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domingo, 18 de mayo de 2025

“QUE VENGA JESUS RAMIREZ a ARREGLAR este DESMADRE ?”: “AMERICO YA le HIZO JETA al TESTAFERRO que CARGA MALETA del DINERO con que LLENAN la BOCA de BILLETES al PERIODI$MO”…arte de convertir periodismo en negocio es simular que haces periodismo, pero haces negocio.



Los ciudadanos de Tamaulipas,aunque aplica para todo el pais y bajo todos los gobiernos, sin distingo de credos o religiones politicas,ya deben de saber, que AMERICO VILLARREAL ANAYA (MORENA) via su el corrupto y corruptor Francisco “Paco” Cuellar”,opera una dinámica corrupta para engañarlos,paradojicamente,usando sus propias contribuciones.

Pero para ilustrar esta pudricion,ahora humanista, hagamos primero una parada para advertir a nivel de contexto,la informacion recientemente publicada por LA POLITICA ONLINE:

“….La crisis política en Tamaulipas es total. El gobernador Américo Villarreal no logró tomar las riendas de la seguridad en el estado, tampoco consiguió encolumnar a los alcaldes -con muchos de ellos la relación es de guerra absoluta- y para colmo su imagen en los Estados Unidos está ligada a las peores prácticas.

Hace algunas semanas, el alcalde de Matamoros, Alberto Granados, fue detenido en su cruce a Brownsville, se le negó el acceso a EU y su visa fue revocada después de un largo interrogatorio. LPO detalló que las autoridades hacían foco en sus preguntas a temas vinculados a los negocios del huachicol, a los grupos del narcotráfico y a los negocios de la familia del gobernador.

Apenas unas semanas más tarde se supo, a través de la propia gobernadora, que Estados Unidos también había revocado la visa de Marina del Pilar y de su esposo, Carlos Torres. Desde entonces, todo el círculo rojo de Tamaulipas habla de la cancelación de las visas para la familia Villarreal, empezando por “Ameriquín”, el hijo del gobernador que ahora se exilió en Coahuila.

“Es natural que Rocha y Villarreal estén en la mira de las autoridades de Estados Unidos”, explica un político maduro de Tamaulipas. “Y su imagen vinculada a Sergio Carmona y las dudas sobre el financiamiento de su campaña no ayudan, desde luego”, agrega la misma fuente, que prefirió el anonimato.

Acorralado por los rumores siempre negativos, casi catastróficos, Américo ahora amenaza con despedir a su vocero, Francisco “Paco” Cuellar, recomendado personalmente por Jesús Ramírez, el ex vocero de Andrés Manuel López Obrador.

Américo culpa a Cuellar por una presunta inacción que envalentona a los medios a criticarlo y a vincularlo con temas muy sensibles, como las operaciones de las agencias de seguridad de EU. “Que venga Jesús Ramírez a resolver este desmadre”, habría dicho en los últimos días con un tono de voz colérico. 

El gobernador instruyó a Paco Cuellar a salir públicamente a negar un reporte de Código Magenta -que vincula al gobierno a Américo con el negocio de huachicol- y a amenazar con acciones legales contra ese medio. El vocero le había dicho unos meses atrás que traía un acuerdo con Ramón Alberto Garza, a través de otro reconocido operador de medios en los estados del norte. Algo no funcionó.

En su entorno aseguran que Villarreal se siente desprotegido: Jesús Ramírez ya no tiene el peso que ostentaba en el sexenio anterior, Mario Delgado tampoco, y Sergio Carmona ya no está. ¿Se lo verá viajando a los Estados Unidos o acaso será el próximo gobernador mexicano en perder su visa, como algunos dicen? 

La maquinaria del cochupo mediático en Tamaulipas: cómo el gobierno paga por para que no le peguen en su imagen

La relación entre el poder político y los medios en México, y en particular en Tamaulipas, está marcada por una práctica histórica: el control de la narrativa pública a través del uso discrecional de recursos públicos. Esta dinámica, conocida popularmente como el cochupoel chayote o el embute, consiste en que los gobiernos, en este caso el de Villarreal Anaya, destina dinero de los contribuyentes para comprar silencio, aplausos o ataques mediáticos, según convenga a sus intereses, teniendo como intermediario a Francisco Cuellar Cardona,alias “PACO CUELLAR”,el nuevo corruptor de la nueva “BANDA de los PACOS y las PACAS”.

¿Cómo opera el cochupo en Tamaulipas?

  • El gobierno estatal, a través de la oficina de Comunicación Social de “Paco Cuellar”, maneja un presupuesto millonario que llaman “publicidad oficial” y “difusión de acciones de gobierno”. 
  • En la práctica, estos fondos se utilizan para premiar a medios y periodistas afines y castigar a los críticos, decidiendo quién recibe contratos, convenios o “apoyos”.
  • Los voceros oficiales, como Francisco “Paco” Cuéllar en el actual gobierno de Américo Villarreal, operan como intermediarios entre el poder y los medios, negociando coberturas, filtraciones y hasta campañas de desprestigio contra adversarios como Francisco Javier García Cabeza de Vaca (…antes hacia lo mismo y hoy lo que se puede), todo pagado con dinero del público.

Cuando la imagen del gobernador se ve amenazada-por ejemplo, ante rumores de investigaciones en Estados Unidos o por señalamientos de vínculos con el huachicol y el narcotráfico-la reacción oficial es presionar a los medios para que desmientan, minimicen o ataquen a quienes difunden esas versiones. 

Incluso se amenaza con acciones legales, como ocurrió recientemente con el medio Código Magenta tras ventilar al próximo “Cartel Judicial”.

¿Por qué es tan dañino este sistema?

  • Engaño a la ciudadanía: El pueblo paga, con sus impuestos, para ser manipulado,engañado arteramente . El dinero que debería destinarse a salud, seguridad o educación, termina financiando campañas de imagen y silencios cómplices, porque dejar de decir la verdad es un fabuloso negocio de gobierno y prensa,con muchas salvas excepciones.
  • Distorsión de la realidad: El acceso a información veraz se ve contaminado por intereses políticos y económicos. El periodismo deja de servir a la sociedad y se convierte en un negocio de favores y chantajes, de un vulgar toma y daca, donde ambas facciones se confabulan para joder al ciudadano.
  • Impunidad y corrupción: Este sistema perpetúa la corrupción, pues los medios que reciben “chayote” difícilmente investigarán o exhibirán los actos ilícitos del gobierno que los alimenta,peor aún,los defiende.

El caso Américo Villarreal: la misma película, nuevos actores

Aunque el discurso oficial de Américo Villarreal promete respeto a la libertad de expresión y el fin del acoso a periodistas, la realidad muestra que el control mediático sigue mas vigente que nunca. 

El propio vocero, Paco Cuéllar, ha salido a defender al gobierno ante señalamientos de corrupción, acusando a medios y adversarios de “golpeteo” y “noticias falsas” donde casi siempre el villano favorito ha sido Cabeza de Vaca.

A la par, se organizan convivios, se reparten apoyos y se busca “acuerdos” con los dueños de los medios de la prensa escrita, radial,televisiva e incluso de redes sociales o rótales digitales ,todo bajo la lógica de siempre: “no es lícito convertir el periodismo en negocio, simular que se hace periodismo para hacer negocio”.

Cuando la crisis política arrecia-como ahora, con rumores de retiro de visas a funcionarios y familiares del gobernador “que no niega, solo no ha sido notificado”, la maquinaria mediática se activa para blindar la imagen del gobernador y desviar la atención. No es nuevo: lo hicieron los priistas, los panistas de Cabeza de Vaca que en solo dos años se gastaron mas de 2,000 millones en la “Misión Imposible” de lavarle el rostro,ahora son los morenistas. Cambian los nombres, pero el cochupo sigue.

¿Por qué debe importarle esto a la raza?

Porque mientras el gobierno compra portadas y silencios, la sociedad pierde su derecho a estar informada y a exigir cuentas. Porque el “chayote” que hoy paga Américo Villarreal es el mismo que pagaron Cabeza de Vaca, Egidio Torre y todos los anteriores, con el dinero de la gente. Porque la corrupción mediática es el lubricante de la impunidad política.

“Para que el autoritarismo priísta funcionara como lo hizo durante siete décadas, requirió de la complicidad y obediencia de los dueños de los medios de comunicación. Para cultivarlo el Estado propició la corrupción de periodistas que fueron agentes, delatores, escribanos y linchadores por encargo. Y si esa vía no era eficaz, echaba mano de la amenaza, la censura, la asfixia económica, la represión”.

La única salida es la transparencia, la rendición de cuentas y el periodismo libre, sin ataduras ni embutes. Que la raza lo sepa: cada vez que un gobierno paga para que hablen bien de él, lo hace con tu lana y a costa de tu derecho a la verdad. Eso es el cochupo, el chayote y el embute en Tamaulipas hoy,mas vigente que nunca y los sigue enriqueciendo.

Con informacion: LA POLITICA ONLINE/REDES/MEDIOS

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