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lunes, 8 de junio de 2026

LA «VERSION CUATRO-TE: MORENA LLORA en COMUNICADO el 16-CERO de la NOCHE TRISTE ELECTORAL de COAHUILA»…no fue en Tenochtitlán, sino en Saltillo,la primera de muchas mas.


Morena acaba de vivir su propia Noche Triste en Coahuila: no en Tenochtitlán, sino en Saltillo, y en lugar de flechas, les llovieron QR y “carro completo” del PRI.

La Noche Triste versión 4T

En la historia original, los mexicas corretearon a Cortés hasta hacerlo llorar sobre un ahuehuete; en 2026, el PRI correteó a Morena de distrito en distrito hasta dejarla llorando frente a un micrófono, con Ariadna Montiel en modo “somos víctimas del sistema” mientras aceptaba que simplemente no pudieron competir.

El parte de guerra es claro: “no pudimos competir democráticamente” porque el PRI desplegó un operativo fraudulento superior al de 2006, Monex y Soriana, pero curiosamente, Morena se acordó de denunciarlo hasta después de ver que el mapa quedó pintado de rojo como viejo mural priista.

Esa noche, mientras “Alito” celebraba el carro completo como si hubiera regresado el viejo régimen, la dirigencia guinda encendía veladoras, bautizaba el escándalo como “QRgate” y se declaraba moralmente vencedora, aunque en las urnas salieron como Hernán saliendo en calzones de Tenochtitlán.

El “QRgate”: cuando la derrota necesita nombre cool

Si en 1988 fue el “se cayó el sistema” y en 2012 el “Monexgate”, ahora tocaba un término techie para la derrota: “QRgate”, porque nada dice “fraude moderno” como un código que escaneas con tu celular mientras te dan 500 pesos por el favor.

Según el comunicado, el modus operandi era de manual: código QR personalizado, foto de la boleta marcada por el PRI, registro digital del voto y recompensa económica, como si fuera Rappi pero de clientelismo.

Morena asegura que tiene toda la base de datos del sistema, que sabe cuánto pagaron por voto (mínimo 500 pesos) y que los videos muestran casas de operación donde se compraban sufragios al mayoreo, pero no explica por qué, con tanta “inteligencia”, no pudieron evitar que les arrasaran los 16 distritos.

Las lágrimas, las patrullas y el papel de víctima

El relato victimista también trae su escena de acción: 20 patrullas estatales reteniendo diputadas de Morena en Torreón, policías escoltando a operadores del PRI y un “delincuente electoral” al que rescatan como si fuera objetivo prioritario.

En la versión oficial, la policía local y la fiscalía actúan como guardaespaldas del viejo régimen, mientras militantes morenistas son hostigados, retenidos y perseguidos por atreverse a denunciar la maquinaria priista, una especie de déjà vu de las viejas “estructuras” que supuestamente la 4T había mandado al basurero de la historia.

Ante esto, Morena promete denuncias en el Instituto Electoral de Coahuila, en la Fiscalía General y hasta una cruzada financiera vía la Unidad de Inteligencia Financiera, como si al bautizar todo con siglas y expedientes mágicos se borrara el detalle incómodo: el PRI volvió a ganarles todo el Congreso local.

De “la esperanza de México” al “nos hicieron trampa otra vez”

La dirigencia morenista jura que no se quedará en la vía electoral y anuncia que pedirá investigar la base de datos de todos los ciudadanos que escanearon el QR con su teléfono, como si de pronto les preocupara la privacidad después de años de operar programas sociales con padrón clientelar.

El mensaje es casi una súplica: “nosotros vamos a presentar la denuncia porque se tiene toda la base de datos”, una frase que suena menos a fuerza moral y más a consuelo de perdedor: si no ganamos, al menos tendremos un buen expediente para la narrativa de fraude permanente.

