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martes, 14 de abril de 2026

«ATACANTE IBA en AUDI PLACAS de TAMAULIPAS ?»: SICARIO APROVECHO VICTIMA de SINALOA BAJO la VENTANILLA de BLINDADA para EJECUTARLO FRENTE a TRANSITO»…que dice quedo inmóvil en modo ‘shock’.


A las 12:50 del día de ayer, en esa burbuja premium llamada San Pedro, un hombre fue ejecutado de cinco balazos en la cabeza mientras un policía vial — armado y aparentemente paralizado — observaba el episodio con la pasividad de quien ve pasar un repartidor de Uber Eats. Todo ocurrió sobre la Avenida Roble, frente a cámaras municipales que, curiosamente, decidieron no ver nada.

La víctima: Juan Carlos García Núñez, 26 años, originario de Sinaloa, con seis meses radicando en Nuevo León y, según su INE, domiciliado en la Colonia Vista Hermosa de Monterrey. Manejaba una Grand Cherokee blanca blindada con placas “colgadas” TEC‑926‑A, que pertenecían a un vehículo dado de baja. 

La elegancia del blindaje no sirvió de escudo cuando, tras ser detenido e infraccionado por el agente de la Patrulla 701, bajó la ventanilla para entregar sus papeles; en ese justo instante, alguien se emparejó desde otro vehículo y lo remató con una pistola 9 mm.

Fuentes cercanas a la investigación afirmaron que el atacante viajaba en una camioneta Audi con placas de Tamaulipas— detalle que huele a guerra entre plazas — mientras otras versiones apuntan a un encapuchado en moto. En todo caso, los casquillos se quedaron en el pavimento y el policía, con su arma en la cintura, nunca intervino, lo cual no es novedad ni en San Pedro,ni en Tamaulipas,ni resto del pais.

Horas más tarde, el Secretario de Seguridad de San Pedro, José Luis David Kuri, salió a dar la conferencia más contradictoria del día: dijo que el agresor iba a pie (no en vehículo), que sólo disparó tres veces (no cinco), que la víctima no fue infraccionada (aunque se dijo lo contrario) y que en realidad vivía en Guadalupe (no en Vista Hermosa, como dicta la credencial). Todo sin pruebas, pero con aplomo. Reconoció, eso sí, que el agente vial portaba un arma, aunque no la usó “porque estaba en shock”. Lástima que el shock no es figura legal ni causa eximente de omisión.

Tras el tiroteo, socorristas de Protección Civil y Cruz Roja intentaron reanimar a García, pero murió tendido en plena avenida, con el blindaje hecho anécdota. La escena fue acordonada; llegaron hermanos alterados, una madre colapsada y una autoridad que prefirió mirar al suelo.
La Fiscalía estatal guardó silencio, mientras el Ayuntamiento de San Pedro emitía un boletín “básico”: el conductor fue “abordado” por un policía, nada más. Ni por qué, ni cuándo, ni quién disparó. Puro minimalismo burocrático aplicado al crimen.

Fuentes policiales atribuyen el atentado a disputas entre el Cártel de Sinaloa, remanentes de los Beltrán Leyva y un grupo nuevo que busca controlar la zona metropolitana.

Mientras tanto, en la esquina más vigilada de Nuevo León, un hombre fue asesinado frente a un policía armado que no disparó, frente a cámaras que no vieron, y frente a autoridades que no cuadran ni el número de balazos.

Bienvenidos al municipio donde hasta las ejecuciones tienen comunicación social.

Con informacion: ELNORTE/

LA «MATRIARCA lo PROTEGE»: «LLUVIA de ACUSACIONES a SAMUEL BADILLO EXHIBEN OTRA VEZ FUNCIONARIO SOLAPADO por AMERICO y su ESPOSA»…ya se veia,desde Octubre de 2022.


La corrupción alrededor de Samuel Badillo Amador,ahora Subsecretarío de Bienestar Social bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal ,quien fungio como coordinador de Delegaciones desde el mes de octubre del año 2022, no “apareció” en SEBIEN: viene oliendo rancio desde antes de que Américo Villarreal se sentara en la silla del poder en octubre de 2022, y hoy las denuncias públicas solo confirman que el tipo ya venía amaestrado,era un consumado corrupto y solo le faltaba mostrarse.

