La dinamica de un “levanton” en Tamaulipas,perpetrado por el crimen autorizado,ya sean “Golfos o Zetas”, es muy simple,ademas de descarada y participa el gobierno, pero únicamente cuando considera que las victimas le “merecen la pena de pedir un favor a sus amigos y cómplices en los Carteles”.
Asi ocurrió en Nuevo Laredo con el alcalde de Guerrero Coahuila,levantado a su paso por esta ciudad por Zetas en Octubre 14 de 2022,intervendria enseguida el abogado Juan Pablo Penilla,entonces asesor de Americo Villarreal y abogado intermediario de las ordenes de Miguel Angel Treviñ1o,el Zeta-40 y enseguida los zetas lo liberaron.
Asi ocurrió en Matamoros en marzo de 2023 con el plagio de estadounidense y luego en Rio Bravo con migrantes en enero de 2024, bajo la misma estrategia mañosa de rescate, el gobernador le llama al Fiscal,el Fiscal a su comisario Olegario Contreras con acceso directo a la “maña” y deciden entre todos con darle la mano a uno y soltárselas a otros,quien debe morir ,con tan solo no llamar o hacerlo tardiamente.
“Unos sí y otros no”
Es mas reciente caso de aquellos que si sobreviven, se dio recientemente tras el plagio de un Guardia Estatal en Nuevo Laredo.
Caso reciente contrastante: Días antes, en Nuevo Laredo, un policía estatal y nueve miembros de su familia fueron secuestrados por hombres armados, pero posteriormente liberados ilesos, no se aclaró el móvil ni las razones de su liberación y del criterio selectivo en medio de negociaciones, mensajes de autoridades y los acuerdos no oficiales— en la actuación de los grupos criminales.
Patrón de impunidad y colusión: Tamaulipas ha sido escenario de múltiples denuncias sobre colusión entre autoridades y el crimen organizado tacitamente autorizado y politizado.
El caso de los cinco músicos de Reynosa ilustra la dinámica de violencia selectiva en Tamaulipas: mientras algunos secuestrados son liberados sin explicación, otros, como el Grupo Fugitivo, terminan asesinados.
La sociedad tamaulipeca, atrapada entre la impunidad y la inseguridad, difícilmente obtendra respuestas claras y justicia bajo el contexto actual ,un gobernador,el Fiscal y su policia ligados todos al crimen organizado,dificultan la esperanza de un esclarecimiento pleno y transparente,pero lo que si queda claro es que ellos deciden quien vive y quien muere,no el crimen autorizado políticamente organizado.
El Secretario de Seguridad de N.L, Gerardo Escamilla,experto en pretextos, ahora justifica el repunte de homicidios culpando a la liberación de presuntos generadores de violencia por parte de jueces federales.
Además, es relevante recordar sus declaraciones previas, como sugerir a los ciudadanos evitar ciertas carreteras por la violencia o atribuir el aumento de asesinatos al calor, lo que revela una tendencia a buscar explicaciones externas a la gestión propia.
Análisis Crítico de los Argumentos de Gerardo Escamilla
1. Desplazamiento de Responsabilidad
Argumento oficial: Escamilla culpa a jueces federales por la liberación de presuntos delincuentes y el repunte en homicidios.
Contraargumento:
Falta de autocrítica: El funcionario omite analizar si las detenciones fueron sólidas y bien fundamentadas, o si la falta de pruebas o errores procesales permitieron la liberación. Si las capturas no se sostienen ante un juez, la falla es de la autoridad investigadora, no del Poder Judicial.
Justicia y debido proceso: Los jueces están obligados a liberar a personas cuando la Fiscalía no acredita debidamente su responsabilidad. Exigir que el Poder Judicial actúe como brazo ejecutor de la policía es peligroso y contrario al Estado de derecho.
2. Estadísticas y Narrativa Inconsistente
Argumento oficial: Presume que mayo tiene la cifra más baja de homicidios en el año, pero señala un repunte por las liberaciones recientes.
Contraargumento:
Manipulación de datos: Destacar una reducción anual y, a la vez, alarmar por un repunte puntual es una estrategia para distraer de la tendencia general y justificar la falta de resultados estructurales.
Falta de transparencia: No se ofrecen detalles sobre las liberaciones, los casos concretos ni las pruebas presentadas, lo que impide una evaluación objetiva de los hechos.
3. Explicaciones Simplistas y Falta de Estrategia Integral
Antecedentes: Escamilla previamente recomendó a la ciudadanía evitar ciertas carreteras por inseguridad y atribuyó el aumento de asesinatos al calor.