En la Noche Triste original, los españoles salvaron el pellejo para reagruparse y volver con más violencia; en la Noche Triste de Morena en Coahuila, se reagrupan en conferencias de prensa, hashtags y comunicados, prometiendo que esta derrota es “solo una batalla” en el camino, mientras el PRI les recuerda en vivo que en ese estado nunca ha habido alternancia.

Una de muchas noches tristes por venir

Coahuila se convierte así en el primer aviso serio de la temporada: la 4T descubrió que, fuera del relato épico, hay lugares donde la maquinaria priista sigue viva, engrasada y ahora con código QR incluido.

Si esta fue la Noche Triste, lo que viene es una gira nacional de desveladas: más estados, más denuncias post-derrota, más nombres rimbombantes para cada “gate” y el mismo guion de siempre: cuando ganan, el pueblo despertó; cuando pierden, fue el sistema.

El problema para Morena es que, si acumula demasiadas Noches Tristes, un día va a descubrir que dejó de ser Cortés sitiado y empezó a parecerse cada vez más a los mismos priistas que dice combatir, nada más que con otro color y un mejor equipo de marketing.

Cómo van los números

Los conteos preliminares bastante avanzados para Coahuila, pintan carro completo para el PRI‑UDC y una paliza seria para Morena.

  • El PREP de Coahuila registra más de 96% de actas capturadas para diputaciones locales, así que la foto preliminar está casi cerrada.
  • Con ese corte, la alianza PRI‑UDC ronda 55% de la votación, mientras PT‑Morena se queda alrededor de 26%.
  • En votos duros, algunos cortes dan unos 670 mil para PRI‑UDC contra unos 317 mil para PT‑Morena.

Distritos y “carro completo”

  • Según los cortes del PREP y crónicas de medios, la coalición PRI‑UDC se está llevando los 16 distritos de mayoría relativa del Congreso local.
  • PT‑Morena no estaría ganando ni un solo distrito de mayoría; su eventual presencia quedaría por la vía plurinominal, según se definan las asignaciones.

Participación y contexto

  • La participación ciudadana ronda el 50–51%, es decir, votó poco más de la mitad de la lista nominal.
  • Medios nacionales coinciden en que el resultado frena el avance de Morena y confirma a Coahuila como bastión priista, al menos en este ciclo.

Con informacion: COMUNICADO OFICIAL/MORENA/ ELPAIS/

«VIAJAN o HUYEN ?: SORPRENDEN FIEL REPRESENTANTE de la PUDRICION CUATRITRANSFORMADORA y su ESPOSA VOLANDO a ESPAÑA con CLASE»…saldo de la vocación depredadora del humañismo.


La austeridad republicana, esa doctrina casi monástica que prometía desterrar los excesos del viejo régimen, parece tener excepciones… de primera clase. Literalmente.

Manuel Bartlett Díaz,amigo intimo de Andres Manuel Lopez «hablador», representante de la pudrición del viejo y el nuevo régimen, ex director de la CFE y veterano de mil batallas —incluida la legendaria “caída del sistema” de 1988—, fue captado no precisamente en la fila de turista, sino viajando con todas las comodidades en un asiento de primera clase de un avión Boeing Dreamliner 787-9, rumbo a España, acompañado de su pareja de transas, Julia Abdala. 

Porque si algo enseña el proyecto de nación “humanista y transformador”, es que el sacrificio… siempre es más llevadero cuando lo hacen otros.

Las imágenes, que circularon con velocidad quirúrgica en redes sociales, muestran el momento incómodo en que un pasajero decide romper el protocolo no escrito de mirar al frente y no meterse en problemas. Sin micrófono, pero con memoria histórica, el hombre le suelta a Bartlett una pregunta que más bien suena a sentencia: si el viaje es parte de lo que han “sacado del país”.

El ex funcionario, fiel a su estilo, opta por el silencio. Ni desmentidos, ni explicaciones, ni indignación. Solo esa calma que da saber que, en México, el escándalo dura menos que un vuelo transatlántico.

