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lunes, 9 de marzo de 2026

«OPERACIÓN SALVAR al MUNDIAL»: EL «ESTADO MEXICANO NERVIOSO y de REFLEJOS TARDIOS REACCIONÓ ante los REFLECTORES del MUNDO,NO de los DISPAROS»…y Guadalajara es el epicentro del miedo internacional.


El periodista Raymundo Rivapalacio,cita en EL FINANCIERO,una realidad lastimosa en un texto que pinta a  Claudia Sheinbaum como una presidenta acorralada por factores externos —la FIFA y varios gobiernos extranjeros— que la obligan a tomarse en serio la violencia sólo cuando amenaza algo tan simbólico y mediático como la Copa del Mundo. 

La muerte de El Mencho desató un infierno nacional que el gobierno intentó minimizar, pero cuya percepción global se volvió incontrolable gracias a las imágenes de bloqueos y autos ardiendo en noticieros internacionales.

La “línea de mando” que Riva Palacio describe es un gabinete titubeante que quedó rebasado con Omar García Harfuch al rescate como coordinador de la estrategia de seguridad nacional, desplazando a una Gabriela Cuevas que apenas representaba al gobierno federal en mesas sensibles de seguridad.

En su narración, Sheinbaum actúa más como bombera de imagen que como jefa de Estado: no cancela el concierto de Shakira en el Zócalo, no por valentía cultural sino porque necesitaba una postal que gritara “todo está bajo control”. Luego se muestra en Guadalajara —el epicentro del miedo internacional— para vender tranquilidad mientras la FIFA manda inspectores de seguridad al país, algo que ni a EE.UU. ni a Canadá les exigió.

La moraleja, destilada con ironía:
México no teme perder vidas, teme perder el Mundial. La percepción pesa más que la realidad, y el Estado reacciona no ante los disparos, sino ante los reflectores.

Como lo dice Raymundo en EL FINANCIERO

«Las presiones externas sobre la presidenta Claudia Sheinbaum, por la violencia y la inseguridad detonada masivamente por la reacción del Cártel Jalisco Nueva Generación por la muerte de su líder, Nemesio Oseguera, la han llevado a tomar acciones extraordinarias, incluso de alto riesgo, ante una situación extraordinaria: evitar que México pierda la sede mundialista porque gobiernos y equipos no quieran jugar en este país por problemas de violencia e inseguridad. Las fallas de comunicación el 22 de febrero le hicieron mucho daño al país.

Si fue real lo que sucedió, exageraciones o incluso mentiras diseminadas en las redes sociales, la percepción quedó enmarcada por algo creíble para las audiencias globales: las imágenes de bloqueos y vehículos incendiados en los noticieros de televisión del mundo. El gobierno mexicano no calculó el alcance que tendría en la organización de la Copa del Mundo de Futbol, y no estuvo entre sus prioridades de política hasta finales de la semana pasada, cuando Sheinbaum dejó claro en las reuniones en Palacio Nacional que no se podía poner en riesgo la viabilidad de ninguna de las tres sedes –Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey–, y que, a menos de 100 días de iniciar, México se llevara una sorpresa.

Las reacciones de algunos gobiernos y federaciones de futbol ante los eventos violentos del 22 de febrero le abrieron los ojos a Sheinbaum sobre cómo estaban viendo a México en el mundo. Sudáfrica, que jugará el partido inaugural con México en el Estadio Banorte, pidió medidas de seguridad adicionales a las ya establecidas. Bolivia, que jugará el repechaje en Monterrey a fines de mes, hizo lo mismo. La Federación Portuguesa de Futbol dejó en el aire la reinauguración del estadio ante México el 28 de este mes, sujeto al monitoreo sobre la seguridad en el país.

