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jueves, 9 de abril de 2026

«POBRE CAIET»: «VIEGIDIO lo CREO,CDV lo CONVIRTIÓ en su BARREDORA,AMERICO lo PUSO al SERVICIO ESCORPION y GENERAL YA lo DESAPARECIÓ»…ahora es escombro administrativo.


El Centro de Análisis, Informacion y Estudios de Tamaulipas (CAIET) nació en 2012 bajo el gobierno Priista de Egidio Torre Cantu,como una pieza de inteligencia estatal con vocación de diagnóstico, prevención y apoyo a la gobernabilidad ,pero con énfasis politico. En 2017, ya bajo el Gobierno del panista Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca y después de burlarse del ejercito ,un dia si y otro también ,pues ya habia armado su estructura «sicario-policial» aun y sin porte legitimo de las armas,modificó por decreto el estatuto, como un órgano con estructura propia, facultades de análisis, contrainteligencia, resguardo de información y cooperación interinstitucional adscrito a la Secretaria de Seguridad Publica y ya con porte de armas legal desde donde se operaba el Grupo de Operaciones Especiales (GOPES).

El mismo grupo que seria luego operado por Militares y que el gobierno de Americo Villarreal puso al servicio del Cartel del Golfo de Matamoros,lo que advierte que ninguna fracaso de poltica de seguridad tiene que ver con el diseño.

Pero ahora en 2026,el gobierno de Morena y Americo Villarreal, borran al CAIET del mapa institucional y lo sustituyen, dicen, por otra área de análisis, confirmando un patrón de desmontaje burocrático que deja una arquitectura útil convertida en escombro administrativo por los malos oficios del gobierno en agravio de ciudadanos y en favor del crimen.

Nacimiento y propósito

El decreto de 2012 creó el Centro de Análisis, Información y Estudios de Tamaulipas como órgano desconcentrado de la Secretaría General de Gobierno, con autonomía técnica y de gestión. Su objeto era estudiar, recolectar, procesar y analizar datos políticos, económicos, jurídicos, sociales y culturales para producir insumos útiles al Ejecutivo y a la Secretaría General de Gobierno, especialmente en materia de gobernabilidad y seguridad .

La propia lógica del decreto apuntaba a algo más ambicioso que una oficina de estadísticas con uniforme: pedía diagnósticos reales sobre las causas de la inseguridad y estrategias coordinadas entre los tres órdenes de gobierno. En otras palabras, el CAIET fue concebido como una plataforma de inteligencia civil para anticipar riesgos, no como una bodega de papel con membrete, ni tampoco un brazo armado al servicio de un gobernador azulceleste que pretendió no combatir al crimen, sino convertirse en el capo #1 de Tamaulipas.

Pero tampoco fue útil al servicio del actual gobernador que no ocupa combatir al crimen, pues claramente esta al servicio del crimen, si atendemos la evidencia.

Estructura orgánica

El estatuto de 2017 muestra que el CAIET tenía una arquitectura interna formal y especializada. Su estructura incluía Dirección General, Dirección de Información, Dirección de Inteligencia, Dirección de Planeación Estratégica y Tecnologías de Información, Dirección Administrativa y Departamento Jurídico, además de áreas como monitoreo, análisis de riesgos, contrainteligencia, investigación de campo y sistemas de información .

Esa distribución revela que no era un ente ornamental: estaba diseñado para captar información, procesarla, traducirla en inteligencia útil y protegerla bajo criterios de confidencialidad. También preveía cooperación con otras dependencias y el uso de tecnología especializada para comunicaciones y seguridad, algo que en teoría lo colocaba como una pieza seria dentro del aparato estatal .

Objetivos reales

Los objetivos del CAIET eran claros: operar tareas de inteligencia, formular conclusiones para salvaguardar la seguridad del Estado, proponer medidas de prevención y disuasión, y auxiliar a autoridades de procuración de justicia. Además, podía reservar información, desarrollar tecnología y establecer protocolos internos estrictos para ingreso y permanencia del personal, lo que confirmaba en el papel y solo en el papel, su carácter de órgano sensible y no de simple oficina administrativa en que quedo convertida bajo el gobierno de Americo Villarreal,utilizado como pretexto para darle chamba a las «amigas de los jefes generales» .

En el papel, su misión era fortalecer el Estado de Derecho,no torcerlo y actuar como El Cartel de la Barredora ,como lo hacia la turba armada de Cabeza de Vaca,cuyos integrantes ejecutaron a mansalva a un inocente ingeniero que se atrevió a salir de noche a comprar cerveza en Rio Bravo, mas de 300 disparos.

La desaparición del CAIET ,es algo más que un cambio de nombre: implica desmontar una herramienta pensada para anticipar el delito y sustituirla por una solución improvisada, más barata políticamente que funcionalmente .

El agravio institucional

En la informacion publicada por HoyTamaulipas,el General Arturo Pancardo señala que el CAIET desaparece y su personal será reubicado en la Secretaría de Seguridad y otras dependencias, sin despidos masivos. El problema no es sólo laboral: es la liquidación de una instancia con diseño especializado, reemplazada por una “nueva dirección de análisis e investigación” cuyo alcance todavía parece definido por la inercia y no por una estrategia de Estado en medio de pésimos indicadores de eficiencia policial.

Ahí está el agravio a los ciudadanos: se desarma una estructura creada para producir inteligencia pública y se manda todo al cajón de la reestructura, como si la inseguridad se resolviera cambiando rótulos. El resultado es un mensaje brutalmente simple: lo que costó construir con dinero y una pretendida pero fracasada vocación de inteligencia, terminó tratado como un estorbo burocrático del que todos abusarón.

El CAIET nació para pensar la seguridad, pero terminó atropellado por la tradición mexicana de confundir reforma con demolición. Primero lo diseñaron como cerebro; después lo vaciaron hasta volverlo cascarón; y al final lo desaparecieron con el elegante eufemismo de “reestructura”, que en lenguaje político suele significar “ya no servía para encubrir la incompetencia de turno”.

La lección es incómoda pero útil: cuando un gobierno disuelve una plataforma de análisis antes de fortalecerla y hacerla exitosa, no está modernizando nada; está admitiendo, sin decirlo, que prefiere administrar la crisis antes que entenderla. Y para el ciudadano, eso se traduce en una sola cosa: más discurso, menos inteligencia en su favor, y una seguridad pública cada vez más huérfana de memoria institucional .

Aunque el el mensaje de desaparición bajo el gobierno subcampeón nacional de las desapariciones parece justificarse en los hechos,en Tamaulipas el delito opera a flor de piel bajo contubernio oficial y no requiere mas inteligencia, sino dejar de hacerse tarugos menos.

Con informacion: HoyTamaulipas/Periodico Oficial/

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