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domingo, 18 de mayo de 2025

“MACHOS y ademas MUCHOS”: “DETRAS de la VIOLENCIA EXTREMA contra VALERIA esta OTRA VEZ el CONTROL MACHISTA para SILENCIAR una MUJER que se PERCIBE como DESOBEDIENTE”…y son 10 mujeres o niñas asesinadas al dia.


Valeria Márquez tenía miedo. Durante varios momentos en la tarde del martes mientras transmitía en vivo desde su celular, se cuestionó si quizá, mientras ella no estaba en su negocio, se habrían acercado sujetos desconocidos a secuestrarla o a intentar matarla. 

Aunque lo expresó verbalmente, también, a ratos, se le podía ver en el rostro la duda que no desapareció, ni siquiera en sus últimos momentos. Finalmente, poco antes de las 18.00 horas, la espera de un supuesto regalo de alguien desconocido terminó. Valeria, de 23 años, recibió dos disparos, uno en el torso y otro en la cabeza.

Cuando los servicios de urgencias llegaron a su local, ya no tenía signos vitales. Es un caso excepcional por haberse transmitido en vivo en las redes sociales, pero la violencia que enmarca su asesinato recuerda las 10 mujeres y niñas que diariamente son asesinadas en México.

Los “machos mexicanos” y el caso Valeria Márquez

La narrativa de Erika Rosete en el Diario Español,El Pais, sobre el asesinato de Valeria Márquez, más allá de los hechos, revela varias capas de significado sobre la violencia de género, la cultura del machismo y la normalización de la violencia en México, especialmente en Jalisco.

1. El miedo cotidiano de las mujeres y la cultura del control masculino

El texto enfatiza que Valeria tenía miedo, lo expresaba y lo vivía en su cuerpo y rostro. Ese temor no era infundado: días antes había tenido conflictos con su expareja, a quien responsabilizó públicamente de cualquier daño que pudiera ocurrirle a ella o a su familia. 

En redes sociales, relató cómo fue expulsada de un bar por el temor del personal a la reacción de su exnovio: “por favor salte porque no sabes cómo se pone él, no me quiero meter en problemas con él”. 

Esto revela una realidad donde los hombres ejercen control y generan miedo, al punto que terceros (como empleados de un bar) prefieren prevenir un estallido violento por parte de un hombre antes que proteger a la mujer afectada. 

El mensaje implícito es que la sociedad asume que los hombres violentos son inevitables y que las mujeres deben adaptarse a sus amenazas.

2. La impunidad y la normalización de la violencia machista

El asesinato de Valeria no es un caso aislado, sino parte de una estadística brutal: cada día son asesinadas 10 mujeres y niñas en México. El artículo lo subraya al mencionar otros feminicidios recientes en Jalisco y la reacción de las autoridades, que insisten en que se trata de “hechos aislados” o que “se salen del control de las autoridades”. 

Esto sugiere una resignación institucional ante la violencia y una falta de voluntad o capacidad real para enfrentar el problema estructural del machismo y la impunidad. La investigación se inicia bajo el protocolo de feminicidio, pero la experiencia indica que la mayoría de estos crímenes quedan impunes.

3. El rol del “macho mexicano” y la violencia como herramienta de poder

El relato de Valeria y el contexto del crimen muestran cómo el machismo se expresa no solo en el control o el acoso, sino en la disposición a ejercer violencia extrema para castigar, silenciar o eliminar a una mujer que se percibe como “incómoda” o “desobediente”. 

El hecho de que Valeria haya responsabilizado a su ex y temido por su vida, y que finalmente haya sido asesinada por un hombre que preguntó por ella y la ejecutó sin conocerla, apunta a la existencia de una red de violencia donde los “machos” pueden ser tanto exparejas como sicarios a sueldo o jefes de plaza, pero el trasfondo es el mismo: la vida de las mujeres es prescindible ante el poder masculino.

4. El espectáculo de la violencia y la revictimización

El asesinato fue transmitido en vivo, lo que convirtió el crimen en un espectáculo mediático y en “carne fresca para el morbo de muchos medios de comunicación y usuarios de redes sociales”. Esto habla de una sociedad que consume la violencia contra las mujeres como entretenimiento y que, en muchos casos, revictimiza a las víctimas al convertirlas en objeto de especulación y rumorología, en vez de exigir justicia.

