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lunes, 10 de agosto de 2026

“QUE DICE ?: NUEVO ACUERDO ANTILAVADO de DINERO REFORMA REGLAS y se PODRIA USAR vs ESPOSAS de la CHISPA y CONTADOR MORENOS del CDG”…esposas operan como testaferras de capos



Ni Reynosa,ni matamoros, tan solo como botones de muestra, no necesitan boletines y evasivas: necesita que las autoridades usen, de una vez, las herramientas que ya se escribieron en el Diario Oficial. El nuevo Acuerdo que reforma las reglas antilavadono dicta sentencias ni permite fabricar culpables; pero sí entrega un manual para seguir el dinero, desarmar fachadas y obligar a que la riqueza de procedencia inexplicable deje rastros documentales. 

Los señalamientos recurrentes que atribuyen al ex-militar y ex-presidiario Mario Guitián Rosas, “La Chispa”, los probados vínculos criminales y un entramado de negocios en Reynosa —funeraria, empresas de seguridad, transporte, taxis, talleres, antros y lavados de autos—, además de cuestionar la cercanía política retratada con el gobernador de Morena Américo Villarreal. Son denuncias publicas que deben investigarse con una investigación financiera seria. 

Las disposiciones que Tamaulipas parece no querer leer

Permiten identificar al verdadero dueño, no al prestanombres de utilería. Las reglas obligan a identificar al Beneficiario Controlador: la persona física que finalmente obtiene el beneficio o controla una empresa, incluso mediante contratos, cadenas corporativas, familiares, fideicomisos o figuras jurídicas. La autoridad puede exigir que se suba la escalera societaria hasta llegar a la persona de carne y hueso que controla, dispone o se beneficia del negocio. Si una empresa presume propietarios de cartón, accionistas testimoniales o administradores desechables, el mecanismo está hecho para atravesar esa escenografía. 

Compara la vida que se declara con la vida que se paga

El Acuerdo obliga a las Actividades Vulnerables a construir un perfil transaccional: montos, frecuencia, zona geográfica, origen y destino del dinero, actividad económica y demás circunstancias relevantes. También exige alertas cuando las operaciones se aparten de ese perfil. 

Traducido al español de Reynosa: si un negocio aparentemente ordinario mueve dinero, vehículos, propiedades, inversiones o flujos incompatibles con lo que declara vender, la pregunta no es si alguien se siente aludido; la pregunta es quién documentó el origen de los recursos. 

Revisar el mapa completo, no el negocio aislado

La nueva metodología de riesgo obliga a considerar clientes, operaciones, países o áreas geográficas, transacciones y canales de distribución. 

Un taller, una flotilla de taxis, una empresa de “seguridad”, una plataforma de transporte, un carwash o un centro nocturno no son, por sí mismos, delito. Pero cuando coinciden movimientos de efectivo inusuales, proveedores vinculados, control común, rentabilidad artificial, operaciones fraccionadas y una red territorial de intimidación denunciada públicamente, la obligación institucional es analizar el conjunto, no hacerse experto en mirar para otro lado. 

Dejar de simular que el efectivo no habla

Los mecanismos automatizados exigidos por el Acuerdo deben consolidar operaciones de un mismo cliente, acumular montos, detectar desviaciones del perfil transaccional y monitorear efectivo y metales preciosos. El dinero en efectivo no trae una confesión pegada al billete, pero sí deja patrones: pagos sin lógica comercial, ingresos incompatibles con la clientela visible, depósitos fragmentados, transferencias entre empresas relacionadas y recursos que aparecen sin una explicación verificable. 

Los avisos por sospecha sin pedir permiso al cinismo

Si una Actividad Vulnerable detecta conductas inusitadas que podrían relacionarse con operaciones de procedencia ilícita, debe presentar un Aviso por sospecha dentro de las 24 horas. Incluso puede hacerlo aunque la operación no alcance los umbrales ordinarios o aunque el acto no se haya consumado, si hay datos para identificar al cliente o a quien intentó operar. Es decir: el sistema no exige esperar a que el dinero ya esté convertido en mansiones, flotillas, campañas, negocios “respetables” o fotografías incómodas. 