El preámbulo del sexenio

En los días en que el morenismo y los ciudadanos esperanzados de un cambio que no fuera la reversa,celebraban la inminente coronación de Américo Villarreal,el sedicente medico que iba sanar Tamaulipas , terminó enfermándolo mas con ayuda de su familia,esposa,hijos e hija que sin haber sido elegidos en las urnas, gobiernan.

Samuel Badillo es identificado como operador politico,pero ademas como consentido que todo le consiente de «Doña Vitamina», como se indentifica en redes a Maria Santiago de Villarreal, la esposa de Americo y gobernadora de facto de Tamaulipas,que desde 2022 ya exhibía su conducta en redes pidiendo lana “para unos gastos del Ameriquín”, el hijo «trampa» del gobernador, que han sido «agarrados» con las manos en la masa una y otra vez, como si la transición fuera caja chica y no acto republicano.

Ese episodio, documentado desde octubre de 2022, no fue anécdota: fue el aviso de cómo se iba a manejar la nueva moral pública en Tamaulipas, con un cuadro que negociaba recursos en nombre del gobernador electo como si fuera cobrador de confianza y que también aparece en imagenes con otras figuras acusadas de desviaciones de conducta que chocan con lo dispuesto en el código penal, una Senadora de Morena ligada a múltiples «transa_acciones» y un Subsecretario General de gobierno con curricula zeta que prestaba maquinaria del ayuntamiento para enterrar cuerpos de migrantes inocentes en San Fernando y el mas peligroso de todos, Norberto Barron, Secretario Privado de Americo y enlace con el narco,la pieza que Washington necesita para armar el rompecabezas de la colusion criminal de Americo Villarreal, que pasa por Sinaloa y va mas alla de Tamaulipas. 

El protegido de la casa grande

Pasaron los meses y, lejos de ser castigado, Badillo terminó premiado: primero como coordinador de Delegaciones desde octubre de 2022, y después ascendido a Subsecretario de Bienestar Social, escalando en el organigrama mientras se “olvidaba” su viejo escándalo de billetazos.

La narrativa que hoy circula en medios locales lo coloca además como protegido directo de María Santiago, esposa del gobernador, lo que explicaría el blindaje político que lo ha mantenido intacto pese a los cuestionamientos públicos.

De la advertencia al expediente social

Hoy las denuncias por acoso laboral, abuso de poder y corrupción en la Secretaría de Bienestar Social ya no son chisme de pasillo, sino acusaciones reiteradas en medios y redes, que señalan a Samuel Badillo como centro de un esquema de abusos operados desde el cargo.

Lo que en 2022 parecía “solo” un morenista pidiendo dinero para el Ameriquín, en 2026 se ve como la versión beta de un funcionario que, una vez con nombramiento y fuero burocrático, simplemente profesionalizó los mismos vicios con sello oficial.

Corrupción anunciada

La historia, contada en orden, es brutalmente simple:

  • Primero, lo exhiben pidiendo dinero en nombre del gobernador electo.
  • Después, lo colocan en un cargo clave en Bienestar Social en octubre de 2022.
  • Más tarde, lo ascienden a subsecretario, ya con el escándalo archivado en el cajón de “cosas que no se mencionan”.
  • Y ahora llueven denuncias por acoso, abuso de poder e irregularidades financieras, mientras la esposa del gobernador aparece en el relato como su paraguas político.

No es que Samuel Badillo se haya vuelto corrupto en el camino; el tipo ya venía así de fábrica, solo necesitaba que Américo Villarreal y su círculo le entregaran la oficina, el sello y la oportunidad perfecta para mostrarse.

Con informacion: MEDIOS/REDES

«YA APARECIO el EDIL y su PADRE pero…NO CARLOS EMILIO»: DESMENUZAMOS FRASE por FRASE el «RESCATE CUENTACHILES» de HARFUCH…no dice “liberados de un cautiverio,de una casa de seguridad,tras algun enfrentamiento, fue estilo Americo en Tamaulipas».


El estratega «cuentachiles» de la Seguridad Federal en Mexico, por cierto de curricula manchada, Omar García Harfuch ,se puso el traje de “Batman Tropical”, encendió la batiseñal en X y nos recitó una letanía de siglas para celebrar un “rescate” donde, curiosamente, no hay un solo detenido a cuadro.