Con la cercanía de ese partido y el repechaje en Guadalajara programados para finales de marzo, Sheinbaum se metió al tema del Mundial e hizo ajustes en la coordinación de las tareas, donde la participación federal en las reuniones de seguimiento se había mantenido en un bajo nivel, pues aunque el enlace federal era la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la única persona que representaba al gobierno en las mesas fiscal, de seguridad y de turismo-cultura era Gabriela Cuevas. Desde finales de la semana pasada, responsabilizó al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, de la coordinación de toda la estrategia de seguridad.

Esa fue la primera acción que cambió el rumbo, como respuesta inmediata para neutralizar la impresión por la reacción del CJNG tras la muerte de Oseguera. La segunda fue no cancelar el concierto de Shakira el domingo pasado en el Zócalo, un evento masivo que, por sus mismas características, representaba un riesgo mayor. No hay información sobre cómo fue el operativo de seguridad, pero, sobre la base de estrategias anteriores, deben haber inundado de militares y policías vestidos de civil la plancha del Zócalo para tener una vigilancia cerrada sobre los asistentes. La tercera se concretará hoy, con la conferencia mañanera programada desde Guadalajara.

La presidenta tiene que cambiar las percepciones con hechos porque las palabras valen poco ante las imágenes. En la misma línea, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, tuvo una reunión de trabajo este miércoles en Tapalpa, el municipio donde se realizó la operación contra Oseguera hace dos domingos, que no es un mensaje menor, porque de las tres sedes mexicanas, Guadalajara es la que está en mayor riesgo como sede y pudiera ser fácilmente cancelada si un nuevo incidente de alto impacto ocurre en el estado. En la banca de reserva, sugirió una fuente estadounidense, Houston está listo para tomar lo que le cancelen a Guadalajara.

Con su nueva asignación informal, García Harfuch encabezó al grupo de altos funcionarios que el miércoles se reunieron con una comisión especial de la FIFA para analizar la seguridad y la movilidad, que es un tema de infraestructura no vinculado a la violencia que también es motivo de preocupación. La FIFA no ha enviado comisiones similares a Estados Unidos o Canadá, que también son sedes mundialistas.

Las alertas sobre México estaban prendidas desde finales de noviembre pasado, cuando dos agentes de inteligencia de la Secretaría de Seguridad que estaban investigando los vínculos de funcionarios del gobierno de Jalisco con el CJNG fueron secuestrados en Zapopan. Las agencias de inteligencia estadounidenses registraron el hecho y le dieron seguimiento, por lo que obtuvieron información de que ese grupo criminal estaba planeando acciones de sabotaje durante el Mundial.

La violencia desatada en 20 estados, a los minutos de conocerse la muerte de Oseguera, hizo que la incertidumbre y los temores se tradujeran en mayores presiones al gobierno de México. La FIFA pidió a su oficina mexicana el mismo día de la operación contra El Mencho un informe interno sobre los hechos en todo el país, pero en particular Guadalajara, reportó ESPN. Altos directivos de la FIFA buscaron también información directa para entender lo que estaba sucediendo.

Nada similar ha hecho la FIFA con Estados Unidos y Canadá, porque, si bien los tres países han estado planeando estrategias conjuntas que incluyen intercambio de inteligencia para impedir un ataque terrorista –electrónico, con drones artillados, de propaganda o cibernéticos– y un reforzamiento en la vigilancia sobre quiénes ingresan del extranjero, en esas naciones no existen grupos criminales que tengan control territorial, como sucede en al menos 30% del suelo mexicano –en donde se incluye Jalisco–, ni cárteles de las drogas que desafíen cotidianamente al Estado mexicano.

La confianza y certidumbre que existe sobre Estados Unidos y Canadá no las tiene México, en donde su ecosistema de violencia potencia todo. Desde que el sorteo de grupos celebrado en diciembre colocó a Irak en Monterrey, el gobierno estadounidense le pidió al mexicano reforzar la seguridad en torno al equipo. La guerra en Irán agregó más retos. Aunque Irán no jugará en México –tiene programados sus encuentros en Los Ángeles y Seattle–, el conflicto en el Medio Oriente llevó a Washington a solicitar a México una vigilancia especial sobre personas o grupos de interés, ante la eventualidad de sabotajes en Estados Unidos.

Hay poca información sobre lo que se habló en la reunión del miércoles con la FIFA, pero lo que hayan revisado y acordado no esperará hasta que arranque el mundial. Debió haber comenzado antier.

Con informacion :ELFINANCIERO/

EL «OTRO ROLLO con…HARFUCH»:»DESMENUZAMOS la NARRATIVA CUENTERA del ESTRATEGA LLENA de HELICOPTEROS y CHALECOS TACTICOS»…pero hay mas sustancia en las letras chiquitas.


El estratega en seguridad,Omar García Harfuch ,le dio una entrevista al periodista Enrique Acevedo,pero en ella habla como si leyera un boletín de la mañanera con chaleco táctico: mucha épica, muchos adjetivos, cero autocrítica y datos acomodados como Lego para que todo encaje en la narrativa oficial, no en la realidad, por lo que hicimos un desmenuce de su entrevista, frase por frase:

1. El operativo del Mencho: epopeya de PowerPoint

“La investigación sobre esta persona empezó hace muchísimo… por años cometió homicidios, extorsiones, privaciones ilegales de la libertad, narcotráfico…”

Traducción: sabíamos desde hace “muchísimo” quién era, qué hacía y cómo operaba, pero lo “importante” ocurrió justo ahora que políticamente conviene vender un golpe histórico. Si llevas años con “caso armado”, el mensaje no es eficacia, es negligencia crónica: el Estado tardó década y media en ir en serio por “uno de los criminales más poderosos del mundo”.

“La investigación tenía mucho tiempo, ya la FGR desde hace tiempo tenía órdenes de aprehensión… y de ahí se deriva el operativo…”

La clásica coreografía legaloide: la orden de aprehensión como coartada moral, no como explicación operativa. Lo que no dice: esas órdenes también existían mientras el cártel crecía, se expandía, asesinaba, desaparecía y desollaba, y el Estado no solo convivía con esa realidad como ruido de fondo, le ayudaba como quedo acreditado en narconominas.

“Fue Inteligencia Militar Central principalmente… se ubica a una persona cercana a la pareja… se le da seguimiento… operativo sumamente rápido… planeación de un día…”

Todo suena a guion de serie: “Inteligencia Militar Central”, “persona cercana a la pareja”, “operativo sumamente rápido”. Tanta épica para esconder lo que es obvio: si en 24 horas puedes montar un despliegue con Fuerza Aérea, helicópteros y tres componentes, el problema nunca fue “capacidad”, sino voluntad política y la prioridad de…Estados Unidos.

“Se ejecuta en tres componentes… fuerzas especiales en seis helicópteros… apoyado por aviones…”

La descripción técnica no añade verdad, añade espectáculo. No explica por qué al capo jamás se le capturó vivo y con información útil, ni por qué los “grandes golpes” coinciden con ventanas políticas convenientes. Es pornografía militar, no rendición de cuentas.

2. Las filtraciones que mágicamente desaparecieron

“En estos operativos de alto impacto no ha habido filtraciones…”

Declaración perfecta precisamente porque es imposible de verificar desde fuera. ¿Cómo sabemos que no hubo filtraciones? Porque él lo dice y porque el ending fue “exitoso” según la versión oficial: capo muerto, Estado victorioso, caso cerrado. El historial mexicano está lleno de operativos reventados desde adentro; de pronto, en esta administración, la condición humana se suspendió y ya no hay soplones en “operativos de alto impacto”. Claro.

“El Gabinete de Seguridad todos los días a las seis de la mañana lo dirige la Presidenta… estamos sentados todos…”

El viejo truco de confundir junta diaria con estrategia seria. Reunirse a las 6 am no es un logro de seguridad, es un ritual político. Sentar a medio gabinete de Estado no equivale a eficacia en ningun lugar.

“En estos más de 15 meses… no ha habido una filtración en estas operaciones de alto impacto.”

Si tienes que repetirlo así de categórico, huele a mantra, no a evidencia. Y ojo con el truco semántico: habla solo de “operaciones de alto impacto”, no de todo el ecosistema de filtraciones, complicidades y arreglos regionales que permiten que los grupos sobrevivan, se reacomoden y sigan cobrando cuota, pues la estructura del jefe abatido, esta vivita y coleando.

3. “El crimen no supera al Estado”: la frase para lámina

“Una de las críticas principales… es que las organizaciones del crimen han superado su capacidad de reacción. ¿Esto es cierto? Por supuesto que no.”

Negación de entrada, sin matices. No hay “por supuesto” que valga cuando tienes regiones donde el Estado entra solo en convoy y con helicóptero arriba. Lo que hace es cambiar de cancha: del control territorial a la propaganda de “capacidad militar puntual”.

“Se demostró que no, que era de los criminales más peligrosos… que había estado 15 años fortaleciendo un grupo delincuencial…”

Aquí se delata: si durante 15 años se fortaleció, ¿bajo la nariz de quién? Del mismo Estado que ahora presume que “en 72 horas se estabilizó”. O sea, aceptan que le dejaron armar un imperio y luego quieren medalla porque, cuando ya era monstruo, lograron hacer control de daños, que causalidad.

“En 72 regresaba a la normalidad y ahorita no hemos tenido un solo brote de violencia…”

“Normalidad” en México significa seguir con más de 30 Mil homicidios dolosos al año (32,006 en 2025) y desapariciones que crecieron con Sheinbaum 213%,a ritmo de 40 al dia. Que no haya estallido inmediato después del operativo no implica que el cártel esté desarticulado; usualmente implica reacomodos internos, pactos, sustituciones. La violencia en México no se apaga, se redistribuye.

4. Estado de derecho de utilería

“Nosotros lo que defendemos es el estado de derecho…”

El Estado de derecho aparece cada vez que se necesita legitimidad discursiva, no cuando hay que explicar por qué ese mismo Estado acumula años de impunidad en desapariciones, masacres y colusiones locales. Es la cartulina favorita: se levanta para la foto, se guarda cuando empieza la letra chiquita.

“No estamos buscando el trofeo de un hombre… lo que estamos haciendo es quitar generadores de violencia…”

La muerte del Mencho fue presentada precisamente como trofeo político: videos, conferencias, narrativa de “criminal más peligroso del mundo”. Si se tratara realmente de “generadores de violencia”, hablarían de estructuras financieras, del sicariato,de protección política intacta, de recomposición local, no solo de la figura casi mítica del capo abatido que no hizo falta para armar un «demadrito» en 22 estados en mal estado.

“¿Con qué facultad vamos a detener a una persona si no existe una orden de aprehensión…? En este caso había orden de aprehensión y eso es el sustento jurídico…”

Legalismo selectivo: para justificar la operación se sacan el expediente limpio; para explicar por qué esa misma Fiscalía lleva años sin tocar redes políticas que protegen al crimen, ya no hay tanto apego al “estado de derecho”. El derecho sirve para blindar lo hecho, no para preguntar por lo que nunca se quiso hacer.

“Primero es el estado de derecho y que todo sea con respeto a los derechos humanos…”

Línea de manual. En la práctica, México acumula años de recomendaciones por ejecuciones extrajudiciales, uso excesivo de la fuerza y cero transparencia sobre bajas en operativos. Que el operativo termine con el capo muerto y parte de su entorno abatido, con versiones de que incluso se habría rendido, y aun así no haya discusión pública sobre el uso de la fuerza, es exactamente lo contrario a una cultura de derechos humanos.

5. Cooperación con EE.UU.: corresponsabilidad de discurso

“Ha habido un permanente intercambio de información… siempre agradecemos cualquier intercambio…”

La palabra “permanente” camufla el hecho de que, pese a décadas de cooperación, la frontera sigue siendo autopista de drogas hacia el norte y de armas hacia el sur. Si ese intercambio fuera tan fino como lo pintan, no tendrías la misma conversación cada sexenio con distinto logo.