Vigilar a las Personas Políticamente Expuestas, no rendirles pleitesía

Las reglas obligan a un escrutinio reforzado sobre Personas Políticamente Expuestas y, cuando el riesgo sea alto, exigen mayor conocimiento del origen y destino de recursos, monitoreo estricto y aprobación de un directivo para realizar operaciones. 

La fotografía con un funcionario publico por si sola no demuestra un delito; tampoco es una medalla de impunidad detrás de la complicidad manifiesta. Si existen vínculos patrimoniales, políticos o empresariales que ameriten revisión, el deber institucional es documentar, contrastar y, de ser necesario, reportar: no maquillar la sospecha con sonrisas oficiales. 

Auditar y corregir, no archivar.

El Acuerdo establece auditorías anuales, dictámenes de cumplimiento, hallazgos, responsables, acciones correctivas y hasta la proyección de multas por incumplimientos. También obliga a conservar expedientes, evidencias y documentación relevante. Para una autoridad que presume combatir al crimen, el estándar ya no debería ser “no encontramos nada”, sino: qué se requirió, a quién, cuándo se verificó, qué operaciones se analizaron, qué avisos se presentaron y qué medidas se tomaron. 

La pregunta incómoda

El Acuerdo entrará en vigor el 30 de noviembre de 2026; desde marzo de 2027 se activan obligaciones centrales sobre evaluación de riesgos, manuales internos, clasificación de clientes, perfil transaccional y beneficiario controlador, mientras que los mecanismos automatizados deberán operar, a más tardar, el 1 de junio de 2027. 

Así que la pregunta para el poder no es si una publicación crítica les incomoda, ni si una imagen pública puede explicarse con retórica. La pregunta es más simple: ¿van a usar el nuevo andamiaje antilavado para indagar, con evidencia y debido proceso, los patrimonios y redes económicas que las denuncias públicas han puesto bajo sospecha, o seguirán administrando la ceguera como política pública?

Porque cuando la ley ordena identificar al beneficiario controlador, rastrear operaciones atípicas, verificar el origen del dinero, monitorear efectivo, reportar sospechas y auditar fallas, la omisión deja de parecer torpeza. Empieza a oler a complicidad administrativa.

Con información: ACUERDO/DOF/

“ANDA BIEN PREOCUPADO: EMPRESARIO FUGITIVO que APARECE con AMÉRICO en ÁLBUM FAMILIAR de MORENA, APARECE en MÓNACO”… presumiendo un reloj de casi 200 mil dólares.


Mientras la FGR cargo de Ernestina Godoy tramita expedientes, solicitudes de orden de aprehensión en otra carpeta color beige con sello azul, Raúl Rocha Cantú, copropietario de la franquicia Miss Universo, aparece en Mónaco haciendo lo verdaderamente importante: caminar con su familia y enseñarle al mundo una joya de reloj, un Patek Philippe Aquanaut valuado en más de 176 mil dólares, de acuerdo con el portal Wristcheck.

Porque, al parecer, cuando a uno lo investigan por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita, el protocolo no es esconderse: es combinar el reloj con el paisaje.

La escena tiene la sutileza de una parodia nacional: en México, la UIF y la FGR siguen la pista de un presunto entramado corporativo-financiero con empresas, cuentas y operaciones inmobiliarias; en Montecarlo, el empresario sonríe para la cámara como si estuviera promocionando la nueva temporada de “Prófugos con estilo: edición principado”

Según los reportes, la Fiscalía solicitó una nueva orden de aprehensión, porque la primera se la negaron, ahora ligada a una investigación distinta, derivada de una querella de la UIF de diciembre de 2025. 

Y ahí está la joya del álbum familiar que lo exhibe con toda la familia Morena, entre ellos Americo Villarreal de Tamaulipas.

Aunque el video publicado por Grupo Reforma no muestran a un hombre preocupado, ni un gesto de “consultaré a mis abogados”, mucho menos con la discreción que suele acompañar a quien enfrenta acusaciones graves. No: paseo por el Boulevard des Moulins, familia, glamour y muñeca en alto a 9 mil 682 km si nos vamos volando.

El mensaje visual parece ser: “La justicia mexicana podrá ir con retraso, pero mi reloj llega puntual”.

