Lo que exhibe la información de Breitbart ,no es un escándalo nuevo: es la bitácora de servicio de otro narcoestado mas en modo rutina,gobernado por criminales que gobiernan a Morena.
El “operativo” al servicio del patrón
Según el propio reporte, dos altos mandos de la Policía Estatal de Michoacán —Marco Tulio Vértiz Rodríguez y Romualdo Albiter Rebollar— estarían haciendo operativos no para el Estado, sino para “Cárteles Unidos” y los Caballeros Templarios, como si fueran el turno C de la corporación.
Las fotos que obtuvo la fundación de Breitbart muestran a los agentes cateando casas supuestamente de rivales, mientras el jefe real sería un tal Carmelo Álvarez Espinoza, operador del cártel. Es decir: la policía como brazo inmobiliario del crimen, despejando zonas para que el patrón recupere territorio.
Uno de los operativos se realizó en zona rural cerca de Apatzingán, donde los estatales llegan, revisan la vivienda y “buscan personas”, todo bajo narrativa de combate al crimen, pero con objetivos dictados por un grupo criminal contra otros. Es la clásica coreografía michoacana: comunicado oficial de “trabajos de inteligencia” arriba, coordinación con el cártel abajo.
Las mantas, el único “órgano interno de control”
La reacción no vino de Asuntos Internos, ni de la Fiscalía, ni del Congreso local: vino en forma de mantas colgadas en Apatzingán, señalando con nombre y apellido a los dos comandantes por trabajar con el crimen organizado. Los mensajes van dirigidos al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, pidiéndole que haga algo, como si el problema fuera que “no se ha enterado”.

Las lonas acusan que estos mandos usan a la policía estatal para sacar a grupos rivales y “recuperar” las plazas que antes dominaban los Caballeros Templarios. Traducido: el gobierno administra cambios de concesión territorial, mientras la ciudadanía ve pasar patrullas cuyos verdaderos jefes no aparecen en el organigrama, pero sí en las narcomantas.
El Abuelo y el gobierno que “no lo encuentra”
Todo esto ocurre días después de que la misma organización publicara la dirección de José Luis “El Abuelo” Farías, líder del Cártel de Tepalcatepec, con recompensa vigente del gobierno de Estados Unidos. El detalle incómodo: según el texto, el hombre desayuna en el mismo restaurante cada mañana en su pueblo, es figura pública local, pero para las autoridades mexicanas sigue siendo un Pokémon legendario: todos hablan de él, nadie lo ve.
Que se filtre la dirección de un capo con recompensa internacional y ni así lo detengan solo subraya la hipocresía institucional: hay inteligencia para armar operativos contra rivales de los aliados, pero una ceguera súbita cuando se trata de tocar a los intocables de casa. Es la geografía selectiva de la ley: el GPS funciona perfecto para llegar a la casa del enemigo del cártel amigo, pero misteriosamente falla con el domicilio del jefe real.
El gobernador y la familia “incómoda”
El texto recuerda que Ramírez Bedolla tiene vínculos familiares con dos jefes de cártel michoacanos presos en Estados Unidos, dato que Breitbart ya había documentado antes. En cualquier democracia mínimamente seria, eso bastaría para obligar a un gobernador a explicaciones exhaustivas, comparecencias y quizá renuncia; en Michoacán apenas alcanza para alimentar el murmullo de que todos sirven a alguien, pero nadie sirve al Estado.
La nota también subraya lo obvio: Michoacán sigue siendo foco de violencia con organizaciones criminales operando con impunidad, pese al discurso federal de que “el país es seguro”. El contraste es casi parodia: mientras en la mañanera se habla de paz, en el terreno la policía estatal entra de avanzada para facilitar ajustes de cuentas entre grupos etiquetados ya como “terroristas”.
La moral tercerizada al “periodismo ciudadano”
Un último detalle: el propio artículo explica que Breitbart envió gente a Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León para reclutar “ciudadanos periodistas” dispuestos a arriesgar la vida para exhibir a los cárteles. En México, la seguridad pública está tan desfondada que la cadena de mando real es: cártel manda, policía ejecuta, ciudadano filtra y medio extranjero publica.
Con información: Breitbart/