5. El silencio, la soledad y la falta de protección

A pesar de que Valeria expresó su miedo y pidió ayuda pública, el sistema no la protegió. Ni la sociedad ni las autoridades fueron capaces de evitar su asesinato, lo que refleja la soledad en la que muchas mujeres viven la violencia de género. La reacción de las autoridades, que desmienten vínculos con el crimen organizado pero no ofrecen respuestas claras ni protección efectiva, refuerza la percepción de indefensión.

Conclusión

Entre líneas, el artículo de Eika Rosete,denuncia la persistencia de una cultura machista donde el miedo, la violencia y la impunidad son parte de la vida cotidiana de las mujeres. El “macho mexicano” aparece como figura de poder, capaz de controlar, amenazar y matar, mientras la sociedad y las instituciones normalizan o minimizan la gravedad de estos crímenes. La historia de Valeria Márquez es un espejo de la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México, y de la urgencia de romper el ciclo de silencio, impunidad y complicidad social que sostiene al machismo.

Como lo dice Erika en el Diario español,El pais

“….Ya entrada la noche, los medios locales en Zapopan —que forma parte de la zona metropolitana de Guadalajara— reportaron el asesinato a tiros de la joven, y la llegada al lugar de la Guardia Nacional y de otras fuerzas de seguridad. La Fiscalía de Jalisco comunicó que sus investigaciones comenzarían con el protocolo de feminicidio.

Aunque medios como Milenio, citaron más tarde que las autoridades locales ya tenían a un principal sospechoso —un importante líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, CJNG—, fue la misma Fiscalía la que desmintió la información en una segunda tarjeta informativa publicada este miércoles: “Ante versiones periodísticas que señalan directamente a presuntos responsables de la privación de la vida de una mujer, registrada ayer en Zapopan, la Fiscalía del Estado puntualiza que no existe hasta este momento en la carpeta de investigación algún señalamiento contra un personaje en particular”, dijeron. Sin embargo, han anunciado que en las próximas horas ofrecerán más información sobre el caso.

Amenazas y conflictos previos

Unos días antes de ser asesinada, Valeria había compartido en sus redes algunas publicaciones en las que contaba cómo había tenido un desencuentro con su expareja sentimental, y cómo quizá esa misma persona podría molestarse por su presencia en un bar y que por eso, el personal del lugar le había pedido a ella que se retirara: “Y me dijeron, por favor salte porque no sabes cómo se pone él, no me quiero meter en problemas con él”, escribió la influencer.

Además, en otra publicación escribe que hace responsable a su “ex” de cualquier cosa que le pase a ella o a su familia, incluso si tiene que dejar la ciudad.

La transmisión

La transmisión inicia la tarde del martes cerca de las 17.20 horas. En ella, Valeria cuenta que se ha levantado muy temprano, que tiene dolor de cabeza, y que antes de llegar a su negocio —desde donde transmite—, Erika, al parecer una de sus empleadas que está en ese momento en el mismo lugar, le llamó para avisarle que alguien había llegado horas antes a la estética y había preguntado por ella para dejarle un paquete que, según la mujer, llevaba un hombre en una bolsa negra.

A partir de ese momento, sus seguidores que están en directo en su transmisión comienzan a hacerle todo tipo de preguntas. Desde cuestiones de su negocio, hasta preguntarle si es que se va a quedar toda la tarde en el local o se va a ir. Valeria les responde a cada uno. “No, no, ya en un ratito me voy”, dice. Pero no puede dejar de pensar en el misterioso paquete y le pregunta de nuevo a su empleada si no será que, en realidad, iban a “levantarla”: “A lo mejor me iban a matar… ¿Me iban a levantar o qué? Me quedé preocupada…”, dice Márquez, visiblemente consternada.

Para ese momento, ella comienza a decir que se siente muy “ondeada” —temerosa y confundida— de que alguien quiera hacerle llegar un paquete “costoso”. Luego se despide de su audiencia y unos segundos después, recibe varios mensajes en su celular de parte de su amiga, la también generadora de contenido Vivian de la Torre, quien, según consta en el video, le pide que se espere y recibe unos minutos después, de De la Torre, una bolsa de una cadena de café y un muñeco de peluche.