Lo más grotesco no es el lujo —cada quien gasta lo suyo como puede y como la autoridad determine—, sino el contraste. Mientras se investigan operaciones por millones y se reporta el aseguramiento de alrededor de 500 cuentas ligadas al caso, el protagonista posa en la vitrina mundial del dinero viejo. México persigue papeles; Mónaco presume carátulas. 

Porque en la República de la impunidad aspiracional, el verdadero amparo no siempre se firma en un juzgado: a veces se lleva ajustado a la muñeca,cuesta mas de 176 mil dólares y brilla mejor bajo el sol de Montecarlo.

Con información: ELNORTE/

LA “MUERTE CRONOMETRADA”: UN ASESINATO cada 22 MINUTOS; una MONTAÑA de MÁS de 44 MIL CADÁVERES en solo 676 DÍAS de SHEINBAUM. …ningún discurso serio debería presumir el ahorro de formol.


Luego de que en Chihuahua aparecieran espectaculares con el mensaje: “Morena y muerte es lo mismo”, desde las mismas redes se presume que Morena no combate al crimen. Y es totalmente cierto: lo que hace es administrarlo como el saldo de no haberlo combatido durante el primer piso que nos dejó 202 mil 336 cadaveres regados por todo el pais.

Morena, como gobierno, ha combatido al crimen de manera selectiva, siempre procurando no combatirse a sí misma para no dispararse en el pie. Ese pie la señala una y otra vez —un día sí y otro también— como parte del delito que dice combatir, particularmente en lo relacionado con el tráfico de huachicol y ligas de gobernadores con el crimen organizado que actúan como crimen autorizado.

Tan grave es la enfermedad de la impudemia que el oficialismo de Morena, desde la justicia, no le propone a nadie ser testigo colaborador para desmantelar ese crimen; contar con testigos cooperantes es lo que menos quiere.

No hurga en las entrañas del delito porque, si lo hiciera, nada le sorprendería: quien hoy está sentada en la silla del segundo piso es beneficiaria directa e indirecta de los arreglos del primero.

La estrategia gubernamental ha usado y abusado del maquillaje a granel, bajo la lógica de la frase atribuida a Stalin: “La muerte de un hombre es una tragedia; la muerte de millones es una estadística”.

La violencia sigue terca. Los despliegues militares y federales no se reflejan en los resultados, que contrastan con la relación costo-beneficio. Mientras tanto, las víctimas continúan siendo una montaña de cadáveres, aunque las cifras parezcan mas amables, no solo son.

Presumen el ahorro de formol en un país donde aún se mata a una persona cada 22 minutos, y no cada 15, como ocurría con su antecesor, quien acumuló —gracias a sus malos oficios— 202,336 cadáveres.

Las cuentas nuevas crecen

No son solo 44,201 muertos en 676 días de más embuste: ya suman 743,784 cadáveres transexenales, rumbo al millón de víctimas que gobiernos de distinto credo han pretendido borrar dolosamente al reiniciar sus cuentas.

Los 44,201 homicidios registrados en 676 días de gobierno, hasta el pasado sábado, según TREsearch, equivalen —si Pitágoras no se equivoca— a:

65.4 homicidios diarios en promedio.

Una persona asesinada aproximadamente cada 22 minutos y 1 segundo.

Festejamos las cifras ?

Con información: TREsearch/

domingo, 9 de agosto de 2026

LA “DENUNCIA de CHANTAL”: TESTIMONIO de la PAREJA del HIJO del CAMPEÓN CHÁVEZ NARRA 13 DÍAS de CAUTIVERIO… y un gobernador Moreno-narco presumiendo en la foto»


La postal era de manual: el entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, encabezando una clase de boxeo el 6 de abril y celebrando en Instagram que “el deporte nos invita a vivir una vida plena y en paz”. Entre los deportistas estaba Omar Chávez Carrasco. Para entonces, desde un mes antes, el hijo de Julio César Chávez ya cargaba una denuncia por violencia familiar equiparada: la acusación de haber golpeado a su pareja hasta causarle lesiones que requerían atención hospitalaria. Paz, sí; pero para la fotografía. 