La escena podría usarse como folleto ilustrado del nuevo “humanismo con beneficios”. Ahí, en plena cabina de clase ejecutiva de un avión trasatlántico, el saldo de la austeridad republicana viaja acostada en asiento cama, con agua embotellada, audífonos acolchonados y suficiente espacio para estirar las piernas… y el cinismo.

Nada de fila 32, asiento del medio, rodilla pegada al carrito de las bebidas. Aquí hablamos de módulos individuales, tipo cápsula de lujo, diseñados para cruzar el océano sin despeinarse. Pantalla al frente, mesita amplia, separadores que garantizan privacidad y ese aire de “esto lo paga el pueblo, pero lo disfruto yo”. El famoso “primero los pobres” convertido, por arte de magia, en “primero el first class”.

El tipo de cabina lo delata todo: no es turista, no es “premium economy”, no es “viajo como el pueblo porque soy del pueblo”. Es business de largo alcance, de esas donde el asiento se hace casi cama y el único sufrimiento es elegir entre champaña o vino tinto. Muy lejos del discurso de camioneta austera, hotel modesto y vuelos sólo cuando sean estrictamente necesarios.

Y claro, estos asientos no son precisamente una ganga socialista. Un solo viaje trasatlántico en esa zona suele costar lo que a un trabajador le toma meses juntar: miles de dólares por persona, decenas de miles de pesos convertidos en comodidad, silencio y servilleta de tela. El humanismo, queda claro, sí deja: deja para volar cómodo, callado y sin necesidad de dar explicaciones.

Al final, la imagen resume la película completa: mientras el ciudadano promedio pelea por una maleta en cabina y un vaso de agua a medias, el destacado integrante del “proyecto de nación” cruza el Atlántico recostado, mirando sus propios privilegios en la pantalla de enfrente. La verdadera transformación no fue del país, fue del nivel de vida de quienes juraron salvarlo. ¿Austeridad? Sólo para el resto. 

El humanismo, al parecer, viene con upgrade incluido.Mientras tanto, la austeridad sigue ahí, intacta… al menos en el discurso.

Con información : ELNORTE/

domingo, 7 de junio de 2026

LA «FIESTA APENAS EMPIEZA ?: PERIODISTA QUE ADELANTÓ ESCÁNDALOS DE ROCHA, AMÉRICO Y DURAZO DICE: «TRUMP VA POR ALTOS MANDOS»…gente con fuero, silla de gobernador y línea directa con Palacio Nacional.


Trump no solo va por narcos de tercera, también trae en la mira a los jefes políticos de la 4T, y la fiesta apenas empieza, dijo el periodista Steve Fisher de Los Ángeles Times a la también periodista LLia Calderon de UNIVISION.

La “campaña seria” de Washington

Lo que describe Fisher no es un manotazo aislado de la Casa Blanca: es una campaña de largo aliento diseñada para pegarle a los altos mandos mexicanos, con miras a que dure toda la administración de Trump. No están pensando en alcaldes de rancho, sino en gente con fuero, silla de gobernador y línea directa con Palacio Nacional.

La lectura gringa es simple: mientras Morena controle el aparato del Estado, ahí está el objetivo prioritario, y el discurso bonito se llama “anticorrupción”. Traducido del diplomático al castellano: es presión política envuelta en papel celofán moralista.

Gobernadores en la mira

Fisher deja claro que el nivel de juego ya escaló: cuando dice “altos mandos”, está hablando de gobernadores en funciones, no solo de exfuncionarios desechables. El caso Rocha Moya fue el abrelatas, y detrás vienen los nombres de Américo Villarreal y Alfonso Durazo como parte de la misma tanda.

Lo relevante no es solo quién cae, sino el mensaje: si tus estatales se coordinan con el crimen, el problema ya no es “un fiscal corrupto”, sino un esquema de poder completo bajo la lupa del Departamento de Justicia. Y ahí el cálculo político en México empieza a cambiar de tono, porque los gringos sí encarcelan gobernadores… aunque sean de país ajeno.