Pasan solo unos minutos, cuando se escucha la voz de un hombre que pregunta por ella. Sin detener la transmisión, Valeria le sonríe, y le dice que es ella. Pone en silencio su micrófono y es asesinada. Unos instantes después, y mientras varios de los que siguen en la transmisión llenan de comentarios de horror y sorpresa el chat, la mujer que estaba con ella, Erika, su presunta empleada, aparece brevemente en la cámara y finaliza el video.

Violencia en Jalisco

El caso de Valeria Márquez, aunque ha sido material para todo tipo de especulaciones y carne fresca para el morbo de muchos medios de comunicación y usuarios de redes sociales, también refleja la normalización de la violencia en México. Especialmente en Jalisco, el Estado donde hace solo dos meses, colectivos de madres buscadoras realizaron uno de los hallazgos más estremecedores de los últimos tiempos en México: el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, en el que encontraron restos óseos, ropa y pertenencias de personas que estuvieron ahí reclutadas.

También ha sido en ese Estado, donde el pasado 9 de mayo sicarios irrumpieron en un hospital de Teocaltiche y asesinaron a Cecilia Ruvalcaba, una enfermera que había sido aspirante a la presidencia de la alcaldía por el partido Movimiento Ciudadano. Una semana antes, el 3 de mayo, el cuerpo sin vida de Karina Ruiz Ocampo fue encontrado en un sembradío entre los municipios de El Arenal y Amatitán. La habían secuestrado 20 días antes.

Y el ataque y posterior muerte de la buscadora Teresa González, en Guadalajara, el pasado 2 de abril. Teresita buscaba desde 2024 a su hermano desaparecido, también en Guadalajara.

El cuerpo de Valeria ha sido velado la tarde de este miércoles, en una funeraria de Guadalajara. El alcalde de Zapopan, Juan José Frangie Saade, aseguró en declaraciones a medios locales que se trata de “un hecho aislado”, y que dada la naturaleza del caso, “se sale del control de las autoridades”.

Cuestionada sobre el caso, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves que en la investigación participa el Gabinete de Seguridad. “Se está trabajando para poder encontrar, primero, a los responsables, y el móvil de por qué fue esta situación”, dijo.

Con informacion Erika Rosete/Diario Español/EL PAIS

LOS “TIMORATOS y las VALIENTES”: “GOBIERNO MORENO NARCO le METE MIEDO a BUSCADORAS y les pide EVALUAR RIESGOS en VEZ de EVITARSELOS”…cobardía se disfraza de prudencia, pero valentía se viste de madre, hermana y buscadora.


La mas reciente declaración de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa (SSPE), pidiendo a los colectivos de buscadoras que evalúen las condiciones de seguridad antes de salir al campo, es un reflejo de una evasión de responsabilidades y una muestra de insensibilidad institucional que ya detono el reclamo de quienes tienen miedo pero lo controlan,traduciendolo en valor, contra aquellos que lo consienten, clarificando su cobardía.

Mostrando una clara inconformidad por la declaración realizada por Verónica Hernández Valenzuela, vocera de la SSPE, la representante del colectivo rastreador consideró que se trata de una burla a sus labores de búsqueda de desaparecidos.

“Es una burla que nos pidan que evaluemos el riesgo. Lo indicado sería en primer lugar que la labor la realizara el Estado, porque es su trabajo y lo que pueden hacer es brindarnos apoyo, garantizar las condiciones para realizar nosotras nuestras labores de búsqueda”, comentó.

“Delegarnos esa carga o pedirnos que evaluemos el riesgo, además de todo lo que ya realizamos por nuestros desaparecidos, solo refleja una falla por parte de ellos, como siempre”.

Esta postura no solo es insuficiente, sino que perpetúa la revictimización de quienes, ante la inacción del Estado, han tenido que asumir la dolorosa tarea de buscar a sus seres queridos.

Lo que el Estado debió hacer

  1. Asumir la responsabilidad directa
    La búsqueda de personas desaparecidas es una obligación indelegable del Estado. Las autoridades deben encabezar y coordinar las labores de búsqueda, investigación y localización, garantizando siempre la seguridad de quienes participan.
  2. Garantizar protección y protocolos claros
    En vez de trasladar la carga de la seguridad a los colectivos, el Estado debe asegurar que toda búsqueda se realice bajo estrictos protocolos de protección, con acompañamiento policial capacitado y recursos suficientes.
  3. Brindar acompañamiento integral
    Más allá de la presencia física, es necesario ofrecer acompañamiento psicológico, legal y logístico a las familias y colectivos, reconociendo el impacto emocional y los riesgos que enfrentan.
  4. Generar canales de comunicación y respuesta inmediata
    El Estado debe establecer mecanismos efectivos y transparentes para atender las denuncias y solicitudes de búsqueda, con tiempos de respuesta concretos y seguimiento puntual.
  5. Reconocer y dignificar la labor de los colectivos
    En lugar de criminalizar o desalentar la participación ciudadana, las autoridades deben reconocer públicamente la valentía y el aporte de las buscadoras, integrando sus conocimientos y experiencias en las estrategias oficiales.