“Ellos buscan que disminuya el tráfico de drogas… nosotros buscamos que disminuya el tráfico de armas…”

El “tú drogas, yo armas” es el libreto clásico del discurso bilateral. Pero ni él ni Acevedo pisan la pregunta incómoda: con este nivel de cooperación, ¿por qué siguen entrando rifles, granadas y fusiles de precisión como si fueran mercancía cualquiera? Porque hay mercado, complicidades empresariales, bancarias y políticas a ambos lados, no solo “fallas” del Estado.Estados Unidos podría fallar al dejarlas salir, pero Mexico tropieza estrepitosamente cuando las deja entrar,ese es nuestro problema, mas que del vecino.

“Lo decimos abiertamente y también ellos lo han mencionado abiertamente…”

La “corresponsabilidad” ya es género retórico: todos la nombran, nadie la traduce en costos políticos reales. No hay sanciones ejemplares del otro lado del rio, ni de este donde policias,militares y politicos mexicanos facilitan ese sistema. Hablar “abiertamente” sin consecuencias es precisamente la definición de simulación.

6. La bendita cifra mágica: 42% menos homicidios

“Hoy podemos decirle a la ciudadanía que en México hay 42% de homicidios menos que al inicio de la administración…”

Aquí entra la trampa de Excel: la cifra no sale de comparar años completos, sale de comparar promedios diarios entre un mes pico (septiembre 2024) y enero 2026. Es decir, toman la peor parte del pasado y la comparan con el mejor mes reciente y luego inflan la narrativa como si todo el sexenio fuera así.

“Esto se traduce en 36 homicidios menos todos los días…”

La cifra es real como cálculo aritmético, pero profundamente manipulada como relato: sigue habiendo más de 50 asesinatos diarios en el país. Sí, 36 menos que antes; también muchísimo más que antes de 2006. El pasado que se elige define el héroe que te inventas.

“Esto tiene que ver con la coordinación… con la detención de generadores de violencia… eso es no impunidad…”

Llamar “no impunidad” a 43 mil detenciones es reducir la justicia a conteo de capturas. Sin tasas claras de esclarecimiento, sentencias firmes, reparación a víctimas y limpieza de instituciones, lo que tienes es rotación de carne en prisión, no un quiebre del sistema de impunidad estructural.

“43 mil detenidos son 43 mil personas que no le van a estar haciendo daño…”

Eso asume que:

  • todas las detenciones son legales y sólidas;
  • no hay inocentes;
  • nadie saldrá libre por casos mal integrados o corrupción;
  • y que el vacío que dejan no lo ocupa nadie más.

Es la misma lógica de “guerra contra el narco”: mientras la estadística de detenidos crece, los mercados criminales se adaptan, reclutan y sustituyen.

7. El atentado personal como prueba de Estado fuerte

“No pensé tanto en lo que me ocurrió a mí porque yo estoy vivo…”

Autohéroe humilde: “no pensé en mí”. El subtexto es claro: sobreviviente, profesional, sin rencor. Lo que hace es usar su propia historia como sello de autenticidad para la narrativa de “no hay impunidad”.

“Lo que pensé es que es un mensaje de que no hay impunidad…”

Que el capo que presuntamente ordenó el atentado termine muerto en un operativo militarizado no es prueba de que “no hay impunidad”; es prueba de que, cuando el Estado decide concentrar todo su aparato sobre un objetivo, puede eliminarlo. Impunidad se mide en la regla, no en la excepción: en los miles de casos donde nadie ve helicópteros ni conferencias triunfales.

Todo el rollo de Harfuch es eso: rollo de alta producción. Escenografía de helicópteros, juntas a las 6 am, cooperación con Estados Unidos, “estado de derecho”, “no impunidad”, cifras recortadas al ángulo exacto. La sustancia –territorios controlados por criminales, economías enteras dependiendo del dinero sucio, instituciones infiltradas, víctimas sin justicia– aparece solo como ruido de fondo al que se le baja el volumen desde la narrativa oficial.

