Parece que el país despertó con la misma resaca económica de la pandemia, solo que ahora sin excusa sanitaria que valga. Según la Coparmex, el “ánimo para invertir” anda por los suelos, aplastado entre la inseguridad, la incertidumbre política y un escenario económico tan estancado que ni con respirador fiscal levanta el ánimo.
Juan José Sierra, presidente del gremio patronal, sonó en conferencia más a terapeuta que a empresario: la confianza, dijo, es “certidumbre jurídica”. Traducido: las empresas no saben si las reglas del juego van a seguir iguales o si mañana cambian por decreto, ocurrencia o berrinche presidencial. “Si queremos ser atractivos para invertir —agregó— hay que trabajar en seguridad, certidumbre y energía”. Fácil decirlo.
La encuesta interna de Coparmex retrata el humor empresarial con crudeza: solo 39.5% de los socios considera que hoy es un buen momento para invertir. El resto prefiere esperar —o rezar—. Sierra dice que este ánimo depresivo es muy parecido al que se vivió en plena pandemia, cuando el país estaba literalmente paralizado.
Pero si alguien anda buscando culpables, no hay que mirar muy lejos del norte. El 57.5% de los socios asegura haber sido afectado por los aranceles de Estados Unidos, medida que dejó la inversión privada igual de congelada que un tratado comercial en litigio.
Eso sí, no todo es muerte y desánimo: 62.8% de las empresas todavía muestra “voluntad” de invertir, aunque esperan a que las condiciones mejoren. En otras palabras: hay dinero, pero nadie quiere apostarle al caos.
Y como si el panorama no fuera ya lo bastante gris, 46.8% de los socios Coparmex fue víctima de algún delito en el último año. Los ilustres protagonistas de la lista: robo de mercancía, extorsión y robo de vehículos. La extorsión, el deporte nacional no oficial, subió de 16% a 17.3%, principalmente vía telefónica o por cobro de piso.
En esta jungla, las empresas terminan pagando por su propia supervivencia: su gasto total sube 20% solo por blindarse con cámaras, guardias y GPS. Y aun así, la economía no arranca. Según la Coparmex, México apenas generó 6% del empleo formal que se necesitaba en 2025, sin contar los trabajadores de plataformas.
El país, dice la patronal, está estancado. Pero no hace falta un estudio para notarlo: basta mirar la calle, revisar la nómina o abrir el noticiero. Es la misma historia, solo que ahora sin cubrebocas.
Con informacion: ELNORTE/

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