Por qué es reprobable la conducta del Estado

El llamado a “valorar el riesgo” es una forma de deslindarse de la responsabilidad y, en el fondo, una admisión de que el Estado tradicionalmente complice del narco ha sido rebasado por la violencia y la impunidad. Este tipo de declaraciones son una burla para quienes, ante el abandono institucional, han tenido que convertirse en investigadoras, rastreadoras y defensoras de derechos humanos.

Elogio a las mujeres valientes

Las madres, hermanas y familiares que integran los colectivos de búsqueda son ejemplo de dignidad y coraje. Han transformado el dolor en acción y han visibilizado una crisis humanitaria que muchos prefieren ignorar. Su labor no solo es legítima, sino indispensable para la construcción de una sociedad más justa y empática.


Conclusión

El Estado mexicano en sus tres niveles del gobierno, cada vez con menos nivel, ya debe dejar de mirar hacia otro lado y asumir, de una vez por todas, su responsabilidad en la búsqueda de desaparecidos. La exigencia no es solo de justicia para las víctimas, sino de respeto y protección para quienes, con valentía, han decidido no rendirse ante la indiferencia oficial. Las mujeres buscadoras merecen reconocimiento, apoyo y, sobre todo, garantías para realizar su labor sin miedo.


Con informacion: NOROESTE/

AL “ESTILO HARFUCH”: “POLECIA de N.L ATRAPA FEMINA con BOLSITAS de MOTA y la ETIQUETA de JEFA de SICARIOS de SAN PEDRO de las EJECUCIONES N.L”…asi se inflan perfiles y se embellecen capturas con impacto mediatico sin solidez judicial.


Aurora “N”, una joven mujer de 30 años, fue señalada como presunta jefa de sicarios en San Pedro de las ejecuciones, Nuevo León, luego de ser detenida sin armas, pero con 20 envoltorios de mariguana,33 con cristal, 61 con cocaína en polvo y 11 más de cocaína en piedra,asi como una báscula digital, 800 pesos en efectivo y un celular.

El caso de Aurora: cuando la narrativa oficial convierte a cualquier detenido en “capo”

La reciente detención de Aurora “N”, ilustra de manera casi caricaturesca cómo las autoridades estatales, en su afán de mostrar eficacia, no dudan ni tantito, en colgarle la etiqueta de “jefa de sicarios” a cualquier persona detenida bajo sospecha, aun cuando los elementos concretos para sostener tal acusación sean endebles o inexistentes.

La narrativa oficial no sostiene la catadura endilgada

Aurora fue detenida por la Fuerza Civil el pasado viernes en la colonia San Pedro 400 y según el parte oficial, la mujer fue identificada como objetivo prioritario. De inmediato, la narrativa policial la presentó como “presunta jefa de sicarios” de un grupo delictivo independiente con presencia en la zona metropolitana, presuntamente ligada a homicidios y hechos violentos.

Sin embargo, en ningún momento las autoridades detallaron qué homicidios, ni presentaron pruebas concretas que la vincularan con asesinatos o liderazgos criminales. El sustento de la acusación parece limitarse a la portación de dosis de droga y a la coincidencia física con una persona buscada.

La construcción del “capo” exprés

Aunque esta dinamica, no es privativa de policías estatales, tambien la utiliza Omar Garcia Harfuch para embellecer capturas.El fenómenos es paradigmático ,pues para mostrar resultados inmediatos, las autoridades inflan el perfil de detenidos y ya hay mas sujetos de alto impacto, cuyas capturas no impactan. Basta una detención en flagrancia con droga para que la maquinaria mediática y oficial “pagada”, se active y convierta a la persona en un “objetivo de alto impacto”, aunque los hechos y las pruebas sean mínimos o ambiguos o en nada abonen a la seguridad,es el caso García Harfuch y su fracaso en Sinaloa.

