Visitanos tambien en:

domingo, 14 de octubre de 2018

TLAQUEPAQUE "OTRO PUEBLO MAGICO",la GENTE "DESAPARECE y APARECEN NARCOFOSAS"...donde el narco no manda,se manda.

Tlaquepaque, Jalisco, está de fiesta, pero con resaca: este jueves, cuando la alcaldesa María Elena Limón festejaba el nombramiento del municipio como nuevo "pueblo mágico" por parte de la Secretaría de Turismo, dos hombres fueron asesinados en el pueblo: uno acuchillado varias veces dentro de su casa y uno baleado en una calle por un comando armado que se alejó en un vehículo.
Ambos homicidios son la vuelta más reciente de una espiral de violencia que ha golpeado con fuerza a este municipio que hoy es promovido por autoridades locales y federales como un oasis para el turismo nacional y extranjero: hace cinco días, en la colonia El Vergel, asesinaron a un hombre en su finca; el 5 de octubre, otro más, baleado dentro de su taller mecánico, en la colonia Las Juntas; el 2 de octubre, dos jóvenes de 19 años fueron ultimados a balazos en la colonia Nueva Santa María.
No hay semana sin noticias como éstas en el nuevo "pueblo mágico": el 8 de julio pasado, Tlaquepaque fue escenario de la matanza de siete personas en una finca de la colonia Francisco I. Madero; doce días después, Zenón Cocula, regidor electo por Morena, fue asesinado a tiros mientras bajaba de su vehículo en la colonia San Martín. Asesinatos, masacres, magnicidios, de todo hay para los periódicos de nota roja de Tlaquepaque.
Además, narcofosas y desaparecidos: en julio de este año, la policía municipal sacó de un cementerio clandestino los cuerpos de seis personas enterradas en la colonia El Zalate. No fue la única: en las colonias La Noria, Mezquitera y el Cerro del Gato se han encontrado fosas donde el Cártel Jalisco Nueva Generación se mueve como los dueños de las calles y esconde los restos de sus enemigos.
Hasta noviembre de 2017, Tlaquepaque tenía 237 registros de mujeres desaparecidas en el municipio. Según la organización de madres y padres de desaparecios, Por Amor a Ellxs, Tlaquepaque es un foco rojo, donde ser joven y salir de noche eleva el riesgo de ser desaparecido por criminales y policías corruptos.
Tlaquepaque también estuvo dos veces en la ruta de los llamados "tráilers de la muerte", camiones habilitados como cámaras de refrigeración para decenas de cuerpos que, sin cabida en las morgues locales a causa de la violencia, deambularon por varios municipios de Jalisco.
Pese a todo esto, fue colocado este jueves en la lista de los 10 nuevos "pueblos mágicos" y así lo festejó su alcaldesa María Elena Limón en Twitter: "Muchas Felicidades Tlaquepaque !! Orgullo Nacional.. !! Tlaquepaque Pueblo Magico". Y el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, se sumó: "¡Enhorabuena por este distintivo!"



Ver imagen en TwitterVer imagen en TwitterVer imagen en Twitter

Les anuncio que Tlaquepaque se integra a la lista de los Pueblos Mágicos de Jalisco y México.

Las riquezas turísticas del estado son un motivo para sentirnos orgullosos y el hermoso municipio de Tlaquepaque no es la excepción.

¡Enhorabuena por este distintivo!
Sin embargo, varios usuarios en redes sociales no están festejando el nombramiento, protestando que antes de atraer a paseantes es urgente resolver el tema de la inseguridad para los locales.
Acaban de nombrar a Tlaquepaque pueblo mágico, y yo me pregunto, ¿A poco desaparecer gente a lo pendejo es magia?
Hoy decretaron que Tlaquepaque es Pueblo Mágico. Como dice mi amigo @henry_reportero en Tlaquepaque ni agua hay y hoy hubo dos ejecutados, pero ya es Pueblo Mágico...

Durante los primeros minutos de este 12 de octubre, elementos de la Comisaría de San Pedro Tlaquepaque, localizaron la camioneta Chevrolet Silverado, color tinto, que fue robada en la colonia Jardines de la Paz en GDL, fue abandonada en la colonia Linda Vista. pic.twitter.com/8Jf13ID52x


Ver imagen en TwitterVer imagen en Twitter

Junto a Nombre de Dios, Durango; Zimapán, Hidalgo; Comonfort en Guanajuato; Amealco en Querétaro; Melchor Múzquiz, Coahuila; Compostela, Nayarit; Aquismón, de San Luis Potosí; Bustamante, Nuevo León y Guadalupe, Zacatecas, Tlaquepaque ya es parte de los 111 municipios en el país que cuentan el distintivo "pueblo mágico".
fuente.-

"CORRUPCION ESCANDALOSA": DETRAS de NEGO$IO de NUEVO AEROPUERTO,OTRO NEGOSIO con TERRENOS ALEDAÑOS...solo parte de la putrefacta herencia peñanietista.

Históricamente, detrás de cada megadesarrollo erigido en México subyace un turbio precedente de especulación inmobiliaria, despojo de terrenos ejidales y todo tipo de violaciones a las leyes, entre ellas las ambientales. 
La corrupción de sucesivos gobiernos priistas y panistas, llevada a niveles insólitos durante el de Enrique Peña Nieto, ha marcado también el nuevo proyecto aeroportuario. Aun cuando falta definir su viabilidad en terrenos del exlago de Texcoco, lo que ya es irreversible desde 1999 es la compra de terrenos aledaños a la zona por desarrolladores inmobiliarios y la Comisión Nacional del Agua para levantar en ellos ese monstruo llamado aerotrópolis. 
En uno de los recientes anuncios del sitio de bienes raíces Trovit se leen ofertas como ésta: “Excelente terreno de 10 mil metros cuadrados, excelente ubicación atrás de Walmart. Ideal para centro comercial o bodegas de servicio para el aeropuerto… Bardeado, cuenta con luz, agua, oficinas de 200 metros, caseta de vigilancia de 50 metros cuadrados. Techado firme. 35 millones de pesos”.
Como éste, hay otros que se ofrecen en 32 millones, de 1 a 100 hectáreas, en la carretera Texcoco-Calpulalpan; o hasta en 60 millones de pesos sobre la carretera Lechería-Texcoco, “a unos pasos del nuevo aeropuerto” de la Ciudad de México.
Según la Dirección de Desarrollo Económico del municipio de Texcoco, la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ha disparado la especulación inmobiliaria en esta zona conurbada a la capital, a tal grado que el valor de los terrenos se duplicó. Lo que antes costaba 2 mil 500 pesos por metro cuadrado, ahora vale 5 mil.
No es el único caso. En San Salvador Atenco, en Teotihuacán, en Chimalhuacán, junto con las comunidades de Santa Isabel Ixtapan, San Bernardino, San Felipe y Santa Cruz de Abajo la especulación y el acaparamiento de la tierra de los ejidos y comunidades aledañas a la zona del NAIM se han convertido en un negocio más grande y conflictivo que el nuevo aeropuerto, cuyo costo asciende ya a 285 mil millones de pesos, tan sólo en la primera de sus dos fases.
Para representantes de ejidos, ambientalistas, especialistas y conocedores de la zona oriente del Valle de México, no son los aviones sino los terrenos el auténtico gran negocio en torno al NAIM.
Así lo expresaron integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco, que en la casa de transición del futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador y en los foros realizados en el Club de Periodistas denunciaron el despojo de más de 500 hectáreas del cultivo en los parajes de Xalapango y El Paraíso por parte del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), el consorcio responsable de la construcción del NAIM.
Habitantes del ejido de Santa Isabel Ixtapan entregaron al reportero denuncias del comisariado ejidal contra el GACM porque “las parcelas de nueva creación 1210 y 1211 no se las venderemos hasta en tanto no cumplan con los compromisos contraídos con el ejido, como son las obras y la compra-venta de parcelas individuales de nuestros ejidatarios que no han vendido”.
