El “gobierno ahorrador” del segundo piso de la Presidenta Claudia Sheinbaum, que presume tijeras resultó tener la mano más suelta que Lady Gaga en concierto, al menos en aduanas: se volaron el techo del presupuesto y todavía quieren medalla por “austeros”.
El austericidio selectivo
En el papel, a la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) le aprobaron 1,940 millones de pesos para 2025. En los hechos, acabaron operando con 5,342 millones y gastando 5,099 millones. Traduzcamos: se “equivocaron” apenas por 3,158 millones de pesos, 162% arriba de lo que el propio Congreso les autorizó, mientras recortaban a Salud, Educación, Medio Ambiente, Mujeres y Cultura.
O sea, para vacunas, refugios, escuelas y bosques sí hay tijera; pero para la burocracia aduanera hay barra libre con postre, digestivo y caja completa de puros.
La nómina dorada del “pueblo”
El truco está en el rubro más bonito del manual del cínico público: “servicios personales”. Ahí entran sueldos, salarios, prestaciones, honorarios y seguridad social de la estructura operativa, administrativa y de mando. Se aprobaron 1,812 millones, pero el gobierno federal lo infló a 3,729 millones de pesos.
Mientras te venden el cuento de que “nadie por encima de la ley” y “nadie gana más que tal o cual”, la billetera se abre como aduana sin inspección para la nómina consentida.
Las “ayudas” misteriosas
El capítulo de “ayudas y otros gastos” es casi una sátira escrita sola: aprobaron 4.4 millones de pesos. Terminaron gastando 123.2 millones. Ni el mejor mago del presupuesto explica cómo de un numerito casi simbólico se multiplica por más de 27 sin que nadie se sonroje en Hacienda.
Cuando se pidió explicación a ANAM y a la Secretaría de Hacienda, la respuesta fue el clásico silencio administrativo: nadie contestó. Mucho discurso de “gobernanza responsable”, pero a la hora de rendir cuentas, mute absoluto.
Pero eso sí, recaudación récord
El año pasado las 50 aduanas recaudaron 1 billón 449,461 millones de pesos en impuestos, 15.5% más que en 2024 y por fin por encima del nivel prepandemia. Negocio hay, flujo hay, caja hay: 27 de cada 100 pesos de impuestos vienen ya del comercio exterior.
Y con esa cifra en mano, el relato oficial es redondo: “modernización integral”, “tecnología de punta”, “combate a la evasión y el contrabando”, “mayor recaudación sin reforma fiscal”. Todo suena precioso… hasta que ves que la modernización empieza por asegurar primero la nómina, las “ayudas” y el sobrejercicio.
El colmo del gobierno “ahorrador”
Para 2026, el PEF les aprueba 3,426 millones de pesos, con la promesa de digitalización, agilizar el flujo de mercancías y reducir tiempos de espera. El discurso: “eficiencia recaudatoria”, “gobernanza responsable”, “fortalecimiento institucional”. La práctica: un año antes ya demostraron que pueden gastar 162% de lo aprobado mientras otras dependencias sobreviven con tijera en la yugular.
El “gobierno ahorrador” no ahorra: reacomoda. Recorta donde no duele al poder y engorda donde el control es clave: aduanas, recaudación, fuerza de mando. A la ciudadanía le venden austeridad; adentro operan derroche selectivo con justificante de “recaudación récord”.
En resumen: México no tiene un gobierno austero, tiene un gobierno con discurso austero y costumbres caras. Y las aduanas son el espejo donde el cuento del ahorro se hace trizas, factura en mano.
Con informacion: ELECONOMISTA/

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