubiera TENIDO una SHEINBAUM ?: en este ESPEJO RETORCIDO CAPO COLOMBIANO habría GOZADO lo que 10 MEXICANOS SÍ TIENEN»…una jefa de Estado en mal estado,que toma su caso como causa patriótica.

Sí: con el nuevo “rasero” que Sheinbaum le impuso al caso de 10 funcionarios,entre ellos Ruben Rocha Moya, gobernador de Morena con licencia de Sinaloa ,que se niega a extraditar por falta de pruebas,aunque estas no las contempla el tratado en esta etapa procesal, Audias Flores Silva, alias el jardinero del CJNG, sabedor de que por el momento no habrá extradición, puede dormir más tranquilo en el penal del Altiplano,tras su reciente captura… pero en Medellín de los 80’s, con un Pablo Escobar que gritaba “prefiero una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos”, el final habría sido igual de sangriento, aunque con un presidente con «A» convertido en su abogada defensora y no en su perseguidora.

El contexto Sheinbaum–Washington

  • Estados Unidos acusó formalmente a 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, incluido un gobernador en funciones, por cargos de narcotráfico y protección a estructuras ligadas al fentanilo.
  • Sheinbaum respondió que no arrestará ni extraditará a ninguno mientras Washington no presente “pruebas contundentes”, calificando ademas el caso de persecución “política” e injerencista, que no viene al caso y ya respondió el embajador de EE.UU.

Traducido: se congelan las extradiciones de mexicanos hasta nuevo aviso, pues hacerlo pondria de manifiesto la forma selectiva en que se extradita, narcos SI,pero narcos de Morena,NO

El jardinero del CJNG, respirará más hondo, al menos mientras dure el berrinche diplomático y se defina el destino del «nuevo estándar probatorio a la carta de Sheinbaum», que nunca debió ser exigido, pues no lo mandata el tratado.

Si Escobar hubiera tenido una Sheinbaum

El capo colombiano Pablo Escobar no sólo tenía poder de fuego; tenía proyecto político, bancada propia, caridad populista y un Estado colombiano quebrado, corrupto y chantajeado a punta de bombas. Su famosa lógica era simple: tumba en Colombia antes que celda en EE.UU.

Imaginemos tres efectos si hubiera tenido una presidenta versión Sheinbaum:

  • Un discurso de “soberanía selectiva”.
    El presidente-colchón de Escobar habría salido a decir que Estados Unidos hace “acusaciones políticas”, que no hay “evidencia contundente” y que no permitirá que “una nación extranjera decida el destino de Colombia”, línea casi calcada de lo dicho por Sheinbaum
  • Congelamiento de extradiciones “para todos”.
    Escobar no sólo habría frenado su propio envío; habría arrastrado a toda la lista de capos a un limbo jurídico, igualito a los 10 morenistas y el resto de expedientes que ahora se van al congelador mexicano.
  • Más margen para seguir mandando desde casa.
    Como ya hizo cuando se “entregó” y siguió operando desde su cárcel boutique hasta su fuga. Con un presidente defensor, la narrativa oficial sería: “Está bajo jurisdicción colombiana, no nos dicten desde Washington”.[

¿Seguiría vivo? 

Probablemente no. Estados Unidos en los 90 no se quedaba en comunicados diplomáticos y Colombia ya tenía encima a Escobar por terrorismo masivo; lo habrían terminado cazando vía fuerza letal, con o sin tratado de extradición en marcha. 

Lo que sí habría cambiado es que ese presidente habría entrado a la historia no como un estadista bajo presión, sino como el abogado litigante del capo más sanguinario del continente.

Tabla del paralelismo blasfemo

ElementoCaso Escobar – Colombia 90sCaso Rocha y 9 funcionarios – México 2026
Acusadores en EE.UU.Corte y agencias contra cártel de Medellín Fiscalía del Distrito Sur de NY y DEA 
Personaje protegidoPablo Escobar, capo absoluto Gobernador y 9 funcionarios ligados a Sinaloa/Morena 
Frase-símbolo“Prefiero una tumba en Colombia…” “No hay pruebas contundentes, es persecución política” 
Respuesta del gobiernoPacto, cárcel a modo, luego persecución letal Negativa a arrestar y extraditar sin “más evidencia”
ExtradicionesAmenaza real, motor del pánico de Escobar Temor de que una vez detenido y trasladados, se conviertan en testigos y hablen
Mensaje al narco“Te podemos mandar a EE.UU. si rompemos el pacto” “Mientras EE.UU. no entregue pruebas, aquí te atoras” 

En este espejo retorcido, Escobar habría tenido lo que los 10 mexicanos hoy sí tienen: un jefe de Estado que toma su caso como causa patriótica.

El narco, feliz: patria convertida en bufete

Si el presidente de Escobar en Colombia lo hubiera defendido con la misma pasión y la misma narrativa de “inherencismo”, “no hay pruebas” y “es político”, el capo habría explotado ese discurso hasta el último segundo.

  • Cada bomba de Escobar habría sido reetiquetada como “presión” para que se respetara la soberanía, no como terrorismo.
  • Washington habría endurecido sanciones, inteligencia y operaciones encubiertas, pero puertas adentro el mensaje al narco sería claro: el Palacio de Gobierno ya no es el enemigo, es el departamento jurídico de la organización.

En México, el subtexto es parecido: si para tocar a un gobernador vinculado a un cártel necesito un estándar probatorio más alto que para cualquier campesino detenido con un kilo de mota, el “Estado de derecho” se vuelve un traje hecho a la medida de tus aliados.

¿Escobar vivo y libre? Tal vez no, pero mejor representado

La Colombia de Escobar terminó usando la bala donde ya no alcanzaba la toga; lo cazaron en un tejado cuando el pacto se rompió y el costo político del terror fue insoportable. 

Con un presidente-sheinbaum defendiendo su “honor” ante Washington, Pablo Escobar no habría ganado inmortalidad, pero sí habría disfrutado algunos años más de impunidad patriótica, más mártires inventados y más discurso antiimperialista reciclado para cubrir lo obvio: que el Estado trabaja, no para la ley, sino para su criminal preferido.

Con informacion: Medios/redes/

«EMBAJADOR de EE.UU RESPONDE y GANA la NARRATIVA: BENDITAS REDES CONVIERTEN a SHEINBAUM en MEME NACIONAL y NO la BAJAN de PROTECTORA de NARCOS»…casi medio millon de visualizaciones en 24 horas.


Un día después del exabrupto de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien el pasado domingo convirtió un discurso en defensa de la soberanía en otro de tono confrontador contra EE.UU., aduciendo “injerencismo al mismo tiempo que soberanía”. Fue traducido en redes sociales como un “escudo protector de narcos” del partido en el poder en la misma pradera digital donde el embajador de ese país, Ronald Johnson, soltó un tuit sereno y diplomático que fue visto como “el adulto en la habitación”, mientras ella era señalada como quien divide y protege criminales,algo que tiene explicación.

La publicacion de @USAmbMex de ayer 1 de junio 2026,tambien fue citado por EL Norte y la mayoría,sino es que todas las reacciones, fueron en contra de la presidenta.

“La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos”. Cero gritos, cero amenazas, puro zen gringo. Y México explotó en memes, burlas y roasteo colectivo en un tuit que avanza vertiginoso al medio millon de visualizaciones.

Las métricas que duelen

El contexto del exabrupto presidencial de Sheinbaum tuvo su origen las las acusaciones de EE.UU contra 10 funcionarios y ex-funacioanrios mexicanos incluido Ruben Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa y el Senador Enrique Inzunza.

La presidenta lo dijo sin rubor: «Primero vienen por unos y luego van a venir por otros y no se lo vamos a permitir a Estados Unidos«.

El tono en «X» fue puro humor negro mexicano: sarcasmo, memes de “ya nos cayó el 20” y burlas directas a la presidenta como “protectora oficial de narcos”.  Aquí el desglose:

  • El meme del “prefiere hundir México”: El reply más viral al tuít del embajador (más de 1K likes en horas) dice literal: “No pierda su tiempo señor embajador, Sheinbaum ya tomó una decisión: prefiere que todo México se hunda antes que entregar a uno solo de sus cómplices”. Con fotos de narco-políticos y la presienta sonriente. Clásico humor de “se le cayó la máscara”. 
  • La fábula del escorpión y la rana: «@GhalebKrame la cita con sentido político: está sugiriendo que hay actores (implícitamente, el gobierno mexicano o sus aliados) cuya “naturaleza” es traicionar, sabotear o actuar de forma dañina, aunque eso también los perjudique a ellos mismos.“No te unas a escorpiones”. Es decir, no te alíes con quienes, por su propia lógica política o criminal, inevitablemente te van a “picar”, aunque eso arruine la cooperación contra los cárteles y ponga en riesgo a los dos lados de la frontera. Pura irreverencia poética. 
  • “Narco-gobierno” y borregos aplaudidores: Cartones, fotos editadas de Sheinbaum con sombrero de narco, tuits como “Sheinbaum protege narcos”, “Morena = NarcoMorenaSectaTerrorista” y “la risa se le borró cuando le escupieron las pruebas”. Hasta videos viejos de ella riéndose de periodistas los reciclaron para decir “ahora ríete de esto, Claudia”. El humor es cruel, directo y sin piedad: soberanía = sinónimo de impunidad narca.
  • Los defensores del “y ustedes qué?”: Los llamados chairos respondieron con el clásico “¡detengan las armas gringas y el consumo!” (algunos con +400 likes). Pero fueron minoría. El humor mayoritario los tildó de “borregos del narco régimen” y los ignoró para seguir roastando,burlandose de forma ingeniosa de la presienta.