Para Chantal —sobreviviente y denunciante— aquella imagen no fue un gesto deportivo sino una advertencia pública de poder: “Eso fue una burla para mí”, dice. A su juicio, la publicación proyectaba que Omar Chávez tenía el respaldo del gobernador y de “todos”, como si eso debiera bastar para que ella abandonara la denuncia. La querella que presentó a inicios de marzo de 2025 no solo abrió un expediente: según su testimonio, inauguró una cadena de agresiones, omisiones y terror.

Chantal sostiene que el deterioro de Omar Chávez estaba atravesado por el consumo de Itravil, un anorexigénico que usaba para bajar de peso. Dice que podía tomar dos o tres pastillas, pero que en ocasiones ingería una caja completa de 30; después venían las apuestas, el dinero que no alcanzaba y las deudas. Según su relato, la primera agresión física ocurrió cuando él la obligó a pedir dinero a familiares, amistades y conocidos para apostar y comprar más medicamentos.

En marzo de 2025, Chantal terminó golpeada, logró recibir atención y escapó de la vivienda dejando atrás ropa y pertenencias. “No me importaron, lo que quería era salvarme”, resume. Pero su denuncia, afirma, no pasó de la declaración inicial: la Fiscalía General no emitió medidas cautelares ni, según ella, hizo un esfuerzo suficiente para llevar al boxeador ante la autoridad.

Trece días de cautiverio

En mayo de 2025, Chantal asegura que Omar Chávez envió a dos hombres para obligarla a desistir. Denuncia que fue privada de la libertad durante 13 días, incomunicada en redes sociales, golpeada y mantenida con vida para seguir siendo agredida. “Ellos tenían el plan hasta de enterrarme en una fosa”, relata.

El contexto vuelve todavía más brutal la acusación: mientras Chantal narraba su caso, la Fiscalía de Sinaloa reconocía que, en un año y medio, 452 mujeres habían sido reportadas como desaparecidas; 181 fueron localizadas y 11 aparecieron asesinadas. No es una estadística abstracta cuando una sobreviviente dice que temió terminar bajo tierra.

Su fuga ocurrió a través de un pedido de comida. Chantal pidió alimentos por aplicación porque no había comida en el sitio donde permanecía retenida. Omar, según cuenta, sospechó que usaría al repartidor para pedir auxilio y quiso cancelar el pedido. Ella insistió en que tenía hambre y propuso que bajaran juntos. Cuando él salió a la reja a recoger la orden, ella abrió el portón, corrió y gritó.

El repartidor, paralizado, no se atrevió a subirla al vehículo. Detrás de ella venía Omar Chávez, descalzo y persiguiéndola. Una trabajadora de limpieza de una casa vecina vio sus heridas, pero dijo que no podía ayudarla ni siquiera prestarle un teléfono. Solo pudo animarla a seguir corriendo. No bastó: él la alcanzó y, de acuerdo con el testimonio, intentó cargarla por la fuerza de vuelta a su casa.

“Si ya me vas a llevar, por lo menos llévame al hospital o a mi casa para sanarme”, le pidió ella. No ocurrió. Pero, cuando llegó nuevamente al portón, una mujer en un automóvil intervino: le dijo que no entrara, que no le hiciera caso y que se subiera. Chantal subió sin saber quién era. La conductora la llevó al Hospital General de Culiacán.

La ruta de la impunidad

En el hospital la esperaba Amalia, madre de Omar Chávez. Chantal afirma que le explicó lo sucedido, pero que la sacaron del lugar antes de recibir atención. Ella sospecha que buscaban evitar que quedara constancia médica de la agresión, pese a que los hospitales públicos tienen el protocolo de notificar al Ministerio Público los casos de violencia contra mujeres.

La madre del boxeador la llevó a su casa con la promesa de cuidarla. Allí, al menos, pudo usar un teléfono: llamó a una hermana, quien fue por ella. El 26 de mayo de 2025, ambas denunciaron a Omar Chávez por violencia familiar equiparada, privación ilegal de la libertad y lesiones. Después, Chantal se refugió fuera de Culiacán.