Contraargumento:
4. Llamado al Poder Judicial: ¿Colaboración o Presión?
Argumento oficial: Escamilla pide mayor coordinación con el Poder Judicial.
Contraargumento:
Riesgo de presión política: El llamado puede interpretarse como una presión indebida para que los jueces fallen conforme a intereses políticos y no a derecho.
Separación de poderes: La colaboración interinstitucional es necesaria, pero no puede implicar la subordinación del Poder Judicial a la agenda de seguridad del Ejecutivo.
Conclusión
El Secretario Escamilla recurre sistemáticamente a argumentos externos para justificar la ineficacia de su gestión: culpa a jueces, al clima y a la ciudadanía, en vez de asumir responsabilidad institucional y corregir fallas estructurales en prevención, inteligencia y procuración de justicia. Esta narrativa evasiva debilita la confianza pública y perpetúa la impunidad.
Preguntas clave para el funcionario:
¿Cuántas de las detenciones realizadas por Fuerza Civil han resultado en sentencias condenatorias?
¿Qué acciones concretas se han tomado para fortalecer la integración de carpetas de investigación?
¿Cuál es el plan para garantizar la seguridad en todas las carreteras y zonas conflictivas?
¿Qué mecanismos de evaluación y rendición de cuentas existen para la Secretaría de Seguridad?
El asesinato de 4 integrantes del Grupo Fugitivo y su representante en Reynosa, Tamaulipas, que es atribuido a una célula criminal denominada “Los Metros”, facción del Cártel del Golfo (CDG) comanda por Ulises Raga Ortiz, alias “El Fayuca” o “M-40”, no es el unico que deberia ser acusado del múltiples asesinato,tambien su Jefe el ex-militar Carlos Humberto Acuña de los Santos,apodado el “Comandante Mono y Cesar Morfin Morfin, alias “Primito”,esto de acuerdo con la Ley contra la Delincuencia Organizada,aunque hay esfuerzos del gobierno de Americo Villarreal,por dejarlos legalmente a salvo.
Las investigaciones oficiales,por cierto a cargo de la Fiscalia “manchada” de Tamaulipas,a cargo de Irving Barrios Mojica y el Comisario Genera,Olegario Contreras con curricula de secuestrados,todos bajo responsabilidad del gobierno multiacusado de Morena y Americo Villarreal,deben verse con recelo y profunda duda, dados los antecedentes de colusión de todos.
De acuerdo a los trascendidos,las versiones apuntan a un problema generado por una fémina en un bar que detono la muerte de uno de los jovenes músicos y que degenero en el levanton del resto que finalmente habrían sido calcinados en un sitio de exterminio operado por el crimen organizado.
¿Por qué la acusación bajo la Ley de Delincuencia Organizada no se limita a Ulises Raga?
1. Naturaleza colectiva de la delincuencia organizada
La Ley Federal contra la Delincuencia Organizada en México establece que no solo es responsable quien ejecuta materialmente un delito, sino también quienes forman parte de una organización criminal que planifica, ordena o facilita la comisión del ilícito. En este caso, la ejecución de los músicos no fue un acto aislado, sino una acción coordinada por una célula del CDG, con mando y estructura jerárquica clara.
2. Responsabilidad de los mandos superiores
En organizaciones criminales, la responsabilidad penal se extiende a los líderes y jefes de la estructura, aunque no hayan participado directamente en el hecho material. Así, si Ulises Raga (M-40) fue el autor intelectual y responsable operativo, el jefe inmediato superior, identificado como Carlos Humberto Acuña De los Santos,alias el “Comandante Mono y su jefe César Morfín, alias “El Primito”, también pueden y deben ser acusados bajo la ley, pues son quienes dirigen la “orquesta” criminal que también dirige a las autoridades”, es decir, toman las decisiones, dan órdenes y controlan a los subordinados que ejecutan los crímenes, de la misma manera con que ordenaron al gobierno ir contra algunos de los imputados con carácter de inocentes.
3. Ejemplo de aplicación: cadena de mando criminal
La acusación bajo la ley de delincuencia organizada se fundamenta en la existencia de una cadena de mando y la ejecución de delitos como parte de un plan o política criminal. El hecho de que el crimen haya sido cometido por varios integrantes de una célula, con recursos logísticos (armas, vehículos, sitio de exterminio), y que haya habido nueve detenidos ligados a la misma estructura, refuerza la hipótesis de que se trató de una acción orquestada y no de un acto individual.
