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martes, 14 de abril de 2026

EL «ENREDO se ENREDÓ MAS»:»FILTRAN MAS FOTOS y VIDEOS de PRISCILLA NOVIA del CONTADOR MORENO-CDG y JAURIA la ECHÓ a la HOGUERA DIGITAL»…99 reacciones a la info son obsequios de informacion.


El “enredo de féminas” ligadas sentimentalmente al capo lider de la del Cartel del Golfo de Matamoros,ligado a Morena,al alcalde Alberto Granados y el mismísimo Gobernador,Americo Villarreal Anaya, ya dejó de ser chisme de vecindad y se convirtió en anexo sentimental del organigrama criminal de los Escorpiones del CDG: dos mujeres peleándose por el mismo narco, mientras alrededor se acumulan levantones, asesinatos y expedientes federales.

Dos mujeres, un capo y un cementerio

En la esquina uno: Priscilla, aspirante a “soft glam” y señora de TikTok, educada en filtros de belleza, tacón alto y frases motivacionales de Instagram que finge “superación” mientras presume lujos patrocinados por el narco. En la otra esquina: Balkis, odontóloga de título, operadora de billetes de facto de la fortuna del capo, acusada de ser pieza del “top delincuencial” de los Escorpiones, que intentó borrar su pasado de Google con el botón de «eliminar historial» para que la FGR,el ejército y la DEA no la ubicaran en el centro del mando.

Entre las dos, el mismo hombre: Alfredo Cárdenas Martínez, alias “El Contador”, la versión fronteriza del galán de narconovela que EE.UU busca extraditar con la dificultad que le representa que el capo este emparentado «política y criminalmente con Morena», mientras este se dedica a administrar sus pleitos de faldas, aunque presume liderazgo en un cártel donde corren más levantones que corridos. 

Reclamos de extradición a EE.UU por 9 cargos federales, suma infinidad de señalamientos por levantones y asesinatos, todo en medido de un harem digital que sube las pruebas a redes, envueltas en corazones, filtros dorados y letras de reguetón.

Del glamour de Instagram al archivo criminal

Lo que para Priscilla eran “stories” románticas, cenas en San Pedro, viajes, RZR, antros y vestidos entallados, para cualquier fiscalía federal o estatal ,con dos neuronas y conexión a internet es el equivalente a un expediente de inteligencia a color: domicilios, rutas, amistades, geolocalización y patrón de vida del jefe de los Escorpiones. 

Cada foto filtrada, cada close-up de maquillaje, cada copa de vino y cada cuerpo operado se vuelve coordenada para mapear la red del capo: hijas, casas, compadres, clínicas, cirugías, plazas y hasta qué mesa del antro repite como si fuera asiento asignado.

El problema para el capo no fue la vida criminal, sino que la estética de “novia de narco” se convirtió en prueba circunstancial: la foto cursi que antes servía para presumirle a las amigas, hoy puede terminar proyectada en una audiencia de extradición. 

Y mientras Don Alfredo impone beber su tequila, finge dignidad, se indigna más por la foto filtrada con Priscilla que por los levantones y muertos que su gente acumula como si fueran puntos de lealtad en una tienda departamental que goza de la impunidad del gobierno que le facturan dos presuntos criminales con charola de alcalde y gobernador.

Topón digital: la hoguera anónima que escupe levantones

La segunda parte del “enredo de féminas” ya no es nota, es linchamiento colectivo: el “topón digital” donde decenas de anónimos llevan días descargando odio, datos personales, ubicaciones, historias íntimas y amenazas veladas o abiertas contra Priscilla, Balkis, la madre, la hermana, las hijas y hasta el pariente que vende mariscos. 

Lo disfrazan de “karma”, “Dios la está castigando” o “es por su bien”, pero entre el chisme y la moralina asoma el colmillo criminal: “tenemos todas sus ubicaciones y domicilios”, “cuando el Conta te mate al noviecito no andes llorando”, “va a acabar atrás de una camioneta con todo e hijas”, “ya mandamos videos con su ex para que los suban”.

Lo que parece chisme de lavadero es, en realidad, la cultura del levantón escrita en comentarios que le costaron la libertad a Medico que padece autismo.

Normalizan que el castigo a una mujer “promiscua” sea desaparecida, asesinada o exhibida sexualmente como parte del ajuste de cuentas. Mientras el Contador camina entre expedientes gringos y favores de políticos de Morena, a las mujeres del círculo les reservan la hoguera pública, el escarnio, la publicación de desnudos y la amenaza de “atrás de una camioneta” como recordatorio de que en este ecosistema la violencia contra ellas es espectáculo y herramienta disciplinaria.

