Visitanos tambien en:

lunes, 19 de octubre de 2026

«AQUI TODO SIGUE IGUAL desde QUE TU TE FUISTE ?»: DE MAULEON EXHIBE la MISMA CANCION IGUAL de TRISTE del SISTEMA de SALUD que IBA ser como DINAMARCA»…y Andres,se sigue llamando Andres.


«Aquí todo sigue igual desde que tú te fuiste». La frase de “No hay novedad”, que interpretan Los Cadetes de Linares, le queda como dedicatoria al sistema de salud que López Obrador dejó en manos de Claudia Sheinbaum. Nada más que aquí no llora un hombre por una ausencia: lloran familias por lo que no llega. La medicina. La atención. La cama. El tratamiento que no puede esperar a que el gobierno termine de felicitarse en nombre del pueblo y el humanismo transformador, que mas parece depredador.

Héctor de Mauleón retrata en su videocolumna esa continuidad miserable: trabajadores del IMSS que salen a protestar por la falta de medicamentos, equipo y condiciones para atender a los pacientes. No son los adversarios inventándole achaques al paraíso. Son quienes trabajan adentro y conocen las goteras detrás del decorado de Dinamarca.

No hay novedad, Andrés. Tu Dinamarca sigue sin aparecer.

Lo que sí aparece es el personal médico dando la cara por las carencias que no decidió. Porque una cosa es presumir un sistema de salud desde un templete y otra intentar que funcione desde un hospital. 

Desde arriba, todo es una hazaña histórica; desde abajo, según las denuncias recogidas por De Mauleón, faltan insumos, sobran consultas y quedan plazas sin cubrir. La propaganda tiene otros datos; el enfermo tiene otros dolores.

El columnista recuerda aquella promesa de noviembre de 2021: el problema del abasto iba a resolverse y, si no se cumplía, López Obrador dejaría de llamarse Andrés Manuel.

Pues el nombre salió mejor protegido que los pacientes.

Andrés se sigue llamando Andrés. El desabasto se sigue llamando desabasto. Y al fracaso, por lo visto, basta cambiarle el membrete para presentarlo como continuidad de la transformación.

También quedó la megafarmacia: ese monumento a la idea de que una bodega gigantesca podía sustituir lo que exige una distribución eficaz. De Mauleón la describe con andenes vacíos y sin mayor actividad. Una escenografía monumental para una promesa que no se convirtió en solución. Porque los medicamentos no llegan a las manos de los enfermos por decreto, por aplauso ni por gira inaugural.

Pero lo más triste de esta canción no es el ridículo del poder. Son los bebés muertos en hospitales del IMSS en Jalisco y Durango que menciona la columna; son las denuncias sobre carencias de insumos y sobre un antibiótico que, en al menos uno de esos casos, habría hecho falta. Ahí se acaba el chiste. Ninguna ocurrencia presidencial alcanza para tapar semejante dolor.

Sheinbaum heredó ese sistema y, en la lectura crítica de De Mauleón, también la decisión de proteger a sus responsables. Cambió la voz del gobierno, pero las protestas siguen reclamando lo elemental: condiciones para atender y medicamentos para curar.

No hay novedad, Andrés.

Aquí todo sigue igual desde que tú te fuiste.

Y ésa no es una canción para extrañarte. Es un reclamo por lo que dejaste.

Con información: HECTOR DE MAULEON/LATINUS

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: