Américo dijo el pasado domingo ante la militancia de Morena,que no hay agendas personales; la realidad es que todo el evento fue una sola agenda: apuntalar al jefe político rumbo a 2027, controlar la estructura y blindar el proyecto en medio de señalamientos de trafico de huachicol,dispendio de recursos para lavarse el rostro y crimen organizado ademas de alta percepción de inseguridad que no desaparecen por decreto en una entidad que ya demostró tras la muerte del «Mencho»,que también es gobernada por el Cartel de Jalisco.
“Unidad sin agendas personales”
El gobernador presumió “unidad sin agendas personales” frente a más de 4 mil integrantes de comités seccionales en el Polyforum, pero la puesta en escena es la de siempre: acarreo, línea y culto al líder. Si realmente no hubiera agendas personales, no estarían usando la estructura partidista como escenografía para el relanzamiento político rumbo a 2027, con el discurso de “primer morenista” como marca registrada.
Mientras Américo repite que lo importante es el “proyecto colectivo” y no los cargos, su círculo cercano hace exactamente lo contrario: negocia posiciones, controla candidaturas y protege a operadores clave señalados por colusión con el crimen organizado, Dicen que “no hay proyectos individuales adelantados”, pero el calendario interno ya está puesto en 2027 y el mensaje principal no es para la militancia, sino para disciplinar a los inconformes: aquí manda una sola voz y el resto se alinea o se hace a un lado.
“Democracia participativa” sin dedazo
El presidente del Consejo Estatal de Morena, Rómulo César Pérez, asegura que ahí nadie llegó “por una llamada telefónica ni por un dedazo”, sino por la “voluntad de sus vecinos”.
Suena precioso en boletín, pero cualquiera que haya visto cómo operan en Morena las estructuras ,por cierto criminal y politicamente organizadas ,sabe que las convocatorias, las listas y los padrones se cocinan desde las cúpulas, y que el piso nunca es parejo para quien no tiene padrino.
Llamarle “ejercicio auténtico de democracia participativa” a una estructura armada desde arriba es intentar vender como espontáneo lo que es meticulosamente controlado. Cuando el Consejo Estatal se presenta como prueba viviente de “legitimidad de base”, omite algo elemental: esa base nunca decide sobre los temas incómodos, como las acusaciones de financiamiento ilícito, las fotos con personajes ligados a cárteles con el gobernador o la presión a operadores electorales denunciada ante instancias internacionales.
“No mentir, no robar, no traicionar”
Américo remata con el catecismo de la 4T: “no mentir, no robar, no traicionar al pueblo”. Lo dice el mismo gobernante que carga con un expediente público de señalamientos por vínculos probados con el trafico de huachicol fiscal, financiamiento de campaña por empresarios ligados al crimen organizado y fotos incómodas con personajes del Cartel del Golfo que no precisamente activistas vecinales. Predicar la honestidad mientras se arrastra esa sombra ya no es discurso: es cinismo.
La narrativa oficial presume que Tamaulipas “supera la media nacional en seguridad” y que hay “reducción sostenida” de delitos, pero los propios datos de percepción ciudadana muestran que Reynosa tiene más de 8 de cada 10 adultos que se sienten inseguros y que Tampico rompió su fama de “tranquilo” con un salto significativo en miedo e incertidumbre.
No es que no exista ninguna mejora puntual —como una baja reciente en homicidios dolosos reportada por el propio gobierno—, es que usar esos números como propaganda para negar la violencia cotidiana es exactamente “traicionar al pueblo” que la sufre.
“El 2027 no es meta, es paso”
Villarreal dice que 2027 “no es un punto de llegada, es un paso más en la consolidación del movimiento”. Traducido al castellano llano: lo importante no es gobernar bien hoy, sino conservar el aparato engrasado para seguir repartiendo poder mañana.
La “historia” que llama a seguir escribiendo no es la de un estado reconciliado con la ley, sino la de un sistema que aprendió a convivir con las acusaciones de colusión y a normalizar la sospecha como ruido de fondo.
La arenga a “trabajar con disciplina” y “estar a la altura del momento” es un mensaje menos épico y más práctico: nadie se mueve sin permiso,(…hay le hablan al JR,Olga Sosa o Carmen Lilia Canturosas) nadie cuestiona la línea y nadie pone en duda que el proyecto está por encima de las denuncias que lo rodean. Cuando el movimiento se declara eterno, lo que está diciendo es que cualquier crítica se vuelve automáticamente traición, y toda exigencia de rendición de cuentas se etiqueta como ataque de “los otros partidos”.
Lo que el boletín no dice
En el Polyforum vendieron una narrativa de fiesta, unidad y fuerza moral, pero fuera del auditorio hay otra película:ciudades como Reynosa con más del 80 por ciento de su población sintiéndose insegura, aumentos en la percepción de riesgo en Tampico y una capital que no logra romper el techo del miedo cotidiano. La brecha entre la foto oficial y la calle se llena con algo muy concreto: el ciudadano que ve cómo los políticos se blindan entre ellos mientras él se encierra más temprano en su casa.
Mientras Américo el ex-priista de cepa se presenta como “primer morenista” y predica la pureza del movimiento, sigue sin dar una explicación de fondo que despeje las acusaciones de financiamiento criminal, huachicol fiscal y amistades peligrosas con las que cenaba y abrazaba desde desde campaña porque quería abrazar la gubernatura.
El boletín celebra que “cierran filas”; la calle sospecha que lo que realmente están cerrando es el círculo para que nadie rompa el pacto de silencio.
Con información: PROCESO/ NOTICIERO DE VICTORIA/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: