Visitanos tambien en:

viernes, 6 de noviembre de 2026

“FISCAL se HACE TARUGO: GOVEA CONFIRMA FUE la GUARDIA ESTATAL en HELICOPTERCITO los ASESINOS de ARANZA y DESPLIEGA TRABALENGUAS BALÍSTICO”… 4 tripulantes y solo 3 traían armas.


Al fiscal de Tamaulipas ,el expresidiario de penal de alta seguridadde Almoloya,hoy del Altiplano, Jesús Eduardo Govea Orozco, la periodista Azucena Uresti le pregunta por los policías y el fiscal le contesta por los proyectiles. Le pide nombres, ubicación y responsabilidades; él despliega la cortina de tecnicismos: “correlación”, “elementos balísticos”, “el elemento específico, el crucial”. Una pregunta entra a la Fiscalía y sale convertida en trabalenguas muy a pesar de que ya saben quien disparo.

La periodista pregunta quién; el fiscal explica cómo algún día podrán precisar quién. Y entre una cosa y otra instala su especialidad discursiva: el “vamos muy, muy avanzados”, esa fórmula elástica que anuncia movimiento sin comprometer una llegada.

El asunto tiene un límite bastante concreto: no están buscando a un pasajero extraviado entre las terminales de un aeropuerto. Según lo informado por el propio fiscal y recogido por Proceso, en el helicóptero viajaban cuatro integrantes de la Guardia Estatal (…no le caben mas): un piloto y tres policías. 

El mismo reporte señala que ya se estableció que el proyectil que mató a Aranza salió de esa aeronave, aunque falta determinar quién accionó el arma. Cuatro personas a bordo: un universo delimitado, no una multitud anónima.

Pero en la retórica de Govea, el helicóptercito adquiere dimensiones de laberinto. Hay aeronave, hay ocupantes, hay armamento y hay registros por revisar; lo que no aparece en sus respuestas es una explicación igualmente concreta de qué falta, quién debe entregarlo y cuándo estará listo. En cambio, aparece la salivística: el arte de disparar subordinadas hasta dejar la pregunta original fuera de combate.

“Dependemos en gran medida de la cooperación de la Secretaría de Seguridad Pública”, dice. La frase merece detenerse: la Fiscalía presenta como dependencia lo que la ciudadanía espera que sea exigencia. 

Si necesita documentos, armas, registros o comparecencias, que explique qué solicitó, cuándo lo pidió y qué sigue pendiente. Porque “estamos esperando cooperación” no puede convertirse en una cómoda sala de espera para la rendición de cuentas.

Desde luego que una investigación seria necesita balística. Desde luego que establecer de dónde salió una bala no equivale, por sí solo, a demostrar quién apretó el gatillo; esa responsabilidad individual todavía estaba pendiente de determinar, según la información publicada. Lo cuestionable no es que haya peritajes:es que el lenguaje de los peritajes termine funcionando como parapeto ante preguntas que también exigen respuestas administrativas y políticas.

¿Cuántas armas llevaban? ¿Quién tenía cada una bajo resguardo? ¿Quiénes dispararon? ¿Qué diligencias se han practicado con los ocupantes? ¿Qué medida se ha tomado respecto de los agentes? No son preguntas enemigas de la ciencia forense. Son preguntas enemigas de la vaguedad.

Azucena pone el dedo en la responsabilidad y Govea lo muda al laboratorio. Ella busca sujetos; él ofrece procedimientos. Ella pregunta por policías; él responde con la biografía del proyectil. Y así, entre correlaciones y avances “muy, muy” avanzados, la comparecencia corre el riesgo de convertirse en una demostración de cuánto puede hablar un funcionario sin despejar lo que le preguntan.

Aranza tenía siete años. La investigación sobre su muerte no necesita menos rigor, sino explicaciones a la altura de ese rigor y de esa pérdida. Nadie le está pidiendo al fiscal que sustituya las pruebas por una ocurrencia. Se le está exigiendo que no sustituya las respuestas por un glosario.

Porque una cosa es tomarse el tiempo necesario para acreditar responsabilidades y otra, muy distinta, hacer del “todavía falta” una forma de gobierno. La balística debe esclarecer el disparo, fiscal; no servirle de chaleco antibalas a su discurso.

Con informacion: GRUPO FORMULA/ PROCESO/

jueves, 5 de noviembre de 2026

LA "LECCIÓN de las ELECCIONES: CÓDIGO MAGENTA DESMENUZA el BATACAZO en ESTADOS UNIDOS"... con dedicatoria al patio trasero.