Moralinas, misoginia y el narco como patrocinador

La caja de comentarios tiene el cometido de operar como foro ciudadano, pero aqui funciona como confesionario misógino y narco-patriarcal: la palabra que más se repite para hablar de Priscilla es “putita”, seguida de “promiscua”, “piruja”, “dañada”, “sin lealtad”, “manipuladora”, mientras a él apenas le dedican un “viejo mañoso”, “culón”, “pedófilo” entre risas y corridos. 

El repertorio contra ella incluye: que cambia de hombres más que de calzón, que trae “energías” de todos los cuerpos con los que se ha acostado, que su cuerpo dejó de ser “templo”, que va a seguir pariendo hijas sin padre, que no merece amor y que terminará sola.

Del otro lado, al Contador se le critica el tamaño del pene y se le acusa de acostarse con menores de edad, pero el tono es de burla, no de alarma moral; a él lo miden por corridos y capacidad de pagar cirugías y departamentos, a ellas por cuántos hombres las han tocado. 

El mensaje de fondo es brutal: en la estructura del narco, el hombre puede ser sicario, extorsionador, secuestrador y pedófilo, pero sigue siendo “jefe”; la mujer puede no tener un solo levantón encima, pero por acostarse con el jefe pasa directo a la categoría de desechable, culpable y ejecutable simbólicamente.

Las supuestas “amigas” se presentan como almas preocupadas por su salvación: la exhortan a “sanar”, a “buscar un buen hombre”, a dejar los casados, los borrachos y los drogadictos, a dejar de autosabotear su felicidad, pero todas esas recetas vienen envueltas en amenazas de exponer videos íntimos, entregar información a “los gringos” y alertar a cualquier hombre nuevo que se le acerque con links a páginas donde la destazan. 

Cuando dicen que lo hacen “por sus hijas”, lo que en realidad hacen es construir un campo minado alrededor de ellas: dejar constancia pública de que, si algo les pasa, “ya se veía venir” porque la madre “abrió la caja de Pandora”.

Balkis, la esposa operadora y la guerra por el relato

Balkis tampoco sale limpia en el “topón digital”: la describen como igual o más dañina, vinculada a muertos, “bastardos mata jóvenes”, violaciones, decisiones de vida y muerte tomadas desde la comodidad de una vida financiada por levantones y extorsiones. 

La diferencia es de rol: mientras a Priscilla la colocan como amante “promiscua” que se vende para salir de pobre y presume lujos, a Balkis la dibujan como esposa-operadora que mueve dinero, influye políticamente y se victimiza cuando el internet se llena de su nombre y su ficha criminal.

Que dice la nueva filtración: 

«Mas fotos de Priscila y su vida de lujos y Priscilla Aladro con su exnovio Calep de vacaciones en Tampico con sus amistades sábado 4 de abril y domingo 5 de abril. 

En el video aparece su exnovio manejando por una ruta y Priscilla de copiloto. Este video le va a doler a Priscilla porque cuida mucho su imagen a pesar de todas las publicaciones. 

Al parecer quiso distraerse de todas las publicaciones que se le están haciendo, tanto lavar dinero y extorsión es muy cansado, que necesita vacaciones. Priscilla ya borro su cuenta de TikTok por ordenes de Alfredo, porque Alfredo sabe y todos saben que nomas busca validación esta exponiendo a todos y sus negocios ilícitos.»

Ambas intentan controlar el relato: bloquear, borrar, amenazar, victimizarse, acusar “violencia digital”, moverse entre abogados y sicarios para que la foto estética no se convierta en prueba penal. Pero el archivo ya está fuera de sus manos: revistas de sociales, notas periodísticas, expedientes judiciales, corridos, blogs y ahora maratones de comentarios anónimos que dan contexto adicional, desordenado pero útil, tanto para el investigador serio como para el sicario que busca pretexto.

En esa lucha por el control de la narrativa, el Contador aparece como el niño caprichoso que reclama más por la “exhibición de féminas” que por los señalamientos de homicidio y conspiración; se ofende porque alguien subió una foto con su amante, pero no por la lista de levantones y asesinatos que decoran su nombre en expedientes de ambos lados de la frontera. 

En el tablero criminal de Tamaulipas, las mujeres son usadas como trofeo, escudo, moneda de cambio y ahora como agujero de seguridad: sus redes son el LinkedIn involuntario del CDG y, al mismo tiempo, el circo romano donde las desangran simbólicamente ante un público que aplaude mientras escribe “karma”.

Ilustrativamente, este “enredo de féminas” demuestra cómo en el ecosistema del narco-morenismo tamaulipeco la vida íntima del capo y sus parejas no es un chisme lateral, sino un módulo completo de inteligencia criminal: ahí están las casas, los hijos, las amistades, los viajes, los antros, los socios políticos de Morena y el resto de partidos… y también las futuras víctimas anunciadas entre carcajadas en la sección de comentarios,99 nomas.

Con informacion: @rEDES/MEDIOS

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