En Nuevo Laredo, la “defensa de la transformación” amenaza con convertirse en una pelea por la administración de las bendicioneZ: la del gobernador que tenia de asesor al abogado de Zetas del Cartel del Noreste , la de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas y una tercera que nadie debería normalizar ni esconder debajo de la propaganda: la capacidad del crimen organizado para intimidar a quienes participan en política. Porque una cosa es competir por los votos y otra hacerlo donde existen antecedentes de amenazascumplidas para decidir a quién se permite hacer campaña y que terminaron en «arreglo o medio arreglado».
Carlos Germán de Anda Hernández ya dejó la Secretaría de Obras Públicas y Desarrollo Urbano para buscar la coordinación municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, antesala de las definiciones electorales de 2027 y ya sabe que no es el candidato del gobernador.
Su renuncia, efectiva el 9 de octubre, llegó acompañada de una declaración que ahorra cualquier examen de filiación: “Soy y seré por siempre, orgullosamente Canturrosista”. No salió del Ayuntamiento rompiendo con Carmen Lilia Canturosas; salió llevando su camiseta debajo del saco.
En la otra esquina aparece Ninfa Cantú Deándar, secretaria de Economía del gobierno de Américo Villarreal que no solo es favorecida por estese familia goza de la simpatía del ex-presidente Andres Manuel Lopez «hablador».
Esa lectura retrata una disputa entre padrinazgos y deja servida la ironía: tanta invocación al pueblo para acabar mirando quién levanta el dedo desde el despacho correcto.
La sedicente defensa de la transformación puede presumir nombre largo, solemnidad patriótica y vocación de asamblea. Lo que no debería hacer es confundir una competencia interna con una ceremonia para descubrir cuál de los grupos políticos consiguió primero la bendición superior.
Pero reducir Nuevo Laredo al jaloneo entre el Palacio estatal y el Ayuntamiento sería contar la película quitándole al personaje que mete miedo.
El actor que no necesita registrarse
El título habla de Los Zetas; la precisión importa: el Cártel del Noreste, heredero de aquella organización, mantiene su influencia en esta frontera y tiene en Nuevo Laredo un bastión histórico. No es una metáfora inventada para condimentar la columna: es una estructura criminal cuyo poder territorial ha sido documentado por insightcrime y la realidad tamaulipeco que habla de la pudrición del gobernador Américo Villarreal,ya convertida en causa probable del otro lado del Río.
Y el antecedente electoral tampoco es imaginario. En mayo de 2024, Elefante Blanco informó sobre amenazas y privaciones de la libertad contra operadores, líderes de sectores y funcionarios vinculados con Morena, atribuidas a integrantes del Cártel del Noreste.

Los muy atrevidos,entonces de color azulceleste en la camiseta de partido, fueron sanguinarios e incluso le mataron al compadre a la alcaldesa.
De acuerdo con la información de los plagios perpetrados por Zetas,que incluyeron «levanton» al ahora candidato de Carmen Lilia, los captores advirtieron que apoyar las candidaturas de la coalición “Sigamos haciendo historia” tendría consecuencias físicas.
La propia Carmen Lilia denunció entonces el retiro forzado de espectaculares, vallas y publicidad móvil de su campaña.

Eso obliga a plantear la pregunta incómoda sin convertirla en acusación gratuita: ¿ a quien va favorecer el crimen organizado ,a quien va obstaculizar o que condiciones va imponer en esta próxima contienda?
No hay, por lo pronto, evidencia que permita adjudicar al cártel un respaldo claro a Ninfa Cantú Deándar, cuya familia es propietaria del periódico El Mañana, que acumula ataques perpetrados por Zetas, algunos de ellos ligados a la autoridad municipal.
- Ataque de 2006: Un grupo armado ingresó a la redacción del diario, disparó contra las instalaciones y lanzó una granada; un periodista resultó herido y quedó paralítico.
- Ataques de 2012: El 11 de mayo de 2012, hombres armados dispararon y detonaron un explosivo en el exterior del edificio. El 10 de junio de 2012, el diario sufrió otro atentado con granadas que dejó daños materiales. Tras estas amenazas por la cobertura de disputas entre cárteles, el periódico anunció públicamente que se abstendría de publicar información sobre enfrentamientos violentos entre grupos delictivos.
- Incidente de 2017: Integrantes de la delincuencia organizada (vinculados al Cártel del Noreste o Zetas de la vieja escuela) agredieron a distribuidores del periódico e incendiaron una unidad repartidora después de que la dirección editorial se negó a publicar cierta información, lo que obligó a suspender la circulación temporalmente.
Carlos de Anda tampoco ha sido ajeno al amago zeta que presume acuerdos para llevar la fiesta en paz. En la elección anterior, de la que fue parte activa como operador político, no solo hubo denuncias de coerción contra la campaña de quien hoy gobierna el municipio: él fue parte de los amagos que ahora podrían darle ventaja por el acercamiento posterior.
Una encuesta no detiene una amenaza
Ahí está el verdadero problema. Morena podrá discutir quién resulta más competitivo, quién tiene mejores relaciones o quién llega mejor acomodado a la coordinación. Pero ninguna encuesta partidista resuelve por sí sola la pregunta de quién garantiza que los ciudadanos, los aspirantes y sus equipos puedan participar de esa intimidación que se repite en gubernaturas.
Y que, muy atinadamente, aborda la catedrática Guadalupe Correa-Cabrera, quien nos dice por qué en esta entidad nadie puede ocupar un cargo público sin el permiso del cártel.
Entonces la diferencia es elemental: el respaldo político se disputa; el veto criminal se combate. Mezclarlos como si fueran ingredientes normales de la cocina electoral sería concederle al miedo una silla en la mesa.
Por eso, la interrogante no debería quedarse en “¿a quién apoyarán los Zetas?”, como si se tratara de otro sector al que hay que convencer (…y si). También hay que preguntar quién impedirá que una estructura criminal vuelva a amenazar operadores, retirar propaganda o castigar preferencias políticas, como se denunció en 2024.
Los Zetas también Botan: es mas que un juego de palabras que funciona porque la amenaza no consiste en que depositen una boleta, sino en que pretendan sacar de la competencia a quienes les estorben.
«Nuevo Laredo no necesita una transformación que cambie de padrino mientras conserva el miedo. Necesita que la sucesión se decida con votos, no con permisos; con ciudadanos, no con amenazas; y que la única derrota admisible sea la de las urnas, no la que alguien dicte apuntando contra la campaña en medio de una paz mafiosa conseguida por la complicidad e inacción del gobierno putrefacto de Américo Villarreal.



