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lunes, 9 de marzo de 2026

SE «EQUIVOCA TRUMP ?»: «DIPUTADO MONREAL ACUSA a EE.UU de AMAGAR a SHEINBAUM en el PAIS que VIVE BAJO AMAGO NARCO»…la “soberanía” que defiende es la de seguir administrando la plaza sin testigos incómodos.


Tras las recientes críticas del Presidente estadounidense Donald Trump y la creación de una alianza entre gobiernos contra los cárteles que «gobiernan México», el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, acusó que la Presidenta Sheinbaum enfrenta hostilidades y una amenaza externa sin precedentes.

Pero Diputado Ricardo Monreal habla solo de las formas convenientemente, pero lo que vende como “amenaza externa sin precedentes”, en el fondo, es el diagnóstico del Presidente Donald Trump, brutal, pero bastante certero: los cárteles mandan en México mucho más de lo que el discurso oficial de la Presidenta Claudia Sheinbaum está dispuesto a admitir.

Monreal, guardia de honor de la soberanía selectiva

El coordinador de Morena se rasga las vestiduras por la “hostilidad” de Trump, pero guarda luto riguroso… por la narrativa, no por los muertos. En vez de discutir si México se volvió epicentro del negocio criminal, lo que le indigna es que alguien lo diga en voz alta y con micrófonos gringos. 

Trump habla de una alianza de 17 países para “destruir” a los cárteles, excluye a México y Monreal responde como si hubieran invadido Ciudad Universitaria: todo es un amago imperialista y una pobre presidenta sitiadas por el exterior. 

La “soberanía” que defiende es la de seguir administrando la plaza sin testigos incómodos, no la de un Estado capaz de imponer la ley en su propio territorio.

Las verdades incómodas del trumpismo antidrogas

En la cumbre de Escudo de las Americas, Trump dijo lo que en Palacio jamás se admite: que los cárteles mexicanos “orquestan gran parte del derramamiento de sangre y el caos en este hemisferio” y que “controlan México”. 

Pero entre los «halagos a la bella voz” de Sheinbaum, el presidente estadounidense soltó el dato que aquí se intenta tapar con mañaneras: sin México, la cadena de fentanilo y cocaína que mata a miles simplemente no funciona. Lo realmente perturbador no es que Trump ofrezca “erradicar” cárteles con marines —eso lo hace en campaña desde siempre— sino que el gobierno mexicano no tenga un argumento sólido para demostrar que no han sido empoderados por años de abrazos, pactos tácitos y operativos selectivos.

Morena, partido de Estado… y del narco empoderado

Cuando Monreal jura que “nunca un mandatario” había gobernado bajo tanta hostilidad externa, omite un pequeño detalle: nunca tampoco los cárteles habían tenido tanta capacidad de co-gobernar regiones completas. 

Morena ha convertido la seguridad en escenografía que juega Jack-a-mole: decomisos exhibidos en redes, millares de detenciones que no cuadran, captura de criminales, la inmensa mayoría de medio pelo y alguno relevante, son sacrificados en territorios donde el mando real lo ostenta una estructura criminal que tiene apoyo del quien reparte despensas, le cuida la plaza y pone sus candidatos. 

El discurso oficial niega que México sea un “Estado capturado”, pero también bloquea cualquier cooperación seria que implique admitir colusión institucional, desde policias,militares,la Guardia Nacional hasta alcaldías enteras y gobernadores. Así, la “organización política y criminalmente organizada” preserva el relato patriótico mientras negocia, por abajo, el orden real con quienes han controlado rutas y los territorios donde les recibieron votos a cambio de darles mas poder.

La oposición que quiere balazos… pero no espejo

El panista Héctor Saúl Téllez lee la exclusión de México como un mensaje de desconfianza a la estrategia mexicana y acusa que la política de “abrazos, no balazos” empoderó a los cárteles. 

Tiene razón en el diagnóstico y se queda corto en la autopsia,aunque su partido fue parte del problema: la militarización sin controles que la oposición aplaudió durante sexenios anteriores es el cimiento de los ejércitos privados que hoy se combaten a balazos en Michoacán, Zacatecas o Tamaulipas. 

Téllez reclama que México esté fuera de la mesa donde se discute el fentanilo, pero tampoco dice qué está dispuesto a entregar a cambio: transparencia en fuerzas armadas, depuración policial real, o sólo más presupuesto y más fuero verde olivo. Entre el antiimperialismo de utilería de Morena y el atlantismo de selfie de la oposición, nadie quiere tocar el tema incómodo: sin limpiar la casa por dentro, cualquier alianza regional será sólo coartada para nuevas intervenciones o nuevas simulaciones.

La soberanía como máscara

El gobierno mexicano presume dignidad republicana para rechazar la oferta de Trump de “erradicar” cárteles en territorio nacional, pero esa misma dignidad desaparece cuando la violencia electoral obliga a cambiar candidatos a punta de fusil. 

Cuando Monreal convoca a “unidad” frente a la amenaza externa, en realidad está pidiendo silencio interno: que nadie pregunte por qué un país convertido en nodo del tráfico de fentanilo, con ya mas de 720 mil muertos y mas casi 132 mil desaparecidos, prefiere indignarse por el tono de Trump antes que por el mapa del narco que él, con todo y bravata, está describiendo.

Con informacion: ELNORTE/

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