4. La figura de “jefes de la orquesta”
El jefe de la célula, en este caso “El Primito y el Comandante Mono”, son responsable penal y legalmente porque son quienes dirigen las actividades ilícitas, asignan tareas y mantienen el control sobre los miembros. Aunque no hayan disparado un arma ni estado presente en el lugar, su papel directivo lo hace corresponsable de los delitos cometidos por sus subordinados, según la ley mexicana y los criterios de persecución penal de la delincuencia organizada.
Resumen comparativo: Responsabilidad en delincuencia organizada
Rol en la organización
Responsabilidad penal bajo la ley
Autor material (ejecutor directo)
Responsable directo del delito y de delincuencia organizada
Autor intelectual (planeador, como Ulises Raga)
Responsable por ordenar o planear el crimen, bajo la ley de delincuencia organizada
Jefe o líder superior (como César Morfín “El Primito”)
Responsable por dirigir la estructura, ordenar o permitir los delitos dentro de la organización
Conclusión
Bajo la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, tanto Ulises Raga (por su rol de autor intelectual y líder operativo) como Carlos Humberto Acuña De los Santos,alias “Comandante Mono” y César Morfín “El Primito” (por su posición de mando superior) pueden ser acusados por el multihomicidio de los músicos, ya que la ley sanciona no solo a quienes ejecutan el delito, sino a toda la estructura criminal que lo permite, ordena o facilita. La responsabilidad penal se extiende a quienes “dirigen la orquesta”, pues sin su liderazgo y control, el crimen no podría haberse cometido de manera coordinada y con los recursos de una organización criminal.
Por que desconfiar del Fiscal de Cabeza de Vaca,ahora complice de Americo
El llamado “michoacanazo” (2009) —operativo orquestado por Irving Barrios Mojica durante el gobierno de Felipe Calderón— es un antecedente clave para cuestionar la imparcialidad de sus investigaciones como Fiscal de Tamaulipas. Este episodio, junto a su historial posterior, evidencia un patrón de fabricación de pruebas, según documentos y testimonios recabados en fuentes periodísticas y judiciales.
Contexto del “michoacanazo”
Acciones realizadas: En mayo de 2009, Barrios Mojica coordinó la detención de 11 presidentes municipales, 16 funcionarios estatales y un juez en Michoacán, acusados de narcotráfico. El operativo fue ejecutado por el Ejército y la Policía Federal.
Resultado: Todos los detenidos fueron absueltos al demostrarse que las acusaciones carecían de sustento. El caso fue descalificado como un montaje político para criminalizar a gobiernos opositores al entonces presidente Calderón.
Métodos cuestionables: Barrios Mojica utilizó testigos protegidos con beneficios ilegales (como José Salvador Puga, “El Pitufo”) para fabricar declaraciones falsas contra los acusados, el “Pitufo” moriria después en Texas.
Impacto en su credibilidad como Fiscal de Tamaulipas
Irregularidades en casos emblemáticos:
Feminicidio de Pilar Garrido: Condenó a Jorge Fernández González a 47 años de prisión con pruebas circunstanciales y testimonios manipulados. Un tribunal federal ordenó reponer el proceso por violaciones al debido proceso, pero la Fiscalía de Tamaulipas no ha actuado.
Asesinato de perioistas en Nuevo Laredo (2018): Acusó injustamente a tres comunicadores de participar en un homicidio. Dos fueron absueltos por falta de pruebas, y el tercero murió en prisión.
Vínculos con estructuras de poder:
Cercanía con Genaro García Luna: Académicos como Guadalupe Correa Cabrera lo señalan como “el Genaro de Cabeza de Vaca”por su historial de sembrar pruebas y proteger intereses políticos, similar a las prácticas del exsecretario condenado en EU.
Blindaje legal: Reformas constitucionales en Tamaulipas extendieron su mandato hasta 2027 y facilitaron su inamovilidad, avaladas por la SCJN en 2023.Aun asi se especula su salida esta próxima,se va impune y con las alforjas llenas.
Repercusiones actuales
La desconfianza hacia Barrios Mojica se agudizó en 2023 al asignársele el caso del secuestro de cuatro estadounidenses en Matamoros, donde dos fueron asesinados. Expertos y víctimas de sus procesos previos exigen su destitución, argumentando que sus investigaciones están viciadas por métodos ilegales y sesgos que pretenden siempre ayudar a la delincuencia organizada.
En síntesis, el “michoacanazo” no fue un hecho aislado, sino la piedra angular de un modus operandi que ha marcado la trayectoria de Barrios Mojica, erosionando la credibilidad de la Fiscalía de Tamaulipas y generando dudas sobre la imparcialidad en casos de alto impacto, donde siempre, como en el caso de los músicos de Reynosa,el objetivo es AYUDAR al CRIMEN ORGANIZADO.
Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias La Perris o El 27, fue uno de los jefes de seguridad más cercanos a la cúpula de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Su muerte, ocurrida el 23 de mayo de 2025 durante un operativo militar en Navolato, Sinaloa, no solo marcó el fin de un operador clave, sino que también destapó una serie de traiciones internas que aceleraron la crisis en la organización.
El papel de “La Perris” y su caída
La Perris fue identificado por autoridades mexicanas y estadounidenses como uno de los principales orquestadores de ataques armados, incluyendo el “Culiacanazo” de 2019, y era buscado por la DEA, que ofrecía hasta un millón de dólares por información que llevara a su captura. Su rol incluía la protección de los líderes de Los Chapitos y la supervisión de operaciones de tráfico de drogas, especialmente fentanilo.
En sus últimas horas, La Perris pidió ayuda desesperadamente por radio a sus sicarios, pero fue abandonado, lo que confirmó su aislamiento dentro de la organización. Informes de inteligencia y periodistas especializados apuntan a que su ubicación fue delatada desde el interior del propio grupo, posiblemente como represalia por haber filtrado información clave a las autoridades.
Capos entregados por “La Perris”
Antes de ser abatido, La Perris habría proporcionado información que permitió la captura de al menos cuatro miembros de alto rango de Los Chapitos.
Alias/Nombre
Rol dentro de Los Chapitos
Fecha de detención
Detalles relevantes
Mauro Alberto Núñez Ojeda “El Jando”
Piloto de confianza de Iván Archivaldo Guzmán
8 de febrero de 2025
Responsable de traslados aéreos de droga y armas; clave en operaciones internacionales. Se le vincula con ataques con explosivos y el intento de rescate de Ovidio Guzmán. Fue capturado tras un operativo militar.
José Ángel Canobbio Inzunza “El Güerito”
Responsable de finanzas y logística; líder de “Los Chimales”
19 de febrero de 2025
Considerado el cerebro operativo de Los Chapitos y posible sucesor de Iván Archivaldo. Controlaba rutas de tráfico de fentanilo y coordinaba la seguridad interna.
Kevin Alonso Gil Acosta “El 200”
Jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán
19 de febrero de 2025
Coordinador de compra de armas, responsable de la seguridad de Iván Archivaldo y de operaciones de contrainteligencia. Se le vincula con homicidios y extorsiones.
Luis Alfonso López Reátiga “El Toner”
Jefe de pistoleros y lugarteniente de Iván Archivaldo
26 de febrero de 2025
Fue encargado de ejecutar a “La Perris” tras la traición, pero terminó detenido tras ser herido en un atentado. Asumió el liderazgo tras la muerte de “El Gavilán”.
Además, La Perris habría filtrado información que derivó en la detención de otros operadores relevantes, como Rogelio Reynoso (manejo de explosivos), Horacio Félix Loaiza (nómina de sicarios), Juan Manuel Bernal Hernández (jefe de pistoleros en Escuinapa) y Hernán Domingo Ojeda (tío de Ovidio Guzmán).
Implicaciones de las traiciones
La entrega de estos capos debilitó significativamente la estructura de Los Chapitos, provocando desconfianza interna y una ola de violencia y ajustes de cuentas. La muerte de La Perris es vista como el cierre de un ciclo de traiciones y el inicio de una nueva etapa de inestabilidad para la facción, que enfrenta presiones tanto internas como externas, incluyendo la ofensiva de autoridades mexicanas y estadounidenses.
“La Perris fue uno de los últimos lugartenientes de peso que conservaban Los Chapitos. De acuerdo con informes de inteligencia citados por MILENIO, filtró información que derivó en la detención de figuras clave, entre ellos Jando, El 200, El Güerito y El Toner”…Univision.
Contexto: Los Chapitos y la crisis interna
La caída de La Perris y la captura de estos operadores ocurre en un contexto de guerra interna en el Cártel de Sinaloa, especialmente tras la captura de otros líderes como Néstor Isidro “El Nini” Pérez Salas. La organización, que ha basado su poder en el tráfico de fentanilo y el uso de brazos armados como “Los Ninis” y “Los Chimales”, enfrenta ahora una crisis de liderazgo, desconfianza y violenta reconfiguración de fuerzas.
Resumen: La Perris entregó a las autoridades a Mauro Alberto Núñez Ojeda “El Jando”, José Ángel Canobbio Inzunza “El Güerito”, Kevin Alonso Gil Acosta “El 200” y Luis Alfonso López Reátiga “El Toner”, todos operadores de alto nivel de Los Chapitos. Estas traiciones aceleraron la decadencia y fragmentación de la facción, marcando un punto de inflexión en la historia reciente del Cártel de Sinaloa.