Con informacion: NMAS/NOTICIAS/

«PETROCONTRATOS y DERROCHE»: «EMPRESARIO LIGADO a la CUATRO-TE y la LANA de PEMEX TIRÓ la CASA por la VENTANA en QUINCEAÑERA de su BODOQUE»…artistas pop y el toque de la austerida_ republicana.


En la tierra donde brota el petróleo y las bendiciones de la 4T, un contratista decidió que la gasolina no solo sirve para mover autos, sino también para encender fiestas de alto octanaje. Juan Carlos Guerrero Rojas, proveedor consentido de Pemex y oriundo de Comalcalco —esa incubadora de “nuevos ricos humanistas,revolucionarios y trasformadores”— tiró la casa, el ducto y la refinería por la ventana en los XV años de su hija Mafer.

La celebración, digna de un reality show entre “Los Derrochadores de Tabasco” y “Cribs versión Pemex”, reunió a Belinda cantando el “Happy Birthday”, a J Balvin y Xavi amenizando el baile, a Matute reventando la nostalgia pop y a Galilea Montijo saludando desde la alfombra roja como si fuera la MET Gala tropical. Todo esto, mientras la homenajeada recibía su regalo en un stand de Hermès instalado dentro del salón de fiestas.

El detalle de buen gusto llegó cuando la influencer Pris Escoto —muy sentida por no asistir— mandó un video para disculparse y anunciar que ayudó al papá a escoger una “bolsa de ensueño”. Cuesta trabajo decidir qué es más onírico: el obsequio o el presupuesto de Pemex que sostiene a tantos soñadores.

Lo curioso es que Guerrero Rojas no es cualquier ciudadano con afinidad por los lujos franceses. Es el mismo empresario que factura contratos petroleros desde el sexenio de Andres Manuel Lopez «hablador» con Octavio Romero Oropeza (tabasqueño también, por coincidencia mística), y que ahora sigue obteniendo millonarios convenios de la empresa productiva del Estado. Su red empresarial —al menos ocho compañías con nombres que huelen a crudo y chile choriceado— maneja negocios de combustible e inmuebles.

Mientras tanto, en Villahermosa aún resuena la pregunta que nadie se atreve a poner por escrito: ¿qué tanque de la “austeridad republicana” permitió tanto lujo? Quizás la respuesta esté en el nuevo símbolo de la 4T tabasqueña: el logo “LOVE” neoyorkino, pero con letras recubiertas de billetes de Pemex.

Con informacion: ELNORTE/

"HAY PIQUETES de DUCTOS y...PIQUETES de OJOS": "INFORMACION OFICIAL deja VER que COMBATE al HUACHICOL GENERA MAS PERDIDAS con MENOS AGUJEROS"...hay mas combate y sospechosamente más sangrado.


Hay piquetes que duelen más que otros, pero los primeros, los de siempre, perforan ductos lo mismo de dia que en la madrugada y sangran gasolina al crimen organizado. Los segundos, los del combate oficial al huachicol, chorrean promesas al vacío y pérdidas multimillonarias a las arcas públicas.

Porque pese al despliegue de soldados, las mañaneras llenas de bravura, la presencia de «Batman» en la estrategia de seguridad y el mantra sexenal de que “ya se acabó el robo de combustibles”, Pemex tiene otras cifras: 23 mil 491 millones de pesos perdidos en 2025, un incremento del 14.4 %respecto al año anterior. El huachicol, más que herido, parece estar en plena forma… y con ambulancia de Pemex incluida.

El Observatorio Ciudadano de la Energía —no la oposición, no la CIA, sino un análisis técnico hecho por Francisco Barnés de Castro— desnudó el asunto: hay menos tomas clandestinas detectadas, sí, pero más pérdidas. Es decir, menos agujeros, más sangrado. El enemigo, entonces, no está afuera del ducto: está adentro del sistema.

Y Pemex lo admite sin rubor: “algunos de sus empleados o servidores públicos podrían estar participando en el mercado ilícito de combustibles”. Traducción libre: donde había soldados, ahora hay complicidades; donde había promesas, fugas.

El Gobierno presume que los “piquetes” detectados bajaron de 14 980 a 11 774 entre 2023 y 2024, pero convenientemente omiten 2025, el año del aumento millonario en pérdidas. En los primeros nueve meses se fueron 20 mil 246 millones; los últimos tres completaron la hemorragia. Lo curioso no es que roben el combustible —eso es ya un deporte nacional—, sino que el combate contra el robo genera más pérdidas que el propio robo. Un absurdo digno del realismo mágico presupuestal.

Luis Miguel Labardini lo resume con menos poesía y más pragmatismo: en muchas regiones, el crimen organizado tiene “control territorial”. Y si el que manda en tierra decide a quién se le pincha el ducto, el Estado sólo asiste como testigo de honor.

Así que sí, hay dos piquetes en México:
uno deja escapar combustible;
el otro, credibilidad.
Y ambos perforan el mismo depósito: el del dinero público.

Con informacion: ELNORTE

LA «NECROSIS de CONCIENCIA»: «VIOLACIÓN de MEDICAS y FARSA HUMANISTA de AMERICO y la MATRIARCA de TAMAULIPAS TUVO ECO en la PRENSA NACIONAL»…terminó donde siempre acaban los gobiernos cínicos.


La farsa “humanista” de Américo Villarreal y Morena terminó donde siempre acaban los gobiernos cínicos: en la plancha del escarnio nacional, encuerados por la única que sí hizo su trabajo, la víctima que se atrevió a escribir en una cartulina lo que el sistema quiso borrar a punta de boletines.

El gobierno exhibido por su propia víctima

En el Hospital Infantil de Ciudad Victoria, las residentes hicieron todo lo que el manual de la dignidad exige: denunciaron de inmediato, buscaron autoridades, pidieron apoyo médico, psicológico y legal.

La respuesta del “gobierno humanista” fue un trámite lento, tibio y burocrático, obsesionado con proteger el prestigio del hospital antes que el cuerpo roto de las médicas violadas.

Tuvieron que salir publicamente con una cartulina brutalmente honesta –“En el HIT me drogaron, me violaron y se callaron. No fue error. Fue negligencia”– para que voltearan a verlas, no por empatía, sino por miedo al escándalo mediático.

El sistema que violó y luego se hizo la ofendido

El exdirector Vicente Plascencia aceptó en público que el agresor se paseó más de una hora por la residencia de médicas, en la madrugada, en una zona que se suponía segura y controlada.

En vez de asumir que eso es un fracaso monumental de seguridad, se refugió en el lenguaje de burócrata: protocolos, oficios, “conciencia tranquila”, como si una doble violación fuera un problema de papelería extraviada.

Su renuncia “para no entorpecer” es cosmética: se va proclamando que todo se hizo bien, que los procedimientos se siguieron, que su alma está limpia; la que no tiene paz es la residente que fue drogada y violada en el lugar donde el Estado le dijo que estaba a salvo.

La primera dama, abogada de oficio… del aparato

Y cuando uno pensaría que el mínimo decoro era ponerse del lado de las víctimas, aparece María de la Luz Santiago, esposa del gobernador, en modo abogada de oficio del director caído en desgracia.

Nadie la eligió para hablar por las víctimas, pero ahí está, sentada junto al poder, usando el micrófono institucional para suavizar la imagen del médico que encabezó el aparato que violó, abandonó y expuso a sus propias residentes.

Su discurso de prudencia y “no politizar” choca de frente con la ética feminista más básica: convierte el dolor de las médicas en daño colateral de una reputación administrativa que hay que salvar a toda costa.

Humanismo de dientes para afuera, necrosis de conciencia adentro

Es especialmente obsceno que todo esto ocurra bajo un gobernador médico que vende un Estado “de salud y humanismo”, mientras en sus hospitales hay muertes evitables, negligencias repetidas y ahora violaciones en las áreas de descanso.