No es solo Morena… pero Morena manda

Cuando le preguntan si esto se limita al partido en el poder, Fisher reconoce que también podrían venir cargos criminales contra figuras de otros partidos. Pero remata con lo obvio: el gran interés está en Morena porque hoy tiene el control del gobierno federal y de buena parte del mapa estatal.

Es decir, nadie está exento en teoría, pero en la práctica el tiro va dirigido a la fuerza que manda presupuesto, Guardia Nacional y contratos. Los demás partidos sirven de decoración: ayudan a sostener la narrativa de “no es contra México, es contra la corrupción”, pero el blanco está perfectamente trazado.

Etapa inicial 

Según Fisher, lo de abril —su nota anticipando la campaña— más los casos Rocha, Durazo y Villarreal apenas son el tráiler, no la película. Estamos en una fase inicial donde apenas se empieza a dimensionar la campaña anticorrupción que viene desde Estados Unidos.

Lo que está por verse es cómo va a aguantar Morena cuando Washington empiece a dosificar expedientes como si fueran capítulos semanales de una serie. Cada imputación puede pegar en tres frentes: opinión pública mexicana, narrativa interna de Trump (“estoy limpiando al vecino corrupto”) y equilibrio de fuerzas al interior del sistema político mexicano.

El momento político para Morena

Fisher lo dice con todas sus letras: estamos al inicio de un momento “muy importante” para Morena, clave para ver cómo le pega esta campaña al partido en el poder. No es solo un problema judicial, es un choque de legitimidades: la 4T vendiendo “purificación de la vida pública” mientras el socio del norte le cuelga medallas de narco y corrupción a sus gobernadores estrella.

Si la dirigencia lo enfrenta con puro discurso de soberanía pero sin limpiar casa, cada nuevo caso desde Estados Unidos le va a ir rompiendo el relato de “no somos iguales”. Y si intentan sacrificar piezas para cuidar al centro, habrá que ver cuántos gobernadores están dispuestos a ser carne de cañón de la narrativa.

Con informacion: UNIVISION/

OPERATIVO "MEDIO EXITOSO" de TODOS Vs el CRIMEN con INTELIGENCIA de EE.UU deja AVIONETA INCAUTADA CARGADA con COCA"...o sease,EE.UU les dijo vayan,ahí esta, y fueron cuando no habia nadie ?.


En Mexicali se montó el espectáculo completo: inteligencia bajo coordinación binacional, vigilancia aérea, cazas T-6C+, Black Hawk en escena y un despliegue que, en papel, suena a operación quirúrgica contra el narcotráfico. El resultado: una Cessna 206 asegurada, 24 kilos de presunta cocaína, cartuchos, cargadores, vehículos… y, por supuesto, cero detenidos. El clásico golpe “contundente” que no toca a nadie.

La narrativa oficial presume un impacto financiero de 5 millones de pesos para las estructuras criminales. Una cifra que, en el ecosistema del narcotráfico fronterizo, equivale más a una pérdida operativa que a un golpe estructural. 

Es el costo de hacer negocios, no una disrupción real. Porque mientras no haya operadores capturados, redes desarticuladas o mandos identificados, lo incautado es reemplazable en cuestión de horada mas tardar días.

Lo más revelador no es lo que se aseguró, sino lo que no ocurrió: no hay pilotos, no hay responsables del punto de recepción, no hay detenidos vinculados al inmueble ni a los vehículos. Es decir, hubo inteligencia suficiente para seguir la aeronave, coordinar fuerzas y cerrar el perímetro… pero no para capturar a un solo integrante de la cadena criminal. Un operativo que intercepta objetos, pero deja intactas las estructuras.

Y aquí está el problema de fondo: estas acciones alimentan estadísticas, no justicia. Sirven para boletines, no para desmontar redes. Se presume cooperación con Estados Unidos, tecnología de vigilancia y capacidad de respuesta, pero en la práctica el eslabón humano —el único que realmente importa para desarticular organizaciones— sigue escapando.

El mensaje es claro, aunque no intencional: el Estado puede interceptar cargamentos, pero no necesariamente detener a quienes los operan. Y mientras esa ecuación no cambie, estos operativos seguirán siendo “exitosos” solo en el papel… y profundamente insuficientes en la realidad.

Con informacion: ELNORTE/

«DE MAULEON DESMENUZA con SOBRIEDAD la AGENDA de ESCANDALOS de la 4T de ROCHA hasta AMERICO y los que VIENEN en CAMINO»…les van hacer falta carceles en EE.UU.


Después de varios meses de amenazas, de declaraciones, de filtraciones y de todo tipo de advertencias, en los últimos días la relación entre México y Estados Unidos se ha tensado y complicado a velocidad inaudita. Los nubarrones que acompañaron la vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos se fueron volviendo cada día más negros y se han transformado en huracán. Un huracán que hoy tiene arrinconados y temblando a políticos y funcionarios de la llamada Cuarta Transformación.

El proceso inició muy lentamente, como esos carritos de la montaña rusa que ascienden despacio antes de precipitarse en la vorágine de la cuesta. En su primera fase comenzó con la denuncia de la colusión entre el crimen organizado y la política mexicana. Siguió con la designación de varios cárteles como organizaciones terroristas y con los rumores de que había una lista de funcionarios que pronto se daría a conocer.

Esta fase terminó hace unas semanas con la acusación lanzada por el Departamento de Justicia en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de su gobierno. Siguió con la entrega voluntaria a Estados Unidos de uno de los diez acusados que el gobierno de Claudia Sheinbaum se había negado a detener hasta que le ofrecieran pruebas. Un general de cinco estrellas, Gerardo Mérida Sánchez, secretario de Seguridad Pública de Rocha Moya, del que se sabe que cruzó la frontera con toda clase de expedientes y archivos.

En la construcción del fenómeno meteorológico que hoy estamos presenciando, el pasado 21 de mayo la presidenta Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al secretario de Seguridad Interior, Markwayne Mullin, y se reportó que el secretario había entrado al recinto con una carpeta que ya no llevaba en las manos en el momento en el que salió. Fue en esa reunión donde se terminaron de romper las cosas. Fue en esa reunión donde el clima empeoró.

Se desconocen los detalles. Sin embargo, en el mitin con el que celebró sus primeros dos años en el gobierno, la presidenta dudó de que hubiera un interés legítimo de Estados Unidos por combatir a los grupos del narcotráfico y acusó que detrás de la embestida contra su gobierno había afanes injerencistas encaminados a influir en las elecciones mexicanas del año próximo, a convertir a Estados Unidos en el gran elector. A las pocas horas, el general Mérida Sánchez fue presentado en la corte de Manhattan encadenado.

A las pocas horas, la jueza Katherine Polk reveló que Estados Unidos tenía pruebas abundantes contra Rocha Moya y los otros políticos y anunció que vendrían oleadas de acusaciones. A las pocas horas, el hijo del expresidente López Obrador, el júnior Andy López Beltrán, involucrado en varias investigaciones sobre la millonaria entrega de contratos públicos a su círculo de amigos, renunció a la Secretaría de Organización de Morena y se fue a refugiar a Tabasco, desde donde difundió, para blindarse, una fotografía al lado de su padre. Al día siguiente, el secretario de Estado Marco Rubio volvió a hablar de la amenaza contra su país por parte de los cárteles de la droga e hizo referencia a los amigos de Estados Unidos, los miembros del escudo de las Américas en el que no se encuentra México.

Una nueva bomba vino con la filtración al periódico Los Angeles Times de que Estados Unidos investigaba también a otros dos gobernadores, el de Sonora, Alfonso Durazo, y el de Tamaulipas, Américo Villarreal, a los que incluso habría retirado las visas. Aunque ambos lo negaron, el semanario Zeta asegura que fuentes del Departamento de Estado les confirmaron que las visas de los dos morenistas fueron revocadas y aseguraron que ambos mandatarios están dentro de un programa especial destinado a colaboradores dispuestos a entregar información.

En medio de todo ese huracán, López Obrador salió por quinta vez de su supuesto retiro para difundir una carta con la que pretende confirmar que la andanada desde Estados Unidos tiene tintes político-electorales y para llenar de insultos a los funcionarios que, según dijo, mal aconsejan a Donald Trump y a los que llamó paleros, manipuladores, caciquillos, vividores, trepadores, malvados y otras linduras.

López Obrador salió con un exiguo paraguas a tratar de frenar la tempestad que él mismo provocó cuando dio manga ancha a los cárteles de la droga y hundió a México en la situación en la que actualmente se encuentra. Porque el caso contra los políticos mexicanos no va a detenerse. Al contrario, vendrán más acusaciones y tal vez él mismo sabe o ha entendido quiénes son los siguientes en la lista.

Con informacion: DEMAULEON/LATINUS

«TEME que lo ENCIERREN: PENILLA EX-ASESOR de AMERICO y JEFE de FACTO del CARTEL de ZETAS PIERDE AMPARO»…su nombre conecta todo: Americo,AMLO, Morena, Zetas y hasta Zambada.


El abogado Juan Pablo Penilla Rodríguez no está peleando por justicia: está peleando por tiempo. Y lo está perdiendo.

El Tribunal Colegiado le cerró la puerta en la cara a su intento de suavizar la suspensión que había conseguido en su amparo. Traducido al español de la calle: Penilla quería blindarse para no pisar una celda, pero la justicia le recordó que cuando el expediente huele a delincuencia organizada y lavado de dinero, no hay amparo que valga como escudo de impunidad.

El detalle incómodo —para él— es que no se trata de un abogado cualquiera. Es el mismo personaje que fue asesor honorífico del gobernador Américo Villarreal, el mismo que fue premiado en círculos políticos, y el mismo que, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, operaba como bisagra entre la élite del Cártel del Noreste y su estructura criminal. No un litigante más: un engranaje ZETA.

Penilla quiso argumentar tecnicismos, alegar criterios, estirar la ley como si fuera plastilina. Pero el Cuarto Tribunal Colegiado le recordó algo básico: cuando los delitos son de los que activan prisión preventiva oficiosa, no hay interpretación creativa que te salve. La ley no es negociable cuando el expediente pesa.

Y ahí es donde empieza el verdadero problema: hoy, legalmente, nada impide su detención si existe una orden judicial. Nada. Ni en México ni en el contexto de una posible extradición. El margen de maniobra se le achica y el silencio sobre su paradero no ayuda. Más bien confirma el nerviosismo.

Porque mientras en el papel Penilla sigue siendo “abogado”, en los reportes de la OFAC aparece como algo mucho más delicado:un facilitador clave. El hombre que, según Washington, permitió que Miguel Ángel Treviño Morales, el Z40, siguiera moviendo los hilos del Cártel del Noreste incluso tras las rejas. No es defensa legal: es administración criminal a distancia.

Ese dato no es menor. Es la diferencia entre representar a un acusado y convertirse en parte de la maquinaria que mantiene vivo al cártel. Y si la OFAC lo dice, no es precisamente una opinión ligera: es antesala de sanciones, congelamiento de activos y presión internacional.

«El problema para Penilla no es solo jurídico. Es político y es estructural. Porque su nombre conecta demasiados puntos incómodos: gobierno, partido, crimen organizado y protección institucional. Y cuando esos puntos empiezan a alinearse bajo la lupa de Estados Unidos, las salidas se vuelven escasas.

Hoy, más que litigar, Penilla parece estar administrando daños. Pero la pregunta no es si podrá ganar tiempo. La pregunta es cuánto tiempo le queda antes de que ese blindaje político —si es que aún existe— deje de funcionar.

Con información: ELUNIVERSAL/