El análisis de Rodrigo Carvajal en Codigo Magenta desmenuza cómo el «tsunami azul» del 3 de noviembre barrió con la soberbia republicana, dándole a los demócratas su mayor victoria intermedia desde el escándalo de Watergate en 1974 (55 escaños en el Senado y 258 en la Cámara de Representantes).

El batacazo en Estados Unidos se resume en una serie de sacudidas políticas con dedicatoria especial para el patio trasero mexicano:

El «milagro» texano: Contra todo pronóstico, el bastión conservador se pintó de azul. James Talarico (un pastor y exprofesor de 38 años) se llevó el Senado —algo que un demócrata no lograba desde 1988— y Gina Hinojosa hizo historia como la primera gobernadora latina y la primera demócrata al mando del estado desde 1993, prometiendo una revolución económica contra los multimillonarios y cabilderos de Austin.

Lección 1: Hoy eres el rey del mundo y mañana nadie te conoce.Hace menos de dos años, Trump tenía de rodillas y temblando de miedo a Wall Street, Silicon Valley, universidades y medios tradicionales. Hoy es el gran perdedor. Su arrogancia y pleitos internos (como romper con los senadores John Cornyn y Tom Tillis) entregaron estados impensables como Kansas (que no elegía un senador demócrata desde 1932), Ohio, Iowa y Carolina del Sur, ayudados incluso por las fuerzas ocultas de la familia Bush en Texas. 

Senado54Demócratas44Republicanos
34 que no se renuevancambia de partido2 por asignar31 que no se renuevan
Cámara247Demócratas153Republicanos
cambia de partido35 por asignar

Resultados de las elecciones al Senado

Se eligen 35 de los 100 escaños. Pulse en un Estado para ver los resultados por condado

Escaños

54Demócratas+7 escaños
Por decidir 2
44Republicanos−7 escaños
51 para la mayoría

Incluye los 65 escaños que no se eligen este año: 34 demócratas y 31 republicanos.

Los demócratas controlarán el Senado

  • Ganador declarado
  • Va por delante
  • Sin resultados aún
  • Sin elección

El espejo mexicano: ¿Qué tan blindada está realmente Claudia Sheinbaum frente a los inminentes problemas fiscales, las fracturas internas de las tribus de la 4T y la cacería de las agencias de EE. UU. contra los capos del régimen?

Lección 2: Jubilar a los dinosaurios sí funciona. La vieja guardia demócrata (Chuck Schumer y Hakeem Jeffries), tras una década de ser criticados por tibios y genuflexos, tuvo el acierto de soltar el micrófono. Apostaron por una camada de pastores, maestros, activistas y rostros jóvenes como Talarico, Hinojosa, Abdul El-Sayed y John Ossoff, quienes humillaron a Trump en su propio juego mediático del siglo XXI. 

El espejo mexicano: Un recado urgente para que Jorge Romero, «Alito» Moreno, Dante Delgado y Guadalupe Acosta Naranjo dejen de reciclarse y abran la cancha a nuevos perfiles.

Lección 3: El voto de castigo no perdona (y la lealtad dura lo que el éxito). Como bien resumió Mitt Romney, un mal carácter sumado a malas políticas da pésimos resultados. Los aranceles erráticos, la guerra impulsiva en Irán, el déficit, el caso Epstein y la brutalidad migratoria de ICE provocaron lo que Ron DeSantis llamó casi un «evento de extinción» para los republicanos. El Valle del Río Grande y el voto latino cobraron factura —incluyendo el histórico triunfo de Bobby Pulido en el Distrito 15 de Texas—. El barco se hundió tan rápido que, en menos de 24 horas, el vicepresidente J.D. Vance ya estaba traicionando la herencia maldita de Trump en X para salvar su propia candidatura en 2028. 

El espejo mexicano: Con la aprobación de las políticas del gobierno en caída libre, ¿cuánto tardará Sheinbaum en hacer en público lo que ya se dice en privado y pintar su raya de la herencia de López Obrador?

Lección 4: Las democracias reviven (si todavía tienen tribunales). Citando a Pippa Norris de Harvard, Carvajal recuerda que, al igual que en Brasil, Serbia e Israel, los ciudadanos de a pie pueden corregir el rumbo y darles un baño de realidad a los líderes autoritarios, siempre y cuando las elecciones sigan protegidas por tribunales autónomos.

Queda en el aire la incógnita más ácida para México: saber si alguien tomará nota o si de plano ya no queda una democracia que salvar en el país. Si todo está perdido, al menos nos quedará el consuelo espiritual de ir por una hamburguesa a Whataburger.

Con información: CODIGO MAGENTA/