La narrativa oficial se desmorona en cuanto la víctima abre la boca: ella describe cómo le arrebataron la tranquilidad emocional, la dejaron sin apoyo real y la obligaron a convertirse en activista de sí misma para que la institución dejara de mirar hacia otro lado.

La médica violada tiene más salud de conciencia que todo el gabinete junto: les recordó, con una cartulina, que lo que ellos llaman “lamentable situación” es en realidad un crimen agravado por omisiones, encubrimientos y una familia política dedicada a defenderse entre ellos, no a las mujeres que dicen proteger.

Prensa nacional: el espejo que no pudieron romper

Como el gobierno decidió proteger su narrativa en lugar de proteger a las residentes, la historia terminó en los noticieros y columnas que tanto desprecian cuando no los aplauden: desde portales locales hasta espacios nacionales replicaron el testimonio de la doctora y el hedor del caso.

No fue “un ataque de adversarios”, fue la consecuencia lógica de un Estado que no escucha a las víctimas hasta que éstas lo gritan frente a cámaras y marchas; el 8M, el silencio oficial sonó más fuerte que cualquier consigna, y la prensa sólo hizo de altavoz de esa vergüenza.

Hoy, si Tamaulipas está en boca del país no es por un logro de gobierno, sino porque una residente violada tuvo que encuerar al sistema para que alguien se preguntara por qué demonios nadie la defendió cuando más lo necesitaba.

Con informacion: LATINUS/ NMAS+/

LA «TONTA UTIL y NO es OXIDO»: SE «TAMBALEA MEGACASO de HUACHICOL por la CONVENIENTE TORPEZA de un OLVIDO de la FGR»…nada como la incompetencia estratégica para garantizar impunidad de alto octanaje.


Como si la historia no avanzara un milímetro desde los días de la vieja Procuraduría (PGR), la Fiscalía General de la República vuelve a demostrar que el cambio de siglas no implica evolución. En el caso más grande de huachicol fiscal del país, la FGR se olvidó —simplemente omitió— notificar a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM). 

Ese “detalle menor” fue suficiente para que un tribunal revocara la vinculación a proceso contra Édgar Marín Meza Moreno, empresario dueño de Impulsora de Productos Sustentables, acusado de contrabando de combustible en una trama que también acusa a Militares.

Marín Meza importó en octubre de 2019, a bordo del buque Atlantic Bay, casi 29 millones de litros de diésel, pero solo declaró una cuarta parte: 7.2 millones. El resto acabó en el mercado negro. El daño al erario supera los 173 millones de pesos, entre derechos no pagados por el importador e impuestos evadidos por el combustible que terminó abasteciendo la economía paralela del huachicol.

El “error” de la Fiscalía no es casualidad ni causalidad: es patrón. Un eslabón más en la cadena de carpetas mal armadas, formalismos omitidos y diligencias torpes que terminan beneficiando, invariablemente, al crimen organizado y a sus aliados de cuello blanco. 

La empresa implicada, Impulsora de Productos Sustentables, surgió en 2013 para aprovechar la reforma energética de Peña Nieto y alcanzó rango de proveedora de Interjet, hasta deber a Aeropuertos y Servicios Auxiliares más de mil 191 millones de pesos hacia el cierre de 2021.

Como guinda, el diésel fue vendido por Gunvor Group, multinacional suiza que el Departamento del Tesoro de EE. UU. bloqueó el año pasado por operaciones financieras turbias. El círculo se cierra: contrabando, omisiones judiciales y vínculos internacionales, mientras la FGR reincide en su papel de comparsa burocrática del saqueo nacional.

Más que una fiscalía autónoma, México sigue teniendo una institución de blindaje institucional para la impunidad, una PGR rebautizada pero igual de disfuncional, donde los errores procesales siempre parecen favorecer a los mismos.

Con informacion: ELNORTE/