En resumen: el humor no fue tan fino. Fue brutal, popular y anti-4T. Sheinbaum pasó de “presidenta soberana” a “defensora oficial de narcos” en menos de 24 horas. Los memes volaron más rápido que las promesas de politicos en campaña.

Las métricas exhiben cómo le fue a la presidenta con el tribunal digital que la sentenció, los números no mienten y muestran el boomerang diplomático:

  • Post del embajador (1 junio 2026): 17,529 likes, 5,441 reposts, 2,480 replies, 359 quotes, 436,242 views en pocas horas. Replies dominados por anti-Sheinbaum (ejemplos arriba con 700-1K likes cada uno). Es trending natural sin pagar bots. 
  • Posts de Sheinbaum cercanos (31 mayo-2 junio): Su llamado a “defensa de la soberanía” del 31 de mayo: 8,505 likes y 70K views. El del 2 de junio sobre “caminamos con el pueblo”: apenas 1,879 likes y 26K views. Bajón evidente. Su video del 29 de mayo invitando a plazas: 12K likes, pero replies llenos de burlas por el contexto narco. 
  • Tendencia general: Búsquedas semánticas y keyword en X muestran decenas de miles de menciones “Sheinbaum narco / protector / burla” desde el 1 de junio. 

Conclusión : Ayer fue otro mal dia para la presidenta en las benditas redes. Su exabrupto “protector de narcos” con disfraz de soberanía se convirtió en meme nacional. 

El embajador la dejó en ridículo con dos líneas zen y México entero se rio (o lloró de rabia) en modo “ya sabemos quién manda de verdad”. Redes sociales 1 – 4T 0. Y el humor sigue fluyendo: hoy habrá más cartones, más videos editados y más “Sheinbaum prefiere el narco que la paz”. Porque en México, cuando la soberanía huele a mota,coca,fentanilo y cuernos de chivo el pueblo no perdona… y tuitea.

Con informacion: @Redes/

lunes, 1 de junio de 2026

LA «CARICATURA DIBUJA un GOBIERNO que se ENVOLVIO en la BANDERA de SOBERANÍA para ESCONDER POLITICOS LIGADOS al NARCO»…que mas parecen narcos ligados a la política.


La caricatura de OBI para El Norte, retrata a un gobierno que se envuelve en la bandera de la “soberanía” para esconder a políticos ligados al narco de la acción de Estados Unidos, no para defender a México.

Qué muestra la viñeta

En la imagen vemos a una figura masculina pequeña, con una camisa gris y una hoja de marihuana en su brazo, claramente codificado como “narco” o criminal ligado a drogas. Está casi totalmente cubierto por una gran falda en color guinda que representa al poder político en turno –en el contexto actual, a la presidencia de Sheinbaum y el aparato de Morena–.

El globo de texto dice: “EU viene por unos, por otros no podemos permitirlo”, frase que ayer pronuncio Sheinbaum y que verbaliza el cálculo politico selectivo: sí se extraditan 92 capos esta bien, pero cuando Washington apunta hacia la «familia morena», el gobierno invoca la “soberanía” y se niega.

Aqui Sheinbaum claramente no está defendiendo la soberanía, sino rompiendo el propio tratado de extradición para proteger al gobernador de Sinaloa, Rocha Moya, y a otros nueve acusados de narcotráfico y colaboración con los Chapitos. 

La caricatura condensa esa tesis: Estados Unidos “viene por unos” (los 10 narcofuncionarios) y el gobierno responde que “por otros no podemos permitirlo”, tapándolos con la capa de la soberanía y el patrioterismo para que no lleguen a declarar a Nueva York.

Soberanía como escudo narco‑político

La falda roja en la viñeta funciona como esa “capa que todo tapa”: un discurso nacionalista que esconde el verdadero interés, que es proteger al aliado político cuya declaración podría exhibir el pacto narco‑electoral que habría beneficiado a Morena y a la propia presidenta.

Lectura política de fondo

En otro artículo planteamos una ecuación política: el sistema prefiere quemar el capital político de Sheinbaum antes que permitir que Rocha Moya declare en Estados Unidos y destape la cadena completa de acuerdos entre gobierno y narco. La caricatura lo traduce visualmente en el narco protegido detrás de la falda del poder, convirtiendo a la “jefa” en guarura del pacto antes que jefa de Estado.

Así, la “decisión tomada” del título es doble: se decide no cumplir el tratado de extradición cuando toca a los narcomorenos, y se decide usar la soberanía como escudo perfecto para normalizar la impunidad de funcionarios acusados de narco‑gobernar.

Con informacion: ELNORTE/OBI