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miércoles, 14 de enero de 2026

LOS «DOS TIENEN RAZON»: «ACTORES POLEMIZAN NECESIDAD y DIGNIDAD por la PENSION que el GOBIERNO TE DA con una MANO MIENTRAS TE PIDE el VOTO con la OTRA»…pero al cajero automático cuando nos da dinero, no se le dan las gracias.


Carlos Bonavides y Laura Zapata acaban de protagonizar el sketch más realista del teatro mexicano: el enfrentamiento entre la necesidad y la dignidad. Y no es que alguno de los dos esté equivocado; lo trágico es que ambos tienen razón.

Zapata disparó con rabia contra el clientelismo disfrazado de ayuda social, esa vieja práctica de la política mexicana que te da una limosna con una mano mientras te pide el voto con la otra. No hay exageración ahí: los programas sociales, con todo su barniz de justicia, suelen ser la red con la que el gobierno pesca adeptos entre quienes solo buscan sobrevivir. No es solidaridad, es estrategia.

Durante la tercera marcha de la Generación Z, Laura Zapata lamentó que Bonavides cobrara el apoyo económico y añadió: “le dan lana; cuando la gente tiene hambre, pues ni modo, se calla y ya no dice nada”.

Pero Bonavides también tiene un punto. ¿Por qué el estigma? La pensión del Bienestar no es dádiva celestial del presidente o presidenta en turno ni un gesto de caridad del Palacio Nacional. Es dinero público, recaudado con los impuestos de los mismos que hoy hacen fila en el banco. Cuando un ciudadano retira efectivo en el cajero, no le da las gracias al banco: es su dinero. Lo mismo pasa aquí. El problema no es recibirlo, sino creer que te lo regalan.

En el fondo, Zapata protesta contra la manipulación de la miseria y Bonavides exige respeto a quien necesita una pensión en la vejez. Son dos caras de una misma moneda que el gobierno lanza al aire cada sexenio: por un lado, la careta del “pueblo agradecido”; por el otro, la del ciudadano que trabaja, paga y aún así tiene que dar las gracias por recuperar una fracción de lo que ya aportó.

El hambre no debe usarse como banderín político, pero tampoco como insulto. Y la dignidad no se mide por rechazar un apoyo, sino por exigir que sea un derecho y deje de ser un spot del gobierno.

Con informacion: ELFINANCIERO/

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