La falta de precisión (“se le relaciona con homicidios”, “presunta jefa de sicarios”) y la ausencia de detalles sobre las investigaciones refuerzan la sospecha de que la narrativa oficial busca más el impacto mediático que la solidez judicial.

Materia prima para la sátira

La situación es tan absurda que, efectivamente, amerita una sátira que exhiba el mecanismo por el cual cualquier persona detenida, especialmente si es joven y de colonia popular, puede ser convertida en “capo” de la noche a la mañana. 

La escena se presta para la parodia: policías que, tras encontrar unas bolsitas de droga y una báscula, se felicitan por haber “desarticulado” a la “líder de una célula criminal”, mientras los reporteros anotan el parte y las redes sociales replican el titular,mientras criminales se ríen,mas bien se burlan.

Que dijo Breitbart de Harfuch:

Breitbart Texas informó exclusivamente sobre cómo el jefe de seguridad de México, Omar García Harfuch, estaba liderando la estrategia de medios de comunicación de la nación al embellecer los perfiles de algunas figuras del cártel de nivel medio arrestadas y las incautaciones dejadas por hombres armados, a propósito, según varias fuentes de aplicación de la ley en México, como una forma de dar la apariencia de que estaban tomando medidas enérgicas contra los cárteles.”

Conclusión

El caso de Aurora muestra cómo, en el ánimo de verse efectivos, gobierno y autoridades no dudan en fabricar narrativas grandilocuentes, otorgando rangos de liderazgo criminal sin pruebas sólidas, y dejando a la opinión pública con más preguntas que certezas. La sátira, en este contexto, se vuelve una herramienta legítima para desnudar el absurdo y evidenciar la distancia entre la realidad y el discurso oficial.

Con informacion: ELNORTE/

“CERO y VAN DOS ?”: “CAYERON a de MAULEON a su CASA para ORDENARLE que ELIMINE PUBLICACION que PUSO a DESCUBIERTO que CANDIDATA TANIA CONTRERAS es CUÑADA del MAYOR TRAFICANTE de HUACHICOL”…que no pudo ser removido ni por la Secretaria de Defensa.


El mas reciente caso en que el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) notificó a domicilio al columnista Hector de Mauleon,en EL UNIVERSAL ,para exigirle la eliminación de una columna sobre los vínculos familiares de la candidata Tania Contreras con operadores políticos en el robo de combustible -tema central de su investigación-,es un grave atentado contra el derecho a la información y la libertad de prensa en perjuicio de ciudadanos que deben saber que jabon patrocina sus candidatos. 

El acto, “mero saldo de un fallo electoral negociado con cara de falla” ,que además ordena la eliminación del contenido, le prohibía abordar el tema en el futuro, constituyendo un claro ejemplo de censura previa y hasta futura en el contexto de la represalia institucional que también llego a Codigo Magenta,quien fue mas profuso para exhibir la pudrición que rodea a la candidata y el gobernador.

El trasfondo: censura disfrazada de protección de derechos

El argumento oficial para estas acciones suele invocar la protección de derechos político-electorales, en particular cuando se alega violencia política de género, como en el caso de la candidata Tania Contreras. 

Sin embargo, la aplicación de medidas cautelares para retirar publicaciones que señalan posibles actos de corrupción o vínculos con actividades ilícitas -sin que medie una resolución judicial definitiva- abre la puerta a la censura y al silenciamiento de investigaciones periodísticas legítimas. 

El periodismo de investigación no puede estar supeditado a la voluntad de los órganos electorales ni a la sensibilidad de los actores políticos, pues su función es precisamente ventilar lo que el poder busca ocultar.

El riesgo de entregar datos personales a la autoridad electoral

El hecho de que el domicilio del columnista fuera proporcionado por el INE a petición del IETAM, bajo el amparo de un convenio, agrava la situación. Esto vulnera la privacidad y seguridad de quienes ejercen la crítica y el periodismo, enviando un mensaje de intimidación a toda la prensa y a la sociedad: quien investiga y denuncia puede ser localizado y amedrentado por el propio Estado corrupto.

¿Quién protege el derecho a saber de los ciudadanos?

La ciudadanía tiene derecho a conocer información relevante sobre el uso de recursos ilícitos en campañas, la infiltración del crimen organizado en la política y la corrupción en el aparato judicial, como lo documenta De Mauleón en su columna que incluso en “ValorTamaulipeco” enriquecimos con documentos para validar la información del periodista.