El expediente permaneció prácticamente inmóvil durante casi un año. Omar Chávez fue detenido el 20 de mayo de 2026 por la Fiscalía de Sinaloa, y posteriormente fue vinculado a proceso; sin embargo, un juez determinó que enfrentara el procedimiento en libertad. La familia ha defendido públicamente que todo se redujo a una discusión y forcejeos. Las fotografías incluidas en el expediente, según la denuncia, muestran a Chantal con golpes en cara, brazos y torso. 

“Cuando me golpeaba, luego publicaba fotos o videos como si estuviera en el gimnasio entrenando. No hay que creer todo lo que se sube a redes sociales”, dice Chantal. La frase desmonta el decorado: mientras en internet se fabricaba la imagen del atleta disciplinado, ella asegura que recibía fuera del ring golpizas comparables a las que él propinaba como boxeador profesional.

Libertad para él, miedo para ella

Tras la audiencia inicial, se establecieron seis meses de medidas cautelares, incluida una restricción para que Omar Chávez y otras personas involucradas no se acercaran a Chantal. Pero ella afirma que la orden ha sido incumplida: asegura tener un mensaje de Instagram enviado por él, pese a que no debería contactarla.

Su temor no es retórico ni una frase de cierre para una entrevista. Dice estar exhausta de enviar cartas a la Fiscalía, de no saber quién la protege y quién protege al acusado, y de preguntarse si existen funcionarios corruptos que lo ayudan. Teme que, cuando terminen los seis meses de restricciones, él interprete el fin de la medida como luz verde para volver a dañarla.

La escena inicial ya no luce como una clase de boxeo ni como una publicación inocente sobre bienestar. Queda como el retrato de un sistema donde el poder posa, el agresor presuntamente presume respaldo y la sobreviviente tiene que huir, gritar, escapar y pedir ayuda públicamente para que alguien, por fin, escuche.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/MARCOS VIZCARRA

«A PLOMO,SANGRE y…FUEGO ?: CONTADOR de ESCORPIONES que CONTROLAN VICTORIA TRAEN ANTOJO de SOMETER ZONA CITRICOLA»…la que dejo acefala,pero no vacía, el «Viejo narco Moncada».


No es “la calor”; ésa es la coartada más cómoda cuando el fuego aparece donde conviene que aparezca. En Tamaulipas, bajo el gobierno de Morena y Américo Villarreal ,las llamas parecen tener una puntería administrativa digna de peritaje serio: el 27 de julio ardió el centro de distribución de PepsiCo-Sabritas en Matamoros y se consumieron decenas de unidades; la propia Fiscalía confirmó que fue un incendio intencional, con puntos de ignición sucesivos y aunque todavía no hay responsables ni móvil, si hubo animo de librar al crimen organizado.

Después vino Ciudad Victoria: primero el basurero municipal, y el 6 de agosto un incendio iniciado en pastizales alcanzó el depósito de la Secretaría de Seguridad Pública y el campo de tiro. Las autoridades aún deben establecer el origen, el número definitivo de patrullas destruidas y el costo del daño; es decir, por ahora no hay dictamen que permita afirmar que fue provocado. 

Pero la pregunta no es si el sol de agosto aprendió a brincar bardas, escoger flotillas, entrar a empresas y prender focos estratégicos. La pregunta es por qué, en territorios donde el crimen organizado tiene presencia documentada,poder territorial y capacidad de fuego ademas sobrado poder de intimidación, cada incendio incómodo se intenta archivar bajo la recurrente condición de que no fue provocado,aun sin antes de transparentar peritajes, videos, cadena de custodia, responsables y posibles omisiones.

El incendio ocurre en un momento álgido de inseguridad y violencia, en medio de la aparente intención del Cártel del Golfo —que mantiene la supremacía criminal en Ciudad Victoria, por encima de Los Zetas del Cártel del Noreste— de apoderarse del control de la zona citrícola tras la captura del viejo narco Moncada. El hecho coincide, además, con algunos asesinatos recientes que habrían sido ya dolosamente ocultados.

Porque cuando se queman camiones, patrullas o instalaciones públicas, no basta con sofocar el fuego: hay que apagar también la tentación oficial de convertir la negligencia, la impunidad o el posible mensaje criminal en un accidente meteorológico. La calor derrite el asfalto; no debería derretir la obligación de investigar.

Con información: ELEFANTE BLANCO/ REDES