Desde junio de 2016, los ejidatarios de Santa Isabel Ixtapan, perteneciente al municipio de Atenco, demandaron el entubamiento de las aguas provenientes de la termoeléctrica y de los consorcios inmobiliarios ARA y GEO “que llegan sin tratar, hasta la planta tratadora de la ampliación de Nueva Santa Rosa y almacenarlas en un estanque”.
Muchos años de especulación 
El inicio de la gran compra de las tierras aledañas al exlago de Texcoco inició en octubre de 1999 y se prolongó hasta 2015. Durante esos 16 años los gobiernos de Arturo Montiel y de Enrique Peña Nieto mandaron operadores y prestanombres a adquirir terrenos y parcelas a un promedio de 45 a 120 pesos el metro cuadrado, en la zona de más de 370 hectáreas cercanas al NAIM.
Habitantes de San Salvador Atenco señalan que quienes emprendieron la compra fueron personajes como Alejandro Ozuna Rivero, secretario de Gobierno de la administración de Alfredo del Mazo Maza, Rafael Robles Nava y Valentín Aguilar, entre otros.
También, dice, participaron empresarios como Juan Armando Hinojosa Cantú, Ricardo San Román, Luis Ernesto y Anuar Maccise, Roberto Alcántara Rojas, Carlos Peralta Quintero, Alfredo Miguel Afif y Carlos Hank Rhon.
Los predios adquiridos coinciden con la zona urbanizable de 431 hectáreas que colindan con el NAIM en los municipios de San Salvador Atenco y Texcoco.
En este perímetro se planea construir una gran aerotrópolis, así como un nuevo centro habitacional, comercial y de negocios al estilo de Santa Fe que abarcará 375 de las 431 hectáreas y “ofrecerá oportunidades de desarrollo para bienes raíces comerciales de clase mundial para atender a los viajeros… la ubicación estratégica de desarrollos comerciales, parques empresariales y zonas libres de comercio”, según el GACM en su solicitud entregada en 2015 a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para su evaluación y aprobación.
El GACM sólo menciona este proyecto como parte de las “obras complementarias” al NAIM, pero el estudio de riesgo presentado por el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México amplía los alcances de este gran proyecto, que incluirá hoteles, centros comerciales, centros de convenciones y plazas.
“Constará inicialmente de alrededor de 500 mil metros cuadrados de desarrollo (mitad de hoteles y mitad de espacio comercial), con un aumento cada año de alrededor de 100 mil a 250 mil metros cuadrados, con una capacidad total de desarrollo de alrededor de 6 millones de metros cuadrados o una población de alrededor de 250 mil empleados. Los supuestos en altura y volumen limitan el desarrollo vertical a 10 niveles (casi 40 metros) y la proporción de área de suelo a 3:1. Se planea que la mayoría de los edificios sean de cinco a seis niveles, con una cobertura de lote 50 a 60%”, indica el estudio.
Esta aerotrópolis prevé la construcción de dos estaciones de tren y una de Metro, así como pasos a desnivel, “rutas de autobuses, parques y vías peatonales”, y una nueva autopista que “proporcionará una nueva conexión de ésta a la avenida Circunvalación”. El servicio de Metro conectará al NAIM con alguna de las líneas ya existentes en la Ciudad de México (1, 5 o 9).
“Conforme se expanda Aerotrópolis, se agregará una línea de Metro. Esta segunda ruta operaría de manera subterránea. Conforme Aerotrópolis se expanda se construirán cinco estaciones de Metro en el área”, prevé el GACM.
Según Damián McAnally, quien participa en la organización México Sostenible y escribió un ensayo sobre la futura aerotrópolis –difundido en la página del gobierno electo–, la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de la Semarnat omitió mencionar “los impactos negativos de índole ambiental que podría tener y, por tanto, también cualquier cosa que hable de medidas de mitigación y compensación que lo acompañan”.
Y añade: “La urbanización de un predio de este tamaño tiene varias implicaciones en cuanto al consumo de agua, energía, manejo de residuos y otro tipo de impactos negativos, como la congestión vehicular. Por lo tanto, omitir deliberadamente la Aerotrópolis de la MIA equivale a que esté exenta de un proceso de evaluación de impacto ambiental”.
Compra de predios de la Conagua
Desde el sexenio de Felipe Calderón otra vía para el acaparamiento de los terrenos aledaños del NAIM fue la adquisición paulatina, por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), de predios en los ejidos de Santa María Chimalhuacán, San Luis Huexotla, Santa Cruz de Abajo, San Bernardino (del municipio de Texcoco), Santa Isabel Ixtapan, San Cristóbal Nexquipayac y Francisco I. Madero (pertenecientes a Atenco) con el pretexto de que se desarrollarían suelos menos vulnerables a la erosión eólica con cubierta vegetal o acuática.
La “compra silenciosa” de terrenos por la Conagua –denuncian los ejidatarios– ha logrado acaparar 663 títulos de propiedad en estos municipios para levantar el Parque Ecológico Lago de Texcoco y proyectar la construcción de un monumental predio “que puede contener 43 veces el Central Park de Nueva York y 23 veces el Bosque de Chapultepec”, según estableció el Libro Blanco de la Conagua sobre este proyecto, fechado en 2012. La Conagua planea adquirir un total de 2 mil 929 hectáreas.
En su libro Política, negocios y poder. El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el exsenador y futuro subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, refiere que en 2008 asambleas ejidales de Hidalgo, Carrizo y Chimalhuacán aceptaron vender a 119 pesos el metro cuadrado de sus tierras a la Conagua, y en 2013 otros ejidos, como San Felipe, San Bernardino, Nexquipayac y Santa Isabel Ixtapa vendieron sus tierras por 157 pesos el metro cuadrado.
Encinas subraya que esta estrategia “fue un engaño que le permitió al gobierno federal instrumentar con gran sigilo una operación inmobiliaria que conformó una red de complicidades entre los gobiernos del PAN, y del PRI, acompañada por el gobierno del Estado de México y por particulares que tuvieron acceso a información privilegiada”.
Minas y huachicol
El recorrido realizado por los futuros secretarios de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú; de la Semarnat, Josefa González Blanco, y de la Secretaría del Bienestar, María Luisa Albores, por cinco municipios colindantes con el NAIM documentó públicamente otro gran negocio: la explotación de minas de arena, grava, tezontle y tepetate; materiales que son requeridos para la construcción del NAIM. 
Desde octubre de 2015 proliferaron en el nororiente del Valle de México las minas de basalto y tezontle –157– en un radio de 50 kilómetros alrededor del NAIM. Los habitantes de los municipios contiguos denuncian que hay muchas más, las cuales afectan el medio ambiente, ponen en riesgo las zonas habitacionales y operan de manera clandestina.
“Seis mil camiones diarios trasladan materiales de las minas”, advirtió Jiménez Espriú, consultado por Proceso tras su visita del miércoles 10, en la que estuvo acompañado de reporteros y cámaras televisivas. Ahí se enfrentó verbalmente con María Susana Godínez, apoderada legal de una mina de tezontle, propiedad de la empresa Martínez Villegas, que explota 42 hectáreas entre Teozoyuca y Chiautla. Godínez argumentó que estaban “invadiendo” propiedad privada, y corrió al ingeniero y a los reporteros.
Los pobladores se quejaron por la grave afectación ecológica de la zona y el florecimiento de la venta ilegal de combustible o huachicol para los 6 mil camiones que diariamente trasladan materiales para la construcción del NAIM.
La mina es propiedad de René Martínez, empresario cercano al gobierno de Enrique Peña Nieto, y forma parte de una red de más de 60 minas que están explotándose en la zona, de las cuales sólo 10 tienen concesiones en regla, según informó el equipo del gobierno de transición de Andrés Manuel López Obrador.
La empresa Martínez Villegas inició su actividad minera en 1990 con la extracción de materiales para la construcción. De acuerdo con el directorio del sector minero de la Secretaría de Economía, explota Cerro Grande y San Pedro, en Acolman, Globo Azul y La Lupita, en Chicoloapan, La Guadalupana y La Magdalena en Ixtapaluca, así como otra mina en Tlahuico. No aparece en este registro la ubicada en Teozoyuca. 
Fuente.-

EJECUTAN a "MEDIA DOCENA" en JALISCO y los TIRAN a BALDIO...otro abono a la estadística del fracaso.

Seis personas fueron ejecutadas a balazos este sábado en el Municipio de Tonalá, Jalisco.

Los cuatro hombres y dos mujeres quedaron tirados sobre un terreno baldío cercano al cruce de las calles 5 de Mayo y Francisco Villa, en la Colonia La Jauja.

Los cuerpos, según versiones locales, tenían además diversos signos de violencia cuando fueron revisados por elementos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

El hallazgo de las víctimas ocurrió después de que vecinos de la zona reportaron al número de emergencias 911 que se escucharon diversas detonaciones de armas cortas y largas.

Al acudir a esta región centro oriente del Estado, los elementos de la Policía Municipal encontraron a los occisos, de quienes hasta ahora se desconoce sus identidades.

Se presume que los homicidas huyeron en dos vehículos particulares con rumbo desconocido, pues hasta ahora ninguna autoridad estatal ha emitido información oficial al respecto.

Fuente.-

sábado, 13 de octubre de 2018

EL ROBO del SIGLO en MEXICO,DOS ESTUDIANTES,DOS NARCOS,UNA VEDETE y la POLICIA FESTEJANDO la NAVIDAD...puros amateurs.



Desde hacia meses dos estudiantes de veterinaria habían estado visitando constantemente el Museo Nacional de Antropología e Historia en México en Ciudad de México, durante sus recorridos tomaron fotos y detectaron algunas de las piezas más valiosas.

El 25 de diciembre de 1985, Carlos Perches Treviño y Ramón Sardina García decidieron aprovechar la noche de Navidad, entrar al lugar por los ductos de aire acondicionado y realizar en tres horas uno de los robos más extraños y escandalosos en la historia de México.

El hurto de más de cien piezas arqueológicas es recordado todavía como el despojo más grande hecho al patrimonio arqueológico mexicano. La preocupación del gobierno no sólo era por el robo sino porque ninguna de las piezas tenía seguro. Una sola, un mono de obsidiana en forma de vasija, tenía un valor estimado de USD 20 millones.

Por su tamaño, las piezas eran fáciles de transportar. Las autoridades de México, Estados Unidos y Europa emitieron toda una serie de alertas, ya que el robo se había desarrollado en medio de una ola de sucesos similares en distintos museos del mundo, pero no se tenía pista alguna.

Vista actual del una de las salas en el interior del Museo de Antropología.

En el museo no había alarmas y los ocho policías que cada dos horas debían hacer rondas por todas las salas no se dieron cuenta porque habían estado festejando en una de las áreas.

Las primeras pistas

Los jóvenes vivían en un suburbio cercano a la capital del país y eran estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, organizaron el robo de tal forma que las autoridades pensaran que había sido obra de una banda organizada.

Como parte de las investigaciones se desató toda una persecución de coleccionistas privados en el puerto de Acapulco, los estados de Quintana Roo, Yucatán, Michoacán y la frontera con EEUU, pero la realidad era que los estudiantes habían llevado las piezas a casa de uno de ellos y las habían guardado en una maleta de lona que dejaron en un clóset.

Los primeros detenidos fueron guardias y empleados del museo ante la hipótesis de que robo se había hecho bajo pedido de traficantes pues 94 de las piezas desaparecidas eran de oro.

La máscara de Pakal fue una de las piezas recuperadas.

Entre lo robado estaba casi la totalidad de una ofrenda encontrada en la tumba de Palenque (una zona arqueológica en la selva de Chiapas), objetos de oro de la cultura mixteca, un pectoral de oro, máscaras de mosaico y piezas de jade, entre otros.

Ante la falta de pruebas, la Fiscalía federal tuvo que dejar en libertad a los detenidos. La Asociación de Amigos del Museo Nacional de Antropología ofreció una recompensa de 50 millones de pesos (USD 2,6 millones) a quien diera datos precisos para dar con el paradero de las piezas y los culpables del robo, pero nadie decía algo.

Así pasaron los meses y con la celebración del Mundial de México 1986, entre el 31 de mayo y el 29 de junio, el robo al museo quedó casi en el olvido.

Lo que se debatía aún era el número de objetos robadas, pues en su informe inicial la Fiscalía había señalado que faltaban 140 piezas, pero en el catálogo que de distribuyó a nivel mundial para su búsqueda se mencionaban solo 124, y después se señaló que eran 120.

Desde el robo, el museo reforzó su sistema de seguridad y el de alarmas.

El narco delator

Meses después del Mundial, Carlos viajó al puerto de Acapulco donde conoció a José Serrano, un narcotraficante de esa época, y a su novia, la "Princesa Yamal", una bailarina conocida en el ambiente del cabaret.

El joven el confesó al narcotraficante que había sido uno de los autores del "robo del siglo". Como era adicto a la cocaína, empezó a trabajar con él en la venta de la droga, gracias a lo cual sus vacaciones en Acapulco se prolongaron por dos años.

Serrano lo presentó con otro narco llamado Salvador Gutiérrez, "El Cabo", quien les habría ofrecido ayuda para vender las piezas arqueológicas, pues el valor estimado rondaba los USD 1.000 millones, lo que representaba un negocio lucrativo para los tres.

Ninguna pudo ser puesta a la venta porque "El Cabo" fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 1 de enero de 1989, a cambio de conseguir algún trato preferencial ofreció a las autoridades mexicanas información sobre un caso muy "famoso".

Carlos Perches, el primero de izquierda a derecha, se involucró 
con narcotraficantes.

Gracias a la información que entregó, según reseñó el diario El Universal, fue posible dar con el paradero de Serrano y Perches, a quienes la policía estuvo siguiendo durante varias semanas.

Carlos Perches había regresado a Ciudad de México en abril de 1989, pero a su paso había dejado rastros de su participación en el robo: a Serrano le había comprado cocaína con dos de las piezas robadas, mientras que a su cómplice el otro estudiante, le había pagado con siete objetos.

Finamente, el 10 de junio de 1989 fue detenido junto con otras seis personas, entre ellos su hermano Luis, la "Princesa Yamal", un estadounidense de nombre Gari Nathan Clevenger y una argentina llamada Cristina Gloria González.

A Carlos y su hermano se les consignó como presuntos responsable del robo y delitos contra la salud; a la vedette por encubrimiento y delitos contra la salud al igual que al estadounidense. El resto fueron acusados sólo por encubrimiento.

Exterior del museo en la capital mexicana.

"Resulta que eran amateurs, dos jóvenes que habían abandonado la universidad que primero se obsesionaron con tener las piezas y luego con venderlas", dijo entonces una fuente de la fiscalía a The Washington Post.

Hasta ahora se desconoce cuál fue el verdadero motivo para robar el museo porque Perches fue asesinado luego de permanecer una década un la cárcel. Su cómplice, Ramón Sardina, desapareció junto con las piezas arqueológicas que recibió como pago, y Serrano falleció en un tiroteo con la policías.

La "Princesa Yamal" cumplió su condena, pero siempre ha señalado que desconocía que Carlos era uno de los ladrones del museo.

El gobierno de México sólo pudo recuperar 111 de las piezas robadas.

Fuente.-