Cuando los órganos electorales censuran estos contenidos bajo pretextos administrativos o de género, no solo protegen a los actores señalados, sino que privan a la sociedad de herramientas para exigir rendición de cuentas y tomar decisiones informadas.

El doble discurso oficial

Mientras el gobierno de Tamaulipas asegura que no persigue ni censura a la prensa y que respeta la libertad de expresión, los hechos demuestran lo contrario: medidas cautelares, órdenes de eliminación de contenidos y amenazas de sanción económica a medios y periodistas críticos. Esta contradicción evidencia que el discurso oficial de respeto a la libertad de prensa es, en la práctica, letra muerta cuando se trata de proteger intereses políticos.

¿Qué debe hacerse frente a estas prácticas?

  • Exigir que los órganos electorales y el INE se abstengan de intervenir en la labor periodística y de compartir datos personales de periodistas con terceros.
  • Defender el principio constitucional de libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada, incluso cuando la información resulte incómoda para el poder.
  • Denunciar nacional e internacionalmente los casos de censura institucional, para que no se normalicen ni se repitan.

La censura electoral en Tamaulipas no solo silencia a los periodistas, sino que priva a los ciudadanos de información valiosa y crucial sobre la corrupción y la infiltración criminal en la política. Callar al mensajero es encubrir el crimen. La única defensa real de la democracia es más información, no menos.

Asi se dolió EL UNIVERSAL el 16 de Mayo:

‘”…Ayer, un notificador del Instituto Electoral de Tamaulipas llegó hasta el domicilio de uno de los principales columnistas de este diario para hacer de su conocimiento que, tanto él, como EL UNIVERSAL, estaban denunciados por una persona cuyo nombre fue omitido en la notificación.

El documento ordenaba que el diario eliminara de su página web la columna en la que el autor toca el tema de los nexos de morenistas con personajes relacionados con el robo de combustible a Pemex, que utilizaban el producto de este ilícito para fondear campañas políticas. 

Además, se ordenaba que no volviera a tocar el tema. Cuando se le preguntó al notificador cómo obtuvo el domicilio del columnista, él respondió que le fue proporcionado por el INE por medio de un convenio. 

Varias preguntas. ¿El instituto electoral tiene autoridad para ejercer censura presente y futura de contenidos periodísticos? 

¿El INE puede proporcionar los datos que los ciudadanos les confían para que alguien que ejerce la crítica sea ubicado? 

¿El gobernador del estado, Américo Villareal, estará enterado de esta tropelía que raya en la censura?…”

Con informacion: ELUNIVERSAL+/ EL UNIVERSAL/HECTOR DE MAULEON

“YOSI CRUZO y…HAY TE HABLAN TAMAULIPAS”: “CIUDADANOS CREATIVOS ARMAN CARNE ASADA MASIVA vs GOBERNADORA MORENA HUACHICOLERA de BC que EE.UU NO la QUIERE NI de VISITA”…la presion es el preambulo de la muerte politica.


Ciudadanos de Baja California armaron una “carne asada masiva”afuera de la sede del Ejecutivo estatal en Mexicali como protesta en contra de la Gobernadora morenista Marina del Pilar Ávila.

Ante la manifestación, el edificio gubernamental en la Plaza de los Tres Poderes, en el Centro Cívico, amaneció blindado con muros de madera.

“¡Marina, ya nadie te quiere!” y “Un poco de decencia no hace daño Marina”, son algunas de las consignas.

La “carne asada masiva” fue convocada en redes sociales para manifestarse en contra de la inseguridad y por la revocación de la visa de la Mandataria.

Con sus tradicionales asadores, diversos cortes de carne, cebollitas, nopales, elotes y toda clase de condimentos, los mexicalenses se organizaron esta tarde y hasta una simulación de visa hicieron, la cual dice por nombre “Yosi Cruzo SinPro Blemas” y en donde todos pueden tomarse una foto.

La Plaza de los Tres Poderes se llenó alrededor de las 18:00 horas, tiempo local.

Con sus tradicionales asadores, diversos cortes de carne, cebollitas, nopales, elotes y toda clase de condimentos, los mexicalenses se organizaron esta tarde y hasta una simulación de visa hicieron, la cual dice por nombre “Yosi Cruzo SinPro Blemas” y en donde todos pueden tomarse una foto.

La Plaza de los Tres Poderes se llenó alrededor de las 18:00 horas, tiempo local.

A la medianoche del 10 de mayo pasado, la Gobernadora indicó que, al igual que a su esposo, le habían retirado la visa estadounidense. Días después aseguró que no quitaría a éste del cargo honorario en la Coordinación de Proyectos Estratégicos para Baja California, pese a que pudiera ser un conflicto de interés.

Sobre la coordinación con el Gobierno de Estados Unidos, dijo que en caso de reuniones, los funcionarios de ese país podrían venir a Tijuana.

“No es requisito tener una visa para poder Gobernar”, subrayó en una conferencia de prensa.

La población de Mexicali, que es más pequeña que la de Tijuana, siempre se ha caracterizado por sus protestas contundentes. 

En el 2017 y hasta el 2020, los mexicalenses protestaron contra la empresa cervecera Constellation Brands, cuando lograron que mediante un plebiscito ordenado por el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador la empresa saliera definitivamente de la ciudad.

La “muerte política” en México: significado, mecanismos y contexto actual

Definición y contexto histórico

En México, la expresión “muerte política” se refiere al fin de la carrera pública de un político, generalmente como resultado de escándalos, pérdida de legitimidad ante la ciudadanía, sanciones legales o la imposibilidad de ejercer cargos públicos. 

A diferencia de la violencia física -como los asesinatos de actores políticos, la muerte política es un fenómeno simbólico y social, vinculado al rechazo ciudadano, la presión mediática y, en ocasiones, a procesos institucionales como la revocación de mandato.

La protesta ciudadana como mecanismo de castigo político

El caso reciente de la “carne asada masiva” en Mexicali, organizada frente a la sede del Ejecutivo estatal para exigir la revocación de mandato de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, es un ejemplo claro de cómo la ciudadanía busca ejercer presión para provocar la muerte política de una figura pública. 

Esta manifestación, que mezcló el activismo con una tradición local, fue convocada principalmente a través de redes sociales y tuvo como objetivo protestar por la inseguridad y el escándalo de la revocación de la visa estadounidense de la mandataria y su esposo, así como la permanencia de este último en un cargo público pese a posibles conflictos de interés.

La protesta se caracterizó por su tono festivo, pero también por consignas directas como “¡Marina, ya nadie te quiere!” y “Un poco de decencia no hace daño, Marina”, evidenciando el desgaste de la legitimidad de la gobernadora ante sectores de la sociedad[2][3].

¿Es la protesta social una verdadera muerte política?

En el pasado, la muerte política en México ha sido objeto de debate sobre si constituye un verdadero castigo para los funcionarios que caen en desgracia pública. Si bien las protestas masivas y el oprobio ciudadano pueden minar la autoridad moral y política de un gobernante, en la práctica, la muerte política solo se consuma plenamente si existen mecanismos institucionales efectivos, como la revocación de mandato, la inhabilitación o el retiro voluntario del cargo.

En el caso de Baja California, la protesta exigía explícitamente la revocación de mandato, un instrumento legal que, si se activa y prospera, puede materializar la muerte política de un funcionario. Sin embargo, la experiencia mexicana muestra que muchas veces el castigo social no se traduce en sanción institucional, y los políticos pueden resistir en el cargo pese al repudio público, especialmente si cuentan con respaldo partidista o protección institucional.

Comparación con la muerte política en otros contextos

A diferencia de países donde la presión social puede obligar rápidamente a la renuncia de un funcionario, en México la muerte política suele ser un proceso prolongado, condicionado por factores como:

  • El respaldo de las estructuras partidistas.
  • La existencia (o ausencia) de mecanismos legales eficaces para la destitución.
  • El control de los medios y la narrativa pública.
  • La capacidad de movilización ciudadana sostenida.

Conclusión: el caso Marina del Pilar y el castigo político en México

La protesta de la carne asada en Mexicali representa un ejemplo de cómo la sociedad mexicana utiliza la creatividad y la movilización pacífica para exigir la muerte política de figuras consideradas indignas por el oprobio ciudadano. 

Sin embargo, la efectividad de este castigo depende de la articulación entre la presión social y los mecanismos institucionales de rendición de cuentas. En ausencia de estos, la muerte política puede quedar solo en el plano simbólico, sin consecuencias reales para los actores señalados.

Con informacion: ELNORTE/ MEDIOS/ REDES