Desmenuzando el tuit, palabra por palabra

  1. “Tras un operativo federal coordinado…”
    • Traducción: una forma pomposa de decir “movilizamos un chorro de gente y gasolina”. Nadie explica quiéncoordinó, qué se planeó ni cómo se ejecutó; solo sabemos que al final aparecieron vivos el alcalde de Taxco y su padre, pero ningún presunto secuestrador en calidad de detenido.
    • Un operativo que termina con cero capturas, cero aseguramientos relevantes y cero fotos de presuntos responsables es, en la narrativa oficial, “coordinado”; en cualquier manual serio de seguridad, es cuando mucho un “hallazgo” o un “acercamiento controlado” con criminales que se retiran tranquilos.
  2. “que implicó el despliegue de personal en tierra y el apoyo de helicópteros…”
    • Aquí entra la pirotecnia: tierra, aire, seguramente faltó mar y espacio exterior. El mensaje no es “resolvimos el caso”, sino “gastamos chingo de presupuesto, miren qué grande es mi operativo”.
    • Más de 500 elementos militares y de fuerzas federales sobre el terreno, según crónicas locales, para localizar a un alcalde que, de acuerdo con versiones periodísticas, había ido a negociar el plagio de su propio padre y terminó también levantado. Esta parte, claro, no aparece en el marketing de la SSPC.
  3. “gracias a la coordinación efectiva de @SEDENA, @SEMAR, @FGR, @GN y @SSPC…”
    • El hilo se convierte en desfile patriótico de menciones:Defensa, Marina, Fiscalía, Guardia Nacional y la propia secretaría de Harfuch.
    • Es la típica fórmula de propaganda: si nombras a todos, la responsabilidad se diluye; si algo sale mal, “fue un esfuerzo conjunto”; si algo sale bien, el crédito es del que tuitea primero. Lo que nunca se detalla es qué hizo cada institución: ¿quién investigó, quién ordenó cateos, quién puso inteligencia, quién se limitó a posar para la foto aérea?
  4. “…en conjunto con autoridades de Guerrero y del Estado de México (@SSPGro, @FGEGuerrero, @FiscaliaEdomex y @SS_Edomex)”
    • Más siglas, más escenografía: parece boletín de campaña, no parte informativo de una operación de alto riesgo.
    • Llama la atención la insistencia en subrayar que el Estado de México estuvo metido en un caso cuyo epicentro es Taxco, Guerrero,mas que reconocimientos el preámbulo para endosar culpas venideras.
  5. “fueron localizados… el presidente municipal de Taxco de Alarcón, Juan Andrés Vega Carranza, y su padre, quien fue privado de la libertad el pasado 11 de abril”
    • Palabra clave: “localizados”. No dice “liberados de un cautiverio”, “rescatados de una casa de seguridad” ni “rescatados tras enfrentamiento”.
    • La narrativa pública documenta que el padre del alcalde fue plagiado el 11 de abril por un grupo armado, y que el propio edil habría sido secuestrado cuando fue a negociar la liberación. Eso implica una operación criminal clara… pero, otra vez, el tuit no menciona ni un arma asegurada, ni un detenido, ni un solo dato de la estructura responsable.
  6. “ambos se encuentran a salvo
    • La frase correcta sería: “ambos están vivos, lo cual ya es ganancia en México”. Pero “a salvo” suena a que el Estado controla el territorio, cosa que desmienten las mismas crónicas: más de 500 militares rastreando cerros para encontrar a un alcalde morenista desaparecido en un municipio donde la Familia Michoacana y otras estructuras llevan rato mandando.
    • Que el alcalde y su padre sigan respirando no significa que el Estado haya recuperado nada; solo significa que, esta vez, los criminales decidieron no cerrar la historia con dos cadáveres.
  7. “Se continuarán las operaciones para detener a los responsables
    • El clásico cierre de libreto: promesa al aire, sin plazos, sin órdenes de aprehensión anunciadas, sin nombres, sin fichas rojas.
    • Cuando el operativo fuerte ya pasó y solo quedaron los comunicados, la frase “se continuarán las operaciones” suele traducirse como “ya veremos si dentro de seis meses anunciamos la detención de uno de los halcones y lo presentamos como ‘cabecilla’”.

¿Se puede llamar “rescate”?

Si no hay enfrentamiento, no hay casa de seguridad cateada, no hay cadena de custodia exhibida, no hay parte oficial de detenciones y lo único verificable es que el alcalde y su padre aparecieron vivos tras días de negociación y despliegue, lo que tenemos es localización en condiciones opacas, no un “rescate” en sentido operativo.

