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viernes, 13 de marzo de 2026

«30 SITIOS SIN PROCESAR ?»: «COLECTIVO le ENTREGÓ a FISCALIA de AMERICO LISTADO que EXHIBE porque TAMAULIPAS esta en el PODIO NACIONAL de los CUERPOS SIN NOMBRE y los NOMBRES SIN CUERPO»…subcampeon en levantones y si no hay cadaver, bajan los homicidios.


El Tamaulipas que aun gobierna Morena y Americo Villarreal , no es un “estado de hallazgos”, es un gigantesco campo de exterminio administrado con sello oficial, donde las familias ponen los picos y la Fiscalía pone las excusas para no escarbar y no identificar, pues en esta entidad pateas la tierra y brota un cuerpo.

Los 30 sitios “pendientes”: mapa de la barbarie

El colectivo Amor por los Desaparecidos de Reynosa, llega a la Fiscalía con un registro de entre 20 y 30 puntos donde hay restos o indicios claros, localizados desde 2023, y que las autoridades ni siquiera se han dignado a procesar. No estamos hablando de rumores, sino de lugares reportados formalmente, documentados en recorridos de búsqueda, que siguen ahí, a la intemperie burocrática, mientras el fiscal en turno promete “no habrá retrocesos”.

Esos 30 puntos no son anécdotas, son la versión 2023‑2025 de lo mismo que los colectivos llevan años denunciando: sitios de exterminio, crematorios clandestinos, terrenos donde se cocina humano y se entierra a paladas el rastro de la guerra no declarada contra la población civil. 

En Tamaulipas, la lista que entrega el colectivo parece más un croquis de un campo de concentración extendido que un “pendiente de diligenciar”.

Fosas, hornos y “hallazgos”: la normalización del horror

Amnistía Internacional acaba de recordar lo obvio: México vive un fenómeno continuo de desapariciones y fosas, y Tamaulipas forma parte de esa cartografía del horror, junto con lugares como Teuchitlán, Jalisco, donde se han localizado fosas y crematorios clandestinos. Colectivos en Tamaulipas han documentado al menos 57 campos de exterminio, esos sitios donde no basta con desaparecerte, también hay que borrar tu cuerpo a fuego y a balazos.

Desde San Fernando, donde comenzaron a aparecer tumbas masivas a inicios de la década pasada, hasta las fosas de Reynosa documentadas por periodistas y organizaciones, el estado carga una década larga de hallazgos que las autoridades llaman “eventos”, como si fueran conciertos y no cementerios. 

Tamaulipas no sólo aporta fosas, aporta formatos innovadores de crueldad: hornos improvisados, casas de exterminio, predios usados como línea de ensamblaje de muerte.

Segundo lugar en desapariciones, primer lugar en cinismo

Los datos oficiales confirman que el país vive una crisis de desapariciones donde se esfuman alrededor de 40 personas al día, y Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional en número de personas desaparecidas, sólo por debajo del Estado de México,seguido de Jalisco con más de 13 mil registros (13,681). Es decir: el estado no compite por medallas en educación, salud o seguridad, pero en desapariciones está en el podio, con constancia olímpica.

Y mientras tanto, la discusión pública se llena de eufemismos: “hallazgos”, “sitios con restos”, “puntos de interés”, como si lo que hubiera en el suelo fueran piedras arqueológicas y no personas trituradas por una maquinaria que combina crimen organizado, fuerzas federales, policías locales y omisión institucional. Tamaulipas aporta cifras de guerra sin que nadie declare una guerra, y encima pretende que le aplaudan sus comunicados de “fortalecimiento de la atención a víctimas”.

Una Fiscalía que acumula cuerpos, no justicia

El historial forense del estado es brutal: sólo en 2023 la Fiscalía recibió más de 3 mil cadáveres y no pudo identificar a todos; buena parte terminó almacenada en anfiteatros saturados, en agencias funerarias y, cuando ya no hay espacio, en fosas comunes. En paralelo, Tamaulipas figura entre las entidades con más cuerpos sin identificar en fosas comunes y Semefos, superado sólo por Sonora, con más de mil restos anónimos enterrados como inventario sobrante.

Para administrar esta negligencia, el estado presume centros de resguardo de cadáveres, con capacidad para cientos de cuerpos, como si estuviera inaugurando plazas comerciales y no bodegas de muertos sin nombre. A las familias les dicen que se “trabaja en un plan de exhumaciones” y en “cruces genéticos”, pero la realidad es que el sistema está diseñado para que sea más fácil enterrar un cuerpo que asignarle un nombre.

Tamaulipas: nombres sin cuerpo y cuerpos sin nombre

Desde hace años, organizaciones y periodistas han documentado que Tamaulipas es territorio de fosas clandestinas y sitios de exterminio, y que el Estado mexicano ha sido “el gran ausente” en la búsqueda, obligando a las familias a volverse investigadoras, peritas, topógrafas y archivistas del horror. La ecuación es perversa: mientras las madres buscan nombres sin cuerpo, la Fiscalía acumula cuerpos sin nombre en fosas comunes, anfiteatros y “centros de resguardo”.

En Tamaulipas, la lista de 30 sitios sin procesar no es un error administrativo, es una radiografía del modelo: si nadie toca esos lugares, si nadie abre esas fosas, si nadie identifica esos restos, entonces estadísticamente el problema se mantiene “bajo control”. Es el estado perfecto para que el gobierno de Morena y Américo Villarreal,administren la barbarie en Excel antes que enfrentarse a la verdad de un territorio sembrado de muertos.

Con informacion: HoyTamaulipas/

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