Bloomberg ,fundada por Michael Bloomberg ,es una empresa global de información financiera, datos y medios con sede en Nueva York; su brazo periodístico, Bloomberg News, produce noticias de negocios, mercados y política para una audiencia internacional que dispone de miles de periodistas y múltiples plataformas informativas.
Y Bloomberg acaba de ponerle cifra al descontento que el oficialismo intenta disfrazar con conferencias, gráficas y propaganda de temporada: la aprobación de Claudia Sheinbaum cayó a 54% en marzo, su nivel más bajo desde que llegó al poder, después de haber perdido dos puntos respecto a febrero y nueve frente a enero.

La explicación no parece precisamente un misterio de estado mayor: inseguridad, corrupción y la muerte de un conocido capo del narcotráfico volvieron a recordarle al país que la narrativa gubernamental no sustituye al control territorial.
Lo más delicado para Palacio Nacional no es solo la caída, sino el mensaje que manda. Cuando una presidenta que presumió fortaleza temprana termina entrando al terreno del desgaste por los mismos temas que prometió corregir, la encuesta deja de ser un número y se convierte en expediente: la criminalidad sigue mandando la agenda, la corrupción sigue oliendo mal y el discurso de “vamos requetebién” empieza a sonar como cinta reciclada. Si la seguridad empeora en percepción, aunque el gobierno recite cifras selectivas, la calle no se convence con boletines ni con la coreografía de la mañanera.
Bloomberg también sugiere algo que el oficialismo detesta admitir: la popularidad no se derrumba sola, se erosiona cuando el gobierno insiste en confundir relato con resultados. Y en este caso, el golpe viene con nombre y apellido: más mexicanos dicen preocuparse por la corrupción y la inseguridad, justo en un momento en que el país sigue viendo que el crimen organizado no solo sigue vivo, sino que además dicta el pulso político en amplias regiones.
En otras palabras: la encuesta no “ataca” a Sheinbaum; simplemente le puso espejo a un problema que su administración no ha logrado resolver. Y el espejo, como suele pasar, no tiene agenda partidista: solo devuelve la cara de un gobierno que todavía presume control mientras la inseguridad le recuerda, con brutal puntualidad, que el país real no se administra con eslogan.

Con informacion: BLOOMBERG/ DIARIO DE YUCATAN/ ARCAMAX/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: