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martes, 7 de abril de 2026

«CONGELAR PRIMERO y JUSTIFICAR DESPUES»: «YARRINGTON le GANA a la TORPE INTELIGENCIA FINANCIERA con AMPARO para DESBLOQUEAR sus CUENTAS BANCARIAS»…acababa de ganarle a la FGR.


El “triunfo” legal mas reciente de Tomás Yarrington no es una absolución ni una limpieza de expediente, sino un amparo que obliga a la torpe Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) a desbloquear sus cuentas porque el juez federal consideró que el congelamiento de 2019 no cumplió con el requisito de estar ligado a un compromiso internacional, sino que respondió a un origen “estrictamente nacional”.

Qué resolvió el juez

El fallo fue dictado el 31 de marzo de 2026 por Ulises Oswaldo Rivera González, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, al resolver el amparo 886/2025.

La lógica judicial fue esta: la UIF en aquella fecha,sí podia bloquear cuentas como medida cautelar, pero solo cuando existia un procedimiento vinculado con compromisos internacionales asumidos por México; si el bloqueo nace de una causa puramente interna, el acto se cae por falta de base legal suficiente.

Por qué esto importa

La decisión pega en el corazón de una práctica que la UIF ha usado durante años como martillo financiero: congelar primero y justificar después.

En este caso, el juez retomó criterios de la extinta Segunda Sala de la Suprema Corte, que había acotado esa facultad, y concluyó que el bloqueo vulneró la seguridad jurídica.

Ojo: el fallo no borra otros procesos ni limpia el historial penal del exgobernador; solo ordena levantar ese bloqueo específico de cuentas.

Tomás Yarrington,quien recientemente gano a la FGR en otro amparo, no es precisamente un contribuyente modelo atrapado por la burocracia: en 2023 fue sentenciado en EU a 9 años de prisión por lavado de dinero, tras declararse culpable de aceptar sobornos por más de 3.5 millones de dólares.

Además, ha enfrentado múltiples causas en México y en 2025 regresó al país tras su situación en Estados Unidos, con nuevos frentes judiciales abiertos.

Lectura política

El caso exhibe una ironía muy mexicana: un personaje señalado durante años por corrupción y lavado consigue una victoria procesal no porque haya demostrado inocencia, sino porque la autoridad financiera hizo mal el pegado legal

La UIF pierde por forma, no porque el fondo de la biografía de Yarrington se haya blanqueado.

Y eso deja una lección incómoda: cuando el Estado quiere castigar con medidas extraordinarias, también está obligado a trabajar con expediente fino, porque si no, el acusado más tóxico termina capitalizando los errores del gobierno que se repiten una y otra vez con diferentes gobiernos.

Tomás Yarrington volvió a cobrar un raro dividendo de la justicia: no el de la inocencia, sino el de la torpeza oficial.

La UIF, tan dada a actuar como cerrajero financiero, se quedó sin llave jurídica para sostener el candado sobre sus cuentas, y el juez le recordó que en derecho no basta con oler a culpable para congelar patrimonio.

Así, el exgobernador reaparece en escena con una victoria procesal que no lo absuelve de nada, pero sí exhibe otra vez el viejo deporte nacional de fabricar castigos con expediente chueco.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

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