Además, el propio contexto de la historia huele más a arreglo que a irrupción heroica:

  • El padre del edil, director de un hospital del IMSS‑Bienestar, es plagiado por un grupo criminal en Taxco.
  • El alcalde suspende actos públicos y termina también desaparecido cuando intenta negociar la liberación de su padre.
  • Días después, tras un operativo que exhibe fuerza pero no resultados procesales, ambos “aparecen a salvo”, mientras las estructuras criminales en la zona siguen intactas.

En cualquier estándar serio, un rescate implica: neutralización de la célula que mantiene el cautiverio, aseguramiento del lugar, aseguramiento de armas, vehículos y equipo, detenidos presentados ante MP y, mínimo, un paquete de órdenes de captura en curso. Aquí solo hay helicópteros, conferencias y un tuit con espíritu de spot.

El Batman Tropical y el “¿para cuándo Carlos Emilio?”

Y mientras el “Batman Tropical” presume cómo mueve cielo, tierra y helicópteros por un alcalde de Morena, la base le recuerda en los comentarios el caso que no sale en las fotos: Carlos Emilio Galván Valenzuela, desaparecido a los 21 años en Mazatlán.

Carlos Emilio salió a divertirse a la Terraza Valentinos; entró al baño y nunca volvió.

Su madre, Brenda Valenzuela, lleva meses acusando abandono institucional: ninguna autoridad le da respuestas coherentes, solo la retahíla de “estamos investigando” mientras el Estado de Sinaloa organiza su carnaval y promociona turismo como si no tuviera a un joven tragado por la noche y la impunidad.

Por eso el comentario en el tuit de Harfuch no es mero troleo:

  • “Batman tropical, ¿para cuándo el operativo para encontrar a Carlos Emilio Galván Valenzuela?” es un recordatorio de clase: el Estado despliega medio Ejército cuando el desaparecido es alcalde morenista y su padre funcionario; cuando se trata de un joven sin cargo, la respuesta es burocrática, lenta y llena de silencio.
  • La madre de Carlos Emilio no solo denuncia inacción; denuncia que las autoridades incluso se niegan a transparentar videos, tiempos y actuaciones dentro del propio antro vinculado a figuras de gobierno, como ha documentado la prensa.

Así, el “operativo federal coordinado” se convierte en vitrina de la desigualdad procesal: unos desaparecidos tienen helicópteros, otros apenas obtienen un folio de carpeta.

La pregunta de fondo, entonces, no es si Omar García Harfuch puede mover helicópteros, sino para quién los mueve.

Y mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer y su madre grita sola contra la pared, el “Batman Tropical” nos lee el listado de instituciones en X como si eso, por sí mismo, fuera justicia.

Con informacion : @Oharfuch/

«QUERIAN que se BAJARA de la BLINDADA ?»: «JUAN CARLOS ERA de SINALOA y lo EJECUTARÓN por CAUSALIDAD después de ser INFRACCIONADO en SAN PEDRO de las EJECUCIONES N.L…ahi donde acusaban al «Tío Mau» de dejar entrar al CDS.


En San Pedro de las ejecuciones N.L , donde la “seguridad de primer mundo” se interrumpe recurrentemente con tableteo de metralletas, donde presumen cámaras en cada poste y patrullas relucientes, volvió a enseñar su lado oscuro: ahí, donde la casualidad usa uniforme y la causalidad se lava las manos con gel antibacterial.

Un hombre fue ejecutado segundos después de haber sido infraccionado por un agente vial. Literal: apenas terminó la «gestión administrativa» y llegaron los balazos. Juan Carlos García Núñez, 26 años, originario de Sinaloa y residente nuevo en Monterrey, alcanzó a ser atendido por paramédicos antes de morir en su camioneta blindada Jeep (blindaje que, como suele pasar, solo detiene multas, no sicarios).

El ataque ocurrió a unos metros de una patrulla municipal—sí, justo detrás—y bajo dos cámaras municipales en el cruce de Roble y Bulevar Botánica. Las mismas cámaras que ahora “ya se están revisando” (una frase con tanto brillo de rutina burocrática que ya es lema en cada ejecución urbana).

El Municipio confirmó que sí, efectivamente, el ahora occiso fue infraccionado minutos antes, pero omitió precisar por qué. Tal vez por exceso de velocidad, o por ir en el carril equivocado de la vida. La versión oficial promete revisar las imágenes y “cooperar plenamente”, lo cual, en lenguaje institucional, equivale a decir: ya veremos quién se atreve a preguntar demasiado.