El Toner: El elegido para acabar con La Perris
Luego de que supuestamente Humberto Figueroa Benítez proporcionara información a las autoridades para detener a los mencionados narcotraficantes; Iván Archivaldo encomendó a otro de sus jefes de seguridad, Luis Alfonso López Reatiga, El Toner o El Bellaco, para acabar con La Perris.
Sin embargo, de acuerdo con información que fuentes de inteligencia federal revelaron a MILENIO, La Perris solicitó apoyo a Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, para neutralizar a El Toner ante la posibilidad de que él fuera el medio a través del cual Iván Archivaldo buscara saldar cuentas.
El informe refiere que La Perris y El Mayito Flaco infiltraron a un colaborador al círculo más cercano de El Toner, quien, la tarde del 25 de febrero, le disparó al miembro de Los Chapitos.
El Torner resultó herido, por lo cual fue trasladado de urgencia al Hospital Médica de Culiacán. Posteriormente, se dice que La Perris fue el encargado de filtrar su ubicación a las autoridades federales para que lo detuvieran a él y su escolta personal.
Se sabe que Luis Alfonso López Reatiga asumió el liderazgo de los pistoleros de la facción que lidera Iván Archivaldo Guzmán, luego de que el 6 de enero fuera abatido en un enfrentamiento Juan Luis Castro Morales, El Gavilán.
El Toner solía estar resguardado por varios sicarios, además de que procuraba mantener un perfil bajo moviéndose en vehículos compactos por diferentes domicilios de la capital sinaloense.
Se dice que ‘La Perris’ dio información sobre el paradero de ‘El Tonner’ para su captura.
La brutalidad y el descaro con que el Cártel de Sinaloa opera en Culiacán y otras ciudades del estado han alcanzado niveles que rayan en lo surrealista. No hay lugar seguro: ni hospitales, ni canchas deportivas, ni avenidas transitadas. La violencia se pasea impune, como si la autoridad fuera un simple espectador, incapaz —o peor aún, desinteresado— de cumplir su función.
Hasta el quirófano
El caso más reciente y alarmante es el asalto armado a una clínica médica, donde sujetos irrumpieron en plena noche para ejecutar a un paciente en el quirófano. ¿En qué país civilizado es posible que un comando armado entre a un hospital, cruce salas y pasillos, localice a su objetivo y lo asesine a sangre fría, sin que ninguna patrulla, soldado o guardia siquiera intente impedirlo? El mensaje es claro: ni la vida, ni la salud, ni el espacio más protegido escapan a la ley del narco.
En las canchas, la infancia masacrada
Horas antes, la violencia cobró la vida de Mario Fernando, un niño de 14 años, y de otras dos personas frente a unas canchas de futbol. El asesinato de menores, lejos de ser una excepción, se ha vuelto rutina: 41 niños y adolescentes han muerto en Sinaloa en menos de un año. ¿Dónde están los policías que deberían patrullar las calles? ¿Dónde estan los soldados que presumen operativos y retenes? donde esta la estrategia chinchona y novedosa de Omar Garcia Harfuch,copia al carbon de la de “Genarco” Garcia Luna del que fue pupilo en toda la extension de la palabra.La respuesta es dolorosa: ausente, ineficaz, irrelevante.
Cuerpos envueltos en plástico, cadáveres abandonados
La escena se repite en diferentes puntos de la ciudad: un hombre envuelto en plástico, ejecutado con disparos en la cabeza; otro cuerpo abandonado a plena luz del día frente a un hotel y una plaza comercial. Los criminales ni siquiera se molestan en ocultar sus crímenes. Saben que nadie los perseguirá, que la impunidad es la norma, no la excepción.
¿Para qué sirven policías y soldados?
A la luz de estos hechos, la pregunta es inevitable: ¿para qué sirven los miles de policías y soldados desplegados en Sinaloa? ¿De qué sirve la militarización, los patrullajes, las conferencias de prensa y los discursos oficiales? Los hechos demuestran que, en la práctica, su presencia es decorativa. Los criminales actúan con total libertad, como si no hubiera absolutamente nadie para impedirlo.
Conclusión: La simulación de la seguridad
Mientras las autoridades presumen cifras y operativos, el Cártel de Sinaloa sigue matando a sus anchas. La sociedad, indefensa, observa cómo la violencia invade quirófanos, canchas y avenidas. La policía y el ejército, lejos de ser un muro de contención, son espectadores impotentes —cuando no cómplices— de la barbarie. La realidad es innegable: en Sinaloa, la ley la dicta el narco, y la autoridad oficial es, en el mejor de los casos, inútil.