Luego del tropezón soberbio de la Senadora de Morena,Olga Sosa,quien «creyéndose bajada de un cuento o hecha a mano», enfrento a periodista de Noticias24Siete, que la cuestionaba tranquilo en modo respetuoso,aunque con preguntas incómodas,otro video con entrevista al entrevistador y que ahora sabemos se llama Regino, es el tráiler del expediente político-criminal no resuelto de la senadora Olga Sosa, y cada “tema prohibido” que menciona el reportero es un capítulo de su biografía incómoda.
Manual de soberbia en vivo
En el video, la autoproclamada dama del “corazoncito” se descompone en cadena estatal por algo tan subversivo como que un reportero le pregunte si obedece o no al gobernador, y si piensa rendir cuentas de su chamba.
En cuanto Regino se atreve a elevar la conversación de “selfie con la gente” a “usted le hace caso al gobernador, sí o no”, la senadora muta de madre amorosa de la patria a jefa de recursos humanos de narcopolítica S.A. despidiendo al becario insolente.
Cada vez que él intenta contextualizar, ella le grita “me estás gritando”, como si el verdadero problema fuera el volumen y no el historial de dinero, huachicol y sectas que le cuelga como árbol de Navidad de Fincen.
El sketch termina con el clásico cierre de talk show barato: “mucho amor, buenas vibras” mientras echan al reportero por hacer justo lo que ella jamás hace: responder con datos.
Capítulo 1: Vector, la herencia mágica
Cuando Regino dice “ni siquiera le pregunté el caso del lavado de dinero en Vector”, no es improvisación: es la puerta a los 30.5 millones de pesos que la madre de la senadora movió vía Vector Casa de Bolsa, justo la misma firma sancionada por el Tesoro de EU por lavar dinero de un grupo criminal ligado al Cártel de Sinaloa.
La senadora salió luego a jurar que todo es herencia limpia y legal, un cuento de abuelito accionista de empresa que cotiza en bolsa que misteriosamente nadie más reconoce como suyo, mientras Vector aparecía en listas negras estadounidenses por lavar dinero para Sergio Carmona, el “Rey del huachicol” y lo lo hizo solo una vez, sino tres veces.
La factura digital por 30 millones que apunta a la mamá no es meme de WhatsApp, es CFDI formal donde aparece Vector emitiendo a nombre de Olga Patricia Ruiz, la madre, mientras la narrativa oficial de Sosa es “nos atacan porque estamos con el pueblo”. El detalle fino: la misma estructura que se acusa de blanquear dinero de huachicol financia, según investigaciones, el entorno político donde ella escala de expriista reciclada a corcholata de Morena en Tamaulipas.
Capítulo 2: Huachicol y narcopolítica
Cuando Regino suelta “tampoco le pregunté sobre el caso del huachicol”, toca el expediente que en Estados Unidos ya no se maneja como chisme de café, sino como investigación por presunto huachicol fiscal y financiamiento electoral con dinero de combustible contrabandeado.
El periodista Óscar Balderas ha documentado cómo la legisladora tamaulipeca estaría en la mira de autoridades estadounidenses por replicar el método de Sergio Carmona: usar el negocio del huachicol para aceitar campañas, no solo en México, sino también en Texas, incluyendo estructuras ligadas al Partido Republicano.
Así, mientras en el video la senadora finge horror por el “tonito” del reportero, en los despachos del norte su nombre aparece asociado a la palabra favorita del trumpismo: narcopolítica. Justo donde se juntan Vector, Carmona, huachicol y campañas.
Capítulo 3: Nexum, la secta que tampoco le preguntaron
Cuando el reportero remata con “tampoco le pregunté sobre la secta Nexum”, está anunciando el capítulo de culto, control y redes de poder que rodean a la senadora y su círculo más cercano. Nexum, señalada internacionalmente por prácticas de secta piramidal de control emocional y financiero, aparece no como accidente, sino como indicador de qué tipo de estructuras y personajes frecuenta el ecosistema político-empresarial donde Olga Sosa se mueve.
El retrato público que han hecho de ella medios críticos la describe como la pieza de una red operativa donde se mezclan familia, negocios, huachicol, Vector, campañas, narcoempresa y coaching sectario, pero cuando alguien intenta hilarlos en una sola pregunta, la senadora opta por la doctrina oficial: cancelar al mensajero a gritos y victimizarse frente a cámara. No es que no tenga respuestas; es que cualquier respuesta medianamente honesta confirmaría que todo lo que se insinúa en redes tiene más documentos que likes.
Epílogo: el verdadero “gritón”
Al final, el único que no alza la voz es el historial financiero, porque ya habla solo: factura digital de 30 millones, casa de bolsa sancionada por EU, huachicolero mártir del financiamiento electoral, investigaciones en Estados Unidos y una secta de manual de manipulación pegada a la periferia. El “gritón” no es Regino: es el expediente, el SAT, el Tesoro, las listas negras y los periodistas que llevan años documentando lo que a la senadora que quiere ser gobernadora le indigna que se mencione en voz baja.
Con informacion: NOTICIAS24SIETE/

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