Mientras tanto, los hermanos del fallecido intentaron llegar al cuerpo en motocicleta pero fueron contenidos por los mismos uniformados que “no vieron nada”. La madre, al llegar, cayó en crisis; San Pedro, en cambio, siguió en calma, con sus boutiques abiertas y su orden urbano intacto.

Dicen que la última ejecución similar fue en 2024, también en pleno corazón del municipio. Aquella ocasión los asesinos dejaron una cartulina. Esta vez, no hizo falta: el mensaje está implícito. En San Pedro ya ni se distingue quién revisa, quién ejecuta ni quién graba. Lo único seguro es que las cámaras siempre funcionan para las infracciones, nunca para los balazos.

En 2024,aun en vida,Mauricio Fernandez,entonces candidato a alcalde de San Pedro Garza García,fue acusado en narcomantas de aliarse con el Cartel de Sinaloa y dejarlo entrar al municipio mas rico de Mexico.

Con informacion: ELNORTE/

lunes, 13 de abril de 2026

«MAS de DOS DECADAS FALLIDAS»: «INFORME EXHIBE la ESTRATEGIA MILITAR que DEJÓ a POLICIAS en MODO SOBREVIVENCIA»…hay lugares donde combaten menos y mueren mas.


La información es publicada por Milenio y nos deja una postal bastante incómoda: en los municipios más calientes del país, la seguridad ya no la sostienen las policías locales, sino las fuerzas federales. Y no porque haya una gran estrategia de fortalecimiento institucional, sino porque las corporaciones municipales se fueron quedando sin recursos, sin músculo y, en muchos casos, sin capacidad real para enfrentar al crimen organizado que tiene mas de dos decadasa enfrentando sin éxito contundente, el ejercito.

El resultado es tan obvio como vergonzoso: mientras las policías municipales bajaron su participación en enfrentamientos, el Ejército y otras fuerzas federales terminaron cargando con la bronca por decisión del mismo gobierno que los creyó la solución y también han sido parte del problema.

Según los datos citados por el reporte, los choques de policías municipales contra civiles armados cayeron de 338 en 2022 a 257 en 2024, mientras que las agresiones atendidas por la Defensa subieron de 260 a 411 en el mismo periodo .

Policías en modo supervivencia

El problema no es solo que las policías locales pelean menos y mueren mas, sino que cuando lo hacen muchas veces necesitan escolta institucional para no quedar rebasadas. En la mitad de los casos, las municipales requirieron apoyo de la Defensa, Marina, Guardia Nacional, FGR o corporaciones estatales y vecinas .

Dicho sin maquillaje: las policías municipales ya no son la primera línea de contención, sino un cuerpo en estado de supervivencia. El propio dirigente sindical citado en la nota admite lo que todo mundo sabe y casi nadie corrige: están abandonadas, mal equipadas, con menos elementos y expuestas a un crimen organizado que se mueve con más velocidad que el Estado .

El mapa del abandono

La radiografía es brutal. En 2024, los enfrentamientos municipales se concentraron sobre todo en Nuevo León, Sonora, Michoacán, Puebla, Zacatecas, Baja California, Estado de México, Guanajuato y Querétaro, que en conjunto acumularon casi 80 por ciento de los casos .

Pero el dato que más exhibe el colapso local es que Sinaloa y Tamaulipas cerraron 2024 con cero enfrentamientos municipales registrados por Inegi, pese a seguir siendo territorios de disputa criminal. O sea: donde más se necesita presencia local, menos capacidad queda; y donde la policía municipal desaparece del registro, el conflicto no desaparece, solo cambia de uniforme .

El ejército como parche

En el frente castrense, la historia se repite: Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán y otros estados se volvieron el terreno donde las fuerzas federales entran a apagar incendios que las policías locales ya no pueden siquiera contener .

Culiacán aparece como el epicentro de esa guerra mal administrada, con 40 casos de enfrentamientos y ataques repelidos. Es decir, la capital del cártel terminó convertida en el laboratorio donde el Estado mide, otra vez, cuánto aguanta antes de admitir que la seguridad municipal se le deshizo entre las manos .

La nota confirma algo que el discurso oficial suele esconder detrás de comunicados, ceremonias y promesas recicladas: la seguridad municipal en muchas zonas del país está en ruinas. Y mientras sigan dejando a las policías locales como decoración burocrática, la federación seguirá haciendo el trabajo sucio, los militares seguirán cargando el costo y los criminales seguirán operando donde el Estado solo alcanza a llegar con retraso .

Con informacion: MILENIO/